Edgardo Lander es
autor de varios libros y fue uno de los organizadores principales del
Foro Social Mundial de 2006, que se llevó a cabo en Caracas. Es un
importante referente académico de las luchas sociales del continente y
está participando, desde la ruptura con el eurocentrismo, en el debate
de los comunes. En esta entrevista, presentamos su visión anclada en lo
histórico y lo geográfico de América Latina.
Edgardo, cuéntanos cómo te has sumado al debate de los commons
Edgardo
Lander: Pensando con colegas y activistas europeos hace algún tiempo,
era notoria la experiencia latinoamericana en particular, sobre todo la
experiencia del mundo andino, pero no sólo andino -porque también tiene
que ver con la experiencia zapatista y muchas otras experiencias
amazónicas, etc., de la importancia que podíamos ver en estas
experiencias de América Latina. Me refiero a la experiencia de la
memoria latinoamericana, de la comunidad y la historia, de poder pensar
en algo diferente al capitalismo, no sólo como propuesta teórica de
futuro, de utopía, sino como experiencia vivida.
O sea, que uno
puede encontrar que hay como un sentido cercano de que es posible vivir
de otra manera más allá capitalismo, no como una teoría, no como un
discurso, sino como una memoria, como una experiencia, como algo a lo
que se puede de alguna manera recuperar. No recuperarla de una forma
nostálgica de regresar al pasado, sino desde la constatación que no es
teoría el hecho de que se puede pensar y vivir de otra manera distinta
al capitalismo.
No es teoría pensar que la relación con el
entorno, con la llamada naturaleza, o madre tierra, o la pachamama,
pueda pensarse en una forma no mercantil. Porque estas formas de pensar
la relación con el entorno desde una óptica diferente a la de
mercantilización, está en la experiencia de la gente, o en los cuentos
de los abuelos, o en la organización de la comunidad.
Entonces,
hablando con colegas europeos, una cosa que aparecía muy clara era la
ausencia, en el caso de Europa o de los Estados Unidos, de algo
equivalente para pensar algo diferente al capitalismo en ausencia de
memoria, en ausencia de experiencias, en ausencia de comunidad, y en ese
sentido, la construcción de una mirada no capitalista tenía que pasar
por un proceso de… construcción teórico conceptual…
Semántica…
Edgardo: Semántica, pero como voluntaria, como disposición política de construir una opción.
Entonces
una de las cosas que me parece muy rica de este proceso que se ha
venido reuniendo, digamos construyendo como concepción y como discurso,
como búsqueda en los últimos tiempos, es ver que en realidad están
usando los commons, la lucha contra el enclosure, sobre todo en el
ejemplo clásico del Reino Unido y la Revolución Industrial, hace una
referencia a una cosa muy importante.
Hace una referencia a que
en la historia europea también había otras formas de relacionarse con
el entorno, había otras formas de entender la propiedad, había otras
formas de manejar en sentido compartido la preservación del entorno como
condición de vida colectiva. Y efectivamente, hubo una resistencia
histórica muy fuerte, que se repite en muchas partes de Europa e
inclusive durante siglos, pero en particular durante siglos XVIII y XIX .
En
ese sentido la experiencia del encerramiento, del enclosure, de la
apropiación, etc., en América Latina la estamos viviendo como
contemporaneidad, porque está ocurriendo día a día. Aquí no se está
viviendo solo como presente, sino que hay una historia.
Entonces
la recuperación de esa historia para reconceptualizarla, repensarla e
incorporarla por nuevos retos como el tema general del conocimiento y
del software libre y todas las cosas que tienen que ver con esas
dimensiones que tienen una presencia tan importante, sobre todo en
movimientos jóvenes ligados a estos asuntos tecnológicos, me parece una
cosa muy valiosa. Y permite entonces diálogos interregionales desde
diferentes historias y desde diferentes formas de entender la relación
con el entorno y esta cosa de como pensar en alternativas.
Obviamente,
hay un asunto que es absolutamente crítico, que es la medida en la cual
el imaginario de la transformación socialista apuntó tan claramente a
que la respuesta estaba en el Estado y que el Estado era el que
garantizaba el bienestar colectivo; el Estado garantizaba la igualdad.
Vimos
lo que fue la experiencia del socialismo realmente existente, digamos
para Alemania la experiencia de la RDA es una cosa muy fuerte y con una
memoria ya tangible inmediata. Entonces también esa búsqueda de algo
diferente a una lógica mercantil y a una lógica estatista abre una
brecha de repensar, de no quedarse entrampado en un pensamiento binario
entre Estado y mercado como las únicas soluciones de pensar la vida.
Te refieres a estas dicotomías entre Estado y sociedad…
Edgardo:
Claro, está todo montado sobre una lógica binaria que forma parte de la
modernidad, fundamentalmente una modernidad eurocentrada. Entonces creo
que hay elementos de construcción en común.
Ahora, por otra
parte, sí me parece que hay que tener cierta cautela en el sentido de no
pensar que el discurso de los comunes, de los commons, no sea la nueva
panacea que va a dar cuenta de todo.
La diversidad de
experiencias, sobre todo locales, de reivindicación de commons y
autorganización y otra forma de ver los llamados bienes comunes, a mi me
parece de una riqueza extraordinaria y una de las cosas que podemos ver
acá en este evento es precisamente cómo, desde un lugar, desde otro
lugar, desde diferentes experiencias, hay capacidad de confluencia
conceptual y de prácticas que aparentemente no tienen nada que ver pero
que terminan encontrando puntos de encuentro, puntos de diálogo.
