viernes, 27 de diciembre de 2013

Testigo presencial de la traición de EE.UU. a Sudáfrica. La Comisión Gore-Mbeki (Segunda parte)

Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2013

Znet/Green Shadow Cabinet

Traducido para Rebelión por Germán Leyens

Lea la primera parte de “Testigo presencial de la traición de EE.UU. a Sudáfrica: La Comisión Gore Mbeki aquí
Como Secretaria Ejecutiva del Comité Medioambiental de la Comisión Gore-Mbeki, estuve presente en la mesa de negociaciones mientras el recién elegido gobierno de Nelson Mandela formulaba sus políticas ecológicas. Esta posición aseguró un punto de observación especial para una mujer africano-estadounidense que había marchado frente a la embajada sudafricana contra el apartheid. Tuve conocimiento de los diálogos estadounidenses y sudafricanos. Observé que los jefes de la EPA se sentían solidarios con funcionarios blancos afrikáner y sentían sospechas hacia la nueva dirigencia del Congreso Nacional Africano (ANC). De conversaciones con colegas de otros departamentos, supe que la solidaridad EPA/Afrikáner era generalizada. EE.UU. rendía homenaje verbal al gobierno de Mandela mientras canalizaba apoyo a afrikáners de la vieja guardia defensores de la línea dura.
Desde esa perspectiva en 1998, era difícil ver cómo la horrible situación económica en Sudáfrica podía ser diferente si EE.UU. y la comunidad global luchaban por mantener el status quo. Hoy en día, en gran parte debido al éxito en el refuerzo del status quo, hay un 50% de desempleo de la juventud africana, familias blancas poseen cinco veces el ingreso de familias negras, continúa el control corporativo multinacional de la economía y del sector mineral, se reducen los derechos económicos de los africanos –y lo más notable– se abandona la Carta de la Libertad.
Observé cómo el ex viceministro sudafricano de asuntos medioambientales, el general Bantu Holomisa, y su predecesor el difunto viceministro Peter Mokaba resistían valientemente la determinación estadounidense de redefinir los objetivos de la Comisión Gore-Mbeki de la asistencia humanitaria al frenesí de alimentar el sector privado. En reuniones públicas, EE.UU./EPA eran extremadamente acomodaticios pero a puertas cerradas mantenían una estrategia diferente. Aunque yo era Secretaria Ejecutiva del comité medioambiental, la EPA –sin mi conocimiento– envió a un funcionario blanco de la EPA a Sudáfrica para consultar con antiguos dirigentes del apartheid y obtener su ayuda en la apertura de los mercados al sector privado estadounidense. El funcionario de la EPA, en un memorando no clasificado enumera los problemas planteados por los funcionarios del Departamento de Medio Ambiente y Turismo Sudafricano negro (DEAT) respecto a la propuesta privada de la EPA:
“Como sabéis, funcionarios de DEAT (ANC) se han resistido a los acuerdos cooperativos que hemos firmado con el Instituto de Entrenamiento Medioambiental de EE.UU.… Han planteado inquietudes de que la participación del sector privado estadounidense en esos programas amenaza el desarrollo de la incipiente industria medioambiental de Sudáfrica y ayudarían a aumentar las exportaciones estadounidenses que para lograr objetivos medioambientales y económicos sudafricanos.”
El memorando indica que la EPA ha contactado mediante canales extraoficiales a afrikáners que siguen operando dentro del Departamento Medioambiental (gracias a un acuerdo negociado) y ha solicitado orientación sobre cómo proceder. El memorando también informó a la EPA que blancos dentro del Departamento han sido identificados, que trabajarían con funcionarios estadounidenses para defender intereses económicos de EE.UU. La relación paternal entre EE.UU. y la minoría blanca en Sudáfrica sigue siendo operacional aunque ha sido forzada a funcionar oculta en la secuela inmediata de la independencia de Sudáfrica. Un funcionario de la EPA fue enviado a Sudáfrica para actuar en connivencia con afrikáners y desarrollar una estrategia para presionar al nuevo gobierno de Mandela para que abra su economía a las industrias medioambientales de EE.UU. La información fue confirmada ante el tribunal durante mi proceso en el año 2000 en el cual me impuse. (Carol Browner v. Marsha Coleman-Adebayo 2000)
Un colega solidario que observó los fuegos artificiales entre mi persona y la agencia sobre sus oscuros manejos con antiguos funcionarios del apartheid deslizó anónimamente un documento bajo la puerta de mi oficina. Yo no había recibido una copia oficial. El memorando señalaba que un colega y yo no apoyaban los manejos extraoficiales de la EPA con residuos de la era del apartheid – señalando claramente que no se nos podía confiar información confidencial y que nos opondríamos a esfuerzos del gobierno de EE.UU. por presionar a Sudáfrica para que aceptara programas desfavorables del sector privado. Hay que recordar que Gore-Mbeki supuestamente debía suministrar ayuda humanitaria:
“Kathy Washington y Marsha Coleman-Adebayo han expresado preocupaciones de que progresar con esos programas fuera del marco de Gore-Mbeki podría menoscabar otros trabajos que están planificando con DEAT bajo Gore-Mbeki”.
A pesar de preocupaciones expresadas por el ANC en las cuales se oponían a iniciativas del sector privado de EE.UU., la EPA envió funcionarios a Sudáfrica para elaborar estrategias con miembros de la vieja guardia afrikáner que todavía operaban dentro del gobierno de Mandela y elaboraron un plan para imponer puntos de presión dentro del gobierno sudafricano y desde el exterior en EE.UU.
La EPA no operaba en aislamiento de EE.UU. y de la comunidad global. El objetivo era fortalecer los aliados a largo plazo del gobierno de EE.UU., es decir los restos blancos del régimen del apartheid y buscar aliados “amistosos” dentro del nuevo gobierno del ANC que podrían ser asequibles al interés económico de EE.UU. (y en última instancia al suyo personal).
El ANC afrontaba un desafío trágico mientras intentaba implementar la Carta de la Libertad inmediatamente después de la independencia:
“¿Queréis redistribuir la tierra? Imposible – en el último minuto, los negociadores acordaron agregar una cláusula a la nueva constitución que protege toda la propiedad privada, haciendo que la reforma agraria sea virtualmente imposible. ¿Queréis crear puestos de trabajo para millones de trabajadores desempleados? No se puede – cientos de fábricas estaban realmente a punto de cerrar porque el ANC se había adherido al GATT, precursor de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que ilegalizó los subsidios a las plantas automotoras y a las fábricas textiles. ¿Queréis entregar medicamentos gratuitos contra el SIDA a los ayuntamientos? Eso viola un compromiso con los derechos de propiedad intelectual bajo la OMC, el que suscribió el ANC sin debate público como continuación del GATT.” - Naomi Klein, The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism
El ANC había sido atrapado entre sus compromisos con las organizaciones monetarias internacionales cuyos objetivos estaban en total oposición a la Carta de la Libertad. La Carta Sudafricana de la Libertad –escrita por miles de sudafricanos bajo la cruel opresión de la supremacía blanca– expresaba los objetivos y visiones más profundos de la nueva Sudáfrica. Adoptada el 26 de julio de 1955, en el Congreso del Pueblo, la Carta de la Libertad comienza con la declaración: “¡El pueblo gobernará!” La declaración exige que:
“El pueblo compartirá la riqueza del país. La riqueza nacional de nuestro país, el patrimonio de los sudafricanos, será restaurada al pueblo, la riqueza mineral bajo el suelo, los bancos y la industria monopolística serán transferidos a la propiedad del pueblo en su conjunto; Toda la industria y el comercio restantes serán controlados para contribuir al bienestar del pueblo. ¡La tierra será compartida entre los que la trabajan! Se terminará con las restricciones y la propiedad de la tierra sobre una base racial, y la tierra será redistribuida entre los que la trabajan para eliminar el hambre y la avidez de tierra.”
Mandela tiene que haber comprendido la diferencia entre librar una lucha por la liberación nacional y la lucha contra las fuerzas del capital global. Si hubiera intentado implementar la Carta de la Libertad, su espalda se hubiera convertido en objetivo y su nombre hubiera sido mantenido en la lista de terroristas de EE.UU. Mandela y sus colegas eran conscientes de que el intento de proceder a implementar la Carta sería considerado como un acto de agresión contra el capital global. Decidieron adoptar políticas económicas neoliberales que han detonado las desigualdades dentro de Sudáfrica. De hecho, el vicepresidente Thabo Mbeki, señalando una rendición total a las demandas del capital global se refirió a sí mismo como “Thatcherista” – identificándose con las políticas económicas conservadoras de la antigua primer ministro del Reino Unido, Margaret Thatcher, quien fue una crítica de Mandela y del ANC.
Se espera que ante la muerte de Mandela, una nueva generación de sudafricanos negros volverán a comprometerse al espíritu e implementación de la declaración de la Carta de la Libertad: “El pueblo gobernará”. Sin una redistribución de la riqueza y la nacionalización de los sectores de los bancos y la minería, la pobreza entre los negros seguirá disparándose fuera de control y otra generación de sudafricanos negros seguirá sufriendo explotación como mano de obra barata. Por mi parte, yo denuncié que la EPA hacía caso omiso mientras una corporación multinacional estadounidense sometía a trabajadores de la mina de vanadio sudafricana a condiciones de trabajo letales. Cualquier cosa menos hubiera sido una traición al sacrificio de sangre de innumerable gente de a pie que ofrendó su vida por la libertad en Sudáfrica.
La Dra. Marsha Coleman-Adebayo sirve como Directora de Transparencia y Responsabilización en la División Democracia de Green Shadow Cabinet.
La Dra. Coleman-Adebayo trabajó en la EPA durante 18 años y denunció a una corporación multinacional estadounidense que puso en peligro a trabajadores en minas de vanadio en Sudáfrica. La exitosa demandad judicial de Marsha llevó a la introducción y aprobación de la primera ley de derechos civiles e informantes del Siglo XXI: la Notification of Federal Employees Anti-discrimination and Retaliation Act de 2002 (La ley No FEAR).
Fuente: http://greenshadowcabinet.us/statements/eyewitness-america%E2%80%99s-betrayal-mandela%E2%80%99s-south-africa-gore-mbeki-commission-part-ii



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jueves, 26 de diciembre de 2013

