Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de febrero de 2014

Paramilitares amenazan de muerte a líderes de la Unión Patriótica, Marcha Patriótica y MIA

"Los Rastrojos" pone precio a sus cabezas: "se van del país o los acabamos"


http://www.movimientodevictimas.org/


Amenaza de los Rastrojos contra líderes de la Unión Patriótica, Marcha Patriótica y la MIA

El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) expresa su profunda preocupación por la amenaza del 2 de febrero de 2014, del grupo paramilitar Los Rastrojos - Comandos Urbanos, contra lideres de la Unión Patriótica, la Marcha Patriótica y de la Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo – MIA.

Dejamos constancia, en vista de las amenazas, asesinatos y detenciones recientes contra los miembros de los movimientos y organizaciones nombrados, que existen graves límites al ejercicio de la oposición democrática en el país.

A las 4:44 y 4:46 pm, el día 2 de febrero, es remitido a la cuenta de correo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Marcha Patriótica, un correo electrónico con el asunto: “Ya llegamos” remitido por “Felipe Ortiz” proveniente de la cuenta \n Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. , dirigido a su vez a las cuentas de correo de la Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo – MIA- , el cual contiene un archivo adjunto con el título “Comunicado Público No. 3”, haciendo referencia al siguiente mensaje:



“Atención a todos los comandos urbanos regionales, departamentales y municipales del país Ya nos dieron la orden explicita y perentoria para neutralizar a los candidatos de la unión patriótica UP al senado y cámara en todo el país, que hoy están en campaña y especialmente por la cabeza de Aida Abella y Omer Calderón, Carlos lozano y Jaime Caicedo. Por ellos primero por esto personaje el comando que de baja hay una recompensa asta de 50.000.000 millones de pesos

Los de parcha patriótica que andan agitando a los campesinos a paros agrarios impidiendo el buen funcionamiento de los programas de Gobierno ellos son Piedad Córdoba David , Flores, Andrés Gil , Carlos lozano, Carlos García, Nidian Quintero, Luis Betancur, Everto Días, Javier Cuadro y todos los coordinadores depártanmeles, regionales recompensa desde 10.000.000 millones por los nacionales y por los departamentales asta 35.000.000 millones de pesos

Los de la tal mesa nacional MIA ello son la fachada de la parcha patriótica vamos por las siguientes personas Oscar Salazar, Yuli alsueta, olaga quintero Andrés Gil, Luis Betancur, Carlos jarcia Mauricio Ramo, Rigoberto Jiménez luz perly por estas cabeza hay recompensa asta 50.000.000 millones y por todos los lideres o lideresa regional de estas organizaciones fachada de la FARC hay recompensa también desde 20.000.000 millones asta 35.000.000 ,

Ya está la orden para empezar el plan pistola jjs nos informo que algunos de ello andan sin protección del estado y nos dio las coordenada de sus intinerario diario bueno esperamos tener los mayores resultados en el primer semestre del 2014 sevan del país o los acabamos”

Contexto
Aida Avella, Omer Calderon, Carlos Lozano y Jaime Caicedo, son sobrevivientes del genocidio de la Unión Patriotica, que ahora lideran el nuevo proceso político y electoral de ese partido, el cual sufrió el asesinato de más de 5.000 de sus integrantes por fuerzas regulares e irregulares durante las décadas de los ochenta y noventa, incluyendo a dos candidatos presidenciales.

Los arriba nombrados Piedad Córdoba, David Florez, Andrés Gil , Carlos Lozano, Carlos García, Nidia Quintero, Luis Betancur, Eberto Díaz, Javier Cuadros, Oscar Salazar, Yule Anzueta, Olga Quintero, Andrés Gil, Mauricio Ramos, Rigoberto Jiménez y Luz Perly Cordoba son integrantes del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, y La Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo – MIA.

En menos de dos años, 30 miembros de Marcha Patriótica han sido asesinados, y varios líderes de Marcha Patriótica y la UP se encuentran actualmente detenidos injustamente, entre ellos Huber Ballesteros, Francisco Toloza, Wilmar Madroñero y David Ravelo Crespo.

Exigimos

-Que las autoridades estatales competentes y el gobierno nacional garanticen la seguridad de las personas arriba nombradas y los demás miembros de la Marcha Patriótica, la UP y la MIA, incluyendo medidas de protección política.

-Que la Fiscalía General de la Nación investigue los hechos que rodean esta amenaza, y las demás agresiones contra los movimientos nombrados, incluyendo los 30 asesinatos de la Marcha Patriótica, con el fin de identificar y sancionar a los responsables y de esta manera garantizar que los hechos atroces del pasado no se repitan.

-Que la comunidad nacional e internacional se pronuncie urgentemente, solicitando al gobierno nacional implementar medidas urgentes y preventivas, para proteger la vida de los miembros de estos movimientos, y el pleno ejercicio de su derecho a la oposición democrática.


Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice)

Fuente: http://www.movimientodevictimas.org/pronunciamientos/comunicados-publicos/item/3626-comunicado-p%C3%BAblico-amenaza-de-los-rastrojos-contra-l%C3%ADderes-de-la-uni%C3%B3n-patri%C3%B3tica-marcha-patri%C3%B3tica-y-la-mia.html

lunes, 3 de febrero de 2014

Sicarios mataron al hijo de la líder reclamante de tierras Ana Fabricia Córdoba

Ana Fabricia fue asesinada en 2012, por denunciar el terrorismo de Estado

El Colombiano

Ana Fabricia Córdoba, desplazada de Urabá por el paramilitarismo, denunció los hechos, entre ellos la muerte de su esposo Delmiro Ospina y su hijo Carlos Mario Ospina, en masacre ocurrida el 12 de agosto de 1995 en Chigorodó. Por sus denuncias fue amenaza en varias ocasiones y en 2010 fue asesinado su hijo Jonatan Arley Ospina, de 19 años, en un caso en el que ella señaló como responsables a agentes de la policía. El 7 de junio de 2012, Ana Fabricia fue asesinada por un sicario que le propinó un disparo en la cabeza, cuando se transportaba en bus.

Al mediodía de este sábado fue asesinado Carlos Arturo Ospina Córdoba, hijo de la líder comunitaria reclamante de tierras, igualmente asesinada en 2011, Ana Fabricia Córdoba.

Los hechos ocurrieron en la carrera 63D con 43 en el barrio Naranjal, cuando sicarios se aproximaron al hombre de 22 años y lo ultimaron con arma de fuego.
Ospina Córdoba trabajaba como lavador de carros en esta zona y en el momento del ataque no portaba documentos de identidad, por lo que las autoridades en un principio lo reportaron como NN. Sin embargo, tras la inspección judicial se estableció plenamente su identidad y el parentesco con la líder asesinada.

"No tenemos información sobre el caso, pero si sabemos que era el hijo de Ana Fabricia Córdoba", señaló Iván Darío Sánchez, secretario de Seguridad de Medellín.

En reiteradas ocasiones, el joven había denunciado amenazas contra su vida al igual que las sufrió su madre.
Tragedia familiar
Ana Fabricia Córdoba, desplazada de Urabá por la cruda guerra que se presentó en los años 90, se asentó en el barrio La Cruz, comuna 3 (Manrique) y desde allí denunció los hechos perpetrados contra gran parte de su familia por los paramilitares en la región urabaense. Entre ellos, la muerte de su esposo Delmiro Ospina y su hijo Carlos Mario Ospina, en masacre ocurrida el 12 de agosto de 1995 en Chigorodó.
Por sus denuncias fue amenaza en varias ocasiones y en 2010 fue asesinado su hijo Jonatan Arley Ospina, de 19 años, en un caso en el que ella señaló como responsables a agentes de la policía.

El 7 de junio de 2012, Ana Fabricia fue asesinada por un sicario que le propinó un disparo en la cabeza, cuando se transportaba en bus.
Esta mujer era prima de la líder y exsenadora, Piedad Córdoba, dirigente del movimiento político Colombianos y Colombianas por la Paz.

