jueves, 5 de diciembre de 2013

Democracia económica y cooperativismo



Alba Sud


El fomento del cooper ativismo es clave para la expansión de la democracia y la justicia en el ámbito económico. Potenciar el cooperativismo implica democratizar la empresa y equilibrar el desmesurado poder de las grandes corporaciones sobre el resto de la sociedad. La empresa como dictadura
Cualquier intento verdadero de hacer más libre al ser humano pasará por democratizar la esfera de la producción y, por tanto, de las relaciones entre trabajo y capital, o lo que algunos denominan relaciones laborales y otros lucha de clases.
En el capitalismo los individuos que no disponen de capital suficiente para subsistir con independencia, deben vender su fuerza de trabajo a los que quieren contratarlos. Este hecho convierte a los seres humanos sin capital (la mayoría) en mercancías.
De esta modo, en el capitalismo, haciendo un ejercicio de simplificación, podemos distinguir, desde el punto de vista de la producción, dos grandes grupos de personas: aquellos que poseen los medios de producción (sean fábricas, hoteles o supermercados) y los que no disponen de estos medios y deben someterse a los primeros. Un tercer elemento en la ecuación es el Estado, que es la fuente pública del empleo necesaria para que el sistema se reproduzca y amplíe, facilitando los servicios básicos y las infraestructuras necesarias que los dueños del capital necesitan para la su expansión.
Las democracias representativas han permitido la participación de estas mayorías, de forma limitada, en el ámbito político, a través del voto periódico. Sin embargo, cada día, los miles de millones de asalariados que tienen que alquilar su fuerza de trabajo viven, con suerte, ocho hora diarias, sometidos a una dictadura: la de la empresa.
La empresa es la forma básica de organización del ámbito productivo en el capitalismo. Si bien convive con formas de organización del trabajo en principio más libres (como los autónomos, los artesanos, las unidades agrícolas familiares o las cooperativas), son subalternas a las primeras.
La empresa capitalista es una estructura altamente jerarquizada donde cada parte de la organización, excepto uno, está subordinada a una entidad única e inmediatamente superior. Es el mismo modelo jerárquico que encontramos en otros sistemas económicos en la historia de la humanidad (el esclavismo o el feudalismo), los gobiernos, los ejércitos y las iglesias.
El poder de una persona dentro de la empresa capitalista (y por tanto, el ingreso económico y el estatus social) está directamente vinculado con su posición en la estructura jerárquica. Los trabajadores menos cualificados, y por tanto, más prescindibles para la empresa ocupan, de hecho, la base de esta pirámide social. En la cúspide están los directivos, de los que emanan las órdenes que deben acatarse (o quedar fuera de la empresa), y, por encima de ellos, la cúpula directiva y los accionistas, es decir, los dueños del capital de la empresa, estén vinculados directamente a la producción o simplemente usufructuando las rentas del proceso de producción.
La explotación de los trabajadores no se da sólo en el ámbito de la producción. Como consumidor de bienes y servicios, vendidos por grandes oligopolios comerciales, la renta del trabajo es sometida al expolio por la vía de los precios y la calidad de lo que consume. Pero es en el lugar de trabajo donde la imposición del modelo autoritario y alienante se hace más patente.
La jerarquización de las empresas
El capitalismo ha evolucionado mucho desde sus orígenes. A mitad del siglo XX, los grandes estados del norte desarrollado e industrial (y algunos estados de países en desarrollo) incentivaron la creación de grandes consorcios empresariales con un control monopólico y oligopólico de los mercados, los conocimientos y los recursos naturales. Esto permitió su crecimiento desmesurado, hasta superar en poder a los mismos estados que los habían promovido. Estas empresas, que llamamos transnacionales, multinacionales o corporaciones, salieron de la esfera de influencia de los mismos estados de origen, saltaron sus fronteras e impusieron al mundo un nuevo orden organizativo, aún más jerarquizado, el que hoy conocemos.
Ya en el año 2005, si se analiza el patrimonio de las 100 instituciones públicas y privadas más ricas del mundo, 51 eran empresas multinacionales y 49 estados nacionales. Un estudio reciente ha analizado la red global que conforman las transnacionales y ha concluido que las 43.060 mayores transnacionales analizadas pertenecen en un 80% a 737 mega-multinacionales, y que el 40% del valor de todas las transnacionales del mundo está controlado por un pequeño núcleo de 147 transnacionales, de las cuales tres cuartas partes son entidades financieras. Nunca en la historia de la humanidad el poder ha sido tan concentrado a escala global.
Estas empresas multinacionales han logrado establecer una nueva división internacional del trabajo, deslocalizando la producción a lugares donde la mano de obra, las leyes ambientales o los impuestos hacen más rentable su negocio. Han conseguido incluso que los obreros, los que están en la base de la pirámide jerárquica, compitan con otros compañeros suyos, obreros de la misma empresa pero situados en países con menos derechos laborales.
Al controlar los mercados, los precios de materias primas y los gobiernos, las transnacionales consiguen convertir las pequeñas empresas, los autónomos o las cooperativas en sus subalternos y proveedores de suministros (aunque sin la necesidad de ser sus propietarias) y obligar a los estados a firmar tratados de libre comercio o privatizar sus bienes públicos.
Al hacerse más y más compleja la integración mundial de la producción, con la expansión de las cadenas internacionales de subcontratación de suministros y aprovisionamientos, aumenta el poder de las grandes empresas de dictar las condiciones en que se realiza el trabajo, y los permite evadir su responsabilidad en relación a los trabajadores/as, las comunidades locales y las sociedades.
La dinámica capitalista ha convertido a los grandes bancos privados en los verdaderos dueños de la economía mundial, y nos ha convertido en la mayoría en la parte más débil y prescindible de una estructura jerárquica y dictatorial: la empresa capitalista.
Por lo tanto, hablar de democracia, implica hablar de democratizar la empresa, es decir, implica cambiar la estructura jerárquica y de poder dentro de la empresa. Y supone, también, equilibrar el desmesurado poder de las grandes empresas sobre el resto de la sociedad. Pensar en un nuevo marco de relaciones laborales justas pasa así por enfrentar este reto.
La "taylorización" y la "toyotización": del trabajador prescindible al trabajador corporativizado
Frederick Taylor, a inicios del siglo XX, diseñó una teoría revolucionaria en la organización empresarial. Mediante la división de una tarea compleja (que necesitaba trabajadores muy cualificados o con mucha experiencia) en pequeñas partes secuenciales y mecánicas (que podría hacer cualquier persona con un mínimo de entrenamiento) abolió el poder de los trabajadores de controlar el proceso productivo. Si un trabajador experimentado se negaba a cumplir una determinada tarea, la empresa podría contratar a un grupo de personas sin entrenamiento e integrarla fácilmente en la fábrica, sustituyendo al trabajador rebelde.
El actual taylorismo digital implica la sustitución del trabajo de expertos por "sistemas expertos” informáticos o por protocolos predeterminados que hacen más fácil la exportación del puesto de trabajo del personal más cualificado a países con salarios más bajos. Un ejemplo claro son los llamados "call centers", para la atención telefónica a clientes de grandes empresas.
Cuando el modelo económico capitalista topó con las crisis de sobreproducción, surgieron otros modelos organizativos. El "toyotismo", inspirado en la manera de organizar el trabajo en la empresa automovilística japonesa Toyota, implicaba, en contraste con el "taylorismo", la automatización, el "just-in-time" (justo a tiempo), el trabajo en cuadrilla, el "management-by-stress" (gestionar por estímulos), la flexibilidad del trabajador, la subcontratación y el "management participation" (la gestión participativa).
La subcontratación permitía enviar a fabricar partes pequeñas empresas, donde no hay sindicatos. Cuando la gran empresa exige a los subcontratistas continuas bajas de precios, la pequeña empresa lo hace recaer en la espalda de sus trabajadores mediante más explotación.
Según Gounet "con el management participativo el obrero se vuelve de alguna manera un pequeño gerente, es el responsable de la buena marcha de la producción de la cuadrilla y el que lucha para que se cumplan los objetivos fijados por el grupo. De esta forma tiene tendencia a olvidar que es un obrero. Se vuelve solidario con su patrón (...). El management participativo procede de una fascistización de las relaciones sociales en las empresas. Se apoya sobre una transformación de la conciencia de los trabajadores en pequeños gerentes, pero también sobre un cambio del sindicato en correa de transmisión de los objetivos patronales hacia los trabajadores".
Estas dos tendencias conviven hoy en el mundo de las empresas. Las que aplican el "toyotismo" e involucran a los trabajadores en las decisiones no lo hacen para darle más poder, sino para mejorar la eficiencia y hacer que el trabajador tenga como propios los mismos objetivos que los dueños.
El cooperativismo como herramienta de democratización
El cooperativismo moderno surge durante la Revolución Industrial en Europa bajo la inspiración de los socialistas utópicos del siglo XIX (Owen, Saint-Simon, Fourier), que propugnaban la posibilidad de construir comunidades productivas, organizadas según principios democráticos y de equidad.
Una de las primeras experiencias prácticas exitosas de aplicación de estos ideales de democratización fue la Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale (Rochdale Equitable Pioneers Society) fundada en 1844 en Rochdale, Inglaterra. 27 hombres y una mujer, obreros y parados de la industria textil, crearon una cooperativa de consumo para adquirir alimentos más baratos. Copiando de una institución de Manchester, la Sociedad de Socorro para Casos de Enfermedades y de Sepelio, las disposiciones que más se amoldaban a sus propósitos, introduciendo las modificaciones y añadidos convenientes, crearon una forma de organización económica que debía inscribirse en el marco de unos principios: los de la libre adhesión y libre retiro de los asociados, el control democrático de las decisiones, la neutralidad política, radical y religiosa; las ventas al contado, la devolución de excedentes los socios; el interés limitado sobre el capital y la educación continua. Conocidos como los "Principios de Rochdale” fueron asumidos por las modernas cooperativas en todo el mundo, aunque han evolucionado con el tiempo.
Actualmente, los principios cooperativos, según la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), que toda organización cooperativa debe cumplir son:
1ª Adhesión voluntaria. Las cooperativas son organizaciones voluntarias. Son las socias y socios los que toman la decisión de formar parte. La cooperativa está abierta a todas las personas que pueden aportar su trabajo o usar sus servicios y/o que están dispuestas a aceptar las responsabilidades de ser socios, sin discriminación de sexo, raza, opción política o religión.
2º Gestión democrática por parte de los socios. Las cooperativas son organizaciones gestionadas democráticamente por sus socios, que participan activamente en la fijación de las políticas de actuación y en la toma de decisiones. La participación supone el derecho y el deber de ser elegido para los cargos sociales de la cooperativa. La distribución de votos no se basa en el capital, sino que cada socio tiene un voto.
3º Participación económica de los socios. Para formar parte de una cooperativa se debe aportar un capital, que se fija en los estatutos. Los socios gestionan el capital de manera democrática. La distribución de los excedentes se hace retribuyendo de manera principal la participación en la actividad cooperativizada o el trabajo, no la participación en el capital.
4º Autonomía e independencia. Las cooperativas son organizaciones autónomas, gestionadas por sus socios que deben mantener la libertad de controlar su propio destino.
5º Educación, formación e información. Las cooperativas debe tener proyectos de educación y formación a los socios y los trabajadores para que puedan contribuir al desarrollo de sus cooperativas de una manera eficaz. También informan al gran público (entorno), especialmente los jóvenes y los líderes de opinión, de la naturaleza y beneficios de la cooperación.
6º Cooperación entre cooperativas. Las cooperativas sirven a sus socios de una manera eficaz y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando conjuntamente mediante estructuras locales, nacionales, regional e internacionales.
7º Interés por la comunidad. Las decisiones que toma la cooperativa deben ser responsables con el entorno donde está situada y promover la participación en el desarrollo de la comunidad.
Lo fundamental de una cooperativa es la primacía del trabajo sobre el capital. El voto de una persona con poco capital y el de una con mucho vale lo mismo en la asamblea de la cooperativa (al contrario que los accionistas de una sociedad anónima).
E igualmente la diversidad: dentro del marco de la ley (que normalmente regula los mínimos de las rentas que han de reinvertir en la empresa o en educación y la estructura mínima de funcionamiento) la cooperativa es libre de organizar toda su actividad como ella quiera, respetando los principios cooperativos. La educación permanente de socios es un objetivo fundamental de la cooperativa. Y laparticipación activa de los asociados es clave para su funcionamiento democrático. La asamblea de socios es el órgano máximo de una cooperativa que elige una junta directiva (normalmente con limitación de tiempo a los cargos), una junta de vigilancia y un comité educativo, todos ellos, cargos revocables por decisión colectiva.
Los límites externos del cooperativismo
Las cooperativas se han desarrollado dentro del capitalismo, por lo que integra, hacia fuera de la cooperativa, los mismos comportamientos de una empresa cualquiera, en la medida que debe competir en calidad y precio, reducir costes, usar técnicas de marketing y gerencia, etc.
Un ejemplo reciente lo hemos visto en la Corporación Mondragón, la cooperativa más grande de España y del mundo (con 103.000 personas y 120 cooperativas asociadas), la cual afirmaba en sucomunicado ante el inminente cierre de Fagor que "hay una cuestión fundamental que tiene que ver con la capacidad (...) de competir en el mercado global y adaptarse a todos los cambios que se están produciendo en el sector con nuevos competidores y nuevas reglas de juego. Y esto es común a cualquier empresa, independientemente de su naturaleza jurídica".
El cooperativismo muchas veces se ha desarrollado impulsado por los Estados, ya fuera como:
a) Una manera de hacer más eficientes los servicios al hacerlos colectivos, como el cooperativismo agrario con servicios de centrales de compra, aprovisionamiento y comercialización colectivizados. Esto tiene como objetivo maximizar las economías de escala. Este cooperativismo de servicios es, normalmente, una unión de propietarios individuales (no se colectiviza la tierra o los medios de producción, sino los servicios).
b ) Una manera de implementar políticas o proyectos estatales que afectan a amplios colectivos, normalmente con la justificación de la lucha contra la pobreza.
Mucho de este cooperativismo se clientelar, mantiene poca independencia del Estado, es frágil y poco ideologizado.
Hay cooperativas que son, de hecho, multinacionales, como por ejemplo, la cooperativa Ricelan Foods, de los EEUU, con 9.000 grandes productores de Arkansas como socios, y que es la propietaria deAgricorp, empresa privada que tiene el monopolio en Nicaragua de la harina de trigo, el arroz y la sal.
Al otro lado del espectro, encontramos un cooperativismo altamente politizado creado alrededor de la lucha por los derechos sociales y económicos (como la lucha por la tierra del Movimiento de los Sin Tierras (MST) de Brasil o por la vivienda digna de las cooperativas de la FUCVAN en Uruguay.
Podríamos decir que "el hábito no hace al monje", porque realmente el movimiento cooperativo es profundamente diverso y complejo, y no siempre progresista.
Los límites internos
La capacidad de una cooperativa en el cumplimiento de los principios cooperativos depende de forma fundamental de la calidad de sus asociados. Y especialmente:
a) de su nivel educativo formal, de manera que pueda comprender y participar en decisiones que a veces son complejas y requieren conocimientos técnicos;
b) de su educación en valores (solidaridad, ética);
c) de su apropiación de los principios cooperativos, como praxis cotidiana;
d) de la confianza entre los socios;
En el cooperativismo es común encontrar caciquismo, falta de participación, poca de transparencia y directivos que se aprovechan de su situación privilegiada en la gestión de la información.
Los mecanismos de lucha contra estos vicios no son diferentes de otros que se proponen en el control social de entes estatales: auditoría social (interna a través de las juntas de vigilancia o externas ), continúa formación técnica y en valores, limitación a la duración los cargos de dirección, periodicidad de las asambleas, transparencia interna, comunicación fluida, etc.
En un mundo altamente competitivo, las cooperativas más grandes han integrado personal muy cualificado en gerencia empresarial, generando una distancia cada vez mayor entre los socios y los técnicos, los cuales asumen gran parte de las decisiones cotidianas de la empresa. Al crecer, las cooperativas suelen contratar personal laboral que no es socio por lo que se crean dos fuerzas laborales (los que votan en la asamblea y los asalariados no socios), aunque algunas legislaciones limitan el porcentaje de trabajadores no asociados.
Este último hecho ha generado conflictos con el sindicalismo, pues el doble rol del socio cooperativista (de dueño de la empresa y trabajador) y su relación con el trabajador no asociado, limita la tradicional posición sindical de lucha de clase dentro del empresa.
El relevo generacional en las cooperativas no es fácil. Muchas cooperativas limitan la presencia de los hijos a la empresa por el hecho que sin una política muy bien diseñada se pueden dar conflictos de interés y un exceso de proteccionismo de actitudes poco positivas de la segunda generación integrada.
La cultura de la comodidad que se ha impuesto en el mundo desarrollado hace que muchas tareas de seguimiento y participación dentro de la cooperativa de parte de los socios se deleguen. Como decíaOscar Wilde, "el problema del socialismo es que te quita muchas tardes libres" .
Cuando los socios de una cooperativa no han interiorizado los principios que la hacen diferente de las empresas tradicionales, ésta es más frágil. Un caso paradigmático fue la cooperativa líder del sector agroalimentario catalán, la Cooperativa Agropecuaria de Guissona, con un volumen de negocio de casi 100.000 millones de pesetas en 1999 y que en 2000 se transformó en una Sociedad Anónima, permitiendo la venta de acciones de las áreas más lucrativas (las de procesamiento y comercialización de Área de Guissona y las filiales Alpisa, Alsicor y Proporsa) y el intento posterior de salir a bolsa. Con la fórmula de franquicia, abrió más de 385 tiendas, de las cuales sólo el 3% son propiedad del grupo. Posiblemente el hecho de que los socios de la cooperativa fueran a la vez pequeños o medianos propietarios agrarios, con una visión del mundo poco crítica con el sistema capitalista, hizo más fácil el paso hacia una forma jurídica menos democrática.
Los potenciales del movimiento cooperativo para la democratización de la economía
Posiblemente el cooperativismo es la forma más avanzada de organización democrática de la empresa. Está presente en todos los sectores económicos, desde la producción agraria en los servicios profesionales y económicamente es suficientemente representativo. Según la ACI en 2012 a nivel mundial las cooperativas contaban con casi 1.000 millones de socios y generan 100 millones de puestos de trabajo, un 20% más que las multinacionales.
Las ventas de las 300 empresas cooperativas más grandes del mundo 2012 suman 1.1 trillones de dólares, importe comparable al PIB de algunas de las economías nacionales más importantes. Sólo en Cataluña representan (en ventas) un 2,3% del PIB catalán (4.600 millones de euros), agrupando una masa salarial de 932 millones de euros al año. A pesar de ser diversa y compleja la economía cooperativa es suficientemente grande para generar economías de escala cooperativas que puedan competir con grandes empresas y multinacionales.
El cooperativismo tiene un potencial de crecimiento rápido, tanto en la esfera de la producción como a la esfera del consumo. En este sentido, aunque la mayor parte de la fuerza de trabajo está ocupada por empresas capitalistas, tradicionalmente y en alianza con el sindicalismo de clase, los trabajadores han podido crear espacios cooperativos "fuera de la empresa", la esfera del consumo. Así las cosas, a la vez que los sindicatos buscan obtener un salario más justo y unas mayores garantías laborales; las cooperativas se constituyen para posibilitar el acceso a bienes y servicios en condiciones menos onerosas que lo que se ofrece en el mercado dominante, estableciendo así una especie de simbiosis entre ambas formas de organización de los trabajadores.
Este cooperativismo de consumo es igualmente importante porque la explotación al sistema capitalista no se da sólo en la esfera de la producción (apropiación de la plusvalía) sino también en la esfera del intercambio. Dado que gran parte de los monopolios más importantes se encuentran en la distribución de bienes (la segunda empresa más grande en ventas del mundo no vinculada a las finanzas y al petróleo, en 2012, fue la cadena de supermercados minoristas Wal Mart), es en este ámbito donde se da un segundo espacio de explotación del trabajador, con el control de los precios y las cadenas de suministro, la programación de la obsolescencia, la publicidad consumista y el control de los espacios de distribución al por menor.
Un buen ejemplo de cómo el cooperativismo democratiza la economía desde el consumo es la cooperativa catalana Som Energia, que cuenta con más de once mil socios, que trabajan por el "deseo de cambiar el modelo energético actual y trabajar juntos para alcanzar un modelo 100% renovable".
Por su parte, el sector financiero se ha configurado como otro elemento explotador del trabajo fuera de la esfera de la producción. Ante el actual modelo de banca explotadora, surgen también las bancas éticas.COOP57 es una cooperativa de servicios, adscrita a los principios de la banca ética, que " destina sus recursos propios a dar préstamos a proyectos de economía social que promuevan la ocupación, fomenten el cooperativismo, el asociacionismo y la solidaridad en general, y promuevan la sostenibilidad sobre la base de principios éticos y solidarios". Con más de 2.000 socios colectivos e individuales es un buen ejemplo de integración cooperativa contra la lógica neoliberal en las finanzas.
Gran parte del trabajo hoy en día es generado por el trabajo autónomo o por empresas sin trabajadores, mayoritariamente pequeños comerciantes. En el caso de Cataluña, de las casi 600.000 empresas existentes, la mitad (294.292) son personas físicas. La posibilidad de articular esta masa de trabajadores bajo figuras cooperativas de producción y servicios es amplísima. Esta unión de fuerza laboral podría generar economías de escala que pudieran crear un competidor solidario ante el dominio del mercado que tienen hoy las grandes empresas y multinacionales.
El cooperativismo puede ser una herramienta muy potente para la creación de monedas sociales, no sujetos a la especulación ni a la generación inorgánica, que dinamicen las economías locales. Un caso de estudio es el de la Sociedad Cooperativa Wir, creada en Zurich en 1934, y que utiliza una moneda propia (únicamente para pequeñas y medianas empresas) que se utiliza en más de 62.000 tiendas suizas adheridas a la red, con una facturación anual de más de 1600 millones de francos suizos.
Cooperativismo y políticas públicas
Una política pública de fomento del cooperativismo, evitando el clientelismo político, podría dar a corto y medio plazo un mapa económico mucho más democrático y solidario. Sólo como ejemplo, en el caso deCataluña podríamos apuntar algunas propuestas de su contenido:
a) Promoción del la relación directa de productores y consumidores. Se podrían acortar las cadenas del sector agroalimentario (y otros) enlazando (inicialmente) la producción agraria cooperativa con una red de cooperativas de consumo en ciudades y pueblos. El consumo de proximidad debería ser beneficiado con políticas de identificación diferencial de los productos y ventajas impositivas para la reducción de la huella ecológica de las transacciones comerciales.
b) Acuerdos de compras públicas prioritarias en el sector cooperativo. Una ley que priorizara las adquisiciones estatales a las cooperativas fomentaría el crecimiento rápido del sector.
c) Escuelas de cooperativismo y cooperativismo en la escuela. La unión voluntaria de parte de los fondos que todas las cooperativas tienen que dedicar a formación y educación constituiría un elemento de expansión rápida del cooperativismo. Se podrían crear escuelas autónomas de formación técnica y en valores y principios cooperativistas. La introducción al currículo académico del cooperativismo como herramienta de democracia económica, desde bachillerato y FP hasta las universidades y escuelas de negocio, fomentaría también su crecimiento.
d) Cooperativas internacionales (istas). El fomento de acuerdos comerciales e intercambios de producción y servicios con cooperativas de fuera de Cataluña, en el marco de los principios de comercio justo, podría frenar la globalización inequitativa y sustituirla por un marco de relaciones comerciales no explotadoras.
e) Monedas locales. Si los socios y trabajadores de las cooperativas catalanas decidieran cobrar un 5% del salario en forma de moneda cooperativa (sólo se podrían comprar bienes y servicios en el entorno cooperativo) se crearía un mercado de 46,6 millones de euros anuales inmediatamente. Esta moneda se podría ampliar a entidades de economía social y sindicatos, en condiciones similares. Sin salir del euro, la posibilidad de la creación de monedas no sujetas a la especulación de los mercados, se haría factible en el marco de un movimiento cooperativo amplio.
f) Tributación especial. La eliminación o reducción de los impuestos en las transacciones entre cooperativas e intra cooperativas fomentaría la competitividad del modelo solidario frente a las grandes empresas que utilizan los paraísos fiscales y los escudos legales como mecanismo de evasión fiscal. El cobro de impuestos de entes estatales en moneda social cooperativa, en un porcentaje que se fuera incrementando en el tiempo, obligaría al sector público a hacer parte de las compras y contrataciones en el sector cooperativo ya la dinamización de las economías locales.
g) Recuperación de empresas. La posibilidad de que las empresas que cierran puedan ser adquiridas por los trabajadores en régimen de cooperativas con afianzamiento público o la priorización del pago de deudas a los trabajadores en forma de propiedad colectiva de las empresas, puede ser un elemento dinamizador de la reconstrucción del tejido productivo con base democrática.
Breves conclusiones
El fomento del cooperativismo, a corto plazo, es una vía muy importante (pero no única) para la expansión de la democracia y la justicia en el ámbito productivo. El cooperativismo es una escuela de participación y justicia en el lugar de trabajo. No se puede imponer como modelo por decreto, porque su principio básico es la voluntariedad. Esto implica un camino lento de concienciación y de incentivos. Y potencialmente es clave para iniciar una política de monedas sociales fuera del euro (sin tener que salir del euro inmediatamente).
Las propuestas de políticas públicas de fomento del cooperativismo requieren un acercamiento al sector, escuchar sus propuestas e incorporarlas en un plan de acción económico.
No todo el cooperativismo es anticapitalista (si bien el movimiento lo ha sido en sus orígenes). Nos encontramos una parte de cooperativistas reacios a políticas más radicales. No se les debe apartar pero del proceso, si no que habría que iniciar un proceso de acercamiento y concienciación. También nos encontraremos experiencias actuales de las cooperativas muy enriquecedoras y de avanzada.
No todas las cooperativas cumplen los principios cooperativos. Muchas son rehenes de sus propias burocracias y tecnocracias gerenciales. Y hay otras empresas de economía social que se deben tener en cuenta en el sistema cooperativo, aunque no tengan esta figura jurídica. El marco de los principios cooperativos debe ampliarse incorporando un sistema de auditoría a partir de indicadores económicos, sociales y ambientales que puedan dar una lectura más cuidadosa de los impactos positivos de las empresas solidarias y democráticas frente al modelo actual.
Las alianzas entre cooperativas a nivel internacional pueden dar paso a una globalización basada en un modelo de equidad y justicia frente al modelo jerárquico y explotador de las multinacionales. Al establecer acuerdos entre empresas de trabajadores libremente asociados, y la construcción de entidades multinacionales sobre principios cooperativos se pueden crear redes donde el Sur y el Norte tienen igual representación en el momento de establecer políticas de intercambio.
Por último, una triple alianza entre sindicatos, cooperativas y movimientos sociales (los que luchan por la vivienda digna, las energías renovables, las finanzas éticas y el consumo de proximidad) podría convertirse en la actual clase trabajadora (hoy tan desideologizada, atomizada y poco organizada) en un muro autogestionario donde se estrellen las políticas neoliberales globales y locales, que intentan hacer de este "sistema -mundo" una gigantesca jaula para los trabajadores y trabajadoras.
Fuente: http://www.albasud.org/noticia/es/520/democracia-econ-mica-y-cooperativismo