Ecuador pone rumbo a la economía del bien común



Diario Turing


Flok SocietyLa ley de patentes será derogada."Los neoliberales impulsaban los paraísos fiscales. Nosotros, como socialistas del siglo XXI, vamos a impulsar los paraísos del conocimiento, el conocimiento como bien público y de libre acceso". La frase de Rafael Correa, presidente de Ecuador, pronunciada en directo en la provincia ecuatoriana de El Oro, es más que un eslogan redondo. Resume a la perfección el cambio de rumbo económico, político y social en el que se encuentra inmerso Ecuador. Desde el año 2008, el concepto del buen vivir (del quechua sumak kawsay), que anhela un equilibrio con la naturaleza, está incorporado a la Constitución de Ecuador. Desde el mismo año, el Gobierno Ecuador apostó por el software libre y las licencias abiertas. Sin embargo, el verdadero flechazo del conocimiento ancestral e indígena y el software y la cultura libres está produciéndose en los últimos meses. El proyecto, llamado FLOK Society es el buque insignia de este cambio de piel. Y su lema habla por sí solo: "Diseñando un cambio de matriz productiva hacia la sociedad del conocimiento libre, común y abierto".
¿Qué significa "conocimiento libre, común y abierto"? ¿Es posible dejar atrás el capitalismo competitivo y adentrarse en una economía colaborativa orientada al bien común? ¿Qué pretende exactamente el FLOK? Algunas frases de la Carta Abierta a los Trabajadores del Procomún del Mundo, recientemente lanzada por el equipo de investigación del FLOK, pueden insinuar parte de las respuestas: "Imagina una sociedad que está conectada al procomún del conocimiento abierto, basada en conocimiento, código y diseño libres y abiertos, que pueden ser utilizados por todas y todos los ciudadanos (...) Imagina una economía ética y sostenible que se basa en la creación de una riqueza común cooperativa basada en la reciprocidad, el mutualismo, la producción entre pares.
Lo cierto es que mientras Julian Assange, fundador de Wikileaks, se encuentra refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, el Gobierno de Correa está moviendo fichas. Por un lado, como apuntaba Buzz Feed en un artículo reciente, Ecuador pretende convertirse en el paraíso de las libertades mundiales de Internet. Por otro, como afirmó en una entrevista en El Comercio René Ramírez, Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, Ecuador pretende, "democratizar el acceso al conocimiento". Para ello, Ecuador derogará la actual ley de propiedad intelectual. Y, en claro enfrentamiento a la lógica de las patentes privadas, el país apostará por la "economía social del conocimiento" basada en la colaboración, lo compartido y las licencias libres. Para ello, será cocinado en red un nuevo Código Orgánico de Economía Social del Conocimiento, con la ayuda de especialistas de todo el mundo. El secreatario René lo acaba de anunciar a golpe de tweet:
Flujo del proceso de investigación del FLOK Flujo del proceso de investigación del FLOK

Un Código Orgánico jurídico cocinado en una wiki. La neutralidad de la red como horizonte. Guerra a las patentes. Abandono del extractivismo petrolero. Conocimiento libre. La colaboración como nuevo patrón de la economía. El copyleft como nueva brújula compartida. ¿Los objetivos del FLOK Society son reales o todavía una utopía lejana? Para que el paradigma del "buen vivir sea una realidad cercana, el FLOK Society cuenta con un equipo internacional de investigadores del más alto nivel. Michel Bauwens, director de la P2P Foundation, está coordinando el equipo de investigación que cuenta con las líneas Mejoramiento de las capacidades humanas (a cargo de Paul Bouchard), Cambiando la Matriz Productiva (George Dafermos), Marcos Legales e Innovaciones Institucionales (John Restakis), Infraestructuras Técnicas Abiertas (Jenny Torres) yProcomunes Físicos (Janice Figueiredo).
Michel Bauwens da algunos detalles concretos de la investigación: "Este grupo está planeando pasar los próximos meses investigando, por ejemplo, cómo hacer viable una biblioteca abierta para los colegios del país que substituya el sistema de caros libros de texto privados. También se plantea una comunidad de diseño abierto para máquinas de pequeños agricultores". Por su parte, José Luis Vivero Pol, de la universidad belga de Lovaine, que está trabajando la línea de 'comida abierta' del FLOK, asegura que "la idea es plantear una manera de producir, distribuir y consumir alimentos diferente del modelo consumista, extractivista, injusto y sostenible que tenemos". Para ello, matiza José Luis, "el conocimiento ha de ser abierto, la cooperación un valor anhadido y la ética ha de volver a ser la luz que nos guie".
¿Qué repercusión tendrá el FLOK en el resto del mundo? ¿Conseguirá el país andino impulsar un cambio de rumbo en la economía planetaria? ¿Puede convertirse Ecuador en el epicentro de un nuevo mundo basado en la transparencia? La prudencia reina entre las personas implicadas en el FLOK entrevistadas por eldiario.es. "No puedo decir que Ecuador sea el epicentro, creo que estamos apoyando a la convergencia de experiencias y acciones que el mundo necesita", afirma Rubén Zavala, desde la Coordinación Red Infodesarrollo. El hacktivista Daniel Vázquez reconoce, con cautela, el potencial del proyecto FLOK Society: "Liberar espacios de conocimiento compartido, pensar nuevas formas de entender los derechos de autor y aplicar legislaciones innovadoras genera algo similar a un oasis en la red en un mundo donde se pretende crear escasez o sed artificial".ElLibro Blanco del Software Libre de Ecuador, que pretende ser el ADN de las futura leyes, es buena prueba del nuevo marco que se está abriendo en el país andino.
De momento, la experiencia FLOK ha llamado la atención de los especialistas internacionales del procomún, el software libre y el conocimiento abierto. Por las listas de correos o encuentros físicos del FLOK dialogan personas como el escritor ciberpunk Bruce Sterling, David Bollier y Silke Helfrich (Commons Strategies Group), Richard Stallman (icono del software libre), Jacob Appelbaum (portavoz oficial del site Wikileaks), el filósofo Xabier Barandiarán o el sociólogo Antonio LaFuente, entre un larguísimo etcétera. Al mismo tiempo, como apunta la investigadora brasileña del proyecto, Janice Figuereido, se está intentando implicar a todo Ecuador, "Gobiernos, ONG´s, academia, campesinos, hackers, indígenas y la sociedad civil en general". De lo local a lo global (o viceversa), el Ecuador 'glocal' está en marcha.
A pesar del buen recibimiento internacional del proyecto FLOK Society, se han lanzado críticas níticas contra algunas contradicciones del Gobierno Correa. El cierre del Instituto Pachamana, lapolémica ley de prensa, el proyecto de ley de Internet (que limitaría el acceso a la misma) y el actual extractivismo de petróleo en la región de Yasuní son las principales contradicciones del Gobierno de Ecuador.
En el primer semestre de 2014, el FLOK Society celebrará un mega encuentro de los principales protagonistas mundiales del conocimiento libre. Un encuentro, todavía sin fecha definitiva, que puede despejar dudas y acabar con las contradicciones. Un encuentro que puede transformar el Código Orgánico de Economía Social del Conocimiento en la nueva piedra angular del nuevo mundo poscapitalista.
Fuente: http://www.eldiario.es/turing/Ecuador-Rafael_Correa-FLOK_Society-buen_vivir-sumak_kawsay-procomun-p2p-copyleft-patentes_0_209279080.html


Entrevista con Peter Dale Scott Las drogas y la máquina de guerra de Estados Unidos



Red Voltaire

El ex diplomático canadiense Peter Dale Scott aprovecha su jubilación para estudiar detalladamente el Sistema de Estados Unidos y sigue describiéndolo en sus libros. En esta entrevista responde a nuestro colaborador Maxime Chaix, traductor de sus trabajos al idioma francés.

Peter Dale Scott es doctor en Ciencias Políticas, profesor emérito de Literatura Inglesa de la Universidad de California (Berkeley), poeta y ex diplomático canadiense. Su primer libro traducido al francés, The Road to 9/11, fue publicado en septiembre de 2010 por Demi-Lune bajo el título La Route vers le Nouveau Désordre Mondial [El Camino hacia el Nuevo Desorden Mundial] y le valió los elogios del general de la fuerza aérea francesa Bernard Norlain en el número 738 de la Revue Défense Nationale (marzo de 2011). Su más reciente libro, La Machine de guerre américaine [la Máquina de Guerra de Estados Unidos], fue publicado en francés por Éditions Demi-Lune en octubre de 2012 y también fue recomendado por el general Norlain en el número 757 de la Revue Défense Nationale (febrero de 2013). Peter Dale Scott publica regularmente artículos en el sitio web de la Red Voltaire.

Maxime Chaix: En su último libro, La Machine de guerre américaine, usted estudia profundamente lo que usted llama la «conexión narcótica global». ¿Puede aclararnos esa noción?

Peter Dale Scott: Permítame, ante todo, definir lo que yo entiendo por «conexión narcótica». Las drogas no entran en Estados Unidos por arte de magia. Importantes cargamentos de droga son enviados a veces a ese país con el consentimiento y/o la complicidad directa de la CIA. Le voy a poner un ejemplo que yo mismo cito en La Machine de guerre américaine. En ese libro yo menciono al general Ramón Guillén Dávila, director de una unidad antidroga creada por la CIA en Venezuela, quien fue inculpado en Miami por haber introducido clandestinamente una tonelada de cocaína en Estados Unidos. Según el New York Times, «la CIA, a pesar de las objeciones de la Drug Enforcement Administration [DEA], aprobó el envío de al menos una tonelada de cocaína pura al aeropuerto internacional de Miami [,] para obtener información sobre los cárteles colombianos de la droga». En total, según el Wall Street Journal, el general Guillén posiblemente envió ilegalmente más de 22 toneladas de droga a Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades estadounidenses nunca solicitaron a Venezuela la extradición de Guillén. Incluso, en 2007, cuando [Guillén] fue arrestado en su país por haber planificado un intento de asesinato contra [el presidente] Hugo Chávez, el acta de acusación contra ese individuo todavía estaba sellada en Miami. Lo cual no es sorprendente, sabiendo que se trataba de un aliado de la CIA.

Pero la conexión narcótica de la CIA no se limita a Estados Unidos y Venezuela sino que, desde los tiempos de la postguerra, ha ido extendiéndose progresivamente a través del mundo. En efecto, Estados Unidos ha tratado de ejercer su influencia en ciertas partes del mundo pero, siendo una democracia, no podía enviar el US Army a esas regiones. Así que desarrolló ejércitos de apoyo (proxy armies) financiados por los traficantes de droga locales. Ese modus operandi se convirtió poco a poco en una regla general. Ese es uno de los principales temas de mi libro La Machine de guerre américaine. En ese libro yo estudio específicamente la operación Paper, que comenzó en 1950 con la utilización por parte de la CIA del ejército del KMT en Birmania, [fuerza] que organizaba el tráfico de droga en la región. Cuando resultó que aquel ejército era totalmente ineficaz, la CIA desarrolló su propia fuerza en Tailandia (bajo el nombre de PARU). El oficial de inteligencia a cargo de esa fuerza reconoció que el PARU financiaba sus operaciones con importantes cantidades de droga.

Al restablecer el tráfico de droga en el sudeste asiático, el KMT –como ejército de apoyo– fue el preludio de lo que se convertiría en una costumbre de la CIA: colaborar en secreto con grupos financiados a través de la droga para hacer la guerra, como sucedió en Indochina y en el Mar de China meridional durante los años 1950, 60 y 70, en Afganistán y en Centroamérica en los años 1980, en Colombia en los años 1990, y nuevamente en Afganistán en 2001. Los responsables son nuevamente los mismos sectores de la CIA, o sea los equipos encargados de organizar las operaciones clandestinas. Se puede observar como desde la época de la postguerra sus agentes, financiados con las ganancias que reportan esas operaciones con narcóticos, se mueven de continente en continente repitiendo el mismo esquema. Por eso es que podemos hablar de «conexión narcótica global».