Fuente: http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/S/sicarios_mataron_a_hijo_de_ana_fabricia_cordoba/sicarios_mataron_a_hijo_de_ana_fabricia_cordoba.asp


NOTAS RELACIONADAS:

jueves, 23 de enero de 2014

"No podemos tolerar que en medio de un proceso de paz, la Marcha Patriótica sea aniquilada, como ocurrió con la UP"


Las FARC denuncian el exterminio de los activistas de Marcha Patriótica

http://www.pazfarc-ep.org


El pasado 20 de enero, en rueda de prensa, la ex senadora Piedad Córdoba denunció ante el mundo la noticia del asesinato de 29 activistas del Movimiento político y social MARCHA PATRIÓTICA en dos años de existencia. Y en el mismo evento, uno de los 256 activistas encarcelados, Francisco Tolosa, responsable de relaciones internacionales de esa organización,sin nunca haber empuñado un arma,expresó vía telefónica desde la prisión, que, “estamos presos por hacer política sin armas” y opinó “que no hay democracia real en Colombia sin Marcha Patriótica”.
Hablamos con cierta desazón desde La Habana, donde hemos firmado con el gobierno de Juan Manuel Santos un acuerdo parcial para ampliar la democracia y la participación política en Colombia, porque el hecho denunciado por la dirigente de MARCHA es un mentís a lo convenido, un desconocimiento de los deberes del Estado, y una pésima señal que sigue minando la confianza en la palabra del gobierno.
Lo que denuncia Piedad Córdoba reafirma que durante el gobierno de Santos se desconoce el derecho a la opción política y se sigue exterminando a los activistas políticos, y de organizaciones sociales y populares.
Para que este proceso de paz no termine en una farsa o en una comedia, en sonoridades de palabras vacías sobre expansión de la democracia, es urgente que el gobierno detenga el viacrucis de la Marcha Patriótica.
Los colombianos todos, los que siempre hemos soñado con la solución política al más largo de los conflictos en el hemisferio, con el fin de la confrontación para que tengamos reconciliación nacional, tenemos que defender el proceso de paz y exigir verdaderas garantías políticas y seguridad para los movimientos sociales y políticos del país.
No podemos tolerar que en medio de un proceso de paz, la Marcha Patriótica sea aniquilada de manera sistemática, día a día, como ocurrió con la UP, no solamente de cara al gobierno, sino con su participación solapada, callando frente a los asesinatos, urdiendo el empapelamiento jurídico de los líderes para colocarlos tras las rejas, porque “representan un pensamiento peligroso”, como dice una de las fiscales. Los asesinatos de líderes sociales y populares siempre tuvieron en Colombia un comienzo con la denominada judicialización, pero después terminaron muertos.
Se nos insta permanentemente desde el gobierno a cambiar balas por votos, pero se asesina y se mutila a los campesinos cuando protestan, henchidos de justicia, en las carreteras contra las políticas del Estado que solo favorecen los intereses de las trasnacionales y condenan a las mayorías a vivir como parias con las banderas de la soberanía plegadas, tiradas en el suelo.
Cómo duelen las justificaciones que hacen algunos agentes del Estado para explicar el por qué ocurrió el terrible genocidio de la UP. Jamás aceptaremos la explicación brutal e incivilizada de que aquellas muertes ocurrieron porque no podían permitir impunemente la combinación de las formas de lucha. Pero nosotros afirmamos, que ni Jaime Pardo, ni Bernardo Jaramillo, Ni Leonardo Posada, ni José Antequera, ni Manuel Cépeda, ni los congresistas, ninguno de los miles de mártires de la UP portaba fusiles ni antes ni al momento de ser asesinados.
Cuánta razón asiste al señor Fiscal General de la República, el doctor Eduardo Montealegre, cuando afirma que “el gran desafío del posconflicto va a ser la guerra sucia”.
En Colombia es una necesidad vital desmontar la Doctrina de la Seguridad Nacional, la concepción del enemigo interno y el paramilitarismo, como factores que han acicateado el terrorismo de Estado. El gobierno no solamente debe jurar un “nunca más”, sino desplegar acciones convincentes para frenar operaciones sanguinarias como la del tristemente célebre “Baile Rojo” que exterminó a un movimiento y que ahora pretende aplicarse a la Marcha Patriótica.
¿Dónde está la tolerancia pregonada en el acuerdo parcial para la Participación Política? Hay que dejar a un lado las palabras zalameras y almibaradas sobre la democracia, cuando se tolera el estallido de las balas contra los opositores al régimen, para destruir, de manera calculada, cualquier asomo de construcción de una alternativa política. Hay que comenzar la aplicación, ya, de lo acordado, para que el proceso no sea palabrería vacua. Es un deber del Estado proteger la vida de los ciudadanos y garantizar el derecho a la opción política en Colombia.
DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP

Fuente: http://pazfarc-ep.org/index.php/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/delegacion-de-paz-farc-ep/1663-farc-denuncian-exterminacion-de-activistas-politicos-marcha-patriotica.html

sábado, 18 de enero de 2014

Zozobra y terror en Pradera, Valle del Cauca





Jueves 16 de Enero, 2014: Una motocicleta-bomba estalla en Pradera, Valle del Cauca, cerca de la alcaldía dejando un saldo de un muerto y más de medio centenar de heridos. Inmediatamente, el presidente Santos y el ministro de defensa culpan a la FARC-EP de este “acto irracional”. Los medios, que no están acostumbrados a investigar, repiten las condenas agregando que los insurgentes inauguran de esta manera el término del cese al fuego unilateral de un mes, sin proveer ninguna prueba de la autoría y sin esperar un pronunciamiento oficial de los guerrilleros[1]. Había una época en la cual se utilizaba la palabra “presuntamente” cuando no se había establecido a ciencia cierta la autoría de un hecho. Hoy la prensa funciona, de manera acrítica, como un apéndice propagandístico del gobierno y del ejército.

Sin embargo, en Pradera misma reina el desconcierto, la confusión, el miedo. Ateniéndose al actual contexto, uno bien podría pensar que tal vez no es el movimiento guerrillero quien está detrás del atentado, particularmente por el contexto en el que éste se realiza y la seguidilla de acontecimientos que se vienen dando en esa localidad desde hace unas semanas. Que tal vez hay fuerzas que están actuando desde la obscuridad para enviar un mensaje a la comunidad y al país. Pero para eso, hay que adentrarse en lo que está ocurriendo en Pradera y en las circunstancias en las que se produjo este atentado.

Pradera, municipio de luchas

Pradera es un municipio en el sur del Valle del Cauca fundamental para entender el proceso de rearticulación del movimiento popular que ha llevado al potente ciclo de protesta social que se viene experimentando en Colombia desde el 2008 en adelante. La huelga de los corteros de caña que se vivió en el segundo semestre de ese año, fue un hito importantísimo que desnudó la naturaleza expoliadora e inhumana del actual modelo de desarrollo agroindustrial precarizado que es presentado por el gobierno como la panacea que llevará a Colombia al progreso. La resistencia de los corteros fue el inicio de este despertar social[2]. Aunque posteriormente los dirigentes han sufrido acoso, amenazas, violencia, despidos, hubo avances concretos para el grueso de los trabajadores que hoy tienen como gran enemigo la mecanización que vuelve a los corteros redundantes[3].

