lunes, 1 de julio de 2013

Acabar en secreto con el estado de bienestar


Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2013

El cónclave de Van Rompuy con diez empresarios de la Mesa Redonda Europea de Industriales en el club De Waranda


Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Una escalera dorada da la bienvenida a los invitados de De Warande, un club exclusivo en el centro de Bruselas. Esta mansión construida a finales del siglo XVIII fue adquirida en 1907 por François Empain, un banquero que ayudó a su real amigo Leopoldo II a saquear el Congo. Con su vínculo histórico con la conquista, este es sin duda un lugar adecuado para unas negociaciones furtivas sobre cómo reordenar Europa.
El 8 de marzo de 2010 Herman Van Rompuy, “presidente” de la Unión Europea, cenó aquí con diez destacados hombres de negocios. Este selecto grupo reflexionó sobre cómo podían explotar la actual crisis económica para beneficiar a los ultrarricos. Entre los invitados había miembros de las juntas directivas de Volvo, Nokia, Nestlé y Philips. Por supuesto, también estaba representada Umicore, una empresa que se estableció para explotar las minas del Congo y que continúa explotándolas.
He conseguido las notas del discurso de Van Rompuy para la ocasión. Empezó comparando el papel que él desempeña con el de un presidente de una sociedad de cartera que no tiene acciones en las empresas individuales que la conforman. Después de esta aparente ocurrencia, afirmó que todos los gobiernos de la UE están de acuerdo en una lista “familiar” de prioridades para aumentar la productividad: “innovación, mayor calidad del capital humano a través de la educación, reforma de las pensiones”.
Para lograr estos objetivos, Van Rompuy presentó brevemente una imagen de una mayor coordinación económica que consistiría en reducir la cantidad de objetivos establecidos por los gobiernos de la EU y convertir “la presión del grupo en presión genuina”.
El anfitrión de la cena fue la Mesa Redonda Europea de Industriales (European Roundtable of Industrialists, ERT), que reúne a unos cincuenta poderosos empresarios. Esta fue una de varias charlas similares entre Van Rompuy y la ERT en su papel actual. Aunque se supone que es un funcionario público y no el presidente de una sociedad de cartera, Van Rompuy y su equipo no han hecho público ningún detalle de estas reuniones.
Como se las da de filósofo y poeta, Van Rompuy no fue tan burdo como para decir que quería obtener beneficios para ocultar todos los demás objetivos. Pero este es el efecto de su argumento, particularmente en lo que se refiere a la “reforma” de las pensiones.
Van Rompuy reconoció en sus comentarios que los políticos que proponen retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años tendrán dificultades para ser reelegidos, así que tanto él como otras personas en la burocracia de Bruselas están discutiendo cómo se puede hacer esta reforma sin que los votantes obstruyan sus planes.
Y no se trata simplemente de abordar lo que los expertos en política denomina la “bomba de relojería” demográfica (una expresión sin duda discriminatoria por razón de la edad) provocada por el aumento de la esperanza de vida. Las pensiones son uno de los muchos avances logrados por medio de la lucha de los y las trabajadoras que quiere revocar la ERT, uno de los más influyentes grupos de lobby en Europa. La presión de la ERT para que se reformen las pensiones no comenzó con la crisis actual: ya en 2000 afirmó por primera vez que el derecho a la pensión es esencial para todo el concepto de estado de bienestar como una “amenaza económica”.
Un mes después de la velada de 2010 en De Warande Van Rompuy recibió una carta de la ERT en la que afirmaba que “es necesaria una transformación urgente”. Estaba firmada por Leif Johansson, que entonces estaba en Volvo, y Gerard Kleisterlee, entonces en Philips.
Una serie de documentos informativos de la ERT había elaborado el tipo de “transformación” que se deseaba. Una recomendación clave era que había que “revisar” (una forma codificada de decir “destruir”) toda aquella legislación que se considerar incompatible con la agenda de los jefes. Habría que “ocultar” el impacto de la nueva legislación laboral. La ERT argumentó que u n procedimiento de valoración de impacto "tiene que echar abajo" las leyes que dificulten maximizar del beneficio .
Habría que considera con escepticismo los repetidos llamamientos de la ERT a una mayor inversión en educación. En 2011 Johansson (que entonces representaba a Ericsson) envió a Van Rompuy una detallada lista de peticiones. Johansson insistió en la “competitividad dominante” de la UE en todas sus políticas. “Competitividad” es sinónimo de dominio corporativo.
Se puso un énfasis especial en abrir los servicios al sector privado. Leyendo entre líneas quedaba claro que Johansson quería que estos servicios incluyeran la sanidad, la educación, el agua y el transporte público. Todos ellos son esenciales para la justicia social. Johansson está presionando para que se entreguen a las empresas.
Uno de los asesores de Van Rompuy afirmó en una respuesta a Johansson que el presidente “está en gran medida de acuerdo con sus recomendaciones”. Reafirmada por esta respuesta, la ERT llegó incluso más lejos el año pasado al sugerir que había que “detener inmediatamente” la nueva regulación “que no ha demostrado tener un efecto inmediato sobre el crecimiento económico”.
Este llamamiento no se hace de forma aislada. Bajo la mirada atenta de Edmund Stoiber, un pez gordo de la política bávara, un grupo de “expertos” de la UE ya está preparando una hoguera con las leyes que no les gustan a los capitanes de la industria. Estos “expertos” arremeten contra todo lo que va desde los compromisos acerca del cambio climático hasta los derechos de las personas con incapacidades.
No se debe confundir con “competición” la “competitividad” que la ERT defiende habitualmente. En sus discusiones con Van Rompuy y otras figuras “importantes” la ERT mantiene que la UE se está relajando en el control de las fusiones entre grandes compañías. Está claro cuál será el resultado de este enfoque de no intervención: el poder se concentrará en manos de menos empresas de las que está ahora. Esta es una receta para el oligopolio, no para el dinamismo.
¿Qué está ocurriendo aquí? Aproximadamente una docena de individuos que se reúnen en clubes privados están minando la democracia. Todos ellos son ricos, blancos y varones. No tienen nada en común con el 99% de la población del mundo. Son nuestros enemigos, así que empecemos a luchar contra ellos.
El libro de David Cronin Corporate Europe: How Big Business Sets Policies on Food, Climate and War se publicará en agosto. Se puede reservar en Pluto Press (www.plutobooks.com).
Una versión de este artículo se publicó originalmente en New Europe (www.neurope.eu).
Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/06/25/wrecking-the-welfare-state-in-secret/

Control corporativo y doble rasero Rafael Correa, la prensa y los denunciantes de conciencia



Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Una vez más asistimos a una creciente frustración contra el “diminuto” Ecuador. Es evidente que el gobierno de Estados Unidos no está nada contento con lo que sería la última bofetada diplomática procedente de este país sudamericano, esto es, la inminente llegada en los próximos días del denunciante de conciencia* de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, por sus sigllas en inglés) Edward Snowden. Más allá de lo que piense el gobierno de Estados Unidos, al parecer la prensa corporativa estadounidense también está ha desenfundado los sables. ¿Por qué están tan enfadados? Pues bien, parece que están indignados con lo que consideran la hipocresía del presidente Rafael Correa.
Afirmaciones de hipocresía
Según un artículo de The Atlantic (y otro similar de NPR, aquí ), el dirigente ecuatoriano “ha creado un espacio seguro para extranjeros como Assange (y ahora posiblemente Snowden) [pero] no hace lo mismo para los disidentes de su propio país”. Agencias de noticias como NBC News y The Atlantic creen que resulta “interesante” y desean saber “¿Por qué Ecuador?”. Estas indagaciones se dirigen a las ONG, que tampoco están contentas con este rebelde pequeño país. Freedom House, el Comité para la Protección de los Periodistas y otras organizaciones están disgustadas con el hecho de que esta misma semana, en la que se celebra el primer aniversario del encierro de Assange en la embajada ecuatoriana en Londres (y la misma semana en que se estudia la petición de asilo de Snowden), la Asamblea Nacional ecuatoriana ha aprobado una Ley de comunicaciones cuyos detractores afirman que es un grave atentado contra la libertad de prensa.
Para varias figuras de la oposición y observadores que trabajan en Estados Unidos, la nueva legislación sobre los medios de Ecuador ha cerrado un acuerdo sobre un Estado similar a la Stasi con el que de manera implícita o abierta acusan a Correa haber estado soñando durante años. En otras palabras, los defensores de la transparencia como Assange y Snowden ponen en peligro su credibilidad al asociarse con el gobierno de Correa. Ileana Ros-Lehtinen, la partidaria de terroristas de derecha y congresista estadounidense por Miami, ha estado muy ocupada afirmándolo . Sin embargo, el gobierno ecuatoriano afirma que el objetivo de la ley es poner más poder de los medios en manos de grupos públicos y quitárselo a los monopolios mediáticos privados.
Mientras tanto, el Consejo de las Relaciones Hemisféricas, el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales y la Fundación Heritage mantienen todos ellos que hay que castigar a Ecuador por este último insulto a Estados Unidos. James Roberts de [la Fundación] Heritage arremetía contra el dirigente sudamericano el 24 de junio al escribir en National Review Online :
“Rafael Correa ha demostrado un flagrante desprecio por los principios internacionales de justicia. Este tipo de conducta no debe sorprender en un hombre que trata de ocupar el lugar de Chávez, pero no se le debería recompensar con preferencias comerciales”.
No hace falta mucha imaginación para entender cómo se habría tratado una figura como la de Correa hace unas décadas, pero parece que en ese momento no es posible el enfoque más burdo, para gran desazón de los poderosos y bien relacionados.
Volviendo a la cuestión de la libertad, ¿el rebelde presidente de Ecuador ha utilizado la Asamblea Nacional para aprobar una ley que NPR, The Atlantic y otros nos dicen que se utilizará para hacer al país menos transparente y más hostil hacia los periodistas que solo desean ser libres para controlar al gobierno y actuar como freno al control del Estado? Vamos a detenernos por un momento en los elementos más absurdos de la ironía que hay en ello y a abordar el tema en cuestión.
Acerca de un golpe de Estado
Sin lugar a dudas no se debería considerar algo bueno si el caso fuera simplemente un ejemplo manido de abuso de poder. Al parece, como estamos aprendiendo en el caso Snowden, la libertad de prensa nunca había sido antes tan importante o tan polémica. Sin embargo, el caso ecuatoriano no es tan simple y sin duda fue complicado después de un día de crisis hace casi tres años cuando facciones de la policía nacional y de las fuerzas armadas atacaron al presidente de Ecuador el 30 de septiembre de 2010 . En general este hecho se consideró un intento de golpe. Todavía no está claro qué ocurrió exactamente. Hubo un dramático enfrentamiento entre el propio Correa y varios agentes de policía enfurecidos por un supuesto intento de recortarles su salario. Con todo, lo que es seguro es que fue un intento bien coordinado a escala nacional de cerrar la Asamblea Nacional, los dos principales aeropuertos en Guayaquil y Quito, y, por último, un hospital en el que Correa estaba siendo tratado. Además, las personas implicadas en el complot también atacaron a periodistas por todo el país, la mayoría de los cuales era periodistas favorables al gobierno que trabajaba para medios públicos.
La prensa de la oposición ha participado activamente en los intentos de desacreditar a Correa desde su primer mandato presidencial. Correa ha ido profundizando sus ideas acerca de la prensa y es indudable que no congenian demasiado. En una entrevista concedida en 2012 a una televisión pública española Correa afirmó: “uno de los principales problemas en todo el mundo es que existen redes privadas en el negocio de la comunicación, negocios que buscan su propio beneficio y que proporcionan información pública, la cual es muy importante para la sociedad. Esto es una contradicción fundamental”.
Una de las cuestiones que las ONG y los periodistas han mencionado en su letanía de quejas por el peligro que corre la libertad de prensa en Ecuador en realidad proviene del levantamiento militar y policial de 2010. Durante el caos que siguió al supuesto intento de golpe, un periodista del principal periódico de Guayaquil aprovechó la oportunidad para afirmar que Correa había ordenado a la policía disparar contra una multitud de espectadores inocentes atrapados en los disturbios, posiblemente para provocar un sentimiento en contra del gobierno. La afirmación resultó no tener fundamento alguno. El gobierno puso al periodista y al periódico El Universo una multa por difamación de unos 40 millones de dólares pero después retiró los cargos . Consideren ustedes qué habría ocurrido en Estados Unidos si Los Angeles Times o Washington Post hubieran mentido al afirmar que Barack Obama había ordenado personalmente al ejército o a la policía disparar contra una multitud de manifestantes y a consecuencia de ello personas inocentes hubieran resultado heridas en Washington, D.C. Resulta difícil imaginar que un periodista y los directores de su periódico hagan algo tan estúpido, pero si lo hicieran, habría tenido graves consecuencias. Lamentablemente, esto no resulta demasiado sorprendente en el contexto de la sensacionalista prensa latinoamericana.
Revoluciones transmitidas y no transmitidas por televisión
Este dramático caso ecuatoriano recuerda al documental de 2003 La revolución no será transmitida, dirigido por los directores irlandeses Kim Bartley y Donnacha Ó Briai. Dio la casualidad de que ambos estaban en Caracas, Venezuela, durante uno de los muchos intentos de golpe de Estado que ha habido hasta el momento en el siglo XXI en América Latina. El documental ofrecía una visión clave de la naturaleza de los medios en la zona, con tanta frecuencia dominados por las elites proestadounidenses. Mostraba los esfuerzos que desplegaron varios medios privados para incitar la ira y conseguir que la gente saliera a la calle para desafiar el poder de los gobiernos contrarios a Washington.
Hasta el mismo momento de la muerte de Chávez existía una especie de exigencia de que los gobiernos estadounidenses y europeos, los periodistas y las ONG afirmara que Hugo Chávez Frías era un dictador por no renovar la licencia de RCTV. Este medio propiedad de Marcel Granier era una de las televisiones antigubernamentales más virulentas que operaban en las frecuencias estatales y finalmente el gobierno venezolano les obligó a operar por cable. Las críticas al dirigente supuestamente autoritario sirvieron para ocultar la muy cuestionable cobertura de los medios corporativos. De hecho, un comentarista contrario a Chávez había señalado honestamente seis meses antes que la idea de que Chávez controlara alguna vez los medios era un mito. Ya en abril de 2002 señaló:
“Conspiradores del golpe colaboraron con figuras de los medios de Venezuela antes del golpe. Los medios se negaron a publicar declaraciones de altos cargos condenando el golpe de Estado. Cuando este fracasó, las redes privadas venezolanas se negaron a emitir la noticia de que Chávez había vuelto al poder”.
“Correa es un tipo muy inteligente”
Al bastante astuto y seguro de sí mismo Correa no se le pasó por alto la experiencia venezolana, ni tampoco el hecho de que solo 15 meses antes del intento de golpe de Estado en Ecuador, hubo un golpe que tuvo éxito en Honduras y que derrocó al presidente de este país, Manuel Zelaya, a punta de pistola en medio de la noche. El propio presidente Obama lo consideró ilegal , aunque en seguida su gobierno aceptó este nuevo gobierno ilegítimo y a día de hoy Washington continúa respaldándolo (bajo el actual presidente Porfirio Lobo). Este apoyo se produce a pesar de una cantidad terrible de violaciones de los derechos humanos y a pesar de, efectivamente, la amenaza real para el flujo de la verdadera información. Desde el golpe de 2009 en Tegucigalpa se ha censurado e intimidado a los periodistas y, lo que es peor, el gobierno y sus aliados los ha asesinado muchas veces. Hace tiempo que Honduras es considerado uno de lo lugares más peligrosos del mundo para los periodistas. Este doble rasero es flagrante y a muchas personas les gustaría que quienes se encargan de formar la opinión en Estados Unidos se miraran más atentamente en el espejo .
Apoyo popular y medios populares
Cualquier persona que haya visto La revolución no será transmitida también se habrá dado cuenta de lo que el presidente Hugo Chávez, que entonces solo llevaba tres años en la presidencia, significaba para los millones de persona empobrecidas y marginadas históricamente que conforman la mayoría en Venezuela. Esto no impidió al Departamento de Estado [estadounidense] y a sus aliados centrarse en cómo librar a Venezuela de su presidente (por cierto que mientras hacía un trabajo como interno para el Departamento de Estado en el otoño de 2001, el departamento de Diplomacia Pública me invitó a trabajar en ideas sobre cómo transmitir al público venezolano la naturaleza peligrosa del presidente Chávez). Este golpe de Estado fracasó, como fracasó ocho años y medio más tarde el de Ecuador, principalmente porque el pueblo apoyó incondicionalmente al presidente de la República.
En el momento del intento de golpe de Estado de 2002 Chávez gozaba de una enorme popularidad, lo mismo que Correa en septiembre de 2010: dos semanas antes del golpe las encuestas revelaba que tenía el apoyo del 67% de las personas entrevistadas en la capital, Quito, y de casi el 60% de Guayaquil, la segunda ciudad del país y de la que es originario. Después del golpe, en realidad la popularidad de Correa recibió un importante impulso y más recientemente acaba de obtener unos excelentes resultados en las elecciones para su reelección en febrero de este año, precisamente porque ha llevado la estabilidad política y económica al país de 15 millones de personas. La pobreza se ha reducido de manera espectacular desde que Correa asumió el poder. Los proyectos de obras públicas han dado como resultado unas enormes mejoras en las infraestructuras del país y, lo que es más importante, existe un sentimiento de independencia del yugo del neocolonialismo que fue tan importante en el pasado.
Al parece, Correa y el gobierno pueden tener buenas razones para aumentar la influencia de las compañías mediáticas públicas y desafiar a las elites de los medios corporativos privados. Sin embargo, esta incursión en el control de la prensa es un juego peligroso, en especial porque parece que existe una preocupación genuina entre los activistas indígenas y medioambientales que se oponen a los planes expansivos del gobierno de una economía basada fundamentalmente en la extracción. A menudo se descalifica a quienes no están de acuerdo con Correa tachándolos de marxistas pueriles o, lo que es más alarmante, de terroristas . Debe haber más intentos de llegar a un consenso más humano y considerado acerca de algunos de estos asunto cruciales, especialmente ahora que los chinos entran en la refriega en busca de recursos para alimentar sus necesidades económicas y de una puerta de entrada a América del Sur (y Ecuador se recupera de dos importantes vertidos de petróleo). Es evidente que hay oportunidades, pero también responsabilidades para con el entorno y las personas que viven fuera de las metrópolis.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, ¿existe alguna razón para estar de acuerdo con quienes conforman la opinión en Estados Unidos, los cuales calificarían a Correa de dictador mientras sacan a la luz su peligrosa naturaleza?
Uno de los principales antagonistas de Correa es Martin Pallares, un veterano editor político de uno de los principales periódicos nacionales, El Comercio. Pallares afirmó receintemente : “Creo que la libertad de prensa en Ecuador está gravemente amenazada por un sistema controlado por el gobierno. Tienen el objetivo de desacreditar a los medios, de poner en entredicho su credibilidad. Y también quieren caracterizar a la prensa como adversarios políticos y agentes de desestabilización”. En un sentido muy importante, la prensa debería e incluso debe, a causa de su naturaleza, actuar como un adversario político. La desestabilización, sin embrago, es algo diferente. En el caso de los golpes en América Latina es típica la interferencia de potencias occidentales, especialmente de Estados Unidos, y con frecuencia ello sirve para desestabilizar a gobiernos que Washington considera problemáticos (por medio de la financiación de grupos de la sociedad civil a través del Fondo Nacional para la Democracia, USAID y, por supuesto, la CIA). Con frecuencia el mensaje es que estos grupos están tratando de fomentar unas causas democráticas, pero esto oculta una misión obvia al entrar en connivencia poderes gubernamentales y corporativos, y que es más evidente gracias a las muchas intervenciones y apoyo antidemocráticos a estos dirigentes en la época posterior a la guerra (desde Irán en 1953 tanto las Maldivas como Paraguay en 2012).
Periodistas criminales
Volviendo a la cuestión de la ironía, he aquí que varios de los principales medios estadounidenses informaron sobre la falta de libertad de prensa en Ecuador, aunque ignoran los temas fundamentales suscitados por personas que han filtrado información, periodistas y editores como Bradley Manning, Julian Assange, Glenn Greenwald y Edward Snowden. En efecto, estos importantes medios corporativos están legitimizando o incluso son ellos mismos culpables de criminalizar a estos individuos que han sacado todo a la luz en internet para hacer que el público hable de algunas graves violaciones de derechos humanos y de la intimidad, y de la grave invasión de derechos del Estado corporativo. Uno tiene que preguntarse si el hecho de que muchos de estos comentaristas estén ellos mismos pagados por los principales medios corporativos tiene algo que ver con su postura en los casos Snowden/Ecuador.
Si ustedes vieron lo más destacado de las entrevistas del domingo por la mañana, deberían poder sacar sus propias conclusiones. Un ejemplo alucinante de la falta de objetividad de los medios corporativos en esta discusión fue la meticulosamente preparada entrevista que George Stephanopoulos hizo al general Keith Alexander, el hombre que tiene acceso a los datos personales de casi cualquier persona cuyos datos quiera conocer. Hubo algunos momentos en los que las respuestas a algunas de las melifluas preguntas del entrevistador eran tan vagas (un montón de parloteo) que resultaba increíble que Stephanopoulos no saltara. Con todo, por qué no lo hizo o no lo haría es evidente considerando el trato dado por la clase dirigente al recientemente fallecido periodista Michael Hastings, odiado por negarse a seguir la corriente al mayor pez gordo del juego. Ese tipo de comportamiento simplemente no se puede tolerar.
En las entrevistas también se vio la agresiva y éticamente reveladora acusación de David Gregory arrojada al invitado Glenn Greenwald en forma de una “pregunta difícil”. Gregory en realidad preguntó a Greenwald por qué no se le debería acusar de un crimen y el comentarista de The Guardian respondió con firmeza que era “bastante extraordinario que nadie que se califique a sí mismo de periodista reflexionara en público acerca de si se debía acusar o no a otro periodista de delitos graves” sin pruebas de que hubiera actuado mal. Pero ahí tenemos la actitud que necesita la clase dirigente para mantener unos estrechos vínculos; no hay que tener una clara actitud de confrontación y nunca se debe amenazar la estabilidad de un gobierno o de una administración en particular, aunque esto signifique ocultar noticias como la del espionaje a ciudadanos estadounidenses, como hizo The New York Times en 2004 cuando retrasó la publicación de una noticia sobre la vigilancia del gobierno después de que interviniera el gobierno del Bush.
Medios independientes al rescate
Los modernos periodistas profesionales a menudo nos dejan con ganas de más. Afortunadamente, tenemos los medios independientes que con frecuencia van por delante a la hora de sacar a la luz algunos de los más abyectos crímenes de la historia. Esto ayuda a millones de personas de todo el mundo a identificar las consignas de los medios de la elite en Estados Unidos: 1) nunca hay que sacar a la luz o reconocer el sesgo corporativo, 2) nunca hay que tener una clara actitud de confrontación con el gobierno y 3) un “periodista” siembre debería intentar desviar la atención de las cuestiones importantes que sacan a la luz los denunciantes de conciencia atacando la reputación de este.
Por supuesto, todas estas convenciones se desbaratan cuando se llega a lo que se considera enemigo y en ese caso los medios, las ONG, las corporaciones y el gobierno siempre trabajan juntos en una campaña de deslegitimación y desestabilización. Snowden ha seguido los pasos de Assange y se dirige a Ecuador no simplemente porque, como ha sugerido The Atlantic , ambos se sienten perseguidos o quieren “meter el dedo en el ojo a Estados Unidos”. La razón de que Ecuador haya ofrecido asilo y de que Snowden se lo pidera es porque cree que hay esperanza en el futuro, más allá del desmesurado poder de Estados Unidos y su supuesto dominio del mundo. Los denunciantes de conciencia y los dirigentes ecuatorianos, como muchas otras personas en todo el mundo, creen que el único camino esperanzador hacia adelante es hacer añicos las anticuadas y peligrosas ideas inherentes al periodismo de las clases dirigentes, la supremacía corporativa y la hegemonía estadounidense. Supongo que no provoca sorpresa que las clases privilegiadas no estén en absoluto de acuerdo.
* El autor utiliza el término inglés “ whistleblower ” y que se refiere a aquella persona que denuncia la existencia de prácticas corruptas, ilegales, etc., dentro de su organización o empresa. (N. de la T.)
Adam Chimienti es profesor y estudiante de doctorado originario de Nueva York. Se puede contactar con él en ajchimienti@gmail.com .