Maxime Chaix: En La Machine de guerre américaine, usted señala además que la producción de droga se desarrolla bruscamente en los lugares donde Estados Unidos interviene con su ejército y/o sus servicios de inteligencia y que esa producción disminuye cuando terminan esas intervenciones. En Afganistán, en momentos en que la OTAN está retirando paulatinamente sus tropas, ¿piensa usted que la producción disminuirá cuando termine la retirada?

Peter Dale Scott: En el caso de Afganistán es interesante ver que durante los años 1970, a medida que el tráfico de droga disminuía en el sudeste asiático, la zona fronteriza pakistano-afgana se convertía poco a poco en punto central del tráfico internacional de opio. Finalmente, en 1980, la CIA se implicó de manera indirecta, pero masiva, contra la URSS en la guerra de Afganistán. Por cierto, Zbigniew Brzezinski se jactó ante Carter de haber organizado el Vietnam de los soviéticos. Pero también desató una epidemia de heroína en Estados Unidos. Antes de 1979 sólo entraban a ese país muy pequeñas cantidades de opio proveniente del Creciente de Oro. Pero en un solo año, el 60% de la heroína que entraba en Estados Unidos provenía de esa región, según las estadísticas oficiales.

Como yo mismo recuerdo en La Machine de guerre américaine, los costos sociales de aquella guerra alimentada por la droga aún siguen afectándonos. Por ejemplo, sólo en Pakistán existen hoy, al parecer, 5 millones de heroinómanos. Sin embargo, en 2001, Estados Unidos reactivó, con ayuda de los traficantes, sus intentos de imponer un proceso de edificación nacional a un cuasi-Estado que cuenta no menos de una docena de grupos étnicos importantes que hablan diferentes lenguas. En esa época, estaba perfectamente claro que la intención de Estados Unidos era utilizar a los traficantes de droga para posicionarse en el terreno en Afganistán. En 2001, la CIA creó su propia coalición para luchar contra los talibanes reclutando –e incluso importando– traficantes de droga que ya había tenido como aliados en los años 1980. Como en Laos –en 1959– y en Afganistán –en 1980–, la intervención estadounidense fue una bendición para los cárteles internacionales de la droga. Con la agravación del caos en las zonas rurales afganas y el aumento del tráfico aéreo, la producción se multiplicó por más de 2 pasando de 3 276 toneladas en el año 2000 (y sobre todo de las 185 toneladas producidas en 2001, año en que los talibanes prohibieron la producción de opio) a 8 200 toneladas en 2007.

Hoy en día es imposible determinar cómo evolucionará la producción de droga en Afganistán. Pero si Estados Unidos y la OTAN se limitan a retirarse dejando el caos tras de sí, todo el mundo sufrirá las consecuencias –con excepción de los traficantes de droga, que se aprovecharían entonces del desorden para [desarrollar] sus actividades ilícitas. Sería por lo tanto indispensable establecer una colaboración entre Afganistán y todos los países vecinos, incluyendo China y Rusia (que puede ser considerada una nación vecina debido a sus fronteras con los Estados del Asia Central). El Consejo Internacional sobre la Seguridad y el Desarrollo (ICOS) ha sugerido comprar y transformar el opio afgano para utilizarlo con fines médicos en los países del Tercer Mundo, que lo necesitan con gran urgencia. Pero Washington se opone a esa medida, difícil de poner en práctica sin un sistema de preservación del orden eficaz y sólido. En todo caso, tenemos que dirigirnos hacia una solución multilateral en la que se incluya Irán, país muy afectado por el tráfico de droga proveniente de Afganistán. Se trata además del país más activo en la lucha contra la exportación de estupefacientes afganos y el que más pérdidas humanas está sufriendo por causa de ese tráfico. Por consiguiente, habría que reconocer a Irán como un aliado fundamental en la lucha contra esa plaga. Pero, por numerosas razones, ese país es considerado como un enemigo en el mundo occidental.

Maxime Chaix: En su último libro, La Machine de guerre américaine, usted demuestra que una parte importante de los ingresos narcóticos [de la droga] alimenta el sistema bancario internacional, incluyendo los bancos de Estados Unidos, creando así una verdadera «narconomía». En ese contexto, ¿qué cree usted del caso HSBC?

Peter Dale Scott: Primeramente, el escándalo de lavado de dinero del HSBC nos lleva a pensar que la manipulación de ingresos narcóticos por parte de ese banco pudo contribuir al financiamiento del terrorismo –como ya había revelado una subcomisión del Senado en julio de 2012. Además, un nuevo informe senatorial ha estimado que «cada año, entre 300 000 millones y un millón de millones de dólares de origen criminal son lavados por los bancos a través del mundo y la mitad de esos fondos transitan por los bandos estadounidenses». En ese contexto, las autoridades gubernamentales nos explican que no se desmantelará HSBC porque es demasiado importante en la arquitectura financiera occidental. Hay que recordar que Antonio María Costa, el director de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen (ONUDC), recordó que en 2008 «los miles de millones de narcodólares impidieron el hundimiento del sistema en el peor momento de la crisis [financiera] global».

Así que el HSBC se puso de acuerdo con el Departamento [estadounidense] de Justicia para pagar una multa de unos 1 920 millones de dólares, con lo cual evitará ser objeto de acciones penales. El gobierno de Estados Unidos nos da a entender de esa manera que nadie será condenado por esos crímenes porque, como ya señalé anteriormente, ese banco es parte integrante del sistema. Eso es una confesión fundamental. En realidad, todos los grandes bancos de importancia sistémica –no sólo el HSBC– han reconocido haber creado filiales (los privates banks) concebidas especialmente para el lavado de dinero sucio. Algunos han pagado fuertes multas, habitualmente mucho menos importantes que las ganancias generadas por el lavado de dinero. Y mientras dure esa impunidad, el sistema seguirá funcionando de esa manera.

Es un verdadero escándalo. Piense usted en un individuo cualquiera arrestado con unos cuantos gramos de cocaína en el bolsillo. Lo más probable es que vaya a la cárcel. Pero el banco HSBC puede haber lavado unos 7 000 millones de dólares de ingresos narcóticos a través de su filial mexicana sin que nadie vaya a la cárcel.

En realidad, la droga es uno de los principales factores que sostienen el dólar, lo cual explica el uso de la expresión «narconomía». Los 3 productos que más se intercambian en el comercio internacional son, en primer lugar, el petróleo seguido por las armas y después la droga. Esos 3 elementos están interconectados y alimentan los bancos de la misma manera. Es por eso que el sistema bancario global absorbe la mayoría del dinero de la droga. Así que en La Machine de guerre américaine yo estudio de qué manera una parte de esos ingresos narcóticos financia ciertas operaciones clandestinas estadounidenses. Y analizo además las consecuencias que se derivan.

Maxime Chaix: Hace 10 años, la administración Bush emprendía la guerra contra Irak, sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Qué balance hace usted de ese conflicto, sobre todo en relación con sus costos humanos y financieros?

Peter Dale Scott: En mi opinión, ha habido dos grandes desastres en la política exterior reciente de Estados Unidos: la guerra de Vietnam, que no era necesaria, y la guerra de Irak, que lo era menos todavía. El objetivo aparente de esa guerra era instaurar la democracia en ese país, lo cual era una verdadera ilusión. Es el pueblo iraquí quien tiene que determinar si está hoy en mejor situación que antes de esa guerra, pero yo dudo que su respuesta sea afirmativa si se le consulta al respecto.

En cuanto a los costos humanos y financieros, ese conflicto fue un desastre, tanto para Irak como para Estados Unidos. Pero el ex vicepresidente Dick Cheney acaba de declarar en un documental que él haría lo mismo [que antes] «al minuto». Sin embargo, el Financial Times estimó recientemente que los contratistas habían firmado con el gobierno de Estados Unidos contratos por más de 138 000 millones de dólares en el marco de la reconstrucción de Irak. Sólo la empresa KBR, filial de Halliburton –firma que dirigía el propio Dick Cheney antes de convertirse en vicepresidente [de Estados Unidos]– firmó desde 2003 una serie de contratos federales por al menos 39 500 millones de dólares. Recordemos también que a finales del año 2000 –un año antes del 11 de septiembre– Dick Cheney y Donald Rumsfeld firmaron juntos un importante estudio elaborado por el PNAC (el grupo de presión neoconservador conocido como Proyecto para el Nuevo Siglo Americano). Aquel estudio, titulado «Reconstruir las Defensas de América» (Rebuilding America’s Defenses), reclamaba sobre todo un fuerte aumento del presupuesto de Defensa, el derrocamiento de Sadam Husein en Irak y mantener tropas estadounidenses en la región del Golfo Pérsico, incluso después de la caída del dictador iraquí. A pesar de los costos humanos y financieros de esa guerra, ciertas empresas privadas sacaron cuantiosas ganancias de ese conflicto, como yo mismo analizo en mi libro La Machine de guerre américaine. Para terminar, cuando se ven las gravísimas tensiones que hoy existen en el Medio Oriente entre los chiitas, respaldados por Irán, y los sunnitas, que cuentan con el apoyo de Arabia Saudita y Qatar, tenemos que recordar que la guerra contra Irak tuvo un impacto muy desestabilizador en toda esa región…

Maxime Chaix: Precisamente, ¿cuál es su punto de vista sobre la situación en Siria y las posibles soluciones?

Peter Dale Scott: Dado lo complejo de la situación no existe una respuesta simple sobre lo que habría que hacer en Siria, al menos a nivel local. Sin embargo, como ex diplomático, estoy convencido de que necesitamos un consenso entre las grandes potencias. Rusia sigue insistiendo en la necesidad de remitirse a los acuerdos de Ginebra. No es ese el caso de Estados Unidos, que efectivamente fue en Libia más allá del mandato concedido por el Consejo de Seguridad [de la ONU] y que está violando un consenso potencial en Siria. No es ese el camino a seguir ya que, en mi opinión, es necesario un consenso internacional. Si no, es posible que la guerra a través de intermediarios entre chiitas y sunnitas en el Medio Oriente acabe por arrastrar a Arabia Saudita e Irán a participar directamente en el conflicto sirio. Habría entonces un riesgo de guerra entre Estados Unidos y Rusia. Así estalló la Primera Guerra Mundial, desencadenada por un acontecimiento local en Bosnia. Y la Segunda Guerra Mundial comenzó con una guerra por intermediarios en España, donde Rusia y Alemania se enfrentaban indirectamente. Tenemos y podemos evitar que se repita ese tipo de tragedia.

Maxime Chaix: ¿Pero no piensa usted que, por el contrario, Estados Unidos está tratando hoy de ponerse de acuerdo con Rusia, esencialmente a través de la diplomacia de John Kerry?