Al mismo tiempo, la lucha campesina, liderada por la Asociación de Trabajadores Campesinos del Valle del Cauca (ASTRACAVA) y por la Coordinación Campesina del Valle del Cauca (CCVC), ha tenido también importantes avances y hoy todo está andando para conformar una Zona de Reserva Campesina en Pradera y en el municipio aledaño de Florida. Uno de los líderes campesinos más amenazados de la región, Jesús Hurtado (ASTRACAVA), nos explica que “hay avances significativos en la zona de reserva campesina. Hemos tenido reunión con otros movimientos campesinos… el INCODER [Instituto Colombiano de Desarrollo Rural] está siguiendo muy de cerca el proceso, las comunidades han recibido la propuesta de forma impresionante, el alcalde también está pendiente, hay tres concejales que le meten a la propuesta, todo va avanzando de manera extraordinaria. Incluso en el plan de trabajo este año hemos hablado de visitar las comunidades para conformar un equipo dinamizador de esta propuesta, que hemos venido trabajando juntos campesinos e indígenas interesados en que nuestro municipio avance”.

Las garras del paramilitarismo

Pero siempre que el pueblo avanza, aparecen las fuerzas obscuras (que todos conocen, pero que nadie quiere nombrar por miedo) a frenar el impulso de los cambios mediante el terror y la violencia. Este avance y la fuerza que coge esta propuesta, así como la combatividad y bravura demostrada por la comunidad de Pradera durante la larga lucha de los corteros, han hecho que el paramilitarismo, al alero de la protección brindada por el Ejército, ponga su mira en este municipio. Un hecho preocupante se vivió este lunes 13 de Enero, cuando una banda paramilitar autodenominada “Bloque Militar Valle del Cauca-Águilas Negras-Rastrojos” hizo circular entre diversas expresiones sociales y políticas presentes en el municipio (entre ellas Fensuagro-CUT, ASTRACAVA, la Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo-MIA, Marcha Patriótica, Red de Derechos Humanos Francisco Isaías Cifuentes, resguardo indígena Kwet Wala, Pupsoc, etc.) el siguiente panfleto amenazante:

BLOQUE MILITAR VALLE DEL CAUCA
SENTENCIA DE MUERTE A LOS HIJUEPUTAS GUERRRILLEROS DE PRADERA Y FLORIDA. GUERRILLEROS HIJOS DE PUTA, AUXILIADORES, HABLAMIERDAS, MENTIROSOS PARIDOS POR EL CULO INDIOS Y CAMPESINOS QUE NO DEJAN TRABAJAR A LA GENTE DE BIEN CON SUS PAROS MARICONES QUE DAÑAN A LA SOCIEDAD LOS VAMOS A ACABAR A TIROS YA LOS TENEMOS IDENTIFICADOS

DECLARAMOS OBJETIVOS MILITARES: EL INVASOR DE TIERRAS JESUS HURTADO (NEGRO CHUCHO) DE ASTRACAVA, A LOS INDIOS DEL RESGUARDO DE PRADERA, A LOS INTEGRANTES DE LA TAL COORDINASION CAMPECINA DEL VALLE, A LOS GUERRILLEROS DE LA MARCHA PATROTICA, A LOS COMUNISTAS DE LA UP, A LAS ONGS DEFENSORAS DE LOS GUERRILLEROS, A LOS PROMOTORES DE LAS ZONAS DE RESERBA CAMPECINA, A LA TAL MESA MIA

SE LES ACABO EL DISCURSO COMUNISTA GUERRILLEROS HIJUEPUTAS

TIENEN LOS DÍAS CONTADOS FUERA DE UNA VEZ POR TODAS O SE VAN DE PRADERA Y DE FLORIDA O LOS ACABAMOS LIQUIDAMOS Y DESAPARECEMOS CON TODO Y SUS FAMILIAS

TIENEN 8 DIAS PARA LARGARSE QUE DESAPAREZCAN DE ESTA ZONA O SERAN DESCUARTIZADOS Y NO ABRA NI FOSAS COMUNES PARA USTEDES GUERRILLEROS

PRONTO SABRAN DE NOSOTROS PARA QUE ENTIENDAN QUE NOSOTROS NO ESTAMOS JUGANDO PERRAS COMUNISTAS

SERAN BIENVIENIDOS AL INFIERNO

LA GENTE DE BIEN NOS APOYA Y NOS LO VAN AGRADECER

COLOMBIA SIN COMUNISTAS, SIN UP, SIN MARCHAS PATRIOTICAS, SIN GUERRILLA, MUERTE A LOS CAMPESINOS Y A LOS INDIOS QUE NO DEJAN GOBERNAR

MUERTE A LOS INVASORES DE TIERRAS, MUERTE A LOS COMUNISTAS TERRORISTAS

COLOMBIA SIN GUERRILLA VIVA! VIVA! VIVA! [4]
Este panfleto, en el cual las amenazas se concentran directamente en la persona del dirigente campesino Jesús Hurtado, es una agresión clara en contra de este avance de la luchas populares, haciendo menciones directas e indirectas a la propuesta de Zona de Reserva Campesina, así como a las propuestas agrarias y populares articuladas en la MIA. Nos comenta Hurtado que estas amenazas no son nuevas. “En el caso mío, el 29 de agosto, cuando me dirigía hacia mi lugar de residencia después de una marcha pacífica de respaldo al paro agrario y popular en el parque de Pradera, me abordan tres tipos y me preguntan que cómo va el tal paro, y luego se quedan merodeando mi hogar. Cuando se instalan las mesas en la casa campesina de Pradera, yo salía de mi casa y me seguía gente, se me ponían dos tipos a la par y me acompañaban hasta que llegaba a la reunión, eso ocurrió tres veces. Por eso exigimos garantías”. Garantías que, hasta la fecha, no se concretan.

El caso de Hurtado no es único. Antiguos dirigentes corteros han sufrido en reiteradas ocasiones de amenazas, particularmente la dirigente de las mujeres corteras, Alfamir Castillo, quien además es una incansable luchadora por la justicia para su hijo Darbey Mosquera Castillo asesinado en el caso de los “falsos positivos” por el Batallón Contraguerrillas 57 y la VIII Brigada del Ejército Nacional (2008). Ella fue desplazada de Pradera en Mayo del 2013 debido a las constantes amenazas que han recibido tanto ella como su familia. Hoy este panfleto amenazante deja en claro que el conjunto del movimiento popular en Pradera está en la mira. Y no sólo ellos: el odio que refleja hacia indígenas y campesinos, odio generalizado e indiscriminado, demuestra que la política del despojo y el desplazamiento sigue tan vivo como en los peores días de las AUC.

Amenaza el paramilitarismo… ¿quién golpea?

Este es el contexto en el cual hay que partir analizando cualquier hecho que ocurre en Pradera. Una vez que se mira el conjunto de los hechos, nada es tan claro como en las declaraciones del ministro de defensa o el presidente. Cuando uno ve atentados como éste, uno debe preguntarse quién se beneficia de este ambiente de terror y zozobra, particularmente cuando el “golpe” ocurre en el corazón de la comunidad apenas a unos cuantos días de la aparición de esos panfletos amenazantes. El paramilitarismo está vivo y coleando en el municipio y con un atentado así podrían buscar un doble objetivo. Hacia la comunidad, lograrían generar terror, desconcierto, zozobra. Hacia el país, podrían buscar lanzar un mensaje en contra del proceso de paz. Sabido es que el proceso de negociaciones en curso entre gobierno e insurgencia tiene enemigos poderosos, que no necesitan agazaparse, y que históricamente han recurrido a la guerra sucia para imponer su voluntad a sangre y fuego. Mientras no haya pronunciamientos oficiales de la insurgencia ni evidencia sólida contra ellos, es una hipótesis bastante plausible que sea, en realidad, el paramilitarismo el que esté detrás de este hecho de sangre ocurrido en Pradera. No sería la primera vez: recordemos la seguidilla de auto-atentados montados por el ejército durante las campañas presidenciales de Uribe Vélez o el brutal atentado explosivo en Ituango, Antioquia, en el 2008, en el que todos los medios culparon a coro a las FARC-EP, cuando finalmente fue un acto paramilitar.

Explica el mismo Jesús Hurtado, quien ya tuvo que salir desplazado de Pradera, debido a la gravedad de las amenazas, que “después de todo ese acoso que he vivido, ahora aparece ese panfleto y luego se hace esa bomba, como usted verá, la situación en Pradera y en el Valle es bien precaria”.