Más jóvenes sin hogar en Estados Unidos

Desinformémonos

Como resultado de la crisis, el número de jóvenes que no tienen donde vivir aumentó. Las más propensas a padecer esta situación son las personas de color, lesbianas, gays y transgénero.

Nueva York, Estados Unidos. Son las 10 de la noche de un martes en el refugio Proyecto Streetwork, en la ciudad de Nueva York, y muchos de los jóvenes residentes ya están preparados para dormir. El albergue, una casa de piedra rojiza con paredes pintadas de vivos colores, da cobijo a 24 jóvenes sin hogar de entre 16 y 20 años, una fracción de los 3 mil 800 que están sin hogar en la ciudad en una noche cualquiera.

Brie, de 19 años, entra -había salido a fumar- y cuenta una historia de que había tomado un autobús para ir a ver la grabación de “The Steve Wikos Show”, que nos hace reir a todos. Pero un poco más tarde, en un ambiente más íntimo, la mujer joven, con muchos tatuajes, cuenta cómo terminó en este lugar. “Mi madre me tuvo cuando era muy joven. Mi padre era un joven también”, recuerda. “Terminé huyendo de la casa de mi padre, porque un día mi madrastra me dio un puñetazo en la cara, y mi padre dijo que deseaba que nunca hubiera nacido”.

Abandonada por sus padres, Brie creció en residencias y hogares de custodia en Bridgeport, Connecticut. Con el tiempo se fue a vivir con su abuela, a los 17 años, pero se quedó sin hogar de nuevo después de que la anciana perdió su apartamento. Durante los últimos dos años ha estado en el limbo, tratando de ir a la universidad, encontrar un trabajo y un lugar para vivir y, algunos días,  ser sólo una adolescente normal. “Esto es sólo un peldaño en el camino”, valora Brie. “Puedo estar en Streetwork y no preocuparme de dónde voy a dormir por la noche, si dormiré en el metro, tendré que pedir  alojamiento a uno de mis amigos o me colaré en la casa de alguien. Ahora puedo venir aquí”.

Brie es una entre un número creciente de jóvenes que se enfrentan la situación de vivir sin hogar después de la gran crisis. En octubre de 2013, el Centro Nacional para la Educación de Personas sin Hogar (NCHE) dio a conocer una encuesta anual, que encontró que desde el año 2007, el inicio de la recesión mundial, el número de jóvenes sin hogar inscritos en 12 escuelas públicas aumentó en un sorprendente 72 por ciento. Entre 2010 y 2011, el número aumentó por 10 por ciento. La mayor concentración de jóvenes sin hogar en la escuela se encuentra en California, que tiene el 35 por ciento de la población nacional de jóvenes sin hogar, seguida por Florida, Texas y Nueva York.

Este estudio proporciona una de las cuentas más precisas disponibles de la creciente cantidad de jóvenes sin hogar, pero los activistas dicen que sólo representa una fracción de la población. Los jóvenes se quedan sin hogar por una variedad de circunstancias, y pueden ser difíciles de encontrar, ya que se esfuerzan por bajar su perfil y con frecuencia no regresan a la escuela. Y debido a que muchos jóvenes sin hogar huyen del sistema de hogares sustitutos, a menudo se esfuerzan por mantenerse fuera de la red, gastan tiempo en la calle o usando otras estrategias de supervivencia.

Juventud LGBT y personas sin hogar Los estudios demuestran que los jóvenes lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero (LGBT) corren particular riesgo de quedarse sin hogar. En 2010 se estimó que, aunque constituyen sólo entre el cinco y siete por ciento de los jóvenes a nivel general, en los Estados Unidos se identifican como LGBT entre nueve y 40 por ciento de los jóvenes sin hogar. Según un nuevo informe del Centro para el Progreso Americano (CAP), ese número es ahora tan alto como un 45 por ciento. Carl Siciliano, director ejecutivo del Centro de Fornay Ali para los jóvenes LGBT sin hogar, afirma que la necesidad de una vivienda es mucho mayor que los recursos que hay. Una estimación conservadora es que hay 200 mil jóvenes LGBT que actualmente sufren la falta de un hogar en los Estados Unidos. Siciliano afirma que hay aproximadamente 350 camas dedicadas a su atención en unos 10 programas en todo el país.

Brie, la mujer joven sin hogar que vive actualmente en Streetworks, se identifica como lesbiana. Durante su infancia, la pobreza y la inestabilidad familiar fueron factores clave en su situación de persona sin hogar. Pero ella señala que su sexualidad agrava estos problemas, ya difíciles. “Durante mucho tiempo viví enojada con el mundo. Me preguntaba por qué. ¿Por qué tengo que tener unos padres terribles? ¿Por qué tuve que ser gay? Yo no pedí todo esto”, manifiesta. “Pero lo que me mantiene es saber que un día voy a ser capaz de ayudar al menos a una persona. Porque lo que yo viví, alguien más lo vivirá”.

Muchos jóvenes LGBT informan que viven situaciones particularmente violentas en el hogar, como Beau Lackey, un joven de 19 años de edad, del norte de Georgia. Está en el refugio de la juventud LGBT Lost-N- Found en Atlanta, con la voz ronca de pasar varias semanas en las calles sin su medicina para el asma. La madre de Beau lo echó hace un año por ser gay, pero eso fue sólo el incidente más reciente en una vida de abuso físico, verbal y emocional por parte de su padre, quien trató de “echar fuera el gay” de él. En un momento dado, Beau resultó tan gravemente herido en uno de esos ataques que tuvo que someterse a una cirugía reconstructiva en el rostro. Después de mudarse a Connecticut, donde luchó contra el alcoholismo, regresó a Atlanta, donde pasó de refugio en refugio.

“La peor parte fue la sensación de que no había nadie que se preocupara lo suficiente para  ayudarme. Yo estaba básicamente con la cabeza hacia abajo, recostado en un banco del parque todas las noches noche, en el frío, solo”, recuerda. Lost-N-Found, que es el único refugio para jóvenes LGBT en el área de Atlanta, tiene sólo seis camas para una cantidad estimada de 750 jóvenes sin hogar por noche en esa ciudad. Fundador y director de Shelter, Allen Peebles pide fondos para un espacio más grande. Dice que reciben llamadas de jóvenes de todo el país en busca de servicios.

“Creo que los jóvenes sin hogar deben tener más atención. Punto. Pero los niños homosexuales son los desechables. Los jóvenes heterosexuales tienen una mejor oportunidad de supervivencia. La situación de estar sin hogar aumenta por muchas razones y, de nuevo, hay jóvenes invisibles”, señala. Raza y jóvenes sin hogar La desigualdad racial define quiénes son los más afectados por el desempleo y los desafíos de la vivienda durante la gran crsis, y también está representada en la población sin hogar juvenil. El Centro de Investigación del Congreso informa que 32 por ciento de los jóvenes sin hogar son de color, más del doble de la proporción de jóvenes negros en la población total. Cincuenta y uno por ciento de los jóvenes sin hogar son blancos, dos por ciento son indios americanos o nativos de Alaska, y dos por ciento son asiáticos, nativos de Hawaii o las islas del Pacífico, y cuatro por ciento son multirraciales. El estudio no desglosa los datos sobre la juventud latina.

Gran parte de la investigación sobre la raza y los jóvenes sin hogar es contradictoria. Algunos estudios indican que los jóvenes sin hogar reflejan la composición racial de sus alrededores, otros indican que las personas de color están desproporcionadamente afectadas. Un estudio reciente de la juventud en San Francisco arroja algo de luz sobre las diferentes experiencias que los jóvenes de color pueden tener como personas sin hogar, y sobre sus trayectorias en la falta de vivienda. En una encuesta aplicada a 54 jóvenes sin hogar, el Proyecto Jóvenes sin Hogar California encontró que los jóvenes negros son mucho más propensos a estar en el sistema de hogares sustitutos que los blancos (61 y 23 por ciento, respectivamente). Los jóvenes negros, de acuerdo con la encuesta, tienen más probabilidades de estar sin hogar debido a la inestabilidad de vivienda relacionada con la pobreza y la insuficiencia de servicios sociales, mientras los jóvenes blancos con mayor frecuencia dijeron que dejaron su casa debido a problemas familiares. Los jóvenes negros sin hogar también informaron tener participación en el trabajo sexual, o tener relaciones sexuales de supervivencia como una estrategia, más a menudo que los jóvenes blancos.