Peter Dale Scott: Para responder a esa pregunta, permítame hacer una analogía en el Afganistán y en el Asia Central de los años 1990, después de la retirada soviética. El problema recurrente en Estados Unidos es que resulta difícil lograr un consenso en el seno del gobierno porque existe una multitud de agencias que a veces tienen objetivos antagónicos. Lo cual se traduce en la imposibilidad de obtener una política unificada y coherente. Eso es precisamente lo que pudimos observar en Afganistán en 1990. El Departamento de Estado quería llegar obligatoriamente a un acuerdo con Rusia. Pero la CIA seguía trabajando con sus aliados narcóticos y/o yihadistas en Afganistán. En aquella época Strobe Talbott –un amigo muy cercano del presidente Clinton, a quien representaba con mucha influencia dentro del Departamento de Estado– declaró con toda razón que Estados Unidos tenía que llegar a un arreglo con Rusia en Asia Central, en vez de considerar esa región como un «gran tablero» donde manipular los acontecimientos para obtener ventajas (para retomar el concepto de Zbigniew Brzezinski). Pero, al mismo tiempo, la CIA y el Pentágono estaban haciendo acuerdos secretos con Uzbekistán, [acuerdos] que neutralizaron totalmente lo que Strobe Talbott estaba tratando de hacer. Yo dudo que hayan desaparecido hoy en día ese tipo de divisiones internas en el seno del aparato diplomático y de seguridad de Estados Unidos.

En todo caso, desde 1992, la doctrina de Wolfowitz que aplicaron los neoconservadores de la administración Bush a partir de 2001 llama a la dominación global y unilateral de Estados Unidos. Paralelamente, elementos más moderados del Departamento de Estado tratan de negociar soluciones pacificas a los diferentes conflictos en el marco de la ONU. Pero es imposible negociar la paz a la vez que se exhorta a dominar el mundo a través de la fuerza militar. Desgraciadamente, los halcones intransigentes se imponen más a menudo, por la simple razón de que disponen de presupuestos más elevados –los presupuestos que alimentan La Máquina de guerra estadounidense. Así que si usted logra compromisos diplomáticos, esos halcones tendrán menos presupuesto, lo cual explica por qué son las peores soluciones las que tienen tendencia a prevalecer en la política exterior de Estados Unidos. Y eso es precisamente lo que pudiera impedir un consenso diplomático entre Estados Unidos y Rusia en el caso del conflicto sirio.

Fuente Diplomatie (Francia)

Fuente: http://www.voltairenet.org/article181602.html

El fracaso de la derecha en América latina


Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2013


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La derecha, el centro derecha ganó hace 4 años las elecciones presidenciales en Chile y Sebastián Piñera gobernó el país durante estos años. Ganó esta fuerza política a pesar de que la mandataria del centro izquierda Michelle Bachelet tenía un alto nivel de apoyo al finalizar su gestión.
Influyó en esa derrota la división de la izquierda, el surgimiento de un candidato que surgió de las propias filas de la Conciliación, Marco Enríquez-Ominami.
Naturalmente ese no fue solo ese el motivo de la derrota, pero fue paradójico que cuando los ciudadanos chilenos aprobaban la gestión de Bachelet su fuerza política fuera derrotada. La derecha agrupada con sus diversos matices tuvo un buen candidato, un empresario muy exitoso, un adecuado gerente para un viraje liberal de un país en crecimiento y con buenos resultados económicos, aunque con graves problemas sociales, educativos, sanitarios y sobre todo políticos, en el funcionamiento institucional.
Cuatro años después la Nueva Mayoría, básicamente la Concertación con la suma del Partido Comunista, gana las elecciones parlamentarias y logra mayoría en ambas cámaras y en el balotaje obtiene una aplastante victoria con el 62% de los votos, el mayor porcentaje de votos desde que existe el sistema del balotaje.
Hay un doble elemento que se combinó en estos resultados: por un lado la simpatía y el apoyo de Michelle Bachelet y en segundo lugar el fracaso de la derecha para gobernar. Y este proceso es un mensaje para Chile, un país presentado durante mucho tiempo como un paradigma de una derecha fuerte, que reivindicaba su condición de derecha y que estaba totalmente capacitada y preparada para gobernar, incluso recurriendo a cuadros empresariales de primer nivel.
Este proceso cerró una etapa muy importante con un gran fracaso. Es un fracaso del primer gobierno democrático de la derecha desde la caída de Pinochet. Esta es una peculiaridad muy interesante en América Latina.
La derecha en América Latina vivía una profunda crisis política que se acentuó con la derrota en Chile. Es una derecha que no presenta opciones y propuestas programáticas ni siquiera ideológicas, ni en Chile, ni en Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Perú, Ecuador y Venezuela. El único país con una situación diferente es Colombia, donde factores como la guerra civil más antigua del mundo, juega un papel fundamental en la continuidad del centro derecha.
¿Cuáles son las causas profundas, no coyunturales de ese crisis de la derecha?
Primero, su pasado subsidiario de la derecha internacional y su falta de identidad propia. Partimos de que la derecha en la región no es homogénea, corresponde a realidades propias, aunque tiene rasgos comunes. Una temporarias y es que la derecha actual es mayoritariamente democrática, aunque hay reductos de pensamiento dictatorial y autoritario, uno de ellos está precisamente en Chile. Esa es una diferencia importante con la derecha uruguaya, que ni siquiera acepta de buen grado que se la llame derecha.
La derecha tiene en común que se le han agotado los líderes y por ello recurre cada vez más a figuras empresariales, a gerentes promovidos a políticos y por otro lado su modelo económico y social sufrió una profunda crisis. El llamado neoliberalismo que en muchos casos, tenía una poción de liberalismo y mucho de capitalismo parasitario sufrió antes que en Europa el impacto con su fracaso.
Caído el socialismo real y la confrontación de la guerra fría, que les permitió durante décadas agitar el fantasma del comunismo para cubrir sus desastres, su falta de ideas y de incapacidad para darle identidad a nuestras economías y realizar una propuesta con visión estratégica sobre el horizonte de nuestras sociedades, buena parte de la derecha latinoamericana se ha refugiado en la crítica a los gobiernos de izquierda. En su propio país y en otros países de la región.
Entre la derecha no hay parentesco aparente. Piñera y su notorio fracaso en la gestión no quieren que tenga nada que ver con las otras fuerzas de derecha y centro derecha de América del sur. Cruz diablo. Aunque la matriz es la misma.
La crisis ideológica y política los ha embestido en pleno, se han ido quedando sin discurso y sin programa, a pesar de que es un fenómeno que los politólogos atienden bastante poco. Miran demasiado hacia la izquierda.
Tomemos tres ejemplos cercanos. Uno Uruguay, dos Chile y tres, Brasil. Las fuerzas políticas de la izquierda y del centro izquierda tienen en común grandes aspectos de su orientación económica y social y sobre todo y aún con las particularidades, tienen grandes similitudes políticas entre el Frente Amplio, el PT y Nueva Mayoría.
Las derechas están en la oposición en Uruguay y Brasil desde hace varios años y, luego de varios gobiernos de la Concertación, el centro derecha y la derecha chilena ganaron las elecciones en el 2010 y ahora perdieron por destrozo. El 14 de marzo asumirá nuevamente Michelle Bachelet. Es obviamente una batalla nacional, pero completa el panorama regional.
En Uruguay la principal fuerza política, luego de dos periodos de gobierno es el Frente Amplio, la abrumadora mayoría de los uruguayos creen que el próximo presidente del país será Tabaré Vázquez y en Brasil en las próximas elecciones es favorita Dilma Rousseff con su reelección. Algo está sucediendo.
Los partidos tradicionales de la derecha y el centro derecha están fracasando desde el gobierno y desde el llano, desde la oposición, no logran ni gobernar directamente de la mano de sus máximos gerentes y empresarios, ni ofrecer una alternativa creíble y sólida a los gobiernos de izquierda.
Obviamente esto tiene una explicación muy simple y básica: los gobiernos de izquierda han gobernado mejor, han obtenido mejores resultados en la marcha general del país y en las reformas que aportan más justicia social y mejoran el nivel de vida de esos pueblos. No puede haber otra explicación inicial, de partida.
Eso no quiere decir que se hayan resuelto ni mucho menos los problemas estructurales que llevaron a nuestro continente a ser el más injusto del planeta, pero se ha caminado en la dirección correcta, además de cambiar, se le ha dado cimiento a cambios más profundos y duraderos.
No es que la derecha se haya quedado dormida, al contrario, su nerviosismo, su agresividad, sus embestidas políticas e ideológicas han sido permanentes en los tres países y en toda la región. Pero no han logrado imponerse, con la excepción de Paraguay, donde la base es el fracaso del gobierno alternativo de Fernando Lugo. Los colorados volvieron al gobierno aupados en ese fracaso, sobre todo político y moral del gobierno de centroizquierda.
Pero solo los buenos resultados de los gobiernos progresistas no lo explican todo, hay procesos más complejos y profundos. El fin de la guerra fría, paradójicamente afectó más a la derecha que a la izquierda, con un doble efecto: le quitó a la derecha motivación ideológica, rumbo, tensión ideal y política y por otro lado hizo avanzar a la izquierda en sus ideas democráticas y en su revisión crítica de sus programas y sus políticas. Más política y menos propaganda.
La crisis notoria de la derecha tiene muchas expresiones, una de ellas es la pobreza de sus discursos, que en algunos casos se camuflan con propuestas en la frontera de la izquierda. Ya no son los liberales de antes, sobre todo en lo económico y hasta en lo ideológico. Les asoma la marca en el orillo en temas de seguridad, en temas de políticas sociales, en los aspectos culturales y obviamente en las relaciones internacionales.
La derecha estuvo durante mucho tiempo adormecida, se dejó llevar por la conservación de lo mismo, la sacralización de sus privilegios, de sus quiebras, de su uso y abuso del poder del estado, incluso en la represión, todo bajo el manto de la defensa del sistema occidental y cristiano, por no decirle el capitalismo. Hoy si bien es cierto que en la izquierda se habla con cierto pudor del capitalismo, también la derecha lo tiene arrinconado como una culpa, como un concepto escondido.
Hay en la derecha latinoamericana una crisis ideológica, política y de tensiones y si a eso le agregamos la famosa frase de Giulio Andreotti, "el poder desgasta, al que no lo tiene", nos encontramos con otro de los elementos de esa crisis, la de sus aparatos clientelisticos, su poder fundado en los favores, en una red de prebendas a determinados sectores sociales. Con unos compartiendo directamente el banquete y a la mayoría tirándole las migajas. Ese andamiaje se oxidó y cuesta reconstruirlo desde el llano.
Ese clima de falta de tensión ideal, política e ideológica no es tampoco el mejor caldo de cultivo para que surjan importantes líderes, grandes tribunos tradicionales o electrónicos, caudillos y renovadas generaciones.
Lo que debería asumir la izquierda con mucha fuerza es que ya no hay caminos unidireccionales, conquistas eternas y permanentes, las batallas hay que ganarlas en forma constante y creciente, porque el peligro no es solo dormirse en los laureles, sino lo que es mucho peor, es perder el nervio transformador, reformista, de búsqueda del progreso y del cambio social como un proceso constante para que el sistema no nos absorba y nos transforme en sus custodios ilustrados, simplemente con otro discurso.
Esteban Valenti es Periodista, escritor, director de UYPRESS y BITÁCORA. Uruguay. Ex coordinador general de IPS.
Fuente original: http://www.other-news.info/noticias/2013/12/america-latina-el-fracaso-de-la-derecha/#more-7603