Yo hago parte de la mesa de negociación de la MIA a nivel municipal, departamental y nacional”, nos explica Hurtado. “En Pradera hemos planteado que debe haber las garantías para los dirigentes en reiteradas ocasiones… hemos planteado a la mesa de negociación y al alcalde que el personero municipal estuviera presente en las reuniones y nunca llegó. Los dirigentes del proceso de unidad popular, de Astracava, buscamos garantías para decir lo que uno piensa, y en La Habana vea que están discutiendo esas cosas y acá en Pradera eso no se ve”.

En realidad no se ve ni en Pradera ni en ninguna otra parte del territorio colombiano. Mientras más bonito habla el régimen de garantías políticas, pluralismo, democracia y otras cosas por el estilo, más insoportable se hace la realidad de la represión en el terreno. Represión que a veces opera de manera selectiva y otras, generalizando el terror entre la población. De ahí la importancia de cuestionar todo lo que se nos dice en los grandes titulares: ese es el primer paso para resistir al terror.

NOTAS:

[1] http://www.semana.com/nacion/articulo/atentado-en-prade...003-3
[2] Ver dos artículos redactados en ese contexto http://www.anarkismo.net/article/10668 y la entrevista http://www.anarkismo.net/article/12844
[3] http://www.anarkismo.net/article/17505
[4] Se puede consultar el panfleto íntegro en la denuncia emitida por la Red de DDHH “Francisco Isaías Cifuentes”. http://www.reddhfic.org/index.php?option=com_content&vi...d=223 También se puede consultar el pronunciamiento de la comunidad indígena de Pradera http://justiciaypazcolombia.com/Amenazas-de-paramilitares-a

José Antonio Gutiérrez D. es militante libertario residente en Irlanda, donde participa en los movimientos de solidaridad con América Latina y Colombia, colaborador de la revista CEPA (Colombia) y El Ciudadano (Chile), así como del sitio web internacional www.anarkismo.net. Autor de "Problemas e Possibilidades do Anarquismo" (en portugués, Faisca ed., 2011) y coordinador del libro "Orígenes Libertarios del Primero de Mayo en América Latina" (Quimantú ed. 2010).

 
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 13 de enero de 2014

La lógica mentirosa del discurso contra los violentos



http://pazfarc-ep.org

De no haber sido por la máquina de terror estatal tan descaradamente desatada en Colombia, jamás hubiera aparecido en nuestra tierra el fenómeno de la insurgencia.

Quizás, eventualmente, las llamadas bandas criminales sean incluidas dentro de la categoría de los violentos. Pero, en su más estricta aplicación, son las guerrillas a quienes los propagandistas del régimen han dado en llamar de ese modo. Incluir a esas bandas criminales en la denominación de los violentos, puede servir para fortalecer la idea de que el lado de los buenos, el de la gente de bien, está conformado por los amantes de la paz y los métodos civilizados de debate, mientras que el lado de los malos lo integran quienes emplean la fuerza y la violencia de las armas.
Dicho de otro modo, incluir dentro de los violentos a las bandas criminales persigue fijar en la mente del público que los alzados en armas somos igualmente criminales. Nada es inocente en el discurso del poder, todo tiene una profunda connotación de clase y persigue un propósito específico. Los grupos económicos dominantes pretenden imponer la idea general de que en ellos se concentra todo lo bueno que tiene la sociedad, todo lo justo, todo lo imitable y por ende todo lo que merece ser respetado. Las páginas sociales de la prensa son así su templo más sagrado.
Los violentos son los otros, los bandidos, aquellos que sin ninguna razón se dedican a combatirlos. Por eso para ellos todo el peso de la ley, toda la fuerza del Estado, todo el odio de clase. Lo proclamarán en los púlpitos sus obispos de cabecera, lo escribirán sus redactores de prensa en los editoriales del día, lo ejecutarán sus fuerzas militares y de policía con veloz diligencia. No importa que sea arrojando bombas y metralla desde las alturas, o reprimiendo salvajemente las protestas de la población, o cumpliendo operaciones de exterminio contra sus simpatizantes.
Siempre podrá encontrarse la excusa para los más atroces excesos de sus esbirros. Si aplastar a los terroristas significa desterrar brutalmente centenares de miles de personas, conformar hordas de asesinos sin entrañas, desaparecer ciudadanos por doquier, torturar, amenazar y aterrorizar poblaciones enteras, detener arbitrariamente y perseguir judicialmente a los opositores, bueno, la culpa la tienen todas esas personas que se dejaron utilizar por los delincuentes, que sirvieron a su consigna de combinar todas las formas de lucha. La culpa es de ellos.
Pero ninguna de tales conductas será considerada nunca, ni por ellos, ni por sus publicistas, como empleo de la violencia, como apelación al crimen. Tal vez, mostrándose ampliamente generosos, consentirán que se hable del empleo de la fuerza legítima del Estado con el fin de restaurar el orden y la tranquilidad ciudadanas. El orden que los beneficia a ellos para sus dudosas y jugosas contrataciones con el Estado, para la explotación de los recursos naturales de la nación en su exclusivo beneficio, para la concentración creciente de la riqueza social en sus manos.
Por eso les es tan fácil hablar de la condena a los violentos, de su rechazo rotundo al recurso de la fuerza provenga de donde provenga, de su apego incondicional a la ley, de los procedimientos pacíficos de solución de conflictos. Porque la sangre de los de abajo, la de los campesinos, obreros y dirigentes populares o sociales, las lágrimas de las viudas y los huérfanos por causa de sus operaciones represivas, la tierra arrebatada a los labriegos, indígenas o negros no tiene significado para ellos, es algo tan pueril como las aguas que naturalmente verterán su curso al mar.
La escena del policía agredido por una multitud enardecida es presentada una y otra vez por la televisión, con el propósito de conmover y despertar la solidaridad hacia el atacado, sin importar que éste, hasta hacía unos cuantos minutos, descargaba su arma de fuego o su garrote de manera furiosa contra quienes protestaban pacíficamente. Pero sobre todo, esa escena repetida prepara a la ciudadanía para la aceptación sumisa de la temible y premeditada arremetida que se planea emprender el día siguiente contra la protesta. Sus protagonistas serán tratados como criminales.
Puestos en la picota pública por su conducta antijurídica, se habrán hecho acreedores a las sacrosantas iras del poder. Se lo merecen, dirán, estaban bien advertidos. Estas iras, y los mecanismos mediante los cuales se materializan, nunca podrán ser considerados como violencia. A quién se le ocurre, si ese ha sido el procedimiento histórico más recurrido desde la antigüedad contra quienes se oponen a la voluntad de los señores. No ha habido imperio, dictadura o democracia formal en la historia, en las que no se haya aplicado con éxito esa lógica hipócrita.
En nuestro país, en donde las reclamaciones de los de abajo, indios, negros, campesinos, obreros, comunidades olvidadas y demás, son acusadas permanentemente de violentas, de infiltradas, de capturadas por invisibles manos malignas, se hizo costumbre que sean reprimidas salvajemente. Por cuenta de un poder que siempre se las ha arreglado para impedir la organización política amplia de todos esos sectores. No sólo existe entonces una ambiciosa clase acaudalada, violenta por naturaleza, sino que resulta imposible para el pueblo reemplazarla en el gobierno de la nación.
Y es esa la verdadera razón para el alzamiento armado de los guerrilleros colombianos. De lo cual se desprende que la paz que la inmensa mayoría de los nacionales soñamos, necesariamente implica primero el cese de las políticas violentas y de guerra por parte del Estado, luego, que los grupos económicos en el poder renuncien a una modesta parte de sus fabulosas ganancias, y, finalmente, unas reformas institucionales que consagren una democracia auténtica en nuestro país. No se trata de entregarle el poder a las FARC, sino de darle una oportunidad a la patria.
Es por eso que resultan tan sospechosas todas esas referencias a los violentos que suelen emplearse contra las guerrillas. Sea quien sea el que las pronuncie. De no haber sido por la máquina de terror estatal tan descaradamente desatada en Colombia, jamás hubiera aparecido en nuestra tierra el fenómeno de la insurgencia, ni se hubiesen producido las terribles consecuencias del conflicto. Urge que ante el discurso de la disyuntiva entre el sometimiento de las guerrillas y la guerra total, el pueblo colombiano haga valer un rotundo no más, para siempre.
Montañas de Colombia, 8 de enero de 2014.
Fuente: http://www.pazfarc-ep.org/index.php/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/emc/1634-la-logica-mentirosa-del-discurso-contra-los-violentos.html