“Uno de los retos que los investigadores tienen es que muchas veces, aunque los jóvenes de color se identifican como personas sin hogar, no se ven como tales”, indica Shahera Hyatt, directora del proyecto para el Proyecto Jóvenes sin Hogar California. “Esa puede ser la razón de no están contando en las cifras. Se ven al igual que otros jóvenes adolescentes, y creo que la gente espera un chico viajero con una mochila y rastas”. Con una corta perilla, sudadera gris a la moda y sandalias, Julian ciertamente confunde. Nunca se sabría que este nativo de El Bronx, Nueva York, quien duerme en el refugio Streetwork, no tiene hogar.

El joven de 19 años de edad pasó el último año viviendo en la calle, luego  de que su padre le dejó fuera de la casa después de un desacuerdo. Julian tiene una grave discapacidad de aprendizaje, y su último año transcurrió entre un albergue y otro, metiendo solicitudes para vivienda pública y beneficios de salud. Dice que es un proceso muy largo. Mientras tanto, continuará viajando entre los refugios hasta que haya una solución mejor. “Los refugios no son buenos, pero al menos estoy en un lugar, en vez de en la calle”, considera Julian. “Sin refugio, no te bañarás, no lavarás tu ropa y apestarás. No tendrás dinero para comprar comida. No podrás dormir.  Se necesita algo suave para conciliar el sueño”.

TRADUCCIÓN: CLAYTON CONN

Fuente: http://desinformemonos.org/2013/12/los-jovenes-sin-hogar-estadunidenses-bajo-la-lupa/

Los periodistas de "The Guardian" que publicaron a Snowden, bajo la lupa de Scotland Yard por violar ley antiterrorista


rt.com


La policía antiterrorista de Reino Unido está investigando qué papel jugaron los periodistas del diario británico 'The Guardian' en la publicación de las filtraciones de Edward Snowden.
Este martes Cressida Dick, subcomisaria de Scotland Yard, ha confirmado a los miembros del parlamento por primera vez que están examinando si los empleados del diario han incurrido en algún crimen publicando los materiales de Snowden.

En particular, según Dick, los detectives investigan la eventual violación de la ley antiterrorista, que estipula como crimen la comunicación de información sobre agentes de la inteligencia británica y que contempla hasta 10 años de prisión.

Los detalles sobre la investigación de Scotland Yard trascendieron el día mismo día que el jefe editor del diario, Alan Rusbridger, confirmó ante los miembros del Parlamento que el diario envío documentos clasificados no corregidos a otras editoriales en el extranjero.

Alan Rusbridger ha declarado ante los miembros del Parlamento que el diario publicó solo un 1% de los 58.000 documentos filtrados por Snowden. Además confirmó que 'The Guardian' pagó por los vuelos de David Miranda, compañero de Glenn Greenwald, el periodista de ‘The Guardian’ que entrevistó en su día a Edward Snowden, y que fue detenido en agosto en el aeropuerto de Londres con copias de los documentos filtrados. Rusbridger confirmó que Miranda trabajó de intermediario.

Durante la presentación Alan Rusbridger se defendió de las acusaciones de haber violado varias leyes relacionadas con la política antiterrorista. Sobre la pregunta, si amaba a su país, el editor aseguró que es un patriota y que es así por la libertad de prensa y la naturaleza democráctica del Reino Unido.

"Por cierto, creo que no existe un editor capaz de rechazar un material así. Hemos consultado a treinta editores de otros periódicos de prestigio, expertos en el tratamiento de material secreto y todos afirman que hubieran hecho como hizo The Guardian " , dijo Rusbridger.

El pasado mes de agosto, con el escándalo en pleno desarrollo, Rusbridger publicó un artículo en el que denunciaba las presiones del Gobierno británico contra su diario, al que amenazó con emprender acciones legales si no destruía o entregaba a las autoridades los discos duros con la información que le proporcionó Edward Snowden.

El periodista escribió que hace cosa de dos meses, después de haber publicado las filtraciones de Snowden, contactó con él un alto funcionario del Gobierno británico que dijo representar las opiniones del primer ministro y que le exigió la entrega o destrucción de todo el material.

El director del Diario ‘El Telégrafo’, Orlando Pérez, afirma en declaraciones a RT que las publicaciones basadas en datos de Snowden no sólo no afectaron a la seguridad, sino que ayudaron a incrementarla.

"Nadie ha dicho hasta hora cuánto han afectado a la seguridad de Inglaterra o de EE.UU. las filtraciones de esta información. Los afectados son solamente el prestigio y la credibilidad de las autoridades. Sin embargo, la seguridad de los ciudadanos ingleses y del resto del mundo creo, al contrario, está garantizada en la medida que podemos saber hasta dónde extienden las manos de determinados sectores para involucrarse en la vida privada de autoridades, pueblos y ciudadanos", comenta Pérez.
Fuente : http://actualidad.rt.com/actualidad/view/113128-periodistas-guardian-cargos-terrorismo-snowden

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sionismo, del nacionalismo de base religiosa al fascismo paracolonial