Imperialismo británico, la China Manchú y el comercio del opio

Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2013

Barómetro Internacional


La sociedad americana continental, probablemente, tiende a suponer que el tema de los estupefacientes, comúnmente denominados como drogas, es una realidad de reciente data; es decir, que las producciones de mariguana, cocaína, crack, estimulantes químicos, etc., se presentaron durante la segunda mitad del siglo XX en centros de producción de Perú y Colombia, fundamentalmente, con producciones de la materia prima (léase: hoja de coca) en Bolivia, Perú y Colombia, principalmente. Necesario precisar que la producción de estupefacientes químicos, según dicen, tienen sus centros de producción en México. La Revolución Industrial que se desarrolló en Gran Bretaña impactó a la industria, a los medios de comunicación, al comercio tanto interno como internacional y las balanzas comerciales binacionales. La propia revolución referida impactó tanto a la estructura económica como a la super-estructura del Estado británico. Ese impacto, a su vez, tuvo sus fundamentales efectos sobre el sistema capitalista nacional británico como su necesaria expansión internacional. El desarrollo de los sistemas navieros británicos, la competencia internacional tanto con Francia como con las Holandas, las necesidades de especias, telas de seda y algodones, té y café, maderas y piedras preciosas, cerámicas y otros productos de consumo necesarios y suntuosos, además, de los impactos negativos que comenzaban a incidir con cierta seriedad en la masa monetaria, obligaron a la Corona británica a diseñar una Política de Estado que le permitiera confrontar sus propias realidades internas tanto políticas como económicas y sociales con la finalidad de equilibrar las contradicciones internas británicas, confrontar los poderes “del continente”, es decir, Francia y Alemania, desarrollar el sistema capitalista en su fachada interna con la acumulación y el desarrollo de la “ciencia y la tecnología”, objetivar las “fortalezas y debilidades” en tanto y cuanto, geográficamente, las realidades implícitas en Gran Bretaña como una isla (Bretaña) y otra isla (Irlanda) que en conjunto conformaban la Gran Bretaña y la necesidad de expandirse como “controladora de los mares” y de las “rutas marítimas comerciales” conjuntamente con el desarrollo de unas fuerzas armadas cuales fueran lo suficientemente profesionales como para ocupar espacios geográficos en países lejanos (léase: India, Malasia, China). Aquella Política de Estado requería de objetivos claros, precisos, que contribuyeran al desarrollo del poder del Imperio británico global. En ese orden y como primer paso, sí se nos permite, Gran Bretaña comenzó su presencia en la India enfrentando las bases comercial-militares de Holanda y Francia asentadas previamente en aquel país-continente derrotando y expulsando aquellos ejércitos continentales europeos, permitiendo a los británicos asentarse, consolidarse y alcanzar acuerdos con las clases dominantes indias. El comercio binacional (sic) entre la India y Gran Bretaña prosperó grandemente entre la “colonia y su centro” permitiendo desarrollar intereses británicos en la India en los sectores textiles, especias y opio, básicamente.
La expansión del Imperio británico hacia el este del continente asiático alcanzó a China permitiendo el desarrollo de un comercio sino-británico cuya balanza de pagos, en su primera fase comercial, se transformó en negativa para el Imperio británico. En frente a esa realidad comercial, Gran Bretaña decidió comenzar la exportación del “opio indio” hacia China buscando revertir aquella balanza comercial sino-británica negativa para el Imperio británico lo cual le permitiría aumentar los contenidos de sus arcas sostenidos sobre la base de la acumulación de “taels de plata” chino conjuntamente con los contenidos de las reservas monetarias en las bóvedas de algún banco británico cual, en fechas recientes, sería señalado en México y Argentina de ser “laundry”, o sea, “lavador de dinero”, procedente del comercio de estupefacientes actuales y continentales americanos.
El comercio del “opio indio” en territorio chino fue tan próspero y de tal magnitud que ambas partes, Gran Bretaña y China, se vieron en la necesidad de darle cuerpo jurídico-legal a dicho comercio después de dos (2) guerras (léase: 1ra. y 2da. Guerra del Opio) conjuntamente con la presencia y expansión de las casas comerciales británicas y aduaneras en territorio chino costero. En ese orden, los primeros acuerdos impuestos por el imperialismo británico al decadente imperio manchú durante el siglo XIX fueron el “Tratado de Nanjing” cual permitió la apertura de los puertos chinos a las casas comerciales británicas y la importante y fundamental consolidación de compañías británicas de exportación e importación en ciudades-puertos como Shanghai, Cantón, entre otros. El segundo tratado fue el “Tratado de Tianjin” cual permitió la presencia británica en la sede del poder del Imperio manchú, Beijing además de la destrucción del antiguo “Palacio de Verano” a las afueras de ciudad-capital, Beijing, cual fuera diseñado y regentada su construcción por la Compañía de Jesús (los jesuitas). En el marco del negocio y comercialización de la importación y comercialización del “opio indio”, Gran Bretaña alcanzó algunos de los siguientes acuerdos: “Obligaciones e impuestos al comercio del opio en las ciudades de Tsingtao, Kwantung, Macao”; “Monopolio del comercio del opio en Hongkong”; “Monopolio del comercio del opio en Macao”; “Prohibición de la importación de semillas de amapola”; “Acuerdo alcanzado entre los diferentes Comerciantes de opio de Shanghai y Hongkong para la supresión del comercio del opio en las provincias de Kiangsu, Kiangsi y Kwaangtung” cual trataremos en este escrito como base para su análisis y fines consiguientes.
El título preciso del tratado es: “Great Britain (Opium Merchants Combines of Shanghai and of Hong Kong) and China”. Agreement relating to the suppression of the illicit sales of native opium in Kiangsu, Kiangsi and Kwangtung Provinces. May 1, 1915” en “Treaties and Agreements with and Concerning China”. Como se puede leer, la fecha del acuerdo en referencia es del año 1915, es decir, habían transcurrido cuatro (4) años desde el derrocamiento de la dinastía manchú y la declaración de la República de China como la primera república en la Historia Política de China. La institucionalidad de la novel república significó el “caos y el desorden” por las confrontaciones entre e intra-provinciales chinas (warlords; señores de la guerra. En América Latina sería la figura del caudillo) que se expresó en los sectores políticos en ascenso, militares provinciales, en los sectores sociales tanto de la clase financiera, burguesa, pequeño-burguesa, los “compradores” y el sector de los obreros chinos adscritos a las fábricas instaladas en China de propiedad de las “14 Potencias”. Aquella realidad obligó, en este concreto caso que estamos proponiendo para su análisis y similitudes correspondientes latinoamericanas, al Imperio británico tomar las previsiones necesarias para mantener su jugoso, fundamental e importante negocio financiero-comercial y cultural-imperialista-dependiente de consolidar el comercio del “opio indio” y de la supresión de aquel opio que ya se cultivaba en ciertas provincias chinas con semillas de la amapola llegadas de contrabando a territorio chino procedente de la India debido a la alta e importante demanda del más barato “opio nativo chino” frente al importado “opio indio” consumido por los ciudadanos-consumidores chinos y extranjeros enfermos por causa de la dormidera opiácea; aquella realidad en escenario real tenía importantes y fundamentales efectos negativos sobre las “ventas y ganancias” ocasionadas por la venta del “opio nativo chino” a las casas comerciales británicas; es decir, el efecto capitalista de la “oferta-demanda” del “producto nacional chino” era profundamente negativo para las arcas británicas y las correspondientes acumulaciones bancarias hongkonesas al tiempo que tenía sus efectos sobre los paradigmas correspondientes con la política imperialista británica sobre China con, quizás, sus efectos allende las fronteras chinas en otras colonias británicas en Asia y el Pacífico.
En ese orden de ideas, podemos conocer por el título del acuerdo que el contenido de este acuerdo busca imponer sobre la base jurídico-legal aceptada por ambas partes, Gran Bretaña y China republicana, fuertes restricciones sobre el comercio del “opio nativo”, es decir, del “opio chino” que se estaba produciendo, probablemente, en las cercanías y al sur del río Yangtze donde las casas comerciales británicas tenían sus principales asientos comerciales más importantes. Debemos precisar la importante presencia militar británica en China cual estaba conformada por oficiales británicos, soldados británicos y componentes sigh indios. Trataremos de exponer algunos contenidos importantes del acuerdo.
En la exposición de motivos del texto del acuerdo referido se argumentan las razones del mismo. En ese orden, trataremos de describir dichas razones esquemáticamente. El Gobierno de Su Majestad británica conjuntamente con la Cámara de Comerciantes de opio importado de la India de la ciudad de Shanghai y de la colonia británica de Hong Kong expresan sus preocupaciones por el desarrollo del comercio del “opio chino” en detrimento del importado “opio indio” con las correspondientes consecuencias de la acumulación en las bodegas de los mencionados comerciantes británicos en las ciudades arriba referidas de hasta 6000 “bultos” (chests) de opio de Bengala y/o de Malwa que no pueden ser colocados en las provincias chinas en cuestión. (en segunda parte explicaremos como el imperialismo británico impone toda una estructura jurídica a China para controlar el comercio de sus productos básicos como el “opio indio; en este caso, al entrar a competir el importado “opio indio” de Bengala y Malwa con el producto nacional chino, el “opio chino” producido en las provincias chinas mencionadas no solo se perjudica al comerciante británico sino “golpea” a la propia Política de Estado imperialista británica tanto en la realidad de la industria del opio en la India sino a las arcas tanto del “tesoro británico” como las arcas de la banca británico-escocesa. Es decir, la imposición de “una especia de TLC” británico a China obliga a este país, prácticamente, a entregar el destino de sus productos nacionales a los intereses imperialistas británicos).