miércoles, 8 de enero de 2014

Dos policías mataron a golpes a un joven detenido en Medellín



La víctima fue detenida durante la celebración del Día Mundial de los Animales


El Colombiano


Un oficial y un patrullero adscritos a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá fueron capturados, tras resultar implicados en la golpiza y muerte de un detenido.
Los arrestados son el teniente Carlos Arley Totena Girón y el patrullero Darwin Israel Ortiz Caicedo, quienes para el momento en que ocurrió el crimen estaban de servicio en la estación policial de La Candelaria, ubicada en el centro de Medellín.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, los hechos sucedieron el pasado 6 de octubre, cuando en la Plaza de Cisneros (también llamada Plaza de la Luz) se celebraba el Día Mundial de los Animales. Allí fue aprehendido el joven Henry Betancur Jaramillo, y luego conducido en una patrulla hasta la base de La Candelaria.

En el lugar, según la indagación preliminar, lo sometieron a una brutal golpiza. Después varios policías lo llevaron a la Policlínica del hospital San Vicente Fundación, indicando que el muchacho había sido encontrado en ese lamentable estado en las afueras de su estación.

Betancur no resistió las lesiones y falleció en la camilla. Medicina Legal dictaminó que las causas de su deceso fueron las severas heridas y fracturas producidas por golpes contundentes.

A las 8:00 a.m. de este viernes, los agentes de la Unidad de Vida del CTI capturaron al teniente Totena, tras citarlo a la sede de la Sijín en el barrio Caribe; de manera simultánea, arrestaron al patrullero Ortiz cuando cumplía el turno de servicio en la estación de Barbosa.

A las dos horas los presentaron a la audiencia de control de garantías, en el Palacio de Justicia de Medellín. El Juzgado Séptimo Penal Municipal legalizó las capturas y la Fiscalía les imputó el delito de homicidio agravado, el cual fue rechazado por ambos.

El juzgado dictó medida de aseguramiento en centro carcelario en contra de los dos uniformados.

lunes, 6 de enero de 2014

Liliany Obando, prisionera política colombiana piensa en Nelson Mandela como un maestro