La brutal expulsión de más de 750.000 palestinos para poder implantar un Estado étnico en la Palestina histórica nos obliga en forma imperiosa a preguntarnos qué clase de movimiento político fue el sionismo, capaz de llevar adelante semejante atrocidad sin desparpajo ni límite ético alguno. Para los sionistas, es sabido, su movimiento se encuadra entre los movimientos de restauración nacional de fines del siglo XIX que tuvieron por objetivo poner fin a una situación de opresión ya sea de un pueblo sometido al poder de otro o de una minoría étnica aplastada por una mayoría nacional. Esa minoría era la comunidad judía, dispersa por casi toda Europa, pero constituyendo en cada país una reducida fracción de la población, no sólo discriminada sino perseguida y oprimida por la mayoría cristiana con la que cohabitaba, cuyos exponentes más claros fueron los siniestros pogromos de la Rusia zarista. Así lo plantea Jacob Tsur en su opúsculo Qué es el sionismo cuando lo describe como el “movimiento de renacimiento nacional del pueblo judío” [2] que tomó fuerza luego de dichas masacres: “De tal suerte cristalizó la idea de la nacionalidad. Los judíos constituyen una nación, y como todo pueblo normal necesitan un rincón de tierra propio; y esta tierra no puede ser otra que el solar en que surgió su civilización, o sea la Tierra de Israel” [3] El sionismo como movimiento de resistencia a la asimilación
¿Pero es ésta toda la verdad? ¿O sólo una parte? Está fuera de toda discusión que la judeofobia europeo-cristiana de fines del siglo XIX constituyó un motor para el surgimiento de este movimiento que pretendió construir una nacionalidad a partir de una comunidad religiosa dispersa entre varios países. Sin embargo, de la lectura de los textos de los principales ideólogos del sionismo se pueden colegir otras razones, de suma importancia. Theodor Herzl, por caso, auguraba en El Estado judío, que la asimilación progresiva de los judíos en Europa se podía dar en el curso de dos generaciones pero que “la personalidad del pueblo judío no puede, ni quiere, ni debe desaparecer” [4] . Max Nordau, en el discurso que pronunció en el Primer Congreso Sionista de Basilea de 1897, describió la política de emancipación llevada adelante por Napoleón como un intento de absorción y eliminación del judaísmo, una maquinación del Emperador para que adoptaran la religión del Estado francés. Así sostuvo que “exigió que los judíos renunciaran a su fe mesiánica, que depusieran sus esperanzas nacionales, que abandonaran sus formas de vida peculiares; en resumen que se entregaran al suicidio nacional”. El judío del guetto mantenía sus costumbres, su identidad como tal, era un extranjero entre los pueblos y estaba conforme con ello. “Todas las costumbres y modalidades judías tendían inconscientemente a un solo y único propósito: el de conservar el judaísmo merced al aislamiento del resto de las naciones, fomentar la unidad del pueblo judío y reiterar incansablemente al individuo judío la necesidad de preservar sus características a fin de no verse extraviado y perdido” [5] . Pero la emancipación había transformado la naturaleza del judío, lo había convertido en una criatura distinta, lo había llevado a sentirse ahora alemán, francés o italiano. Eso implicaba abandonar su personalidad judía sin llegar, pese a eso, a ser aceptado como tal en su país de residencia, ya que continuaba siendo diferente. Había perdido la patria del guetto sin haber conseguido la otra nueva. De ahí que era necesario un hogar propio para el pueblo judío.
Se advierte en estas expresiones el miedo a la asimilación, a la pérdida de identidad de los judíos, a su fusión con el resto de la comunidad en la que vivían. Ello podía llevar a que el judaísmo se perdiera o subsistiera como una mera comunidad religiosa debilitada por el proceso de secularización de la Europa occidental. Chaim Weizmann, primer presidente del Estado de Israel, dijo: “No hay judíos ingleses, franceses, alemanes o estadounidenses sino sólo judíos que viven en Inglaterra, Francia, Alemania o Estados Unidos” [6]. La condición de judío, para esta concepción, se halla por encima de cualquier otra característica de la persona. Es la identidad tribal sobre la universal. Para eso la religión judía debía convertirse en una nación en el siglo de auge de las naciones europeas. Gilad Atzmon define al sionismo directamente como “un movimiento global judío que tiene como objetivo impedir la asimilación” [7], que se debate entre su praxis tribal, que busca por sobre todo el aislamiento, y una promesa universal de apertura y tolerancia.
La sombra del particularismo
Pero esta condición tribal del judaísmo arroja sobre el sionismo, movimiento político que buscó darle un Estado a esa comunidad religiosa, la sombra del particularismo. Según François Furet, célebre historiador francés de los totalitarismos del siglo XX, “el fascismo nace como reacción de lo particular contra lo universal, del pueblo contra la clase, de lo nacional contra lo internacional” [8]. El fascismo, en su lucha contra el individualismo burgués, apela a fracciones de humanidad: la nación o la raza. “Éstas, por definición, excluyen a los que no forman parte de ellas, y hasta se definen contra ellos, como exige la lógica de ese tipo de pensamiento. La unidad de la comunidad sólo se rehace con base en su supuesta superioridad sobre los otros grupos, y en un constante antagonismo contra ellos” [9].
¿Es el sionismo un movimiento fascista? A primera vista semejante afirmación parece una herejía si se tiene en cuenta la persecución brutal y el exterminio sistemático llevado a cabo contra el pueblo judío europeo por el nazismo, máxima expresión de esa categoría política tan compleja que se ha llamado “fascismo genérico”. Los promotores del sionismo, Herzl en primer lugar, se identificaban con la Europa burguesa, liberal, individualista, enamorada del progreso y de la técnica. Aspiraban a una república democrática, con derechos sociales y un Estado activo que promoviera la agricultura, la industria y las artes. Sin embargo, aunque se pronunciaba en contra de una teocracia, el autor de El estado judío confería a los rabinos un papel central en los grupos que migraran a la tierra de promisión. “En realidad, nos reconocemos como pertenecientes al mismo pueblo solamente por la fe de nuestros padres” [10] decía cuando imaginaba el futuro estado.
Este hecho, el papel central que la religión desempeñaba en el sueño sionista, entraba sin embargo en contradicción con una característica central del proceso de modernización de la Europa decimonónica: la secularización, la progresiva separación de la Iglesia y del Estado, la sustitución de la religión por la nacionalidad como elemento de unidad de los pueblos europeos, como cemento aglutinante de la población de los nuevos estados que se conformaron durante el siglo XIX: Grecia, Bélgica, Italia, Alemania, Austria-Hungría, Serbia, Bulgaria, etc. Las guerras de religión habían destruido a Europa en los siglos XVI y XVII y ahora se trataba de construir nuevas naciones sobre la base de un nuevo principio de identidad, el de la nacionalidad por encima del de la religión. Pero, como dice Herzl, los judíos sólo estaban unidos por la religión, no por el idioma –“¿Quién de nosotros sabe bastante hebreo para pedir un billete de tren?” [11] - y sobre esa base debían construir la nación. Iban a contramano del proceso de modernización del que se sentían parte.
El sionismo como un caso del fascismo
Si bien el particularismo es un rasgo del fascismo, no necesariamente todo movimiento particularista es fascista. Para ello deben darse otros requisitos, otros rasgos típicos del fascismo sin los cuales sería superficial y arbitraria esa caracterización. La definición del fascismo, como categoría política, ha ocupado kilómetros de tinta y sería imposible ingresar ahora en ese análisis. Es por ello que, sorteando esa polémica, tomamos la definición breve y certera de Robert O. Paxton [12] y veremos en qué medida el sionismo puede encuadrarse en ella:
“Se puede definir el fascismo como una forma de conducta política caracterizada por una preocupación obsesiva por la decadencia de la comunidad, su humillación o victimización y por cultos compensatorios de unidad, energía y pureza, en que un partido con una base de masas de militantes nacionalistas comprometidos, trabajando en una colaboración incómoda pero eficaz con élites tradicionales, abandona las libertades democráticas y persigue con violencia redentora y sin limitaciones éticas o legales objetivos de limpieza interna y expansión exterior”. 
1.- El primer aspecto, la preocupación obsesiva por la decadencia de la comunidad, se expresa en el sionismo por el miedo a la asimilación al que ya nos referimos, asimilación que se percibía como el paso previo a la desaparición del judaísmo a medida que se integraba a la Europa secular. El sentimiento de humillación y victimización era la consecuencia lógica de la discriminación y violencia brutal sufrida por los judíos, aún no aceptados del todo por la Europa cristiana y periódicamente masacrados en Rusia, Polonia, Ucrania y otros países del Este europeo.
2.- Los cultos compensatorios a los que se refiere el autor toman cuerpo en el sueño utópico de El Estado judío, el retorno a Eretz Israel, la tierra de los supuestos antepasados –hoy se sabe que los judíos askenazis, entre los que nació el sionismo, no descienden de los antiguos hebreos- convertida en Tierra de Promisión. Así, el sionismo construyó su propio sueño de redención, como Mussolini lo hizo con la reconquista de Trento y de Trieste en poder de Austria, y Hitler con la unidad alemana: el Sarre, Austria, los Sudetes, la Prusia Oriental. Son las tierras irredentas, en poder del enemigo que sirven para galvanizar a toda la nación.
3.- Unidad, energía y pureza son elementos inherentes al proyecto sionista: la reunificación del “pueblo hebreo” en un sólo territorio, la construcción de un Estado fuerte capaz de defenderlo de sus enemigos y sobre todo la regeneración del judío, confinado por los cristianos a las ciudades, al comercio y a la usura, que ahora se volcaría a la agricultura, a la labranza de la tierra, a las tareas físicas que fortalecen el cuerpo y el espíritu. La idea del judío agricultor, ligado al suelo de Israel, desempeñó un rol cautivante en el proyecto sionista. Fácil es advertir allí el sueño del “hombre nuevo”, tan típico del fascismo y el comunismo, como señala Furet.
4.- El sionismo fue un movimiento con una base de masas de clara raíz nacionalista que reunió un conjunto de militantes comprometidos con la causa. La mayoría de ellos provenían de los sectores medios europeos aunque probablemente también de sectores obreros de Europa oriental. Esos militantes fundaron con gran esfuerzo y sacrificio, pasando hambre, los primeros kibutz y las milicias que conformaran más tarde la banda paramilitar de la Haganáh.
5.- Trabajando en colaboración incómoda y eficaz con las élites tradicionales: he aquí un punto sustancial. Herzl se propuso siempre arribar a la implantación de su Estado mediante acuerdos con los principales gobiernos coloniales y banqueros judíos. A tal fin se entrevistó con el Kaiser Guillermo, el Sultán otomano, el Papa, un ministro del Zar, el Barón Hirsch, el Barón Edmundo de Rotschild y otros, sin mucho éxito. Pero luego de su muerte su proyecto fue claramente tomado por el Foreign Office británico, sin hacerlo públicamente como él pretendía, tal como se desprende del Informe Campbell Bannerman de 1907 por el que se planeaba la creación de un estado tapón al servicio de las potencias coloniales en Medio Oriente, y de la célebre Declaración Balfour de 1917 a partir de la cual se promovió en forma deliberada la inmigración de europeos judíos en Palestina. La colaboración no fue incómoda sin embargo, salvo durante el auge del nazismo, período durante el cual Gran Bretaña restringió la inmigración para evitar enemistarse con los árabes y que éstos se volcaran al Eje. También colaboró eficazmente el sionismo con el régimen nazi para hacer posible esa migración, tal como surge de los estudios de Lenni Brenner [13] sobre el Acuerdo de Transferencia Ha´avara firmado entre el primero y la Organización Sionista Mundial en agosto de 1933, colaboración que probablemente haya sido incómoda. Esta claro que las élites a las que hacemos referencia no son las de Israel, Estado no fundado todavía, sino las principales élites políticas y económicas de Europa por cuanto los judíos se hallaban dispersos por todo el continente.
6.- El abandono de las libertades democráticas por parte del sionismo toma un cariz particular. Cierto es que al interior del movimiento, la Organización Sionista Mundial primero y el Estado de Israel después, adoptaron una estructura democrática, pluralista y participativa. El nuevo Estado, pese a que nunca pudo darse una constitución por la oposición de la ortodoxia religiosa, celebra elecciones, posee un parlamento pluralista, existe libertad de prensa y demás caracteres de las repúblicas democráticas. Pero dicha democracia es sólo para los invasores o sus descendientes. La población palestina expulsada de su tierra y refugiada en los países limítrofes o territorios bajo control militar (Cisjordania y Gaza) nunca gozó de derechos políticos para decidir el destino de su tierra. Incluso los palestinos que no llegaron a ser expulsados –los llamados árabe-israelíes- no gozaron del voto hasta varios años después de constituido el Estado. Tienen prohibido rememorar la Nakba, o catástrofe de su pueblo, o tan sólo atreverse a peticionar un Estado laico, no judío. Y los palestinos residentes en Jerusalén, declarada en 1980 “capital indivisible del Estado de Israel”, unos 250.000 aproximadamente, también carecen de todo derecho a voto. A mayor abundamiento, cuando los palestinos eligieron a Hamas para dirigir la autoridad Nacional Palestina, los resultados electorales fueron desconocidos por Israel que resolvió incautar los impuestos de ese proto-Estado. De donde se desprende que el derecho a voto y a los beneficios de la democracia sólo valen para israelíes judíos y no para todos los habitantes de Palestina. Es una democracia étnica, para una porción de la población, claramente no universal.
7.- Por último la persecución con violencia redentora y sin limitaciones éticas o legales de objetivos de limpieza interna llevada a cabo por las bandas paramilitares sionistas contra el pueblo palestino es sobradamente conocida y ha sido profusamente descripta y documentada por muchos historiadores entre los que se destaca Ilan Pappé con su libro La limpieza Étnica de Palestina [14]. Más de 700.000 palestinos fueron expulsados de sus hogares a partir de diciembre de 1947 para implantar un Estado mayoritariamente judío, violencia brutal que continuó el Estado recién creado en sucesivas masacres entre las que se destacan las de Sabra y Chatila (1982) y Yenín (2002), y los bombardeos sobre Beirut (1981 y 2006) y Gaza (2009). Se trata de una violencia redentora y sin límites éticos de ningún tipo cuya enumeración completa se torna imposible en este espacio pero que estuvo en todo momento acompañada también de una clara y deliberada política de expansión exterior, como lo testimonian la ocupación de Cisjordania, Gaza, el Desierto de Sinaí, las Alturas del Golán en Siria, la apropiación de Jerusalén Oriental y sus monumentos religiosos, y finalmente la ocupación del Sur del Líbano durante varios años.
Llegados a este punto nos permitimos afirmar como consecuencia lógica de todo lo expuesto, que el sionismo, movimiento político de inspiración nacionalista de los europeos judíos que resistieron su asimilación a los países en que residían, es un caso de fascismo en su definición genérica, como el italiano, el alemán u otros, en tanto reúne todos los requisitos que se han postulado del mismo en una de las más elaboradas definiciones de una categoría política tan compleja y disímil como ésta.
Fascismo paracolonial
Sin embargo, existe un elemento que Paxton no incluye en su definición y que nos parece esencial. La violencia redentora y sin límites éticos que los fascismos conocidos han ejercido lo fue siempre sobre las clases subalternas. Los fasci di combattimento de Mussolini reprimieron las huelgas obreras en el Norte de Italia y las S.A. nazis descargaron toda su violencia contra los sectores obreros que respondían al Partido Socialdemócrata y al Partido Comunista de Alemania, además de minorías étnicas como los judíos y los gitanos. Estuvieron integrados por sectores de clase media y media baja, dispuestos a imponer un orden brutal por la fuerza. Las bandas paramilitares sionistas, la Haganah, el Irgún y el Stern, también se hallaban conformadas mayoritariamente por sectores de clase media judía y descargaron toda su violencia sobre los palestinos, la mayoría de los cuales eran campesinos o pequeños comerciantes aldeanos indefensos, incapaces de resistir esa violencia como lo prueba claramente el episodio de Deir Yassin. Ergo, el sionismo cumple con un elemento esencial del fascismo que no puede ser soslayado: el ejercicio de una violencia de clase contra los sectores subalternos.
Pero esa violencia no se ejerció sobre las capas bajas judías, obreros y campesinos que profesaban esa religión, sino sobre las masas palestinas, adoptando en consecuencia un matiz claramente étnico. Se trató de una violencia sobre la población sometida a una ocupación colonial, sobre los otros, los que no existen, no tienen derechos, no figuran en los mapas, con el deliberado objeto de desarraigarlos de su tierra e implantar allí un nuevo Estado con el franco apoyo de la potencia ocupante. No se trató de crear una colonia de Gran Bretaña -ya que como dice claramente Gilad Atzmón, Israel no tiene metrópoli- sino de una alianza con la potencia colonial para implantar un Estado étnico excluyente a costa de la población autóctona. Un caso singular de fascismo paracolonial.
Por último la violencia ejercida lo fue invocando un derecho superior a esa tierra que les venía de la aurora de los tiempos, desde la promesa hecha al profeta Abraham por Yahvé, su dios, al “pueblo elegido”, para imponer una ocupación ilegítima que se prolonga hasta el presente, más de 65 años de barbarie. Como dice François Furet –aunque sin ejemplificar con Israel- en la obra citada: “A quienes no han tenido la suerte de formar parte de la raza superior o de la nación elegida, el fascismo sólo les propone la elección entre la resistencia sin esperanza y la subyugación sin honor” [15].