Reflexiones sobre el aborto El sistema capitalista en defensa de la vida ¿o de la muerte?




¿Derecho a la vida o a la muerte?
El debate sobre el aborto vuelve a salir a la palestra a raíz del retroceso jurídico, sanitario y social que supone la nueva ley que quiere promulgar el gobierno del PP. Y lo primero que hay que manifestar es que conforme más reaccionario y conservador es un gobierno, que a su vez está relacionado con las crisis periódicas que sufre el capitalismo, y aún más con la actual, más necesidad tiene de negar la vida en su acepción más amplia y completa de la palabra, todo en aras de defender a su sistema en crisis que se resquebraja . ¿Movimiento pro-vida o pro-muerte?
Han sido, y son, muchas las formas con que se materializa esta negación de la vida de las personas, empezando por la aplicación de los recortes económicos para proteger el beneficio monetario de bancos y grandes multinacionales sin importarles el alto precio para la salud del pueblo trabajador. Las consecuencias de la reciente reforma laboral han conducido a un recrudecimiento del paro, que ha llegado a unos niveles nunca vistos, Andalucía alcanza el 34,7% de la población activa, siendo el territorio europeo con las tasas más altas (1), y nadie duda, y los estudios científicos lo confirman continuamente, que el paro mata (2). Los descensos de los salarios y el aumento de la jornada laboral, junto con las presiones económicas para evitar la baja laboral agudizan los problemas de salud de nuestra población. El aumento de la pobreza y la menor calidad de la alimentación (3). En el año 2012, una tercera parte de la población andaluza se encontraba por debajo del nivel de la pobreza y el porcentaje de hogares con todos sus miembros en paro ha sido del 20%, con un 70% de su población trabajadora ganando menos de 1000 euros al mes (4). Andalucía también destaca por presentar las peores cifras de los indicadores de privación de la encuesta de condiciones de vida del INE, una mayor proporción de familias que no puede mantener su vivienda con una temperatura adecuada en los meses de invierno, con problemas de humedades en la vivienda o que llegan a final de mes con mucha dificultad, siendo la infancia y jóvenes los más afectados (5). Relacionado con lo anterior, debemos añadir el imparable aumento de los desahucios y de los suicidios por esa causa (6). Los recortes en sanidad muestran sus consecuencias más dramáticas con las muertes por desatención de la población más vulnerable (7, 8, 9) o la imposibilidad de unos cuidados adecuados y de una muerte digna para nuestros mayores, agravados por los recortes a la ley de dependencia y la congelación de sus pensiones. Y sin extendernos en el gravísimo problema de la violencia de género, cuyo goteo no cesa, 27 mujeres muertas (que sepamos) en lo llevamos de año.
Es sobre esta dramática situación, con estas pésimas condiciones de vida, y de muerte, de los andaluces y andaluzas, que se palpa con solo mirar a nuestro alrededor, con observar nuestras calles y pueblos, donde viene a situarse el debate el recorte y reforma de la ley del aborto, con el hipócrita eslogan de “promover la vida”. Pero antes de seguir con esta reflexión que afecta de lleno a las mujeres y a la opresión histórica que han sufrido, necesitamos detenernos en otro aspecto que tiene que ver, y mucho, con la vida y la supervivencia de una población.

Causas del actual decrecimiento de la población
La lógica capitalista, para seguir asegurandose sus beneficios y la obtención creciente de plusvalía, necesita promover la reproducción y sustitución de la fuerza de trabajo –el trabajo que produce parcial o totalmente para otro, para el empresario-, por otra de vida útil más corta, que produzca más. Tr as la incorporación generalizada de la fuerza de trabajo masculina, al volverse ésta más costosa y sustituible, produjo la incorporación masiva del trabajo femenino, que favorecido por los cambios familiares y demográficos ha conducido a unas tasas de fecundidad tan bajas que no garantiza la capacidad de reemplazo generacional (10). Posteriormente, y paralelamente, se ha complementado la mano de obra más cara de los países enriquecidos por otra más barata de los países empobrecidos y la migración del capital y las empresas a zonas con mayor capacidad de reemplazo. Un ejemplo cruel y de máxima actualidad de esta situación son las condiciones de explotación inhumana de las mujeres y niñas de Bangladesh para las grandes empresas textiles, como las conocidas Zara y C&A, entre otras (11).
A partir de la segunda mitad del siglo XX se produjo una expansión del capitalismo a costa de explotar los recursos y a los trabajadores de los países más pobres y a las trabajadoras y trabajadores de los propios estados, pero permitiendo unas mejores condiciones económicas y sociales de estos últimos a costa del empobrecimiento de los llamados “países del tercer mundo”. Esto dicho muy sintéticamente y siempre considerando la ley del desarrollo desigual y combinado. Por ejemplo, el Estado español tuvo sus diferencias y peculiaridades propias, incluso dentro de sus diferentes territorios. Andalucía, a la que históricamente se le negó un proceso de industrialización (aun cuando las primeras industrias se implantaron en las provincias de Málaga, Sevilla y Cádiz), ya que interesaba mantener los latifundios por la riqueza de sus tierras y dejando a gran parte de su territorio en manos de unos pocos y ricos propietarios y sin apenas tierras propias para sus habitantes de las áreas rurales (especialmente en la Andalucía occidental). Eso no impidió que en la época desarrollista franquista se implantaran polos industriales, los más tóxicos y contaminantes, los polos químicos y petroquímicas de la Ría de Huelva y la Bahía de Algeciras, respectivamente. Pese a esos desequilibrios territoriales y al desarrollo desigual consiguiente, sí fue común y compartido el que los cambios demográficos y económicos que provocó un descenso de la mortalidad, a costa fundamentalmente de la bajada de la mortalidad infantil y un intenso descenso de las tasas de natalidad y fecundidad y el envejecimiento consiguiente de la población. En el Estado español ocurre esto con un cierto desfase temporal respecto a otros estados capitalistas más ricos de Europa y Norteamérica, y a ritmos también algo diferentes, pero en la misma dirección dentro de su territorio.
Ahora, con la actual crisis económica, social y política de una gravedad y cualidad nueva está provocando una juventud sin perspectivas de futuro (en Andalucía el 62,3% de la población activa joven están registradas en las oficinas del INEM, sabiendo que la población desempleada siempre es mayor) y el descenso de la población inmigrante (que vuelve a sus países de origen), lo que agudiza aún más la bajada de la tasa de natalidad y fecundidad, provocando por primera vez, desde que se tienen registros de empadronamiento, que descienda la población española y andaluza (12). La cada vez menor proporción de la población en edad de trabajar, tras décadas de descenso de las tasas de natalidad que repuntó los últimos años anteriores a la crisis por la mayor natalidad de la población inmigrante, y el aumento del paro, especialmente de los más jóvenes, son los factores más graves que hace inviable una comunidad, que envejezca y no crezca (10). Ante esta dramática situación, que ya moviliza a las clases populares con nuevas formas de vida alternativas, al poder no se lo ocurre otra “solución” mejor que el fomento de la vuelta de las mujeres al trabajo sumiso del hogar, como fuerza reproductiva y de trabajo gratis e invisible. Porque, efectivamente, la capacidad de reemplazo generacional está en números rojos ya que el número medio de hijos por mujer en Andalucía y en el Estado español es solamente de 1,4 (13), y siempre se necesita mano de obra precaria y barata en los mercados, mejor masculina que femenina. Con servicios sanitarios y sociales públicos cada vez más insuficientes, alguien tiene que cuidar de los pequeños y de los mayores o discapacitados, y quien mejor -dicen nuestros gobernantes machistas- que las mujeres de cada casa. En este contexto debemos enmarcar el retroceso que se quiere implantar con la actual ley del aborto (14), ya que el ministro Gallardón lo ha dicho muy claro, con la situación actual de baja natalidad es muy necesaria la reforma de esta ley.
Es habitual que desde los sectores más reaccionarios de una sociedad cada vez más individualista y competitiva, las causas políticas y sociales –y por tanto con responsabilidades políticas y sociales- se pretendan transformar en responsabilidades individuales. Como venimos comentando, durante décadas el estado no ha solucionado el paro estructural y la precariedad laboral de los hombres y, aún menos el de las mujeres de Andalucía, como tampoco ha dado solución a los necesarios cuidados y servicios para las familias jóvenes que no pueden conciliar la vida laboral y familiar. Para que una población tenga un ritmo de reproducción equilibrado y sano necesita que se le asegure un mínimo de calidad de vida para todos los miembros de la familia. Analizar las causas y problemas de nuestra población en su raíz y en sus diferentes niveles nos lleva a buscar soluciones reales y tangibles, no escudarse en el tópico reaccionario de la vida del posible futuro ser y, de paso, intentar la vuelta a la familia tradicional patriarcal con la mujer esclavizada en la casa. Pero esto que decimos requiere un breve análisis del proceso histórico que lo ha generado, al menos en los últimos siglos.