Contexto y Ejércitos

En el contexto del capitalismo burgués todos los ejercitos son de ocupación y están al servicio del 1%

Los estamos observando y clasificando “No se confundan, la tolerancia tiene límites y tenemos firmeza”



1. El secretario de Gobernación y exgobernador de Hidalgo, Osorio Chong, fue categórico: Este gobierno –sostuvo- seguirá abierto a escuchar todas las voces que quieran ser parte de la edificación del México de las oportunidades, pero que nadie se confunda: tolerancia es gobierno; tolerancia también tiene límites y tolerancia también es firmeza. En las recientes semanas los discursos de Peña Nieto, Osorio Chong, Chuayffet, Beltrones, han sido más amenazantes quizá porque las dificultades económicas del país se agravan cada vez más o porque terminó el tiempo fijado de la “tolerancia”.  2. ¿Puede olvidarse que el gobierno de Peña Nieto atraviesa por muy graves dificultades de inseguridad del país (igual número de muertos y asesinados que en los tiempos de Calderón), de crisis de producción, de desempleo y, sobre todo, que las protestas de la población están extendiéndose, también como durante el gobierno anterior? En vez de arreglar por lo menos los problemas magisteriales planteados por la CNTE y por la privatización del petróleo, prefiere seguir amenazando con sus discursos y los de sus funcionarios para avivar más el descontento.
3. En Gobernación hay muchos registros de nombres, fotografías y direcciones de millones de mexicanos clasificados con ayuda de la CIA. La realidad es que esa policía mundial seudo clandestina de los EEUU, interviene de manera directa en los países y en sus archivos. Hoy mismo se ha publicado su intervención en asesinatos de guerrilleros en Colombia de la misma manera que lo hizo en Chile en 1973 para derrocar al gobierno de Allende. ¿No se ha demostrado acaso que la embajada de los EEUU en México es el centro coordinador de las intervenciones en América Latina?
4. La realidad es que los espías y militares yanquis –como dicen por aquí- “le están midiendo el agua a los camotes”, es decir, han penetrado tanto las instituciones de México, que sólo están esperando cualquier pretexto para “aconsejar” las medidas radicales que se deben tomar buscando someter todo el descontento que se manifiesta en el país. Publica el periódico Washington Post que “la asistencia de inteligencia estadunidense a México es la más grande del mundo fuera de Afganistán”. No debemos prepararnos para una invasión yanqui; hace décadas que estamos invadidos.
5. Las amenazas de Gobernación hay que tomarlas en serio, pero sin temer a sus intimidaciones. Más que bajarle a nuestras batallas en las calles, fábricas y campos contra el capitalismo, hay que hacerlas más inteligentes y masivas. Más que intimidarnos, Gobernación establece un reto, una provocación, que tenemos que superar con las fuerzas organizadas de la población. Lo que sucede es que estos gobiernos en lugar de apagar el fuego que empieza a llegarles a los aparejos, deciden echarle gasolina para que fuego se extienda. A mi me gustan esas tonterías, porque ayudan a despertar al pueblo.
6. Sin embargo, a pesar de las amenazas de políticos, empresarios y medios de información, a partir de enero de 2014 las batallas se incrementarán. Los profesores de la CNTE, los electricistas del SME, los trabajadores de aviación, los zapatistas en su aniversario 20 del levantamiento, los estudiantes de la UNAM, los normalistas, harán más fuertes sus protestas. Los integrantes de la Coordinadora (CNTE) realizarán del 14 al 16 de febrero en Oaxaca su Congreso Nacional que los llevará a definir una estrategia de lucha y a generar nuevas formas de resistencia magisterial.
Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