Notas
Miguel Ibarlucía es Abogado, autor de Israel, Estado de Conquista, Editorial Canaán, Buenos Aires, 2012.
[2] Jacob Tsur, ¿Qué es el sionismo?, Siglo Veinte, Buenos Aires, 1965, pag. 5.
[3] Tsur, idem, p. 33.
[4] Herzl, Theodor, El Estado judío, en Páginas Escogidas, Editorial Israel, Buenos aires, 1949, p. 98.
[5] Nordau, Max, La situación de los judíos en el Siglo XIX, en Sionismo, Crítica y defensa, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1968, p. 34.
[6] Citado por Gilad Atzmon, La identidad errante, Editorial Canaán, Bs As, 2013, pag. 23.
[7] Atzmon, idem, p. 88.
[8] François Furet, El pasado de una ilusión, Fondo de Cultura Económica, México, 1995, p. 34.
[9] Furet, idem, p. 38.
[10] Herzl, op cit, p. 150.
[11] Herzl, op cit, p. 150.
[12] Robert. O. Paxton, Anatomía del fascismo, Península, 2006.
[13] Lenni Brenner, Sionismo y fascismo, Editorial Canaán, Buenos Aires, 2011. También en 51 Documentos de la colaboración de los sionistas con los nazis. Idem. 2011.
[14] Papé, Ilan, La limpieza étnica de Palestina, Editorial Crítica, 2008.
[15] Furet, op cit, p. 38.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Europa envía militares para frenar inmigrantes y refugiados


IPS


Un nuevo documento del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), organismo diplomático de la Unión Europea (UE), considera la posibilidad de involucrar a militares en los esfuerzos en el sur del mar Mediterráneo para impedir el ingreso de inmigrantes irregulares y refugiados. La idea de la operación militar apareció por primera vez en una propuesta de Italia, presentada el 24 de octubre, en la que sugería medidas extraordinarias luego de la tragedia en Lampedusa, cuando un barco que había zarpado de Libia el 3 de ese mes se hundió antes de alcanzar la isla. Murieron 360 inmigrantes.
El accidente causó gran impacto en toda Europa y motivó un debate en la sociedad civil sobre el costo humano de las políticas migratorias de la UE. Pero muchos líderes del bloque, en cambio, vieron la catástrofe como una razón más para militarizar las fronteras.
El viceportavoz del SEAE, Sebastien Brabant, dijo a IPS en una entrevista por correo electrónico que, luego de la tragedia, “se creó el ‘Grupo de Tareas del Mediterráneo’ para que presentara propuestas de una acción inmediata de la UE”.
De allí emergió la idea de apelar a la Política de Seguridad y de Defensa Común (PSDC), en el documento con fecha del 19 de noviembre.
La propuesta incluye opciones para la intercepción de movimientos de poblaciones hacia Europa, incluyendo una operación marítima independiente o la implementación de medidas extra en el marco de los operativos ya en marcha de Frontex (agencia de gestión de fronteras de la UE) en la región.
Todas las opciones le confieren un papel central a la PSDC, instrumento clave de Europa para afrontar crisis de seguridad internacionales.
La idea de usar la PSDC como plataforma para afrontar movimientos de poblaciones en casos de desestabilización de países del Mediterráneo coincide con un debate sobre el futuro de ese instrumento.
El SEAE formalizará su propuesta ante los 28 jefes de Estado y de gobierno de la UE, cuando a fines de mes se reúna el Consejo Europeo para discutir cómo mejorar la defensa, fortalecer la industria militar y asegurar una mayor efectividad, visibilidad e impacto de la PSDC.
La iniciativa ya generó inquietud. El alemán Andrej Hunko, miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (organización extracomunitaria), alertó que “una mayor militarización de la vigilancia fronteriza hará que los cruces migratorios sean más peligrosos y causen más muertes”.
“El SEAE confirma esto. El inhumano y frecuentemente criticado enfoque adoptado por la policía fronteriza de la UE, Frontex, está siendo reforzado”, añadió.
Mientras, Frontex se dispone a actualizar su operación conjunta Hermes, lanzada para controlar el flujo migratorio ilegal desde Túnez hacia el sur de Italia, principalmente a Lampedusa, en la provincia de Sicilia, y la isla de Cerdeña.
También tiene previsto mejorar la estrategia del programa AENEAS, destinado al combate a la inmigración ilegal desde Turquía y Egipto, pasando por el mar Jónico, hasta Italia, principalmente las regiones suroccidentales de Apulia y Calabria.
Asimismo, Italia lanzó su propia operación de patrullaje denominada Mare Nostrum, coordinada por las fuerzas armadas.
Además, un documento interno europeo emitido el 18 de abril demuestra la grave preocupación de los líderes del bloque ante la posibilidad de que Libia colapse en una guerra sectaria.
El documento es el proyecto para formar la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea (EUBAM, por sus siglas en inglés) integrada por civiles y destinada a colaborar en la creación y entrenamiento de una nueva guardia marítima y territorial libia.
La EUBAM, aún en marcha, es una misión enmarcada en la PSDC.
EUobserver informó el 18 de noviembre que elementos en el documento indicaban que esa misión “civil” de hecho estaba diseñada para entrenar también a “fuerzas paramilitares, en medio de un más amplio esfuerzo europeo y de Estados Unidos para impedir que Libia se convierta en un ‘estado fallido’”.
La militarización del Mediterráneo central complementaría anteriores restricciones impuestas en la parte sudoriental del mar.
En la primavera boreal de 2012, Grecia adoptó severas políticas de control, que incluían el despliegue de fuerzas de seguridad en sus fronteras, la construcción de una valla a lo largo de su límite territorial con Turquía y la detención de inmigrantes irregulares por hasta 18 meses.
Como resultado, los flujos migratorios adoptaron nuevas rutas a través de los Balcanes occidentales o revivieron otras más antiguas en Egipto, Libia y Túnez.
Mientras, España inició CLOSEYE, multimillonario proyecto de control fronterizo europeo que utilizará aviones no tripulados (drones) y otros medios de vigilancia en el sudoeste del Mediterráneo.
La Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque, financió muchas de estas operaciones y no ha adoptado medidas efectivas para controlar que los estados miembros no violen los derechos de los refugiados.
Por ejemplo, el principio de no devolución de refugiados ha sido ignorado constantemente.
Martin Lemberg-Pedersen, profesor asistente en el Centro para Estudios Avanzados sobre Migración de la Universidad de Copenhague y experto en seguridad y política inmigratoria europea, se preguntó por qué el SEAE todavía promovía estas opciones.
“Dos razones vienen a mi mente”, dijo a IPS. “La primera, es que la Primavera Árabe trajo consigo la caída de dictadores que hasta ese punto eran aliados clave financiados por la UE para contener a emigrantes subsaharianos y de Medio Oriente”.
Desde entonces, “parece que la UE busca establecer sistemas similares de control”, señaló.
“En segundo lugar, es importante señalar el momento en que el SEAE hace las propuestas: son presentadas justo cuando el nuevo sistema de vigilancia (fronterizo) Eurosur estaba a punto de hacerse operacional”, notó.
El sistema, “desarrollado en estrecha cooperación con la industria armamentista europea, subraya exactamente las mismas metas incluidas en las opciones del SEAE”, añadió.
Eurosur, que entró en funcionamiento el lunes 2, le confiere un papel clave a Frontex en la creación de una coordinación de control fronterizo.
En su primera fase funcionará en 18 estados miembros, y procurará ir incrementando el intercambio de información de inteligencia, mejorar el conocimiento de la situación, aumentar la capacidad de vigilancia y de las misiones de búsqueda y rescate, e integrar sistemas de seguridad de aplicación de leyes en terceros países.
Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2013/12/europa-envia-militares-para-frenar-inmigrantes/

El Pentágono aprueba una venta récord de armas de alta tecnología a países en guerra

Jo Erickson
Truth Out/ Mint Press News

Traducido para Rebelión por Germán Leyens

La venta de armas solía ser un negocio despiadado. Con una política en la que no se hacían preguntas, ha conducido en el pasado a la venta de armas para apoyar conflictos africanos, llevando a que Angola, Somalia, la República Centroafricana, y la República Democrática del Congo estén inundados de rifles semiautomáticos AK-47 y muy poco más.
Actualmente los fabricantes de armas de alta tecnología gozan de ventas récord. El Informe de Ayuda Militar del Departamento de Estado declaró que aprobó embarques de armas por 44.280 millones de dólares a 173 naciones en el último año fiscal. Entre los más controvertidos se encuentran los planes del Departamento de Defensa de vender a Arabia Saudí 6.800 millones de dólares y a los Emiratos Árabes Unidos 4.000 millones en armamento de alta tecnología, incluyendo misiles crucero lanzados desde el aire y municiones de precisión. El problema es ¿quién ha preguntado a dónde llegarán finalmente esas armas?
Boeing Co. (BA) y Raytheon Co. (RTN) recibieron un mensaje de apoyo del gobierno de Obama para cerrar los tratos con esos dos cercanos aliados en Medio Oriente.
Este negocio histórico representará las primeras ventas estadounidenses de nuevas armas Raytheon y Boeing que pueden ser lanzadas a distancia desde cazas F-15 saudíes y F-16 de los E.A.U. Pero solo es una parte de la lista de compras militares de Arabia Saudí.
El reino saudí también está comprando el Expanded-Response Standoff Land Attack Missile de Boeing y el Joint Standoff Weapon de Raytheon, que pueden alcanzar instalaciones de defensa antiaérea y de radar desde fuera del alcance de los sistemas antiaéreos del enemigo. La Armada Real Saudí está adquiriendo misiles Boeing, un derivado del misil Harpoon contra barcos, que pueden ser lanzados desde más de 250 kilómetros de un objetivo y ser redirigidos en vuelo. ¿Con un pedido tan grande debería cuestionar EE.UU. la necesidad para este arsenal militar?
El trato fue cerrado primero por el secretario de Defensa Chuck Hagel en abril y dentro de este mes el Congreso decidirá si será aprobado. Ante la preocupación del Congreso por la creación y seguridad de puestos de trabajo, hasta ahora ha habido poco debate sobre la ética de las ventas de armas y si el país que compra armas podrá venderlas a otros países que están involucrados en conflictos.
EE.UU. vende armas a Arabia Saudí, ¿pero quién compra armas saudíes?
Arabia Saudí fue el décimo importador de armas por su tamaño del mundo en 2008-2012, y se espera que esto cambie hasta 2017, cuando estará entre los cinco mayores si los pedidos pendientes son completados. Con este aumento del poder de fuego algunos comentaristas consideran nerviosamente la influencia de Arabia Saudí en la guerra civil siria y también sus tensas relaciones con Irán.
Durante el verano, Arabia Saudí comenzó a enviar fusiles a Jordania, y a realizar entrenamiento militar, en apoyo a grupos rebeldes dirigidos por los saudíes que cruzan la frontera hacia el sur de Siria. El papel de Jordania como conducto para armas saudíes ha tenido un efecto adverso en su población. La creciente cantidad de fusiles que circula en Jordania contribuye a más conflictos con los campos de refugiados y las regiones en las que se encuentran.
Aprovechando plenamente la tensión, los rebeldes sirios operan utilizando el campo de refugiados Zaatari en Jordania para reclutar combatientes. Los campos de entrenamiento de los rebeldes han puesto a los funcionarios jordanos y de la ONU que dirigen el campo en una posición delicada. Preocupada de aumentar aún más las tensiones con el gobierno en Siria, Jordania ha tratado de ocultar su apoyo a los rebeldes, desmintiendo oficialmente que tenga lugar en su suelo algún entrenamiento de combatientes contra Asad, aunque tanto funcionarios jordanos como estadounidenses han reconocido que existe.
La influencia de Arabia Saudí en el paisaje político en Medio Oriente es considerable. Ayudó a derrocar al primer ministro egipcio Mursi, y actualmente suministra entrenamiento al gobierno militar interino. Ante la nerviosidad que ya existe en el mundo sobre los resultados de los conflictos sirio y egipcio, ¿debería EE.UU. realizar un negocio de armas por 10.800 millones de dólares con Arabia Saudí?
¿Funciona el Tratado sobre el Comercio de Armas de las Naciones Unidas?
El Tratado sobre el Comercio de Armas de las Naciones Unidas ha estado presionando por más transparencia y mayor rendición de cuentas en ventas de armas por gobiernos. El secretario de Estado John Kerry desafió las objeciones del Congreso y firmó el tratado en Nueva York.
El tratado establece estándares para el comercio global en armas convencionales, con el objetivo de impedir que tales armas sean vendidas a los que las utilizarían para cometer genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. A pesar de las buenas intenciones de este tratado, EE.UU. sigue suministrando armas a Siria e Iraq.
Desde 2006, Iraq ha caído en el desorden social y económico, y fuerzas de al Qaida dominan ciertas regiones.
Matt Olsen, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, habló en la audiencia del Comité del Senado sobre amenazas de terrorismo contra EE.UU. Advirtió de la creciente amenaza que plantea al Qaida en Iraq, destacando el aumento de la cantidad de ataques durante este año.
“El grupo aprovecha crecientemente el ambiente permisivo de la seguridad en Iraq, para recolectar fondos, planificar y entrenar para ataques”, dijo Olsen.
No obstante el Pentágono trata de asegurar un baluarte militar para contener la guerra civil siria utilizando Iraq como base. Propuso enviar 2.700 millones de dólares en armas a Iraq, a pesar de que el país se encuentra al borde de la guerra civil.
“Este potencial dará a Iraq la capacidad de contribuir a defensas aéreas regionales, reducirá su vulnerabilidad a ataques aéreos y también realzará la interoperabilidad entre el gobierno de Iraq, EE.UU., y otros aliados”, dijo el Pentágono en una declaración.
Defensores de los derechos humanos están presionando por controles más estrictos de la venta de armas, y también para que EE.UU. se ajuste a las leyes sobre el comercio con países que practican abusos de los derechos humanos o genocidio.
La Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado cita lo siguiente sobre India: “Los problemas más significativos de derechos humanos son abusos de la policía y las fuerzas de seguridad, incluyendo asesinatos extrajudiciales, tortura y violaciones; corrupción generalizada a todos los niveles del gobierno; y violencia separatista, insurgente y social. Otros problemas de derechos humanos incluyen desapariciones, malas condiciones carcelarias que a menudo ponen vidas en peligro, arrestos y detenciones arbitrarias, y largas detenciones preventivas.”
Pero a pesar de todo EE.UU. permite ventas de armas a India. Según la ley, los exportadores de armas no tienen que ajustarse a la evaluación de los derechos humanos del Departamento de Estado. En su lugar, las compañías pueden optar por utilizar la “Ley Leahy”, titulada por el senador Patrick Leahy (demócrata de Vermont), que fue aprobada en 1997 y prohíbe la ayuda estadounidense a específicas unidades militares y policiales que son consideradas responsables de abusos de los derechos humanos.
Pero esta ley solo cubre ventas directas de gobierno a gobierno supervisadas por el Pentágono, y permite ventas de exportación comerciales que no tienen que ver con el Departamento de Defensa, aprobadas por el Departamento de Estado. Por lo tanto, este año el Departamento de Defensa vendió 34.800 millones de dólares en ventas directas de gobierno a gobierno cubiertas por la Ley Leahy, pero 44.280 millones de dólares en ventas autorizadas por el Departamento de Estado no están cubiertas.
Adotei Akwei, director de los esfuerzos de relaciones con el gobierno de Amnistía Internacional, dijo: “En todos esos países, se necesita un proceso mucho más riguroso para descubrir a dónde van esas armas y cómo están siendo utilizadas. A pesar de que el Departamento de Estado de EE.UU. identifica problemas, vemos una y otra vez que estas ventas tienen lugar. Hay muchos ejemplos de desconexión entre la identificación de los abusos y las ventas.”
Jo Erickson es periodista investigativa y productora de Mint Press especializada en la justicia criminal y social así como en política. Trabajó como Productora de Noticias y Temas de Actualidad de la BBC e informó sobre asuntos africanos y derechos humanos. Ha publicado en The Guardian, The Daily Mirror y varias publicaciones británicas. Ha trabajado como periodista encubierta y filmó documentales para la BBC denunciando crimen y terrorismo. Para contactos: jerickson@mintpressnews.com 
Fuente: http://www.truth-out.org/news/item/20347-pentagon-approves-record-sale-of-advanced-arms-to-countries-at-war