La dominación de la mujer en el sistema patriarcal capitalista.
Muchos han sido los siglos de patriarcado y de opresión sobre la mujer que, poco a poco, y con una continuada lucha personal, social y política tratamos de paliar y erradicar. La vigente ley del aborto (ley 2/2010) es solo un botón de muestra de estas pequeñas pero fundamentales conquistas, ya que está en juego nuestra capacidad de decidir, de controlar nuestras vidas y nuestros cuerpos, para desde lo personal trascender lo social y político, y viceversa. La liberación de la mujer, en este como en otros esenciales aspectos, es parte inseparable de la liberación de los pueblos, porque la opresión de la mujer, y su utilización como fuerza reproductiva y de trabajo se acentuó, y formó parte, del proceso de creación del modo de producción capitalista. De hecho, aunque los orígenes del patriarcado se remonta a épocas muy antiguas (15), la situación de la mujer sufrió un empeoramiento aún mayor durante la formación del capitalismo, que se inició en Gran Bretaña y la Europa continental, tras una aguda y sangrienta lucha de clases, materializada con toda su potente simbología en la “caza de brujas” que ejecutó a cientos de miles de mujeres durante los siglos XVI y XVII, como nos explica Silvia Federici en su espléndido libro “El Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria” (16). “Caza de brujas” que se produce en plena crisis demográfica, con un importante descenso de la población en muchos países europeos por el hambre y las epidemias (especialmente por viruela) y una alta mortalidad infantil junto a una baja natalidad por la renuncia de la población pobre a reproducirse. Esta crisis demográfica coincidió con una crisis económica por la contracción del mercado y el comercio que provocó un aumento del desempleo. Es un periodo de  privatización y cercamientos de tierras en América y en Europa, comenzando por Inglaterra. La privatización de la tierra y la comercialización de la agricultura aumentaron la disponibilidad de comida para el mercado y la exportación, lo que para la población fue el inicio de dos siglos de hambre. Esta situación generó preocupación por parte de los nacientes estados en manos de la aristocracia y ricos comerciantes que necesitaban mano de obra, crear fuerza de trab ajo, por lo que se produce un intento de poner el cuerpo de la mujer al servicio de la reproducción y acumulación de dicha fuerza del trabajo. Esto, expuesto tan rápidamente, fue todo un proceso planificado dentro del cual, por ejemplo, las parteras fueron sustituidas por hombres y se promulgaron códigos legales europeos para castigar a las mujeres que cometieran “crímenes” reproductivos. Se fomentó el matrimonio y la familia, y comienzó el registro demográfico y la intervención del Estado en la supervisión de la sexualidad, la procreación y la vida familiar (16).
La autora recalca la importancia de esta división sexual del trabajo dentro de la fuerza de trabajo para la acumulación capitalista. Las mujeres han sido las productoras y reproductoras de la mercancía capitalista más esencial: la fuerza del trabajo. El trabajo no pagado de las mujeres en el hogar fue el pilar sobre el cual se construyó la explotación de los trabajadores asalariados y el secreto de su productividad. A nivel más subjetivo, la diferencia de poder entre mujeres y hombres y el trabajo invisible dentro del hogar bajo la justificación machista de la inferioridad natural, ha permitido al capitalismo no solo ampliar enormemente “la parte no pagada del día de trabajo” sino también desviar el antagonismo de clase hacia un antagonismo de hombres y mujeres (16).
En definitiva, la civilización burguesa eurocéntrica ha ocultado la represión sangrienta contra las mujeres que continuó en los siglos posteriores, más aún contra las más luchadoras y revolucionarias. Las mujeres fueron excluidas de los derechos políticos –como el derecho al voto-- y otros códigos civiles que implantó la Europa burguesa de los últimos siglos que reforzó el patriarcado y el control del hombre sobre la esposa y la descendencia para reforzar la jerarquía dentro de la familia. Será la revolución bolchevique de octubre de 1917 la que por primera vez en la historia realice conquistas radicales contra el sistema patriarco-burgués de la época.

La “solución” a nuestros males: volver al pasado de la ley del aborto. Los movimientos “pro-vida” niegan la vida.
Y en pleno siglo XXI, la historia se repite: las fuerzas eclesiásticas y políticas más reaccionarias de la sociedad española representadas por el Estado, que niega el trabajo y las ayudas a las familias, tratan de decidir por las mujeres y potenciar la familia tradicional. Plantean dos excusas básicas para volver al pasado de la antigua ley, el derecho a lo que ellos llaman “vida”, una célula fecundada que puede dar lugar a un posible ser humano en el futuro y parar la bajada de la natalidad, mientras nos demuestran continuamente su desprecio absoluto a la vida -real y tangible- de la gran mayoría de la clase trabajadora y a la vida de la población en su conjunto que se hace inviable y decreciente. Ahora nuevamente a las mujeres se las intenta responsabilizar de sus decisiones, se las penaliza si no cumplen unos supuestos justificatorios muy específicos, muy restrictivos en la antigua ley del aborto de 1985, pero también en la actual de 2010, donde el aborto continua estando tipificado como delito en el código penal y se mantiene la objeción de conciencia para los facultativos. Y ya sabemos lo que supone dicha objeción de conciencia, pues el personal sanitario prefiere acogerse a ella antes de arriesgarse a practicar un aborto, y conocemos de las presiones e intentos de enjuiciamientos de profesionales que accedieron a su práctica en los hospitales públicos de Andalucía y como, al final, se han tenido que realizar en clínicas concertadas por el Servicio Andaluz de Salud. Este último hecho es, al menos, un mal menor, pues se ha evitado la canalización hacia clínicas privadas con el correspondiente pago de la mujer afectada.
Otro de los aspectos que generan debates y disquisiciones de todo tipo es sobre en qué momento empieza la vida. Dice un buen amigo de una entrañable amiga y compañera de profesión que la vida es un continuum, que comenzó hace miles de millones de años y que a su vez surgió de la materia inorgánica que tiene aún más miles de millones de años. Primero fueron las células, luego organismos vivos cada más complejos hasta los peces, dinosaurios, mamíferos y los seres humanos. El ser humano que no está dotado de nada especialmente trascendente que lo diferencie del resto de los seres vivos, salvo que somos conscientes de sí y de que la vida es finita. Esta toma de conciencia es lo que les llevó a buscar la protección de los dioses, en su insoportable y angustioso desamparo ante las fuerzas de la Naturaleza y aún de sus depredadores más poderosos, así como de la enfermedad y otras penurias.
Las posturas más fundamentalistas religiosas que se autoproclaman “pro-vida” parten de un supuesto principio inmutable de que la vida comienza en el momento de la fecundación del óvulo con el espermatozoide, aunque tampoco se ponen de acuerdo, pues según Tomás de Aquino (padre de la Iglesia), Dios le infundía el alma al embrión macho a los 40 días de gestación y a los 80 días al de la hembra (pensaría que los embriones hembra eran más atrasados que los machos). Pero desde un punto de vista puramente biológico, e l feto humano es dependiente exclusivamente de su madre hasta la 22 semanas de gestación completas y es a partir del parto a término cuando el neonato puede sobrevivir de una manera autónoma, siempre y cuando reciba los cuidados de sus seres queridos. Y r ecalcamos que esto es desde un punto de vista biológico e individual, porque la vida comenzó mucho antes, hace miles de millones de años, porque a nivel social y colectivo, en los últimos siglos, es el modo de producción capitalista el ha contribuido más que nadie a su destrucción. Y los datos son son abrumadores.
Un recién nacido vivo representa la continuación de la vida en un contexto individual, pero si ampliamos el espectro, esa continuación de la vida puede ser interrumpida si no creamos las condiciones necesarias para que los pueblos y las comunidades, de humanos o de otros seres vivos, puedan seguir reproduciéndose. Son muchas las investigaciones que alertan de la crítica situación de la naturaleza, de la extrema gravedad de las contradicciones capitalistas que nos encaminan hacia la sexta extinción (17), del sistema agrario actual intensivo que potencia los monocultivos, la mecanización y el uso de agrotóxicos en grandes extensiones de tierras, lo que constituye un verdadero «suicidio colectivo» (18). Según la Lista Roja de Especies Amenazadas, un 41% de los anfibios, un 33% de los corales, un 25% de los mamíferos y un 13% de las aves están amenazadas por la extinción, proceso que se está acelerando tras la «crisis financiera iniciada en 2008» (19). Y las causas son las mismas cuando analizamos las consecuencias sobre los seres humanos. Cada vez es más evidente que el hambre en el mundo es debido a la especulación financiera para obtener beneficios monetarios con los alimentos, destacando los fondos de pensiones privados como uno de los más importantes fondos de inversión en el mercado de materias primas, ¿será por eso que quieren destruir también las pensiones públicas? (20). Son continuas las denuncias sobre las responsabilidades de las transnacionales agroalimentarias en esta situación de negociar a través de inversiones masivas en el acaparamiento y privatización de la tierra a nivel mundial (21, 22), mientras la FAO recomienda el consumo de insectos y gusanos para paliar el hambre y la desnutrición en el mundo (23). Si nos centramos en la industria de la salud, volvemos a encontrar el desprecio a la vida de la personas y a sus enfermedades. Ha tenido que ser un Premio Nobel de Medicina, Richard J. Roberts, quien lo diga para que lo difundan los grandes medios de comunicación: «El fármaco que cura del todo no es rentable», afirmando haber comprobado que en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que habrían acabado por completo con una enfermedad (24). Lo inhumano de la industria de la salud a la que solo le preocupa el beneficio, y muy poco la vida de las personas, se visualiza con toda su crudeza en el caso de Novartis que intentó –perdiendo en el juicio- impedir que la India produjera un fármaco genérico contra el cáncer a un precio mucho menor, intentando pasar como nuevo un medicamento antiguo con cambios menores y no significativos para su eficacia y así preservar la patente (25).
¿Estamos por la vida o por la muerte? ¿Hablamos en abstracto o en concreto? Mejor hablamos en concreto y por la vida, pero entonces suscribimos la pregunta “¿Capitalismo sin guerras?” que se hace Iñaki Gil de San Vicente en su impresionante texto “Para que sirve el Capital” (26). Donde, además de otras importantes cuestiones, plantea el problema actual del militarismo capitalista que no solo pone a la humanidad y a gran parte de la vida orgánica al borde de la destrucción, sino que además, citando una frase textual de G. Kolko (27), nos alerta de que: «La fuerza invisible que impulsa esta carrera al desastre, de no ser detenida antes, no es otra que la que se esconde en la contundente definición aceptable por cualquier marxista según la cual “para el capitalismo, l a guerra no es más que la continuación del mercado por otros medios”».