Por lo general los activistas políticos que trabajan por las mayorías ven la solidaridad con lxs presxs politicxs comprometidos como otro aspecto de su tarea. Liliany Obando extiende la idea de solidaridad. Explica los vínculos entre lxs mismos presos politicxs. Cree que un antiguo preso político como Nelson Mandela sirve como mentor para todos lxs presxs. Sus pensamientos sobre Nelson Mandela aparecieron recientemente en el sito de web de la Red Internacional de Solidaridad con las Prisioneras y  Prisioneros Politicos Colombianos - INSPP.  
¿Quien es Liliany Obando? En el momento de su arresto en Agosto 8, 2008, Obando era la responsable de derechos humanos para FENSUAGRO, la federación sindical de trabajadores agrícolas más grande de Colombia. Ella es una socióloga, documentalista y madre cabeza de familia de dos hijos. La fiscalía la acusó de terrorismo y de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Una semana antes de su detención ella había emitido un informe documentando los asesinatos de 1500 miembros de FENSUAGRO durante 32 años. Colombia tiene 10.000 prisioneros políticos.
Obando dejó la prisión después de 43 meses en Marzo 1 de 2012. Debido a que ella aún debía ser sentenciada o absuelta, se mantuvo bajo jurisdicción de un juez. Al siguiente año, casi cinco años después de su detención, una jueza la condenó por “rebelión” bajo el cargo de haber sido parte de la Comisión Internacional de las FARC. Ella recibió una sentencia de cinco años, ocho meses de detención domiciliaria y debe pagar una multa de 707 millones de pesos, equivalente a $368,347 (USD). La jueza absolvió a Obando del cargo de “administración de recursos con fines terroristas”. Ella está actualmente bajo jurisdicción de la corte a la espera de que la Corte Suprema de Justicia emita un dictamen sobre su apelación. El caso del gobierno contra Obando y otros prisioneros políticos se basa en el desacreditado material tomado de los computadores del líder de las FARC, Raúl Reyes, incautado después de su asesinato. Desde su liberación de prisión, Obando y su familia han tenido que resistir la vigilancia policial, hostigamientos y la difamación de los medios.
Al introducir su artículo, Liliany Obando escribe: “asumimos como prisioneras y prisioneros políticos a todas aquellas personas que han sido privadas de su libertad por motivaciones políticas, por su oposición y/o crítica al Status Quo, sean sindicados/as o condenados/as, sean prisioneros/as de conciencia o de guerra y que enfrentan cargos por rebelión y conexos”.
Comienza con esas palabras de Mandela: “Para saber realmente cómo es una nación hay que conocer sus cárceles, pues una sociedad no debe ser juzgada por el modo en que trata a sus ciudadanos de más alto rango, sino por la manera en que trata a los de más abajo.”
Obando dice también que, “Su vida estuvo marcada por su lucha contra el apartheid, por los derechos civiles y humanos y por la liberación nacional para su pueblo. Activismo que devino en persecución y cárcel. Su primera detención ocurrió en 1956 bajo el cargo de conspiración contra el régimen. Fue dejado en libertad poco tiempo después.”
“Su incansable resistencia y las circunstancias políticas del momento en su país lo condujeron para los años 60 por el sendero de la clandestinidad y la lucha armada como comandante en jefe del movimiento alzado en armas del Congreso Nacional Africano, el Umkhonto we Sizwe o ´Lanza de la Nación´, que luego fuera catalogado como grupo terrorista.” Mandela es citado:
“…los medios que utilizan los oprimidos para avanzar en su lucha los determina el propio opresor. En caso de que el opresor utilice métodos pacíficos, los oprimidos también los utilizarán, pero si el opresor usa la fuerza, los oprimidos también responderán con fuerza…”1.
Continuando, Liliany Obando repasa la historia de Mandela incluyendo su detención en 1964 por sabotaje y conspiración y su condena a cadena perpetua. Según Obando, “Tras fuertes presiones que buscaban su liberación Mandela fue trasladado en 1982, junto con otros seis prisioneros políticos a la cárcel de Pollsmoor. En 1985 y para frenar las fuertes críticas contra su gobierno, el presidente Sudafricano Pieter Willem Botha le ofrece liberarlo a cambio de que renuncie a la que él llama su lucha violenta. Mandela rechaza la oferta diciendo: ‘¿Qué libertad se me ofrece, mientras sigue prohibida la organización de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar. Un preso no puede entrar en los contratos.”
Mandela, que había emprendido negociaciones con el gobierno sudafricano, lograría su liberación el 11 de febrero de 1990 a la edad de 72 años. Dice Obando, “El 27 de abril de 1994 [Mandela] es elegido en las primeras elecciones multirraciales de Sudáfrica como el primer presidente negro de su país.  Al anunciar su victoria, él proclamó que en Sudáfrica eran: “¡Al fin libres!,! al fin libres!”2.
Por Obando: “Fueron su firmeza, su ejemplo, su persistencia y consecuencia las que lo convirtieron en el líder y combatiente de la dignidad e hicieron de él una figura de talla moral mundial.” Mandela también ofrece “lecciones como prisionero político.” El resto del artículo de Obando es como sigue:
Tras su largo paso por la prisión Nelson Mandela dejó una imborrable impronta. Él vivió también en carne propia la desolación, la ansiedad, la impotencia, la rabia ante las humillaciones y la indignación que produce el encierro, pero también hizo su mejor esfuerzo por sobreponerse al horror y crecer como revolucionario en su paso por la cárcel. Él no representa al hombre individual, él encarna a todas y todos aquellos luchadores del mundo que hemos sido privados de nuestra libertad por abrazar las banderas de lo justo.
En prisión, Mandela escribió sus vivencias en cuadernos que luego buscaba poner a salvo acudiendo a terceros, aunque no tuvo siempre la certeza de que éstos llegaran a su destino dados los constantes decomisos de los guardias, “esas parcas despiadadas”, como solía llamarlos. Los escritos que sobrevivieron constituyen hoy la memoria, la constancia de la ignominia, pero también de la fortaleza y fidelidad de quienes resisten sin quebrarse.
“…Hasta que me encarcelaron no había valorado nunca del todo la capacidad de la memoria, la interminable retahíla de información que puede guardar la mente”3. 
Como todas y todos quienes hemos vivido el encarcelamiento, Mandela sintió el dolor por la ausencia de los seres queridos, la incertidumbre por su suerte, y la escritura le sirvió para plasmar esos sentimientos. Según sus biógrafos, los escritos que reflejan más el padecimiento de Mandela en el encierro los redactó estando en la cárcel de Robben Island entre 1964 y 1971, quizá su etapa más amarga como prisionero.
“… Los años 1968 y 1969 han sido difíciles y angustiosos. Perdí a mi madre hace tan sólo diez meses. El 12 de mayo detuvieron a mi mujer de forma indefinida en virtud de la Ley Antiterrorista (sic), dejando a niñas pequeñas prácticamente huérfanas, y ahora mi hijo mayor se ha ido para siempre… Entonces llegó el 26 de sept[iembre] (el cumpleaños de mi mujer), cuando me informaron de la muerte de mi madre… yo estaba de nuevo muy poco preparado, y durante unos cuantos días pasé momentos en mi celda que no quiero recordar nunca… Pero nada de lo que experimenté a finales de los cuarenta y en septiembre del año pasado puede igualarse a lo que pasé el 16 de julio… De repente me pareció que mi corazón dejaba de latir y se me congelaba la sangre caliente que había circulado libremente por mis venas durante los últimos cincuenta y un años. Durante un momento no pude ni pensar ni hablar, y parecía como si me estuviera quedando sin fuerzas. Finalmente, pude volver a mi celda con una pesada carga a mis espaldas; era el último lugar donde debería estar un hombre azotado por el dolor… ”4.
Reflexionó también sobre la importancia de la solidaridad, como una obligación moral, de las organizaciones sociales y revolucionarias para con sus militantes y miembros que se encuentran en prisión; de la relevancia de las campañas de solidaridad, no sólo como un mecanismo efectivo para visibilizar y buscar la libertad para las prisioneras y los prisioneros políticos, sino como una voz de aliento que ayuda a soportar las duras condiciones de la cárcel.
“También soy consciente de que se han hecho enormes esfuerzos, tanto aquí como en el extranjero, para que nos liberen a otros presos políticos y a mí, una campaña que nos ha alentado mucho y nos ha mostrado que tenemos cientos de miles de amigos… pocas cosas me han animado más que el saber que, a pesar de todo lo que está haciendo el enemigo para aislarnos y desacreditarnos, la gente nunca nos olvida… en algún momento de mi vida podré salir y pasear bajo la luz del sol, caminar con pasos firmes porque la fuerza de mi organización y la total determinación de nuestro pueblo conseguirán que eso ocurra”5.
Y habló de lo significativo y fortalecedor que resulta para un prisionero o prisionera el recibir la visita de una persona amiga, de un/a camarada en el encierro.
“No puedes abrir las puertas de esta prisión para que yo salga de ella como un hombre libre; tampoco puedes mejorar las condiciones en las que tengo que vivir. Pero está claro que tu visita me ha hecho más fácil soportar todo el desaliento que me ha rodeado a lo largo de los últimos veintidós años”6.
Mandela hizo de la cárcel esa otra trinchera y tribuna donde es preciso estudiar, solidarizarse con sus semejantes, dejar testimonio, resistir y reflexionar sobre la propia existencia en tanto seres humanos que cometemos errores y aciertos. La cárcel es una dura prueba para todo revolucionario y por eso cada día, cada experiencia, cada espacio en el encierro ha de aprovecharse para ser mejores personas y mejores hombres y mujeres que continuarán su vida en extramuros luchando y haciendo posibles los sueños de justicia plena, paz y libertad.
“… la celda es un lugar idóneo para conocerte a ti mismo, para indagar con realismo y asiduidad cómo funciona tu propia mente y tus sentimientos… La honradez, la sinceridad, la sencillez, la humildad, la generosidad sin esperar nada a cambio, la falta de vanidad, la buena disposición a ayudar al prójimo… son la base de la vida espiritual de una persona… Al menos aunque sólo sirva para eso, la celda te da la oportunidad de analizar a diario toda tu conducta, de superar lo malo y de potenciar lo bueno que hay en ti. A tal efecto, meditar con regularidad (digamos que unos quince minutos al día antes de acostarse) puede resultar muy fructífero. Al principio te puede parecer difícil definir los aspectos negativos presentes en tu vida, pero el décimo intento puede reportar muchas recompensas…”7.
Por su estatura moral como prisionero político, Mandela es obligado referente para quienes vivimos la prisión. Su vivencia, su resistencia, su ejemplo, la lealtad a sus ideas y a sus causas deben ser alimento para nuestra propia moral, para entender que nuestro paso por la prisión no puede ser un sacrificio vano.
“No conseguirán un nuevo mundo aquellos que se mantienen al margen de brazos cruzados, sino aquellos que están en el frente, con las vestiduras rasgadas por las tormentas, aquellos cuyos cuerpos quedan mutilados en el enfrentamiento. El honor les corresponde a quienes nunca abandonan la verdad, ni siquiera cuando la situación se pone fea y se complica, a quienes lo intentan una y otra vez, a quienes no se dejan desanimar por los agravios, la humillación e incluso la derrota”8.
Nuestra apuesta inclaudicable es por la paz con justicia social para nuestros pueblos, por eso decimos con Mandela: “Derribar y destruir es muy fácil. Los héroes son aquellos que construyen y que trabajan por la paz”.
Las prisioneras y prisioneros políticos rendimos tributo a tu ejemplo. Tú cumpliste con el deber que señalaba tu conciencia. ¡Descansa en paz Tata Madiba!

Notas:
1. De una conversación con Richard Stengel sobre las negociaciones en los años ochenta. En: Nelson Mandela. Conversaciones conmigo mismo. Colombia, Editorial Planeta S.A. Segunda Edición, 2010. ISBN: 13: 978-958-42-2597-9. p.286.
2. Nelson Mandela. El largo Camino hacia la Libertad. Ed. Aguilar. Versión Digital. Parte Undécima. Capítulo 114.
3. De una carta a Hilda Bernstein, datada el 8 de julio de 1985. En: Nelson Mandela. Conversaciones... p. 146.
4. Extracto de una carta a Irene Buthelezi del 3 de Agosto de 1969. En: Nelson Mandela. Conversaciones… pp. 206-208.
5. De un manuscrito de su autobiografía inédita que escribió en prisión. En: Nelson Mandela. Conversaciones… p. 280.
6. De una carta escrita al profesor Samuel Dash del 12 de mayo de 1986. En: Nelson Mandela. Conversaciones... p. 280.
7. Extracto de una carta a Winnie Mandela. Cárcel de Kroonstad, 1 de febrero de 1975. En: Nelson Mandela. Conversaciones conmigo mismo.
8. De una carta a Winnie Mandela del 23 de Junio de 1969. En: Nelson Mandela. Conversaciones… p. 211.



Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Sobre la participación de EEUU en el conflicto armado Actores del conflicto

Semana


Cuenta The Washington Post que la CIA es importante protagonista de las operaciones militares de contraguerrilla en Colombia. Y el presidente Juan Manuel Santos y su ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón le quitan hierro a la revelación diciendo que es noticia vieja. Sí. Pero cuando alguien la daba, los presidentes y ministros colombianos del último medio siglo la negaban en redondo, llamándola un embuste de izquierdistas movidos por un antiamericanismo visceral. El propio Santos, sin ir más lejos, la negaba no hace mucho, cuando él mismo era ministro de Defensa. Y se quedaba tan ancho.

La noticia es tan vieja como el conflicto armado en Colombia. El asalto a Marquetalia se dio hace medio siglo con el nombre de Plan Lazo, adaptación local al idioma español de la operación Laso (Latin American Security Operation) diseñada por el Pentágono dentro de su estrategia de contrainsurgencia continental a principios de los años sesenta, como respuesta al mal ejemplo de la revolución cubana. Había que sofocar la rebelión en su raíz. Y por eso, bajo el Ministerio de Defensa del general Alberto Ruiz Novoa, casi recién desembarcado de su participación desde la jefatura del Batallón Colombia en la guerra anticomunista norteamericana de Corea, los Estados Unidos contribuyeron al aplastamiento (fallido) de los campesinos de Manuel Marulanda, después llamado Tirofijo, que fueron el embrión de las Farc. Contribuyeron con dinero, con bombarderos y pilotos, con bombas de napalm. Pero eso venía de antes. Desde la Conferencia Panamericana reunida en Bogotá en 1948, inaugurada en sangre con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y el Bogotazo del 9 de abril, América Latina estaba incluida en la estrategia norteamericana de la recién comenzada Guerra Fría mundial. Ya lo había advertido Simón Bolívar más de un siglo atrás, en una frase suelta pero desde entonces muy citada por lo certera: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.

La noticia es vieja. Lo nuevo es que no tratan de refutarla. Los Estados Unidos, con su dinero, con sus servicios secretos, con sus armas, con sus tropas, con sus mercenarios, con sus jueces, y naturalmente con sus embajadores y sus Institutos Lingüísticos de Verano y similares, han sido siempre partícipes, además de inspiradores, de las guerras civiles colombianas, por lo menos desde que el embajador William Harrison, futuro y fugaz presidente de su país, colaboró en un complot para asesinar a Bolívar –en nombre, claro está, de la libertad–. Los Estados Unidos han sido siempre actores del conflicto colombiano. O, si se prefiere una frase tomada del cine de Hollywood, “artistas invitados”. Solo que se invitaron ellos mismos.

El expresidente Andrés Pastrana dice que en su gobierno no fue así. El expresidente Álvaro Uribe dice que en el suyo sí, pero que las operaciones se hacían “con nombres y equipos nuestros”. El exministro de Defensa Gabriel Silva lo respalda: “Los colombianos manejan sus Fuerzas Armadas de manera soberana”, asegura. Otra historia cuentan los confidentes del Washington Post, cuyo informe detalla las etapas de la intervención. Hubo primero, en tiempos de Ronald Reagan, un “presidential finding”, o autorización presidencial secreta según la cual matar a los jefes de las Farc no puede ser considerado asesinato pues se trata de una organización que trafica con droga, el nefando pecado contra las leyes del imperio. Luego, y sumado a los nueve mil millones de dólares del Plan Colombia para la lucha antinarcóticos de los presidentes Bill Clinton y Andrés Pastrana, un multimillonario “presupuesto negro” de la CIA para operaciones clandestinas ordenadas por George W. Bush y continuadas bajo Barack Obama. Según el diario, todo lo hacía la CIA: preparar las bombas “inteligentes” con localizador satelital, recoger información de inteligencia, enseñar métodos de interrogatorio de prisioneros o desertores, recopilar bases de datos, diseñar planes de ataque. Sus comandos en Colombia, dice el diario, llegaron a contar mil hombres. La embajada escogía y señalaba los blancos que, previa autorización de la CIA, debían atacar los aviones colombianos, “en general dejando tranquilos a los grupos paramilitares violentos”. El primero fue el Negro Acacio, comandante del frente 16 de las Farc, y siguieron “por lo menos dos docenas de jefes rebeldes”, entre ellos Raúl Reyes, para matar al cual fue necesario bombardear territorio del Ecuador.

Al presidente de ese país, Rafael Correa, la intromisión de la CIA le parece “gravísima”. A los colombianos no. Por lo visto estamos acostumbrados al cipayaje.

Nota de año nuevo: Las multas millonarias a los conductores que hayan tomado una cerveza no son una incitación a la sobriedad, como piensan los populistas punitivos, sino una incitación a la corrupción.

Fuente: http://www.semana.com/opinion/articulo/actores-del-conflicto/369827-3

sábado, 4 de enero de 2014

La lucha por la democracia política y la Constituyente



En Colombia han evolucionado en el tiempo dos sectores de izquierda que se diferencian en la forma como relacionan la política y la economía.Un sector se ha caracterizado por reducir la política a la lucha económica y social. Menosprecia así la lucha por la democracia política.El otro sector se ha distinguido por limitar la política a la lucha por derechos plasmados en la norma constitucional. Sobreestima de esa manera, la lucha por la democracia política. El uno menosprecia la lucha por la democracia política. El otro la supervalora. Allí radican sus diferencias, confrontaciones y actual distanciamiento.El primer sector cae en el economismo; el segundo se enreda en el democratismo. Ninguno ha podido fundir lo social con lo político y avanzar en la conquista de transformaciones estructurales de la sociedad y del Estado.
Hoy la situación del país está creando las condiciones para que esas vertientes confluyan. El pueblo empieza a entender que si derrotamos la falsa democracia existente, se desencadenarán las transformaciones estructurales en lo económico y social.
Si logramos unir esos dos sectores de la izquierda colombiana, la lucha por la defensa de la democracia adquirirá la forma de lucha contra el neoliberalismo.
Para los primeros ese avance significará descubrir que la soberanía nacional va más allá de la economía. Para los segundos ese paso les revelará que los derechos y libertades requieren de una base económica democrática para convertirse en hechos y conquistas efectivas.
Para los primeros será entender que fue un error no haber participado en la Constituyente de 1991 para hacer evidente y visible su posición nacionalista y anti-neoliberal. Para los segundos será la confirmación de que en la Constituyente de 1991 fueron ilusos e ingenuos, creyendo que la oligarquía iba a respetar un supuesto acuerdo de voluntades.
Para unos y otros será entrar en una etapa de creación, de soltar amarras y buscar nuevos horizontes. Los primeros podrán hacerse entender de las capas medias de la sociedad y los segundos podrán encontrarse plenamente con los sectores populares.
Para el pueblo en general será un avance decisivo. Combinaremos la lucha por soberanía popular con la lucha por soberanía nacional. Se hará indisoluble e indetenible el nuevo sujeto social que requiere esta fase de la lucha revolucionaria en Colombia.
Los dos sectores son, por un lado, los herederos de Francisco Mosquera organizados en el MOIR, fuerza predominante en el Polo, y por el otro, los herederos de Jaime Bateman Cayón, antiguos militantes del M19, hoy llamados Progresistas.
Los sectores más avanzados de cada fuerza deben influir para producir ese encuentro transformador y creativo.
De darse ese desarrollo, el MOIR entenderá que la política imperial, colonialista, se concreta también en el conflicto armado y en la propiedad monopólica de la tierra. Por su parte, los Progresistas comprenderán que el modelo neoliberal – en sí mismo – es la negación de cualquier tipo de democracia.
Esta divergencia es el resultado de una mirada unilateral sobre la naturaleza del derecho y la ley. Sabemos que el hecho precede al derecho, pero la ley también se convierte en herramienta de dominación o de liberación. Depende de quién tenga el poder político para utilizarla: la oligarquía o el pueblo.
Los unos quieren obtener resultados económicos y sociales inmediatos sin transformar las leyes. Temen a las posibles desviaciones reformistas y al peligro de la cooptación. Los otros, por el contrario, reducen la lucha a los cambios en las normas (Constituciones Políticas) sin percatarse que ellas solas no son soporte de cambios reales. Lo comprobamos a lo largo de los últimos 22 años.
Hoy – con el “incidente Petro” – podemos decir que se hacen visibles las limitaciones de ambas posiciones, pero afloran sus potencialidades.
Los Progresistas desde 1991 creían en la buena fe o voluntad de un sector “progresista” de las clases dominantes (sector que encabezaba en aquel tiempo Álvaro Gómez Hurtado). En la actualidad, cuando a la burguesía le estorba hasta la “acción de tutela” [1] , se puede comprobar que la oligarquía colombiana en su totalidad es profundamente reaccionaria.
El MOIR desde siempre ha pensado que la participación en los gobiernos locales era un esfuerzo perdido ya que las estructuras anti-democráticas nacionales hacían imposible cualquier avance contra el neoliberalismo. Ahora – con la experiencia de Petro –, podemos ver que es posible atrevernos a desmontar el engranaje privatizador que los capitalistas han organizado en municipios y distritos, ya que ello se convierte en punto de avance en la conciencia popular sobre los alcances del modelo impuesto y los intereses en juego.
Por ello – y es paradójico constatarlo – Petro se ha alejado de los Progresistas, ha dado un paso hacia la izquierda revolucionaria y, tal vez sin quererlo, está contribuyendo a que la dirigencia del MOIR reflexione más profundamente sobre su estrategia y de un paso adelante en la lucha por democracia política.
Otros sectores de la izquierda social en construcción (Marcha Patriótica, Congreso de los Pueblos, y demás procesos locales y regionales), deben contribuir para que ese encuentro se produzca. La construcción de un movimiento por la defensa y ampliación de la escasa y precaria democracia existente debe ser ese punto de confluencia.
Allí volverán a saltar nuevas diferencias que seguramente serán secuelas del pasado. Pero ellas deberán ser tratadas en el marco de una nueva fase de la lucha que nos va a traer nuevos retos y aprendizajes.