Entrevista con Immanuel Wallerstein sobre Lenin y el leninismo, hoy “El reciente brote de protesta alrededor del mundo incluye un retorno al debate que lleva a la gente de regreso a lo que Marx ha escrito y analizado”


Socialismo 21


[Nota del editor: Las pasadas dos décadas han presenciado una ola sin precedentes del péndulo histórico entre el colapso de la Unión Soviética hace veinte años y la profunda crisis financiera desde el 2008. Estos cambios dramáticos nos han interpelado —si no forzado— contemplar a algunos viejos conceptos de cambios sociales desde una nueva perspectiva. Con esto en mente, presentamos la siguiente conversación entre un joven académico chino, Gao Jingyu e Immanuel Wallerstein sobre Lenin y el leninismo hoy en día.] -Gao Jingyu (GJ): El “socialismo real” de la Unión Soviética —el cual supuestamente estaba basado en lo que es llamado el “marxismo-leninismo”— falleció hace 20 años. ¿Cómo ves al marxismo-leninismo hoy en día?
-Immanuel Wallerstein (IW): El marxismo-leninismo está muerto. No hay manera en que sea capaz de re- emerger . Pero ni el leninismo ni el marxismo están muertos. Y el mismo Lenin está en camino a la resurrección histórica en Rusia. Desafortunadamente, el fracaso en distinguir analíticamente entre estos varios conceptos es amplio, e incapacita un pensamiento claro no sólo en Rusia sino en todas partes del mundo.
El marxismo-leninismo fue una invención pos-1923 de los altos mandos soviéticos. Fue impuesto a los partidos comunistas a lo largo del mundo, y se convirtió en una camisa de fuerza en que eran forzados a operar (o ser denunciado como contrarrevolucionario). Lo que hemos venido a llamar marxismo-leninismo fue elaborado como un catecismo que fue incesantemente repetido, pero cuyos detalles podrían alterarse cuando sea que el liderazgo soviético decidiera cambiar las tácticas geopolíticas. Fue una rígida doctrina que de hecho fue bastante maleable, pero maleable sólo para el liderazgo soviético.
El marxismo-leninismo no tuvo una definición intelectual permanente. Era tanto un grave pecado adherir a una versión obsoleta del marxismo-leninismo como participar en un debate intelectual serio acerca de su última versión aprobada.
El marxismo-leninismo fue una doctrina viable mientras vivió Stalin, y podría hacerla cumplir por medio de repetidas purgas, y afuera de la URSS a través del largo alcance de la estructura ejecutiva soviética. Cuando Stalin murió, la cuestión política inmediata si alguien más podría asumir el control de esta estructura ejecutiva. La respuesta resultó ser no.
El informe de Kruschev para el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) representó la rebelión de la nomenklatura en contra de la estructura ejecutiva stalinista. Sin embargo, Kruschev no permitió por ello otra versión del marxismo-leninismo que consiguiera la conservación estable del régimen, lo cual fue la intención de Kruschev. En vez de eso, su informe socavó irreparablemente la legitimidad de la doctrina, como muchas personas dentro y fuera de las estructuras del Partido Comunista observaron abiertamente. Para la época en que Gorbachov llegó al poder, nadie en el mundo siguió siendo en algún sentido significativo un marxista-leninista.
No obstante, la muerte del marxismo-leninismo no constriccionó por mucho tiempo la vida continua tanto del marxismo como del leninismo como construcciones intelectuales y políticas. De hecho, era casi todo lo contrario.
La muerte del marxismo-leninismo dio nueva vida tanto al marxismo como al leninismo. La muerte del marxismo-leninismo liberó al marxismo como un modo de análisis y como una inspiración para varias tendencias políticas de izquierda alrededor del mundo. Por una cosa, relegitimó un debate sobre las propias ideas de Marx. La gente realmente empezó a leer los mismos escritos de Marx en vez de confiar en versiones abreviadas propagadas por los voceros del marxismo-leninismo. Ni tampoco fue el redescubrimiento de las ideas de Marx reservadas a las personas en la izquierda política.
La crisis económica mundial de las últimas décadas, y especialmente de los últimos años, ha llevado incluso a los expertos conservadores a encontrar ideas útiles, e incluso apremiantes, en los análisis de Marx. En 1999, una encuesta de la BBC News Online preguntó a los encuestados británicos por el nombre del gran pensador del milenio. Karl Marx encabezó la encuesta.
Sin embargo, lo que es más interesante que el resurgimiento que las propias ideas de Marx es la supervivencia del leninismo como una doctrina. ¿Cómo puede ser esto si el marxismo-leninismo está muerto? Para responder esa interrogante, tenemos que analizar qué es el leninismo. Marx famosamente dijo , “no soy marxista ”. Lenin bien habría dicho “no soy leninista ”.
-GJ: Entonces, ¿qué cree usted que constituye al leninismo?
-IW: El leninismo no es realmente el resumen de las propias ideas de Lenin como es expuesto en sus varios escritos. Ni son sus prácticas como un líder del CPSU y de la Unión Soviética. Es una estrategia de gobernar un país. Como tal, el leninismo es practicado en muchos países bajo otros nombres, o bajo sin ningún nombre del todo. Me parece que el leninismo es una estrategia compuesta, que comprende la combinación de seis características.
1] Es la práctica de un partido/movimiento que cree que tiene que obtener el poder estatal de una forma u otra, y una vez en el poder, permanecer allí de una forma u otra. Sin el poder estatal, este partido/movimiento cree que nada puede ser conseguido. El leninismo, por consiguiente, rechaza cualquiera y todas las versiones de estrategias anarquistas, las cuales también han re-emergido en la estela de la muerte del marxismo-leninismo.
2] Una vez que el partido/movimiento ha conseguido el poder del Estado, su objetivo más inmediato es fortalecer el aparato estatal. El objetivo es aislar la estructura estatal en dos direcciones, tanto en contra de disidentes internos y de las fuerzas descentralizadas y en contra de la capacidad de las fuerzas externas de limitar la capacidad estatal para perseguir sus objetivos. Esto podría llamarse incrementar el grado en que un Estado es soberano, no teóricamente sino en la práctica.
3] El partido/movimiento es organizado como una estructura jerárquica que opera con un mecanismo de control de arriba hacia abajo. Esto, por eso, busca impedir cualquier y todos los vínculos de estructuras locales y de nivel medio, inclusive aquellas ubicadas al interior del partido/movimiento. Esta es la característica crucial que lleva a algunos analistas a denuncias al leninismo como no democrático, o al menos que no cumple los procesos formales típicos de un sistema electoral multipartidista con partidos alternativos gobernantes.
4] El principal objetivo político no es, como se alega a menudo, la retención del poder por el bien del régimen de los gobernantes. El principal objetivo político es alcanzar el crecimiento económico, como lo es medido en una escala comparativa mundial. Todas las demás preocupaciones son subordinadas a la primacía del crecimiento económico. Esto es decir, que hay otras preocupaciones de seguro —por ejemplo: la persecución de una política sensible vis-à-vis el medio ambiente— pero tales otras preocupaciones estaban en segundo lugar en el orden de prioridad.
5] Ideológicamente, el partido/movimiento se presenta a sí mismo, de hecho se piensa a sí mismo, como un baluarte del anti-imperialismo. Este es su lenguaje cuando está hablando a sus propios ciudadanos, al menos la mayor parte del tiempo. Cuando se habla al resto del mundo, el lenguaje anti-imperialista es usado cuando es diplomáticamente útil. Sin embargo, puesto que la retórica anti-imperialista es un tema indispensable en el marco compuesto del leninismo, el leninismo no puede existir en Estados en la cima de la estructura geopolítica de poder mundial.
6] La práctica del partido/movimiento en el poder es fundamentalmente pragmática, nunca dogmática. El partido/movimiento corregirá su práctica cuando sea considerado necesario para mantener en el poder al partido/movimiento. Es pragmático, incluso sobre la cuestión de si es más útil reconocer públicamente que es pragmático que de negarlo.
Llamo leninista a estos partidos/movimientos solo cuando esas seis características están ahí. Es la combinación de todas las seis características lo que hace del leninismo un modo efectivo tal de conservación del régimen. Algunas veces, después de un golpe militar, el nuevo régimen presenta su régimen como el equivalente al de un partido/movimiento. Efectivamente, este tratará de crear un nuevo partido/movimiento que este controle. Sin embargo, esta forma parece ganar menos legitimidad que el partido/movimiento normal leninista. Hay partidos/movimientos dentro de los cuales los militares ganan autonomía considerable y en que los militares asumen importantes funciones económicas.
-GJ: ¿Qué cree usted que significa el leninismo para el sistema-mundo?
-IW: Cuando uno mira alrededor del mundo hoy en día, uno puede ver muchos Estados en el cual el grupo en el poder se desempeña según estar reglas, combinando todas las seis características. La mayoría de ellos no usan el término leninismo para describirse a sí mismos. Por supuesto, no tenemos que llamar leninista a esta fórmula para el dominio estatal. En cuanto a la Unión Soviética, no sabemos realmente cómo habría evolucionado el régimen si Lenin hubiese vivido 10 años más. El punto a subrayar es que el leninismo, como lo he descrito, no tiene un vínculo necesario con el marxismo o con las propias ideas de Marx.
Cuando la Unión Soviética colapsó, y con ella el Partido Comunista de la Unión Soviética, el nuevo régimen en la Federación Rusa se enfrentó a la decisión de qué hacer con Lenin, el hombre, como un símbolo histórico y una memoria histórica. Ellos parecen no haber encontrado muy fácil tomar una decisión definitiva.
Por una parte, no solo estaba muerto el marxismo-leninismo como un catecismo, sino que la gran mayoría de la población rusa parecía estar muy contenta con esto. El uso de cualesquiera término —marxismo o leninismo— cayó en una amplia desaprobación, a pesar de la supervivencia de un movimiento que reclamó ser un movimiento comunista. Sin embargo, el régimen decidió no borrar todas las alusiones positivas a Lenin. Algunas estatuas y retratos se vinieron abajo, y otras no. La tumba de Lenin todavía está ahí en la Plaza Roja. Está cerrada por algún tipo de renovación por el momento, pero parece que reabrirá. Sospecho que será nuevamente posible visitar la tumba.
Cuando visité recientemente Moscú me llamó la atención de cuántos objetos materiales relacionados con Lenin eran ofrecidos a la venta en mercados públicos —poleras, pequeñas réplicas, etc.—. ¿Tales objetos eran comprados solamente por turistas extranjeros? ¿O algunos de estos eran comprados por jóvenes rusos? Y si es así, ¿por qué? Y, ¿este fenómeno crecerá en importancia en la siguiente década o dos, y es más que solo nostalgia o kitsch?