Que la religión no decida por nosotras. La ciencia y el derecho de vivir y decidir sobre nuestros cuerpos
Sin embargo, los mismos gobernantes que desprecian el cuidado de la naturaleza, de los seres vivos incluido el de las personas, que no lo consideran como un derecho y una necesidad social, se arrogan la potestad de decidir sobre un derecho elemental de las mujeres, y basada en una justificación no científica, sino puramente religiosa. La teoría de la hominización retardada, la más extendida hoy en día en los ambientes integristas religiosos, como ya hemos apuntado, defiende que la vida comienza en el momento de la fecundación, ya que desde ese instante el huevo recibe animación -alma-, que por más que sea apoyada por algunos profesores de “ciencias morales”, no es más que eso, una tesis religiosas y por tanto un acto de fe. Pero todas y todos deberemos estar de acuerdo en que la fe no es ciencia. Así que para los que no tenemos fe, ni creemos en la existencia de un dios o de dioses, para las ateas y ateos, volvamos a la ciencia. Sin negar la naturaleza biológica humana del huevo y del embrión, ambos representan un proyecto de futura vida humana, pero no son vida humana en sí mismos. En otro orden de cosas, hay otra realidad evidente para quien quiera verla y es que un embrión no tiene más derechos que los que la mujer que lo está gestando quiera darle, presentes y futuros.
Ni que decir tiene que los mismos que dicen abogar por la vida también se muestran en contra de la fecundación artificial, aquella que forzamos en un medio artificial para l uego implantar el huevo fecundado en un útero debidamente acondicionado, crear vida cuando la biología de esa mujer o ese hombre se lo ha negado. Ya es una realidad la posibilidad de “guiar” el nacimiento de un niño sin un defecto hereditario, por manipulación de su cariotipo (“ bebé-medicamento” ). Por primera vez en un hospital público sevillano el nacimiento de ese niño, querido y deseado, ha servido para salvar a su hermano de una grave enfermedad que le hubiese condenado a una muerte precoz, obteniendo células madre del cordón umbilical de su hermano sano (28). Sin embargo, el integrismo religioso también se muestra en contra de la manipulación de los óvulos para crear células madre que podrá salvar vidas humanas (29). Son varias las técnicas que se están desarrollando en este sentido capaces de originar casi cualquier tejido con la misma carga genética del enfermo, líneas de investigación que ofrece increíbles expectativas para la curación de enfermedades (30). ¿Estamos por el conocimiento riguroso o por la fe ciega?
Decíamos que desde un punto de vista puramente biológico, el feto humano pasa por fases desde un periodo exclusivamente dependiente de su madre que se irá haciendo poco a poco -en un proceso continuo- cada vez más “independiente” hasta el momento del parto a término, que es cuando el neonato puede sobrevivir de una manera autónoma, siempre que reciba los cuidados adecuados de sus seres queridos y de la sociedad que debe protegerlo. Porque el recién nacido debe ser cuidado no solo por sus padre, madre o cualquier otro familiar o allegado, sino también debe recibir la garantía de una sociedad que se preocupe y cuide de ellos. Por ello, reclamamos tanto el derecho de la madre a decidir a lo largo de su embarazo como el derecho a la protección social que debemos recibir en cada una de nuestras etapas vitales, desde el periodo neonatal hasta la ancianidad. Es una simplificación, no pocas veces interesada, dividir a la población entre los que están a favor y los que están en contra del aborto. A favor del aborto no hay nadie con un mínimo de sentido común. Somos muchas las que estamos a favor de que se legalice la posibilidad de que una mujer pueda abortar si así lo desea. Una ley del aborto libre y gratuito que aún no hemos conseguido, como un derecho de la mujer que quiera servirse de ella, en pleno uso de su libertad y con todas las garantías legales y sanitarias.


Conclusiones
La lucha por una ley del aborto libre y gratuito va unido inexorablemente a la lucha de la liberación de la mujer en todos los ámbitos, desde el personal y afectivo-sexual hasta el social y político. Es una lucha larga y complicada porque han sido muchos siglos de dominación que forma parte de nuestro imaginario colectivo, de mitos como el del instinto maternal o la pasividad femenina, que es difícil de eliminar en hombres y mujeres. Es una lucha que aunque exclusivamente de mujeres debe hacer frente común con los hombres, porque todos debemos transformar una sociedad que sigue perpetuando el esquema patriarcal, opresor y explotador, ya que forma parte de su esencia. La desigualdad de sexo-género ancla sus raíces en las desigualdades económicas y sociales de su sistema político, los datos del paro o la situación laboral más precaria lo demuestran continuamente. Pese a las conquistas legales obtenidas, persiste la peor salud por la doble jornada laboral y el estrés de los cuidados de los demás miembros de la familia, especialmente en las mujeres de clase social baja o media-baja (31).
La transformación de la sociedad en un sistema más justo y democrático, donde no existan grandes propietarios ni explotadores y se base en la participación de las colectivos de todo tipo para su mejora y control, tiene como uno de sus ejes fundamentales la lucha contra el patriarcado que persistirá de forma más o menos latente durante algún tiempo, pues hay que reconocer que únicamente las medidas sociales y políticas no son suficientes en la lucha contra la opresión de las mujeres porque la estructura psíquica de la personas también deben cambiar y esta transformación es mucho más lenta aunque podamos acelerarla siendo conscientes de ella y educando en la praxis de la igualdad.
Por ello decimos que la lucha continua, que la historia sigue su ritmo, los avances conquistados por las mujeres en nuestra tierra no tienen vuelta atrás, al menos en parte. Seguimos reclamando una ley del aborto libre y gratuito, con nuestro grito feminista de “ Nosotras parimos, nosotras decidimos”, no vamos a consentir dar marcha atrás ni en este ni en otros aspectos esenciales de nuestras vidas. Empezando por ahí y continuando –sin solución de continuidad-- por la lucha aún más larga y amplia de nuestra liberación objetiva y subjetiva de una opresión que ha durado siglos y, querámoslo o no, pesa sobre las cabezas de los hombres y mujeres. El primer paso importante tiene que darse, ser consciente “para si”, consciencia y orgullo de ser mujer que lucha, trabajadora (manual o intelectual) que lucha, andaluza que lucha y así cada uno de nosotras pondremos los necesarios adjetivos que tienen en común padecer la opresión de un tipo u otro. Todo se transforma en una unidad dialéctica que hace que aspectos o características tan diferentes entre nosotras y nosotros tienen en su esencia la consciencia de saber quien es el enemigo principal, fundamental...¿hace falta especificarlo?