En el LXX aniversario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación





Presentación  A fines de diciembre de 2013 el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) cumplirá 70 años de vida. Con este motivo, se escriben las siguientes líneas para precisar los periodos de su historia y el momento por el que atraviesa, esperando sean útiles al movimiento magisterial en contra de las reformas constitucionales y legales que implanta el gobierno de Enrique Peña Nieto y que avalan los actuales líderes blancos del SNTE.
La construcción del SNTE (1942-1943)
El 10 de septiembre de 1941, el presidente Manuel Ávila Camacho pidió la renuncia de Luis Sánchez Pontón, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), por sus posiciones izquierdistas y por no haber logrado la unificación del sindicalismo magisterial, siendo sustituido por Octavio Véjar Vázquez, quien estaba vinculado a fuerzas de derecha y era decididamente antisindical.
El arribo de Véjar Vázquez a la dirección de la SEP introdujo de inmediato cambios sustanciales en las relaciones entre las autoridades y el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de la República Mexicana (STERM) : el secretario de Educación la emprendió en contra del sindicato, propició su división y los enfrentamientos internos; se concretaron muchos atropellos: retención de sueldos, postergaciones, cambios arbitrarios, despidos y represión violenta; los cuadros de izquierda fueron siendo eliminados poco a poco y en su lugar se imponían políticos de la derecha oficial y los partidos y grupos simpatizantes del fascismo. Este periodo fue caracterizado por los sindicalistas del magisterio como la era de terror .
Véjar Vázquez se entrevistó, el 20 de septiembre, con representantes del Frente Revolucionario de Maestros de México (FRMM), el Sindicato Nacional Autónomo de Trabajadores de Educación (SNATE) y el STERM, donde emplazó a la unidad de estas organizaciones.
El STERM rechazó el emplazamiento, y los organismos magisteriales incrementaron la polémica sobre la unidad, misma que se dificultó. Para agravar la situación, en el STERM se agudizó la pugna entre los comunistas y los seguidores de Vicente Lombardo Toledano, pugna que adquiría ciertamente visos de división. En el VI Consejo Nacional del sindicato, celebrado en octubre de 1941, se rehízo la unidad y la Confederación de Trabajadores de México (CTM) autorizó al STERM para separarse de sus filas. Desde esta fecha, el magisterio rompió sus lazos orgánicos con el sindicalismo obrero y sólo quedó militando en la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
El 18 de noviembre Ávila Camacho se reunió con líderes del STERM , el SNATE , el FRMM y la Federación Sindical de Maestros con el objeto de limar asperezas. El día 19 se firmó un pacto de unificación entre el STERM y el FRMM . El 3 de diciembre se lanzó la convocatoria para realizar el Congreso Nacional de Unificación Magisterial a fines del mismo mes en la Ciudad de Querétaro.
En el Congreso de “Unificación” de Querétaro las cosas empeoraron, pues además del STERM y el SNATE surgieron otras dos organizaciones: el Sindicato Mexicano de Maestros y Trabajadores de Educación (SMMTE) y el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Enseñanza (SUNTE).
No contento con la educación unisexual, los 1,500 ceses arbitrarios, el cierre de escuelas, la supresión de escuelas nocturnas y la creación de sindicatos blancos, el secretario de Educación propició la represión del 6 de marzo de 1942 contra los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que produjo dos muertos y 14 heridos. La represión concitó un gran repudio por parte del movimiento sindical y las organizaciones sociales. El 9 de marzo, en protesta estalló la huelga de los estudiantes de la Escuela Nacional de Maestros (ENM). Para derrotar a los normalistas, Véjar Vázquez impulsó el esquirolaje, que fracasó. Entonces, la SEP cerró la ENM en sus departamentos de varones y de señoritas.
Tales pasos del secretario de Educación Pública plantearon al sindicalismo magisterial la necesidad de la unificación gremial. El proceso se enfiló hacia allá. El 28 de abril se firmó un pacto de unidad entre el STERM , el SUNTE y el SMMTE , en el que se llamaba a efectuar un Congreso unitario. Se integró un Comité Coligado de Unificación Magisterial.
El Comité Coligado celebró varias reuniones e hizo intentos de llevar a efecto el Congreso Nacional de Unificación del Magisterio, mas por diversas causas tales intentos fracasaron a fines de 1942 y principios de 1943. No fructificó, asimismo, el intento de realizarlo en el mes de agosto, debido sobre todo a la intervención de las autoridades de la SEP por conducto del SMMTE .
La idea de que la SEP debería estar excluida del proceso unificador del magisterio, se fue imponiendo. El 11 de septiembre, el Comité Coligado efectuó un gran mitin. El día 24, el mismo comité entregó a la prensa la convocatoria para el Congreso Nacional de Unificación Magisterial. Se presentaron aún algunas dificultades para concretar la unidad de los sindicatos de maestros, sin embargo, del 24 al 30 de diciembre de 1943 tuvo verificativo el Congreso constituyente del SNTE, que puso término a la división que propiciaron las autoridades educativas y las fuerzas enemigas de los trabajadores. Véjar Vázquez fue removido y su lugar fue ocupado por Jaime Torres Bodet.
Los años del pluralismo sindical (1943-1949)
La constitución del SNTE se concretó en un periodo en que el Partido Comunista Mexicano (PCM) y las fuerzas de Lombardo Toledano eran desplazados políticamente de la dirección de la CTM y la FSTSE, en el que ascendían los grupos de Fidel Velázquez en la principal central obrera y de Ignacio Villanueva en la conducción de la federación burocrática, en la etapa de la unidad nacional y de la rectificación avilacamachista. No obstante, el SNTE era un frente único permanente de los trabajadores al servicio de la SEP; en él confluían las tendencias lombardista, comunista y aquellas que estaban vinculadas a la Confederación Nacional Campesina (CNC) y a otras entidades oficiales.
El primer secretario general del SNTE fue el historiador Luis Chávez Orozco, quien, ante la imposibilidad de soportar las presiones a que se vio sujeto por las distintas fuerzas que influían y pesaban en el Comité Ejecutivo Nacional del sindicato, tuvo que renunciar de manera irrevocable el 18 de julio de 1945 durante el primer día de sesiones del II Consejo Nacional Ordinario de la organización, siendo sustituido por Gaudencio Peraza, con el carácter de secretario general provisional, el cual sería confirmado como secretario general definitivo en el I Congreso Nacional Ordinario del SNTE, realizado en enero de 1946 en la ciudad de Cuernavaca.
El juego de tendencias en el seno del sindicato era una realidad. La burocracia sindical incluía, de hecho, a todas las expresiones políticas en el diapasón del sindicalismo magisterial. Los trabajadores y sus líderes tenían reuniones de escuela y delegaciones sindicales, plenos de representantes en las secciones, y consejos y congresos nacionales ordinarios y extraordinarios. Sin que dejaran de manifestarse ciertas acciones violentas, en general la vida sindical transcurría como en los grandes sindicatos nacionales de industria. No existía, pues, el charrismo sindical. Naturalmente, esto no hacía que el sindicato fuera independiente del poder público.
Con Gaudencio Peraza Esquiliano se cierra toda una etapa en el desenvolvimiento del sindicalismo magisterial: la de un liderazgo forjado en la construcción de los organismos gremiales y en la lucha de masas por conquistar las demandas más sentidas de los educadores. El futuro inmediato, en cambio, estaría signado por la constitución de una dirigencia forjada en las concepciones y prácticas del corporativismo priista, como abatir las tradiciones de pelea del magisterio, no recurrir a la movilización de masas y someter y golpear a los adversarios. Meses después de los paros de octubre de 1948, se instauraría el charrismo sindical, esto es, el primer cacicazgo del SNTE o roblesmartinismo.
El primer maximato (1949-1972)
El ingeniero Jesús Robles Martínez fue elegido secretario general en el II Congreso Nacional Ordinario del SNTE, verificado en el primer semestre de 1949, en Acapulco, Guerrero. Con este cambio en la dirección dio comienzo una nueva etapa en el desarrollo del gran sindicato magisterial: el periodo del roblesmartinismo que, con altas y bajas, se mantendría hasta el 22 de septiembre de 1972.
El período en que Robles Martínez dirigió al SNTE fue clave en la historia del movimiento obrero mexicano, latinoamericano y mundial. En esos años ocurrieron los siguientes procesos: en 1947 se dividió la CTM, surgió la Confederación Única de Trabajadores de México (CUT) y fueron expulsados los lombardistas de las filas cetemistas; en 1948 se charrificó el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM) y en 1949 fue impuesta una dirección charrista en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). Como corolario, en mayo de 1950, durante su VI Convención, fue instaurado el charrismo en el Sindicato Industrial de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SITMMSRM). Con la implantación del control charro en el sindicato minero se cierra una etapa del movimiento obrero nacional.
La división y burocratización de los sindicatos no fueron un fenómeno nacional; en el plano latinoamericano y mundial ocurrió algo similar. La Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL) fue perseguida y escindida, siendo creada la Confederación Interamericana de Trabajadores (CIT), de efímera existencia. Como culminación de la división sindical en el continente, en 1951 se fundó en México la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT), a la cual se afilió la CTM.
La Federación Sindical Mundial (FSM) fue dividida y se creó la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL). En Francia la Confederación General del Trabajo (CGT) sufrió una resta al crear León Jouhaux la CGT-Fuerza Obrera; en Italia se sustrajeron sindicatos a la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) y parecido desenvolvimiento se presentó en otros países. Charros en México, mujalistas en Cuba y otros burócratas sindicales, eran el resultado directo de la guerra fría , que dividía a la humanidad en dos grandes bloques, incluido el movimiento obrero.
En esas condiciones, Jesús Robles Martínez cumplió la función de charrificar al SNTE, es decir, exactamente el mismo papel que cumplieron Jesús Díaz de León en el STFRM; Gustavo Roldán Vargas en el STPRM, y Jesús Carrasco V. en el SITMMSRM. Las posiciones democráticas del sindicato fueron abatidas.
Sin negar las pugnas que llegó a tener con Manuel Sánchez Vite, el roblesmartinismo representó la corriente hegemónica en el SNTE en el lapso que va de 1949 a 1972. La crisis más aguda que vivió fue la de 1956-1960 en la Sección IX, cuando se produjo la primera sacudida del corporativismo magisterial encabezada por Othón Salazar Ramírez y el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM).
En los años 40 y 50 funcionó en el interior del SNTE la Fracción Revolucionaria, como centro y cabeza de la corriente oficialista, aunque es menester aclarar que existieron otras agrupaciones que reflejaban las posiciones de tendencias y grupos del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Dicho grupo sostenía: “...la fracción es el grupo de vanguardia del SNTE, es el fermento del mismo; es lo que al organismo humano el cerebro y la columna vertebral; el órgano pensante que vela por la buena marcha de la organización sindical, mediante la acción consciente, al aplicar su justa línea sindicalista, manteniendo sólidamente unidas a sus partes. Es el núcleo del sindicato formado por unidades pensantes y activas; es su Estado Mayor, su Cuadro de Honor, que mantiene en alto el pendón de nuestra organización y viva la flama de la lucha revolucionaria”.
El 25 de julio de 1960, en pleno paro del magisterio capitalino, surgió el Frente de Unidad Nacional Revolucionaria de los Trabajadores de la Educación, sucesor de la fracción y antecesor de Vanguardia Revolucionaria. Este grupo planteaba: “En los últimos años también han surgido algunos movimientos legítimos en su aspecto de protesta contra los sistemas antidemocráticos empleados en el pasado, en el seno de algunas secciones del SNTE. El más notorio de ellos fue el de la Sección IX del sindicato, que agrupa a los maestros de primaria del Distrito Federal y que surgió para reclamar el derecho de elegir libremente a los directivos de la sección. Pero después de logrado ese propósito, que contó con la simpatía del magisterio y aun de muchos de los sectores sociales, se pretendió hacer del Movimiento Revolucionario del Magisterio un partidito político, que empezó a intervenir en todas las cuestiones relativas a la vida pública, hasta pretender convertirse en una agrupación nacional, para dirigir al sindicato al margen de los Estatutos. Por esta deformación de la lucha por la democracia sindical, el movimiento ha llegado hasta a realizar actos ajenos al magisterio, como sector social, sumándose de una manera absurda a la conducta de los elementos clericales y a la que los individuos que, llamándose de izquierda y aun comunistas, han pactado una alianza grotesca de tipo anarquista, que no tiene más finalidad que la de crear problemas constantes a la educación, dividir al sindicato y usurpar las funciones de los partidos políticos”.
Al llegar Luis Echeverría Álvarez (LEA) a la Presidencia de la República, el maximato roblesmartinista fue puesto en la mira de la nueva administración, debido a la necesidad de renovar al aparato sindical. En el caso de la CTM, como lo demostró la historia, LEA obtuvo un sonado fracaso, y Fidel Velázquez, no obstante la pérdida de varios sindicatos, permaneció como jefe indiscutible del movimiento obrero nacional. Otra cosa ocurrió en el magisterio.
El vanguardismo (1972-1989)
Carlos Olmos Sánchez, secretario general del SNTE en el ejercicio sindical que debería terminar en 1974, sorpresivamente fue depuesto el 22 de septiembre de 1972. Elementos vinculados a la administración echeverrista, asaltaron el domicilio social del sindicato, se posesionaron de éste, citaron al IV Consejo Nacional Extraordinario, nombraron como secretario general a Eloy Benavides y golpearon políticamente a los roblesmartinistas que representaban, en el lenguaje usado a la sazón, a los “emisarios del pasado”.