Podría ser notado como un principio histórico general del sistema-mundo moderno que las naciones nunca parecen eliminar a las grandes figuras históricas de su memoria histórica y de su celebración histórica, sin embargo aunque hayan sido controvertidos. Después de 200 años, los franceses finalmente parecen haber llegado a un acuerdo con la idea de que la Revolución de 1789 debería ser vista como una parte positiva de su legado. Una manera en que ellos hicieron esto es al engendrar interpretaciones diferentes, incluso conflictivas, de lo que sucedió durante la Revolución Francesa. En efecto, grupos diferentes están celerando realmente diferentes cosas. Pero solo un puñado hoy en día denuncia a la Revolución sin reservas. Algo parecido parece haber sucedido con la memoria de Napoleón.
Por supuesto, Lenin sigue siendo una figura controvertida en Rusia. La opinión está muy dividida, y en este sentido Lenin no es una figura unificadora. La memoria histórica Nacional parece necesitar héroes unificadores, y siempre está en la búsqueda de ellos. Pero la imagen actual de Lenin es menos importante que la imagen futura de Lenin. Lo que necesitamos considerar es cómo presentarán Lenin los libros de texto a los colegiales en el 2050. Sospecho que harán de él una figura central de la historia Rusa del siglo XX y que enfatizarán cuatro cosas acerca de él.
Primero, pienso que será presentado como un nacionalista Ruso, quien rescató a Rusia de su colapso nacional debido a la incompetencia del ancien régime —incompetencia militar, incompetencia política, incompetencia social—. Se dirá que mantuvo unida a Rusia de cara a la intervención extranjera y los movimientos secesionistas. Él hizo posible reconstruir las fuerzas armadas.
Segundo, pienso que será alabado particularmente por llevar a cabo las reformas que von Witte defendió y fue políticamente incapaz de obtener. Recuerda su eslogan: el socialismo es igual a los soviets más electricidad. En el 2050, la gente solo notará la mitad de la electricidad del eslogan.
Será dicho que estas reformas hicieron posible la industrialización de Rusia, su “modernización”, y por eso la base de un serio incremento del Producto Nacional Bruto (PNB) de Rusia. Esta evaluación será comparable a la evaluación de Tocqueville de la Revolución francesa. Tocqueville vio a la Revolución Francesa como la continuación del impulso colbertista de la modernización francesa, la cual se había estancado en el siglo XVIII por la resistencia de elementos del ancien régime.
Tercero, creo que será alabado por ser simultáneamente un occidentalizador (“electricidad” y ponerse al día) y un tercer-mundista. La Conferencia de Bakú de 1920 será vista como el abrazamiento de Rusia como el líder efectivo de los “pueblos del Este”. Quizás en el 2050, los “pueblos del Este” —lo que hoy en día llamamos el Sur global— no querrán darle a Rusia demasiado crédito en este aspecto. Todo es una razón más para que los rusos en el 2050 hagan reivindicaciones por este logro, y acreditar a Lenin por ello.
Analistas más sutiles podrían decir que Lenin fue el primero en resolver el debate occidentalizador-eslavófilo (anti-occidentalizador) al ser ambos simultáneamente. Esta es la forma en que tales eternos debates culturales a menudo se resuelven. En añadidura, estos analistas podrían notar que al enfatizar el apoyo por las revoluciones en los países no-occidentales, él silenciosamente terminó el apoyo para las irremediables insurrecciones en Europa occidental.
Los libros de texto escolares no pondrían esto de esta manera, pero los historiadores de universidades podrían sacar libros junto con estos lineamientos. Y cuando lo hagan, el mensaje se filtrará hacia la conciencia del pueblo, y los hará orgullosos.
Finalmente, Lenin será visto como un líder decisivo. Él tomó el tren hasta estación Finlandia. Él persuadió a los líderes bolcheviques a tomar el poder “permaneciendo en las calles”. Incluso la Nueva Política Económica (NEP) será tomada como una señal de decisión. Él sabía cuándo cambiar de marcha pronto y de manera importante. Lenin pudo haber estado en lo correcto o equivocado, pero él fue definitivamente un líder decisivo.
En el 2050 Lenin podría ser el héroe nacional de Rusia en el siglo XX. Eso no nos dice nada del destino ya sea del marxismo o del leninismo en el 2050, en Rusia o en otras partes. Y lo repito, la única cuestión segura es que el marxismo-leninismo no solo habrá desaparecido del mundo real, sino muy posiblemente de los recuerdos reales de la gente.
-GJ: Su pudiéramos considerar al stalinismo como la continuación del leninismo en que su estructura ejecutiva mantuvo al régimen leninista, entonces ¿quién cree usted que debiera ser considerado responsable por el colapso de tal régimen, Lenin y Stalin o aquellos que socavaron la legitimidad del marxismo-leninismo tales como Kruschev y Gorbachov?
-IW: Nunca he usado la palabra stalinismo. He hablado de Stalin como aplicación de la doctrina del marxismo-leninismo. Recuerda que dije que Lenin no era leninista. Stalin lo fue . No fue inevitable que el régimen soviético se haya derrumbado. El régimen en China no se ha desmoronado, ciertamente no todavía si es que.
Sí, Kruschev socavó crucialmente la legitimidad de la doctrina. Esto fue claro casi inmediatamente. La gente en Rusia todavía no decide de si esto se trataba de su gran crédito o su gran descrédito. Pero esta no fue una decisión individual. Kruschev reflejó la fuerte presión de la nomenklatura, para quienes las homicidas purgas se habían convertido en una amenaza personal insoportable.
En cuanto a Gorbachov, él será eventualmente recordado como el único que hizo posible realizar los cambios que todos querían sin matanza o represión. Él intentó salvar a la Unión Soviética, no a Rusia. Casi tuvo éxito, pero cometió algunos errores en la última fase. Y por consiguiente, tenemos lo que tenemos hoy en día.
-GJ: Algunos académicos ponen a los partidos leninistas y los partidos fascistas en la misma categoría después de comparar sus estructuras. Ambos partidos son descritos al ser caracterizados de sistemas anti-parlamentos, que es la razón principal por su fracaso al establecer la democracia al empoderar a los ciudadanos.
Este es el problema de un “déficit democrático”, en la frase de Robin Blackburn, un problema que tanto Lenin como Mao Tse-Tung intentaron resolver pero que fracasaron. ¿Diría usted que el régimen está destinado a nunca evitar un déficit democrático? ¿Es este el talón de Aquiles del régimen?
-IW: No considero a los partidos fascistas, o los nazis, como lo mismo que los partidos leninistas. Por una cosa, no pueden ser en ningún sentido considerados anti-imperialistas en sus doctrinas o en sus acciones. Recuerda de nuevo, en mi discusión, insistí que el leninismo tuvo seis componentes, y consideré que los regímenes son leninistas sólo si manifestaban todos los seis componentes.
Sí, por supuesto, los regímenes leninistas tienen un déficit democrático. Pero también, en mi perspectiva, lo tienen los regímenes parlamentarios multipartidistas. No tenemos ningún país en el mundo hoy en día que en mi opinión sea democrático. La democracia es algo que todavía tenemos que construir.
-GJ: ¿Qué tipo de relación existe entre Lenin y Marx? Me recuerda a la comparación de Badiou que hace de Pablo “un Lenin para quien Cristo ha sido el equívoco Marx”.
-IW: No me gusta esta analogía. Marx no fue un dios . Él fue un pensador y un militante. En términos de perseguir una estrategia política apropiada para avanzar, hubo alternativas posibles. Las dos principales fueron aquellas expuestas por Lenin y Bernstein. La estrategia de Lenin tuvo mayor sentido en un país como Rusia. La estrategia de Bernstein tuvo mayor sentido en un país como Alemania. En el largo plazo ninguna estrategia ha funcionado realmente. Hoy en día todos estamos repensando las estrategias de transformación social, precisamente porque estas dos estrategias fueron un fracaso.
-GJ: ¿Por qué son aquellos Estados, en las áreas o regiones menos desarrolladas, propensos a adoptar un régimen leninista?
-IW: En orden de perseguir una estrategia “parlamentaria”, tú necesitas una situación en la que al menos la mitad, o más, de la población son parte de la “clase media” según estándares mundiales. Esto no es precisamente cierto de las áreas “menos desarrolladas”. De ese modo el leninismo parece más plausible.
-GJ: La caída del comunismo destruyó al socialismo marxista como proyecto político, pero le dio a los análisis de Marx del capitalismo un nuevo aliciente en su vida solamente en la academia. Bajo la condición de la deslegitimación del discurso y representaciones colectivas de clases, un individualismo ascendente, el consumismo y preocupaciones de estilo de vida, el socialismo ya no es el ideal común para la izquierda como alguna vez lo fue en el siglo XX. La principal fuerza de izquierda, la socialdemocracia, se ha reducido a ser una cultura de preferencia después de la neoliberalización, como usted dijo. Los otros movimientos de protesta han corrido ya sea al anarquismo o al extremismo.
Las fragmentadas fuerzas de la izquierda desconfían entre sí. El marxismo ya no parece ser más una teoría para los movimientos radicales. Ernesto Laclau y Chantal Mouffe han argumentado que sólo un discurso democrático podría deslegitimar el sistema existente y articular diferentes fuerzas de protesta. ¿Es posible para la democracia emprender esta tarea? Entonces, ¿qué tipo de rol tomará el marxismo en los futuros movimientos? ¿Son las recientes revueltas por los derechos democráticos en el área arábiga una señalización de esto?
-IW: No creo que el resurgimiento del marxismo esté limitado a la academia. Pienso que el reciente brote de protesta alrededor del mundo incluye un retorno al debate sobre la economía política y las desigualdades, un debate que lleva a la gente de regreso a mucho de lo que Marx ha escrito y analizado. ¿Será el “socialismo” su proyecto político? Todo depende de lo que queramos decir por socialismo. Estamos en medio de una confusión que no es meramente política sino también intelectual. Sería más prudente en mis predicciones acerca de lo que sucederá en los próximos 20 o 30 años, y más optimista.
-GJ: ¿Cómo evalúas a Mao Tse-Tung? ¿Recibirá comentarios similares como los que has predicho para Lenin en el 2050?
-IW: Mao Tse-Tung probablemente será recordado positivamente por dos cosas. Él liberó al partido chino, y por eso a la Revolución china, del control de Stalin. Y reunificó China, una tarea histórica de grandes líderes chinos. Por supuesto, él hizo muchas cosas negativas. ¿Se desvanecerán de la memoria?
Muy posiblemente . La memoria no es eterna. Es creada, y recreada, constantemente. Dependerá de los historiadores chinos. Pero éstos dependerán de la atmósfera política total de China en 2050.
Fuente original: http://socialismo21.net/lenin-y-el-leninismo-segun-immanuel-wallerstein/