Notas
1. «Andalucía se pone a la cabeza del ranking europeo del desempleo». Granadahoy, 23 de mayo de 2013.
2. Los efectos del desempleo sobre la salud. Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. 15 de marzo de 2012. http://www.fadsp.org
3. «Las familias españolas reducen la compra de comida por falta de dinero». El País , 13 de enero de 2013.
4. M. Delgado. «La economía andaluza durante las tres últimas décadas. 1981-2011». En: Andalucía. Identidades culturales y dinámicas sociales. Celeste Jiménez de Madariaga, José Hurtado Sánchez (coords), Sevilla, Aconcagua Libros, 2012.
5. E Esteve Pérez, J Pérez Mayo, E Lluch Frechina. Pobreza y privación en Andalucía y España: el impacto de la gran recesión. Observatorio de Investigación sobre Pobreza y Exclusión en la Comunidad Valenciana. Valencia, 13 de marzo de 2012.
http://www.caritas.es/andalucia/noticias_tags_noticiaInfo.aspx?Id=5591
6. «Listas de suicidios relacionados con la crisis 2012-2013». Insurgente , 6 de enero de 2013.
7. «Destituido el director del hospital balear por la muerte de un senegalés sin papeles». El País, 22 de mayo de 2013.
8. «Dos nuevas denuncias vinculan muertes con recortes en Barcelona. Un hombre fallece de hemorragia cerebral tras esperar seis días una resonancia - "el quirófano se quedó sin luz y perdimos el bebé”, lamenta otro afectado». El País, 1 de diciembre de 2011.
9. «Viveremos con la duda de si podría haberse salvado. Un vecino de un pueblo que se quedó sin urgencias muere durante el traslado a Trujillo». El País , 17 de enero de 2013.
10. Win Dierkxsens. «Población, fuerza de trabajo y rebelión en el siglo XXI. ¿De las revueltas populares de 1848 en Europa a la rebelión mundial actual?» . En: El colapso de la civilización. La humanidad frente a la gran transición. Andrés Piqueras y Win Dierkxsens (EDS). El Viejo Topo, 2011.
11. «Bangladesh: Búsqueda de cadáveres llega a su fase decisiva. (Ya se han encontrado 1118 trabajadoras y trabajadores muertos, y 2438 heridos)» . Cubadebate, 12 de mayo de 2013.
12. INE. «Padrón. El éxodo de extranjeros baja la población española por primera vez en 17 años» . El Mundo , 22 de abril de 2013.
13. INE (Instituto Nacional de Estadística). Notas de prensa. Movimiento Natural de la Población e Indicadores Demográficos Básicos. Datos definitivos de 2011 y avance del primer semestre de 2012. www.ine.es/prensa/np759.pdf
14. Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.
15. Gerda Lerner. La creación del patriarcado, Editorial Crítica, 1990 .
16. Silvia Fedicine. El Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, Traficantes de Sueños, 2010.
17. Camino de la sexta extinción, septiembre de 2012 www.ecointeligencia.com
18. Mª. J. Esteso Poves: El actual modelo agrario es un suicidio colectivo, 16 de marzo de 2012 www.diagonalperiodico.net
19. «Cada vez menos especies en el planeta». El País, 19 de junio de 2012.
20. J. Basterra: Los fondos de pensiones acaparan la compra de la tierra agrícola para especular, 1 de noviembre de 2011 www.gara.net
21. África vende sus tierras a transnacionales y fondos de inversión. 12 de octubre de 2011 http://www.librered.net
22. Acaparamiento de tierras ¡En América Latina si hay acaparamiento de tierras! 26 de abril de 2012   http://www.grain.org
23. «La FAO recomienda explorar el uso de los insectos como fuente de alimentación para paliar el hambre en el mundo». ABC, 14 de mayo de 2013
24. Nobel de medicina: «Curar enfermedades no es rentable para las farmacéuticas». 5 de mayo de 2013 http://actualidad.rt.com
25. India salvaguarda su condición de farmacia de los pobres. El País, 1 de abril de 2013.
26. I. Gil de San Vicente. «¿Para qué sirve el Capital?» 18 de mayo de 2013 www.matxingunea.org
27. G. Kolko: El siglo de las guerras. Política, conflicto y sociedad desde 1914, Paidós. 2005, p. 343.
28. «Un trasplante pionero libra a un niños de padecer una enfermedad congénita» . 14 de marzo de 2009 www.diariodesevilla.es
29. «Obtenidas mediante clonación células madre embrionarias de personas». El País, 15 de mayo de 2013 .
30. Masahito Tachibana, Paula Amato, Michelle Sparman, Nuria Marti Gutierrez, Rebecca Tippner-Hedges, Hong Ma, et al. «Human Embryonic Stem Cells Derived by Somatic Cell Nuclear Transfer». Cell 153, 1–11, June 6, 2013.
31. C. Tupac. «Terrorismo patriarco-burgués». En: Terrorismo y civilización. Boltxe Liburuak, 2012.


Concepción Cruz Rojo es militante del Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT), Sección: Universidad de Sevilla (US).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Gato por liebre en tiempos del cólera

Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2013





Nos están dando gato por liebre. Parece ser que en nuestro país la producción de energía tiene un camino demasiado fácil y libre de obstáculos, que va a hipotecar nuestra vida y el de generaciones venideras. Parece que a la Industria (contaminante o no contaminante) se le conceden demasiados favores y se le otorgan permisos sin ningún criterio riguroso de impacto ambiental. ¿Qué puede hacer el ciudadano ante ese desprecio a su propia realidad, a su medio de vida y a su territorio? Si también quieren contaminarnos la inteligencia, con la ética no podrán. Después de recalificaciones urbanas y salvajes, ventajosas para unos cuantos pero ruinosas para la mayoría, en la economía del ladrillo, ¿le tocará el turno ahora al medio rural con la implantación masiva de aerogeneradores o la extracción de gas de nuestro suelo y subsuelo (fracking) con técnicas agresivas y contaminantes que ponen en peligro los acuíferos de la zona? Nuestras tierras, montes y ríos ya son objeto de explotación y codicia (la historia se repite) en perjuicio de un equilibrio del ecosistema natural, social y cultural del territorio. Como siempre, ¿las ventajas serán para una empresa, un lobby o un ayuntamiento?
Con la concentración parcelaria el campo se ordenó, se clasificó, se redistribuyó con criterios economicistas para que no quedara en él ningún resquicio no productivo. El campo pasó de ser “natural” o de una economía de subsistencia a ser una industria masiva privada y parcelada. Se talaron árboles, se destruyeron huertas y se aniquiló una cultura fomentando el principio de “el que más puede, más (tierra) tiene”.
La masificación de los aerogeneradores, sin una adecuada racionalización sostenible, se ha encargado también de borrar toda referencia histórica. Un paisaje es historia y por tanto cultura. Los parques eólicos desertizan la memoria de los pueblos, crean alambradas, acotan espacios muertos y secuestran los referentes de una colectividad. El referente paisajístico de una loma desaparece y pasa a ser parque eólico. Con el cuento de una "energía no contaminante" se nos contamina de otra manera: impacto visual, sonoro, aves, suelo...
La empresa privada muestra cada vez mayor voracidad. ¿A quién le importa, desde un despacho, que las tierras de Teruel queden despobladas y en un futuro desertizadas por el impacto de una industria contaminante y agresiva como es la fracturación hidráulica (fracking) sin tener en cuenta criterios de prevención, de conservación paisajístico-ambiental o de sostenibilidad del territorio? ¿Es tanta la osadía de los señores de la guerra en querer taladrar el tuétano (los estratos del Jurásico) del Maestrazgo para encontrar burbujas de gas sin hallar resistencia?
Hay algo que debería estar blindado, ser intocable, universal y ajeno a los cambios políticos: el bien común. Un mal ejemplo es la nueva ley de costas que imperará en nuestro litoral marítimo. ¿El futuro será la amenaza del futuro? ¿Por qué el ser humano no aprende de los errores? ¿Huiremos de una naturaleza cableada, manchada y expoliada? ¿Nos expulsarán de nuestras tierras? ¿Nos obligarán a vivir hacinados (para mejor control) en las grandes ciudades alambradas? ¿Van a industrializar la naturaleza porque no hay suficiente oposición en ella?
Los valores morales se pierden sepultados por los económicos” escribió José Luis Aranguren. Llegará un día en que el silencio de la naturaleza será tan sonoro como las voces que hoy intentan aplastar unas políticas refrendadas (y desenfrenadas) proclives a desmantelar todo indicio de valor moral.
Agustí Guilera. Colectivo Sollavientos

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

domingo, 30 de junio de 2013

La ley de Comunicación en Ecuador, Democratizando la información

Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2013

Diario 16 (Perú)


Todo medio de comunicación alberga una agenda oculta donde se encuentran enquistados ciertos intereses. Por ejemplo, El País, la prensa escrita más importante del Estado español, ha venido abrazando algunas de las reivindicaciones que se hicieron mundialmente conocidas a raíz de la explosión del movimiento 15M (Los indignados). No obstante, al mismo tiempo, sepultaba y difamaba las luchas de la mayoría venezolana, mintiendo acerca de la enfermedad del fallecido Hugo Chávez, poniendo en duda la veracidad de las últimas elecciones venezolanas, y utilizando voces como las del Nobel Vargas Llosa y el conocido imperialista Moisés Naím para tergiversar los datos económicos de aquel país.
Años atrás fue este periódico uno de los elegidos para publicar parte de la información filtrada a WikiLeaks, y mostró ante el planeta las estrategias imperialistas y del terror que el país de britney Spears lleva a cabo.
Por más de dos semanas, las principales ciudades brasileñas han sido escenario de multitudinarias manifestaciones. Cuando las protestas iniciaron como respuesta a la subida de los pasajes del transporte público, la red Globo –la segunda empresa de comunicaciones más grande del mundo, y la que tiene una teleaudiencia cautiva que abarca alrededor del 96% de la población brasileña– presentó a los manifestantes como si estos fueran unos vándalos. Sin embargo, poco después, y al percatarse de la escasa filiación de los manifestantes con los movimientos de base de izquierda, giraron su línea editorial, para súbitamente apoyarlos cuando se centraron en criticar al gobierno de Dilma Rousseff. Este sorprendente cambio de postura responde a que el monopolio de medios Globo prefiere a un gobierno de derechas, que a los izquierdistas confesos del Partido de los trabajadores. Y si bien la macrored de telecomunicaciones no puede negar que las políticas extractivistas y las megaconstrucciones olímpico-futboleras los favorecen, están convencidos de que sus beneficios se multiplicarían teniendo en el poder a un Gobierno afín a sus intereses.
Ambos conglomerados, Prisa (El País) y Globo, buscan publicar noticias que incrementen las cuentas en sus bancos, o que por lo menos no las perjudiquen. La diferencia entre España y brasil es que nuestro país vecino sufre de un claro monopolio de la información, y España (aunque la mayoría de la prensa es de tendencia neoliberal) al menos presenta una mayor oferta en el mercado; lo que brinda posibilidad a los españoles de conocer una misma noticia desde la predominante mirilla derechista, pero también desde una perspectiva social.
El contexto monopolístico brasileño no es del todo excepcional. A lo largo y ancho del sur del continente americano encontramos ejemplos similares. Intentando revertir este flagelo para la democracia, en Argentina se aprobó una Ley de Medios en 2009, que buscó romper con los monopolios de la comunicación. La resistencia ante una ley de esta naturaleza es tal, que después de 4 años de su aprobación, no ha sido implementada. Las denuncias ante los tribunales, por parte de corporaciones como Clarín, han frenado su aplicación.
El lunes pasado, la Asamblea Nacional ecuatoriana ha aprobado La Ley orgánica de Comunicación (después de 3 años de deliberaciones). Con ella, se intenta la democratización de los canales de comunicación, considerando a la información como un derecho. Así, las frecuencias acumuladas actualmente en más de un 90% en manos privadas, se repartirán en un 34% a medios comunitarios, en un 33% a medios públicos y un 33% a medios privados.
El país de Las Galápagos ha comprendido que mientras no podamos cambiar los intereses particulares de los conglomerados para que se conviertan en intereses que beneficien a la mayoría, entonces no hay mejor manera que democratizar la información distribuyendo a los tenedores de las frecuencias.
Ecuador, que protege al héroe de la información Julian Assange desde hace un año en su embajada en Londres, y está dispuesto a acoger al recientemente héroe Edward Snowden, nos da una vez más una lección de voluntad política. Esperemos que pronto su territorio empiece a abandonar la “libertad de empresa” y abrace, por fin, la “libertad de prensa”.
Fuente: http://diario16.pe/columnista/17/francesca-emanuele/2625/democratizando-la-informacia-n-la-ley-de-comunicacia-n-en-ecuador

El comunismo de Babeuf

El documento que, en nombre de la Liga de los Justos, elabora Weitling en 1836, La Humanidad tal como ella es y tal como ella debiera ser, está inspirada en las ideas de Babeuf mezcladas con las utopías de Fourier y Cabet. Babeuf (1760-1797) es el primer propagandista de un socialismo o comunismo popular, insurreccional, sin doctrinarismo ni retórica, pero utópico, que reclama para el pueblo “libertad, pan, pan bueno; todos los objetivos indispensables y necesarios, pero de buena calidad y abundancia...” Babeuf apenas es conocido en España. Los documentos que dan una idea más exacta de sus concepciones son el llamado Manifiesto de los Iguales y su Análisis.