El gobierno avaló de inmediato a los nuevos dirigentes. El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje reconoció al CEN de Benavides el 30 de septiembre; Víctor Bravo Ahúja, secretario de Educación Pública, recibió un pliego petitorio del nuevo Comité Ejecutivo Nacional; Jesús Reyes Heroles, presidente del PRI, recibió a los integrantes de la nueva dirección y, finalmente, el presidente Echeverría se entrevistó con los recién investidos el 26 de octubre. La legitimación oficial estaba consumada.
La caída del roblesmartinismo en el SNTE se dio en 1972, año en que se democratizó la Sección 67 (Fundidora Monterrey) del sindicato minero; se separaron de la CTM los sindicatos de Volkswagen de México y Nissan Mexicana; se fundó el Sindicato Nacional de Empleados de Instituciones de Crédito y Organizaciones Auxiliares (intento que no fructificó gracias a medidas legales antiobreras); dieron término las jornadas nacionales por la democracia sindical del Sindicato de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (STERM), y estalló la huelga del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Nacional Autónoma de México (STEUNAM). La insurgencia sindical iniciaba su arranque.
Mientras tanto, el charrismo magisterial asumía una nueva forma organizativa: Vanguardia Revolucionaria (VR). Del 31 de enero al 4 de febrero de 1974, en el X Congreso Nacional Ordinario del sindicato, asumió la Secretaría General Carlos Jonguitud Barrios, y se acordó crear un Frente Nacional Unificador, objetivo concretado en agosto en el Centro Vacacional de Popo Park, al constituirse VR del SNTE.
Ésta planteó: “Vanguardia Revolucionaria del SNTE , es un movimiento sindical político y social, constituido por trabajadores de pensamiento nacionalista y revolucionario afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en cumplimiento al mandato del X Congreso Nacional Ordinario del SNTE”.
La insurgencia sindical de 1972-1982 se expresó en el magisterio con la fundación, en diciembre de 1979, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y Organizaciones Democráticas del SNTE.
Para sostener y afianzar al corporativismo, el Estado siguió una política reformista que elevó lenta y sostenidamente los salarios reales de los trabajadores, mantuvo y aumentó los puestos de trabajo dependientes de la administración pública y de las empresas paraestatales, elaboró una legislación laboral paternalista y sostuvo un importante gasto social, al mismo tiempo que hacía gala de un nacionalismo declarativo frente al intervencionismo de los vecinos del norte.
Con la implantación del neoliberalismo en 1982, esa situación tendió a desaparecer en forma drástica: los salarios descendieron, los reajustes privados y estatales fueron masivos, el gasto social bajó considerablemente y la política laboral del gobierno delamadridista golpeó a los trabajadores con dureza.
La burocracia sindical se enfrentó a una coyuntura extraña: un gobierno priista que renunciaba con claridad al pasado populista, al nacionalismo y a la demagogia social; que proclamaba el neoliberalismo y el entreguismo; que amparaba sin ambages al capital; que no repartía nada, y que además exigía disciplina y calma.
Los jefes sindicales no sabían qué hacer en las nuevas condiciones, y lo único que intentaron fue producir fintas de oposición teatral: declaraciones, más declaraciones... y ninguna acción de masas; al contrario, para quedar bien hicieron expresiones de apoyo... ¡al presidente Miguel de la Madrid!
Tal proceder se les revirtió al profundizarse la crisis. Los trabajadores les pasaron la cuenta en las elecciones federales del 6 de julio de 1988: el sistema de dominación priista fue sacudido de arriba a abajo, siendo golpeado en especial su aparato sindical burocrático. En los grandes centros urbanos y zonas industriales, los obreros y empleados votaron principalmente a favor de Cuauhtémoc Cárdenas y los partidos del Frente Democrático Nacional. Personeros del charrismo --como Joaquín Gamboa Pascoe, Venus Rey y Hugo Díaz Velázquez-- fueron repudiados por los votantes y no llegaron al Senado de la República ni a la Cámara de Diputados.
La derrota electoral de los bonzos sindicales debilitó a la burocracia obrera, puso al desnudo la quiebra del control sobre el voto de los asalariados. El golpe sufrido por los charros en las urnas se dejó sentir en la vida interna de las organizaciones gremiales. En la baja burocracia y otros grupos de ingresos fijos, comenzó a desenvolverse una lenta y sostenida actividad reivindicativa y democratizadora de los trabajadores. El magisterio no fue la excepción.
Con la llegada de Carlos Salinas de Gortari (CSG) a la Presidencia de la República, los planes modernizadores se recrudecieron y los más desprestigiados líderes corporativizados quedaron colocados entre la espada y la pared.
Los vanguardistas no quedaron en mejor situación. Es más, quizá estuvieran atravesando por una coyuntura menos favorable, ya que sus “representados” alcanzaron niveles francamente desastrosos en sus condiciones de vida y de trabajo. Si en 1981 un maestro de enseñanza primaria percibía 3.3 salarios mínimos, en 1989 descendió a 1.3, es decir, la baja en el poder adquisitivo fluctuó en torno al 60 por ciento . Paralelamente, otras prestaciones quedaron, de hecho, fuera de las posibilidades reales de la mayoría del profesorado.
Para agravar la situación, el SNTE llegó a convertirse en un aparato lejano a una organización de resistencia, con una antidemocracia asfixiante y con un grupo de dirigentes sólo preocupados por sus posiciones políticas y su enriquecimiento personal. La realización de asambleas en numerosas delegaciones y secciones tocó a su fin. Los representantes sindicales eran nombrados por los vanguardistas y los legítimos triunfos electorales de la oposición democrática no eran reconocidos.
Pero los jefes sindicales del magisterio no eran de los más brillantes. Por eso, al desenvolverse las acciones desde abajo y desde arriba en contra de Venus Rey y la Quina , no instrumentaron ninguna medida que exhibiera un propósito de cambio. Contra toda regla de la lógica y la razón, siguieron haciendo lo de siempre, como si nada hubiera cambiado.
Antes, durante y después de la realización del XV Congreso Nacional Ordinario del SNTE, verificado del 10 al 13 de febrero de 1989, se vino desarrollando una creciente movilización de los maestros y empleados de enseñanza primaria y secundaria, así como de la Universidad Pedagógica Nacional y otras dependencias de la SEP. Las demandas que enarbolaban se resumían en dos puntos fundamentales: aumento salarial de 100 por ciento y democracia sindical.
Los burócratas vanguardistas no entendieron lo que sucedía y quisieron enfrentar la movilización en ascenso con los métodos tradicionales, y llegaron a vanagloriarse de haber celebrado un congreso nacional sin la participación de ninguna fuerza opositora, como si este proceder fuera motivo de orgullo.
El 7 de marzo tuvo lugar un paro nacional en el cual participaron trabajadores de la enseñanza del DF, Valle de México, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Morelos y de otras 21 entidades. En la capital de la República, arribó al Zócalo una manifestación de 150 mil trabajadores, padres de familia y alumnos.
La asamblea nacional del magisterio democrático del 12 de marzo concentró a alrededor de 150 representantes del DF, Valle de México, Valle de Toluca, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Tlaxcala, Morelos, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Zacatecas, Veracruz, Aguascalientes, Jalisco y otros estados. La reunión tomó un acuerdo histórico: iniciar el paro indefinido el 17 de abril próximo .
D espués de más de 15 años de cacicazgo sobre el sindicato más numeroso del país, Carlos Jonguitud Barrios --con una movilización de masas sin precedentes y bajo presión oficial-- dejó el 23 de abril la presidencia vitalicia de VR y la asesoría permanente del CEN del SNTE, no ante los órganos regulares del sindicato, sino en Los Pinos ante el presidente de la República, después de una reunión de dos horas. Esta caída significó una gran victoria de la CNTE y del sindicalismo democrático.
El tercer cacicazgo (1989-2013)
Ese mismo día 23, como mera fórmula ritual se realizó el XVI Consejo Nacional Extraordinario del SNTE, ante el cual --tras ser llevado a la fuerza a Los Pinos y a la Secretaría de Gobernación, donde firmó su licencia para separarse de la Secretaría General del sindicato-- J. Refugio Araujo del Ángel fue sustituido por la profesora Elba Esther Gordillo Morales, lideresa de negativos antecedentes.
La imposición de Doña Perpetua correspondía a un proyecto sindical del gobierno neoliberal que, sin renunciar al corporativismo en las organizaciones sociales, buscaba remozar al anquilosado liderazgo de los sindicatos, federaciones y centrales, permitir cierto juego interno y mantener --en lo esencial-- el control oficial bajo nuevas formas.
El maximato número 3 del SNTE vivió una evolución realmente excepcional. Desde la promoción de un rostro reformista hasta el alineamiento con el proyecto foxista y calderonista. Con el triunfo de la derecha en 2000 la situación política nacional cambió de manera radical, afectando a todo el espectro político: a los partidos políticos, la Iglesia católica, la inteliguentsia , el gran capital, los sindicatos y otros actores políticos y sociales. En el caso del SNTE las consecuencias fueron extremas en cuanto al giro hacia la derecha de Elba Esther y su grupo burocrático: alianza con el alto clero católico, las organizaciones ultraderechistas de padres de familia y el gobierno de Vicente Fox Quesada; el impulso de las llamadas reformas estructurales, y el apoyo a la política exterior de alineamiento con Estados Unidos.
Con el Partido Acción Nacional en el gobierno, creció mucho el poder de Elba Esther. Su control sobre el sindicato magisterial se fortaleció; en la SEP se le entregaron importantes posiciones, y dejaron en sus manos otras instancias de poder. Vicente Fox la dotó de enormes recursos. De este modo, se convirtió en el principal cuadro del PRI para tratar de completar el programa neoliberal. 2003, se decía, es el año de Elba Esther.
Doña Perpetua fue elegida secretaria general del PRI, coordinadora del Grupo Parlamentario del partido tricolor y presidenta de la Junta de Coordinación Política de la LIX Legislatura de la Cámara de Diputados; pero para fines de 2003, debido a la autoritaria e inepta conducción gordillista, los diputados priistas se rebelaron contra la intentona de ser manejados desde Los Pinos, en defensa de sus Estatutos partidistas y su plataforma electoral, exigieron la destitución de la maestra y eligieron un nuevo coordinador. Gordillo tuvo que abandonar el PRI. Después formaría su propio partido, el Partido Nueva Alianza.
El año de Elba Esther se convirtió en el año de una crisis transitoria y limitada del tercer cacicazgo, porque el inmenso poder de la cacica fue golpeado en forma evidente, pero para 2006 habría una recomposición que la volvería a poner en el centro del escenario político. En las elecciones de 2006 fue pieza clave en el fraude electoral que elevó a Felipe Calderón a la Presidencia de República, cuando este sujeto no debería encabezar ni siquiera una alcaldía de un municipio importante. La cacica, por ello, es corresponsable de los grandes males que trajo a México el criminal presidente panista.
Gordillo Morales reconoció algunas victorias de la CNTE y le concedió interlocución, desmanteló a VR, asumió algunas demandas de la base, proclamó la libertad de afiliación política, tomó iniciativas políticas, fortaleció las relaciones con los sindicatos reformistas e impulsó la reforma a los Estatutos del sindicato. Esta nueva orientación tuvo que enfrentar la oposición de fuerzas internas y externas, al mismo tiempo que le concitó el apoyo de varios intelectuales.
Gordillo inauguró en el SNTE los congresos extraordinarios, de los cuales celebró seis. Antes, en momentos de crisis, sólo se habían celebrado consejos extraordinarios. La secretaria general sustituta celebró a principios de 1990 el Primer Congreso Nacional Extraordinario del SNTE, que se realizó en Tepic, Nayarit, el cual eliminó planteamientos vanguardistas, aprobó la Declaración de Tepic y ratificó a Doña Perpetua como secretaria general; empero, los delegados de la CNTE fueron hostigados. Dirigidos por Antonio Jaimes Aguilar, los jonguitudistas conservaban alguna fuerza en Guerrero y Michoacán.
El balance de los ejercicios elbistas es interesante. Según el VI Informe de gobierno de CSG, el gasto nacional en educación pasó del 3.5 por ciento en 1988 al 6.1 por ciento en 1994 del Producto Interno Bruto, la proporción más alta en lo que iba del siglo. La plaza de menor remuneración del magisterio pasó a 3.3 salarios mínimos generales. Según el informe mencionado, la mayoría de los maestros percibía más de cuatro salarios mínimos.
La dirección de Elba Esther se alineó con la propuesta gubernamental de reformar el Artículo 3º constitucional pero no dejó pasar los libros de texto gratuitos de Historia; suscribió el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica que federalizó la enseñanza; estatuyó la representación proporcional limitada; convocó, con el Sindicato Mexicano de Electricistas y la Confederación Obrera Revolucionaria, al Primer Foro El Sindicalismo frente a la Crisis y ante la Nación, aunque se negó en 1997 a crear la Unión Nacional de Trabajadores; creó el Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América; celebró influyentes encuentros sindicales y de educación internacionales; amplió el abanico de alianzas, y rehízo la relación con los medios de comunicación.
Las gestiones de Gordillo permitieron la adecuación gremial al proceso de desmantelamiento del sistema de partido de estado, de agotamiento del corporativismo sindical y de la tendencia de la sociedad mexicana a marchar hacia la transición democrática. El gordillismo puede caracterizarse como el charrismo sindical correspondiente al triunfo del programa neoliberal en México.