Sin
embargo, me parece que hay por lo menos en la producción que yo he
leído y en particular en vistas de esta Conferencia, una especie de
ausencia estructural de las dimensiones de la geopolítica, de las
dimensiones de las relaciones de poder global, de las formas de cómo la
división internacional del trabajo hoy están impactando de una
determinada manera sobre todo a los territorios del Sur. La dimensión
militar de esta apropiación, de este asalto, y un tema de la geopolítica
y de la crisis ambiental que tiene que ver con el tiempo.
Nosotros
tenemos con necesidad y urgencia a corto plazo esta maquinaria
desbocada de destrucción, porque están destruyendo las condiciones que
hacen posible la vida en el planeta tierra. Por eso los tiempos de la
construcción desde abajo, de la construcción local, de la construcción
de comunidad, la lógica de los tiempos zapatistas digamos, es una
dimensión.
Pero esa dimensión no basta para confrontar los
problemas del mundo hoy, porque tenemos que detener la maquinaria de
destrucción. Porque si no, nos van a destruir antes de que esta cosa que
se está construyendo en otra dimensión tenga posibilidad de caminar y
de plantarse.
Por eso, cuando escucho discursos que hablan la
prefiguración de la otra sociedad en el interior de los intersticios del
capitalismo, como fue la transición del feudalismo al capitalismo, a mi
me parece que eso está desubicado históricamente, porque no están dadas
las condiciones para eso porque el tiempo no está disponible
infinitamente.
El tiempo es corto. Porque la velocidad de la
destrucción es muy acelerada. Entonces si no logramos detener esa
maquinaria, y eso requiere un tipo de acción política, implica un tipo
de Estado y de relación con el Estado, que es muy complejo.
Claro
que uno se siente mejor si está hablando de las cosas que está
compartiendo, y de las construcciones que están pasando. Y todo eso a mí
me parece muy bueno, pero la dimensión geopolítica de esto y el papel
de los Estados en esto, agrega una capa de complejidades mayores, que a
mí me parece que ha estado ausente.
Lo que dices va de
encuentro con una preocupación que tengo, que se refiere a qué tanto el
debate sobre los commons, una vez que surge en el contexto de las
experiencias europeas, no puede convertirse en otra forma de
colonización teórica, tanto para la academia como para los movimientos
sociales. ¿De qué manera, entonces, podemos apropiarnos de ese debate, y
cómo evitar que el debate sobre los commons no se vuelva un nuevo
pensamiento eurocéntrico?
Edgardo: Yo estoy totalmente de
acuerdo con esta preocupación. Creo que no es inevitable, pero estoy
totalmente de acuerdo con la preocupación y lo diría por varios motivos.
En primer lugar, porque en América Latina, a lo que me refería
antes, a la posibilidad de tener una memoria, pensar en la posibilidad
de vivir una forma no capitalista, no mercantil, no individualista, no
hay que inventarla: existe y tiene vigor y forma parte de la lucha
social del continente en diferentes latitudes, fundamentalmente en el
mundo indígena campesino, pero también en las ciudades que no son
campesinas o indígenas. En América Latina, tenemos esta memoria.
Entonces
me parece que puede ser extraordinariamente útil el diálogo desde
diferentes historias y desde diferentes formas, vivencias. Pero si se
busca que la noción de los commons sea la explicación universal,
entonces yo creo que ahí sí se llega a potenciar distorsiones de
eurocentrismo y de colonialismo intelectual y político que puede tener
severas consecuencias.
Porque entonces parece como más válido
esta noción de commons que está construida por un lugar otro, que la
propia experiencia local. O sea, en América Latina en todas estas
últimas décadas, sobre todo en las últimas dos o tres décadas, la noción
de defensa de territorio se ha convertido en una cosa muy vigorosa.
Yo
no creo que se pueda sustituir la noción de defensa de territorio con
todo lo que implica, por la noción de commons. La noción de territorio
en América Latina significa la condición de materialidad, de
reproducción de la vida, pero también es una forma de relación con el
entorno que implica formas de conocimiento, que implica nociones de lo
sagrado, que tiene una complejidad que va más allá de la noción de los
commons.
Y también es un espacio político de lucha y de
resistencia. Entonces yo creo que uno puede establecer diálogos sobre
qué experiencia es esta, qué experiencia es aquella, de modo que puedan
aprender unos de otros. Entonces, decir ahora “esto es commons” no me
parece que dé cuenta de esa complejidad. Y no me parece útil, me parece
inclusive riesgoso.
¿Cuáles serían, entonces, los retos,
desde América Latina, en este debate de los commons, que pretende
configurarse como una iniciativa paradigmática frente a la hegemonía
capitalista?
Edgardo: Quizás en el terreno de las nuevas
tecnologías y del software libre y de Creative Commons. Como es una cosa
nueva, creo que hay mayores posibilidades de aprender e incorporar y
enriquecernos. Pero tampoco pensando que esta es una cosa que parte de
cero, pues también tenemos el debate en América Latina sobre los
diálogos de saberes, sobre el cuestionamiento de un patrón de
conocimiento académico, sobre el conocimiento de los pueblos.
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Edgardo Lander es Sociólogo, profesor titular de la Universidad Central
de Venezuela e investigador asociado del Transnational Institute.
Graduado en Harvard, docente-investigador en el Departamento de Estudios
Latinoamericanos de la Escuela de Sociología, profesor en el Doctorado
en Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.
Fuente: http://pillku.com/article/en-america-latina-no-estamos-partiendo-del-cero-en/