Del Manifiesto de los Iguales arranca la conspiración de Babeuf (1796) y sus teorías insurreccionales situadas en el campo de la lucha de clases y de la defensa de los intereses de las masas populares.

Las bases ideológicas o de doctrina del comunismo de Babeuf están sintetizadas en su Análisis, en quince puntos. Babeuf, guillotinado a los treinta y siete años de edad por querer transformar la sociedad burguesa en una sociedad “comunista”, de acuerdo con sus concepciones idealistas, en la que la igualdad social no fuera un mito, sino una realidad.

Por su interés histórico y por la relación directa que guarda con la creación de la Liga de los Justos, a continuación dejamos registrados los documentos.

Manifiesto de los iguales:

Pueblo de Francia:

Durante quince siglos has vivido esclavo y, por consiguiente, infeliz. Desde hace seis años respiras apenas en espera de la independencia, de la felicidad y de la igualdad.

¡La igualdad! ¡Primera necesidad del hombre y primer nudo de toda asociación legítima! Pueblo de Francia, no has sido más favorecido que las otras naciones que vegetan sobre la tierra desdichada. Siempre y por todas partes, la pobre raza humana, entregada a unos antropófagos más o menos hábiles, sirvió de juguete a todas las ambiciones, de pasto a todas las tiranías. Siempre y por todas partes se ha dominado a los hombres con bellas palabras: jamás y por ninguna parte se han obtenido las cosas con las palabras. Desde que hay sociedades civiles, la más bella dote del hombre es reconocida sin contradicción, pero no se ha podido realizar ni una sola vez: la igualdad no es más que una bella y estéril ficción de la ley. Hoy que se pide con una voz más fuerte se nos contesta: “¡Callad, miserables! La igualdad de hecho no es más que una quimera; conformaos con la igualdad condicional: sois todos iguales ante la ley. Canallas ¿qué más queréis?” Legisladores, gobernantes, ricos propietarios, escuchad, a vuestro turno:

Somos todos iguales, ¿verdad? Ese principio queda incontestado, porque no padeciendo de locura uno no puede decir que es de noche cuando es de día. Pues tenemos la pretensión, en lo sucesivo, de vivir y morir iguales como hemos nacido. Queremos la igualdad real o la muerte; he ahí lo que necesitamos.

Y tendremos esa igualdad real no importa a que precio. ¡Maldición para los que encontremos entre ella y nosotros! Maldición para quien resista a un voto tan pronunciado. La Revolución francesa no es más que el postillón de otra revolución mucho más grande, mucho más solemne y que será la última.

El pueblo ha pisado los cuerpos de los reyes y de los sacerdotes coligados contra él: hará lo mismo contra los nuevos tiranos, los nuevos Tartufos políticos sentados en los puestos de los antiguos.

Queremos no solamente la igualdad transcrita en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la queremos en medio de nosotros, bajo el techo de nuestras casas. Consentimos a todo para ella, a hacer tabla rasa para atenernos a ella sola. ¡Perezcan, si es necesario, todas las artes, con tal que nos quede la igualdad real!

Legisladores y gobernantes que no tenéis genio ni buena fe, propietarios ricos y sin entrañas, intentáis neutralizar en vano nuestra santa empresa diciendo: “Ellos no hacen más que reproducir esa ley agraria pedida más de una vez antes de ellos.”

Calumniadores, callad a vuestro turno, y en el silencio de la confusión, escuchad nuestras pretensiones dictadas por la Naturaleza y basadas sobre la justicia.

La ley agraria, o el reparto de los campos, fue el voto instantáneo de algunos soldados sin principios, de algunas poblaciones movidas por su instinto más que por varazón.

¡Tendemos a algo más sublime, más equitativo, el bien común o la comunidad de los bienes! No más propiedad individual de las tierras: la tierra no es de nadie sino de quien la trabaja. Reclamamos, queremos el disfrute común de los frutos de la tierra: los frutos son de todos.

Bastante y demasiado tiempo, un pequeño grupo de privilegiados disponen de lo que nos pertenece a sus semejantes, de sus iguales. ¡Que termine, en fin, ese gran escándalo que nuestros nietos no querrán creer! ¡Desapareced, en fin, indignantes distinciones de ricos y pobres, de grandes y pequeños, de amos y lacayos, de gobiernos y gobernados! Que no haya entre los hombres más diferencia que la de la edad y del sexo. Ya que todos tenemos las mismas necesidades y las mismas facultades, pues que no haya para ellos más que una sola educación, que un solo sustento. Se conforman con un mismo sol y un mismo aire para todos: ¿Por qué la misma cantidad y la misma calidad de alimentos no bastarían a cada uno de ellos?

Pero ya los enemigos de un orden de cosas, el más natural que se pueda imaginar, declaman contra nosotros: “Desorganizadores y facciosos –nos dicen-, no queréis más que matanzas y botín.”

Pueblo de Francia:

No perdemos nuestro tiempo en contestarles; pero te diremos: la santa empresa que organizamos no tiene más propósito que el de poner un fin a las discordias civiles y a la miseria pública.

Jamás ha sido concebido y puesto en ejecución más amplio designio. De tiempo en tiempo algunos hombres geniales, algunos sabios han hablado de él en voz baja y temblorosa. Ninguno de ellos ha tenido valor para decir la verdad entera.

El momento de las grandes medidas ha llegado. El mal se ha colmado: él cubre la superficie de la tierra. El caos, bajo el nombre de política, reina desde demasiados siglos. Que todo vuelva a ponerse en orden y recobre su sitio. Que los elementos de la justicia y de la felicidad se organicen al grito de la igualdad. Ha llegado el momento de constituir la república de los Iguales, ese gran hogar abierto a todos los hombres. Los días de la restitución general han llegado. Familias dolientes, venid a sentaros en la mesa común servida por la naturaleza para todos sus hijos.

Pueblo de Francia:

No perdemos nuestro tiempo en contestarles; pero te diremos: la santa empresa que organizamos no tiene más propósito que el de poner un fin a las discordias civiles y a la miseria pública.

Jamás ha sido concebido y puesto en ejecución más amplio designio. De tiempo en tiempo algunos hombres geniales, algunos sabios han hablado de él en voz baja y temblorosa. Ninguno de ellos ha tenido valor para decir la verdad entera.

El momento de las grandes medidas ha llegado. El mal se ha colmado: él cubre la superficie de la tierra. El caos, bajo el nombre de política, reina desde demasiados siglos. Que todo vuelva a ponerse en orden y recobre su sitio. Que los elementos de la justicia y de la felicidad se organicen al grito de la igualdad. Ha llegado el momento de constituir la República de los Iguales, ese gran hogar abierto a todos los hombres. Los días de la restitución general han llegado. Familias dolientes, venid a sentaros en la mesa común servida por la naturaleza para todos sus hijos.

Pueblo de Francia:

¡Tenías reservada, pues, la más pura de todas las glorias! Sí. Tú eres el primero que debes presentar al mundo ese espectáculo conmovedor.

Viejas costumbres, viejas prevenciones querrán de nuevo obstaculizar el establecimiento de la República de los Iguales. La organización de la igualdad real, la única que responderá a todas las necesidades, sin hacer victimas, sin costar sacrificios, desde luego quizás no guste a todo el mundo. El egoísta, el ambicioso, se agitarán con rabia. Los que poseen injustamente gritarán por la injusticia.

Los goces exclusivos, los placeres solitarios, los bienestares personales producirán vivos pesares a algunos individuos insensibles ante las penas ajenas. Los amantes del poder absoluto, los viles secuaces de la autoridad arbitraria inclinarán con pena sus cabezas orgullosas bajo el nivel de la igualdad real; su vista corta penetrará difícilmente en el próximo porvenir de la felicidad común; pero ¿Qué pueden algunos millares de descontentos contra una masa de hombres todos felices y sorprendidos de haber buscado tanto tiempo una felicidad que tenía al alcance de la mano? Desde el día siguiente de esa verdadera Revolución, se preguntarán extrañados: “¿Qué? ¿La felicidad común dependía de tan poca cosa? ¿Teníamos nada más que quererla? ¡Ah! ¿Por qué no la hemos querido antes?” Sí, sin duda; un solo hombre en la tierra, más decidido, más potente que sus semejantes, que sus iguales, y el equilibrio está roto: el crimen y la desgracia están sobre la tierra.

Pueblo de Francia:

¿A qué signo reconocerás en adelante la existencia de una Constitución? La que descansa enteramente en la igualdad de hecho es la única que te puede convenir y satisfacer todos tus deseos. Las cartas aristocráticas de 1791 y de 1795 remachaban tus cadenas en vez de romperlas; la de 1793 era un gran paso dado hacia la igualdad real; nunca se había aproximado tanto a ella; pero no tocaba aún el objetivo y no tocaba la felicidad común, de la cual, sin embargo, consagraba solamente el gran principio.

Pueblo de Francia:

Abre los ojos y tu corazón a la plenitud de la felicidad. Reconoce y proclama con nosotros la República de los Iguales.

¡Chávez Vive la Lucha Sigue!

¡Hasta la Victoria Siempre!