Sin embargo, la cacica sobrevaloró sus fuerzas y convirtió al SNTE en una maquinaria electoral reaccionaria, vendió sus servicios al mejor postor e hizo gala de su riqueza “inexplicable”: mansiones en EU, avión personal de cuatro millones de dólares, costosas cirugías faciales, consumo de productos suntuarios, compra de voluntades con viajes “sindicales”, nepotismo, y, algo inaceptable en el sistema político mexicano: la pretensión de chantajear al Poder Ejecutivo, de controlar la SEP y de convertir al SNTE en un instrumento permanente de los caprichos de una limitada lideresa corrupta. Con todo y sus frecuentes cambios estatutarios a modo, Doña Perpetua fue considerada por la revista Forbes como la número 1 entre los políticos corruptos de nuestra patria. En tales condiciones, Peña Nieto no dejó pasar la ocasión para legitimarse en forma fácil y la chiapaneca fue detenida y enviada a prisión acusada de hechos punibles. En la actualidad vive tras las rejas, no habiendo sido respaldada ni siquiera por el CEN de su sindicato. Todo mundo le dio la espalda.
El sindicato blanco (2013-)
El arribo de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República representa la culminación del programa neoliberal en México: la entrega de la industria petrolera y la industria eléctrica a las compañías trasnacionales, principalmente norteamericanas; las concesiones antinacionales en la minería a los monopolios mexicanos y foráneos, que imponen el saqueo de los recursos de la nación, la destrucción de la naturaleza y la expoliación de las comunidades indígenas y los campesinos; la persistencia de la supuesta guerra contra el narcotráfico , bajo supervisión gringa, que ha conducido y conduce al control de ciudades, regiones y estados enteros por parte del crimen organizado; la supresión de la soberanía nacional y la supeditación a los intereses y políticas de EU, y la eliminación de los derechos fundamentales de los trabajadores y el pueblo. Tal programa es apoyado por los líderes blancos del SNTE, que encabeza el señor Juan Díaz de la Torre.
Pero no sólo. La ofensiva legislativa de Enrique Peña Nieto modifica, regresivamente, los artículos 3º y 73 constitucionales, reforma la Ley General de Educación y expide la Ley para la Evaluación de la Educación y la Ley General del Servicio Profesional Docente, que eliminan la bilateralidad en las relaciones entre los trabajadores de la enseñanza y el Estado, liquidan la estabilidad en el empleo, dejan en la indefensión al profesorado de educación básica de la SEP, eliminan la antigüedad como fuente de prestaciones y privatizan la educación. La dirección sindical oficialista del magisterio, en lugar de criticar, denunciar y combatir la llamada reforma educativa, la defiende, apoya y propaga. Estas modificaciones constitucionales y legales configuran, en realidad, una contrarreforma laboral que viola la Constitución General de la República, la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado y otros ordenamientos jurídicos.
En el Artículo 3º constitucional se establece: “…Adicionalmente, el ingreso al servicio docente y la promoción a cargos con funciones de dirección o de supervisión en la educación básica y media superior que imparta el Estado, se llevarán a cabo mediante concursos de oposición que garanticen la idoneidad de los conocimientos y capacidades que correspondan. La ley reglamentaria de este artículo fijará los términos para el ingreso, la promoción, el reconocimiento y la permanencia en el servicio profesional, con pleno respeto a los derechos constitucionales de los trabajadores de la educación. Serán nulos todos los ingresos y promociones que no sean otorgados conforme a la ley …” Así, de un plumazo es suprimida la estabilidad en el empleo y el despido de trabajadores queda en manos de un órgano con características de empresa privada.
La reforma responsabiliza al personal docente de las condiciones en que se halla y desarrolla la educación pública en México, aunque cabe precisar que el análisis y las propuestas responden a las indicaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que dificultan el progreso de la educación y promueven medidas punitivas contra los maestros.
Para confundir al pueblo, han impulsado una enorme campaña contra los trabajadores de la educación la televisión, la radio, la gran prensa y otros medios de comunicación de masas. Destaca por su beligerancia Mexicanos primero , organismo que incluye a personeros de Televisa, Grupo Financiero Interacciones, Grupo Modelo, Grupo Lala, Cinépolis, Bimbo, Grupo Financiero Santander y FEMSA, que denuncia y exagera la venta y herencia de las plazas de profesores, las aviadurías de los parientes, amigos, amantes y correligionarios de los jerarcas gremiales, el ejército de comisionados sindicales y otras irregularidades que existen en el seno de la SEP, por la corrupción del charrismo y las autoridades federales y estatales. Los maestros son víctimas, no victimarios.
No hay vacío jurídico. La ley reglamentaria del apartado B del Artículo 123 constitucional en su Artículo 46 establece con precisión las causas de separación del servicio, e igualmente están instituidos los criterios de promoción del personal docente en los artículo 47 y 50 del mismo ordenamiento. En consecuencia, todas las modificaciones incluidas en la “reforma” peñista son violatorias de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. Tampoco son respetadas las relaciones laborales de los maestros y la Secretaría de Educación Pública fijadas en el Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo (CGT) en relación a los nombramientos, promoción y permanencia del personal docente.
No sólo se violan la Constitución, la Ley burocrática y el Reglamento de las CGT, sino también la Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración Pública Federal, que regula los cargos directivos y de supervisión, los medios de evaluación y las normas para el ingreso de trabajadores de base, los derechos y obligaciones de los servidores públicos y el ingreso, capacitación, evaluación y separación de los funcionarios.
Contra la gratuidad de la educación impartida por el Estado, se establece en el artículo 73 constitucional: “Fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas con el objetivo de mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos, y propiciar condiciones de participación para que alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director, se involucren en la resolución de los retos que cada escuela enfrenta”.
Jamás en la historia de la legislación laboral se había llegado a los extremos de las reformas de Peña Nieto. Ciertamente, l as restricciones en materia laboral y sindical para los trabajadores en general y para algunos grupos de éstos, se impusieron en la Ley Federal del Trabajo (LFT) y en leyes y reglamentos especiales, como el Estatuto Jurídico de los Trabajadores al Servicio de los Poderes de la Unión, publicado el 5 de diciembre de 1938; el Reglamento de las Instituciones de Crédito y Organizaciones Auxiliares, del 20 de noviembre de 1937, y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, publicada el 28 de diciembre de 1963, que reglamenta el apartado B. El Estatuto Jurídico, el Reglamento bancario y la Ley burocrática tienen como rasgo distintivo el colocar a grupos de trabajadores en regímenes especiales que limitan o niegan total o parcialmente los derechos de contratación colectiva, de organización sindical y de huelga, aunque establecen la estabilidad en el empleo y la antigüedad como fuente de prestaciones.
Terminado el periodo de reformas estructurales , los cambios políticos no se dieron sin sus correspondientes cambios legislativos. El 4 de abril de 1941, se aprobó el nuevo Estatuto Jurídico de los Trabajadores al Servicio de los Poderes de la Unión, en el cual se recalcaba que dentro de cada unidad sólo se reconocería la existencia de un solo sindicato. Quedaba prohibido a los sindicatos adherirse a organizaciones o centrales obreras o campesinas. El Artículo 63 permanecía igual que en la versión de 1938, al establecer que las Condiciones Generales de Trabajo se fijarían, al iniciarse cada periodo de gobierno, por los titulares de la unidad burocrática afectada, oyendo al sindicato correspondiente, y el derecho de huelga sólo se ejercería si se daban “violaciones frecuentemente repetidas al Estatuto”.
Derrotados el movimiento ferrocarrilero en marzo-abril de 1959 y el movimiento magisterial en abril-agosto de 1960, el Estado hizo concesiones a la burocracia sindical y emprendió algunos cambios legislativos. El 5 de diciembre de 1960, se publicó la reforma y adición al artículo 123 constitucional, esto es, el apartado B del mismo, que estipuló que los trabajadores podrían hacer uso del derecho de huelga “ cuando se violen de manera general y sistemática los derechos que este artículo les consagra ”.
A fines del sexenio del criminal Felipe Calderón se produjo la reforma de la LFT que legaliza la subcontratación (outsourcing) y los contratos temporales; la contratación y el pago por horas, y otras aberraciones jurídicas que convierten a la Ley Federal del Trabajo en una auténtica ley al servicio de la gran burguesía desnacionalizada y pro gringa. Es una ley del capital. Sencillito.
Los retrocesos políticos en el mayor sindicato de México, con la llegada de Juan Díaz de la Torre al frente del SNTE, se resumen en los siguientes hechos: la conversión de éste en un sindicato ya no sólo charro, sino en una organización blanca cada vez más lejos de los intereses de los trabajadores de la enseñanza, del pueblo y de la nación mexicanos, que apoya reformas constitucionales y legales que afectan en sentido negativo los intereses y derechos de los agremiados del propio sindicato. En tales condiciones, el SNTE debería solicitar su ingreso a la Federación Nacional de Sindicatos Independientes, centro y cabeza del sindicalismo blanco en México cuya sede se localiza en Monterrey.
La supuesta “reforma educativa” no aborda los objetivos y contenidos de la educación, los métodos pedagógicos, la infraestructura escolar y el rol de los maestros, los educandos, los padres de familia y la sociedad en el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero en cambio, constituye una reforma laboral que liquida las conquistas magisteriales logradas en la lucha del Frente Único Nacional de Trabajadores de la Enseñanza (FUNTE), la Confederación Nacional de Trabajadores de la Enseñanza (CNTE), la Federación Mexicana de Trabajadores de la Enseñanza (FMTE), el STERM, el MRM y la Coordinadora Nacional.
El asunto es sumamente grave. La llamada reforma educativa, que de estructural no tiene absolutamente nada, no sólo mantiene las limitaciones legales en materia de contratación colectiva, de organización sindical y de huelga del antiguo Estatuto Jurídico de los Trabajadores al Servicio de los Poderes de la Unión, el apartado B del Artículo 123 constitucional y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, sino que elimina de un plumazo los aspectos avanzados y progresivos de esos instrumentos jurídicos: la estabilidad en el empleo y la antigüedad como fuente de prestaciones. De tal tamaño es la agresión de los impulsores del neoliberalismo y de la globalización antinacional.
No se equivocan Pablo González Casanova, Raúl Vera López, Gilberto López y Rivas, Ana Esther Ceceña y otros intelectuales al señalar: “Se trata, en los hechos, de una reforma laboral-administrativa contraria al artículo 123 constitucional, que pretende desmantelar retroactiva e inconstitucionalmente los derechos adquiridos por el gremio magisterial, afectando su permanencia en el empleo, sus salarios y condiciones de trabajo y jubilación, así como los procesos de escalafón e ingreso, sin resolver, por otro lado, los problemas del rezago educativo, analfabetismo, falta de equidad, las escuelas multimodales y las graves carencias en la infraestructura escolar. Se rompe también con la gratuidad de la educación con la validación de las cuotas, y se pretende, con supuestas atribuciones de autonomía y ‘gestión escolar’, poner la carga económica sobre la sociedad y los padres de familia.
“Al mismo tiempo que el Estado se sustrae de sus obligaciones constitucionales, obliga al sistema educativo a depender de financiamientos externos espurios que pudieran tomar el control de las escuelas públicas, y ser administradas, en los hechos, por la iniciativa privada e, incluso, por asociaciones religiosas o de otra naturaleza, como el crimen organizado, todo lo cual pretende acabar con los candados de una educación pública, laica y gratuita.
“La reforma, por descansar en gran parte en el fetiche de una evaluación permanente, que tiene un carácter punitivo, por la estandarización y aplicación de pruebas como Enlace y Pisa, violenta el carácter plurilingüe, pluricultural y pluriétnico de la nación mexicana, además de hacer caso omiso de las diferencias sociales, económicas y de condiciones de vida y entornos familiares de los educandos y de los propios maestros. En consecuencia, es una reforma profundamente discriminatoria, racista y clasista, que violenta la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y los artículos 1 y 2 de la Constitución”.
No es ocioso afirmar que dada la evolución del charrismo magisterial en los últimos 24 años, el SNTE ha sufrido una constante pérdida de socios en alrededor de la mitad de las entidades federativas de la República, aunque algunos sindicatos existían desde antes. Existen, entre otros los Sindicatos Independiente de Trabajadores de la Educación de México, Estatal de Trabajadores de la Educación de Baja California, Estatal de Trabajadores de la Educación de Campeche, Independiente de Trabajadores de la Educación de Coahuila, de Trabajadores del IPN, Estatal de Trabajadores de la Educación de Puebla, Independiente de Trabajadores de la Educación de Tabasco, Único de Trabajadores de Enseñanza Media, Estatal de Trabajadores al Servicio de la Educación y Yucateco de Trabajadores Transferidos de la Educación. Algunos de estos sindicatos, como el de Baja California y el de Tabasco, son firmantes de la convocatoria para constituir una nueva central obrera y participan en la actual movilización magisterial.
En razón de lo señalado, el futuro del SNTE se perfila a grandes rasgos del siguiente modo: los líderes blancos continuarán debilitándose, en tanto que la CNTE y otras fuerzas democráticas se fortalecerán, mientras los pequeños sindicatos magisteriales existentes y otros que se formarán tenderán a adquirir mayor presencia. Es posible, pues, que los procesos de 1935-1938 y 1940-1943, de divisiones, reagrupamientos, nuevas divisiones y la unidad superior, se repitan con nuevas modalidades. Al tiempo.
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