&&&&&&&&
Es fundamental la aclaración de este tema frente a los retos del actual proceso de Paz.
Existen sectores de izquierda – entre ellos las FARC – que proponen la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para refrendar los acuerdos que se firmen en La Habana. Esa posición parte de suponer que la correlación de fuerzas sería favorable al pueblo.
Hemos afirmado que en Colombia se ha iniciado un nuevo auge de las luchas populares. En ese sentido planteamos que el proceso de acumulación de fuerzas es todavía incipiente e inmaduro. Se necesita una verdadera conducción revolucionaria que evite la provocación guerrerista pero – a su vez – defienda la independencia ante la cooptación política.
Plantear en este instante la convocatoria a una Constituyente es repetir los errores de 1991. Es redundar en la ilusión de creer que la aprobación de nuevas normas constitucionales – sin derrotar políticamente a la oligarquía, sin desplazarla del poder político –, ello de por sí va a ser garantía de cambios estructurales en la sociedad y el Estado colombiano.
El proceso de acumulación de fuerzas populares requiere tiempo y claridad política. En las condiciones actuales una Constituyente sólo serviría para abortar el proceso de acumulación de fuerzas y de avance revolucionario en Colombia.
Se constituiría en una trampa política e ideológica por cuanto las conquistas estarían limitadas por una correlación de fuerzas favorable a la oligarquía y al imperio en donde – como se observa en los avances de los acuerdos de La Habana y en los resultados de las luchas populares – la esencia del modelo no puede ser derrotada en el inmediato futuro.
Es decir, una Constituyente en este momento sólo serviría para legitimar política e ideológicamente un paquete de reformas limitadas que corresponden a un desfase existente entre las posibilidades reales de una guerrilla activa en lo militar pero débil en lo político, y entre un movimiento popular en ascenso pero con grandes limitaciones en unidad y organización.
Las lecciones de los “procesos de cambio” de América Latina y de todas las revoluciones en el mundo – confirmadas recientemente en Egipto y en Túnez – nos indican que primero debemos desplazar del poder político a la oligarquía, llegar a ser un fuerte gobierno popular, y sólo después, convocar al constituyente primario para aprobar una carta política que abra compuertas hacia cambios y transformaciones estructurales de largo plazo.
Diciéndolo en términos concretos, las fuerzas populares no están en condiciones de colocar las mayorías en esa supuesta Constituyente, y por tanto, allí se concretaría un nuevo pacto de clases en donde el pueblo volvería a estar subordinado a los intereses capitalistas, como ocurrió en 1991.
Las fuerzas revolucionarias debemos combatir la ilusión legalista y constitucionalista, principal obstáculo ideológico en la tarea de construir independencia y autonomía política frente a la oligarquía.
Que la interferencia política e ideológica de las fracciones burguesas – “nacional” y “burocrática” –, sea plenamente derrotada al interior del movimiento revolucionario. Que la lucha por soberanía nacional se funda con la lucha por soberanía popular, única garantía de que la hegemonía de los trabajadores y campesinos pobres se ponga a la cabeza de un gran frente por la democracia, la Paz y la justicia social.
“No por mucho madrugar amanece más temprano” es el refrán que se nos pretende aplicar cuando éste “cae como anillo al dedo” a la propuesta prematura de la Constituyente.

NOTAS:
[1] Acción de Tutela en Colombia es el mismo Derecho de Amparo, que es un mecanismo extraordinario para proteger los derechos fundamentales "cuando quiera que éstos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública".


 Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del au

miércoles, 1 de enero de 2014

Los enemigos de la Constituyente en Colombia






Por el camino que va a Belén; turrón y miel, porom pon pon, turrón y miel, porom pon pon. Así cantan alborozados todos los arúspices prepago de la falsimedia del régimen colombiano. Todos a una entonan el mismo villancico navideño que les imponen desde la España de Rajoy, el grupo Planeta y el grupo Prisa, y todos sin excepción (hasta el espiritista que le soplaba el oído al fiscal Zucarita Iguarán) hacen cual oráculos iluminados, las mismas predicciones para el año entrante :

1 –JM Santos será reelegido presidente de Colombia (difieren si en la primera o en la segunda vuelta)
2- Petro se va.
3-Se firmará en la Habana un pacto para la finalización del conflicto y
4- las Farc se acabarán.

Solo en este último punto, el bobo Gabrielito Silva, la argolla que unió a Uribe Vélez con la CIA y con JM Santos; escribe en su columna del diario el Tiempo-Planeta (22.12.2013) la extraña y oscura predicción, de que el “cisne negro” del ELN se convertirá o trasformará en las Farc para continuar en la lucha armada contra la oligarquía cipaya y el Imperialismo-CIA. Como todo lo de ese señor embajador en EEUU, raro ¿no?

Pero no se crean. También desde la llamada “Izquierda” las predicciones o análisis basados en deseos abundan por estas exaltadas calendas. Los hay desde la-derecha- de- la-Izquierda (conocidos entre ellos como Perestroikos) quienes a pesar de las innumerables declaraciones y documentos aclaratorios escritos por la delegación de las Farc en la Habana, escriben siempre con su buena fé lo siguiente: …”Por su parte las Farc han jugado un papel negativo con sus dilaciones en el reconocimiento de sus responsabilidades frente a las víctimas y en el uso de la expresión desafortunada de “nosotros somos víctimas”. Es cierto que las declaraciones de Pablo Catatumbo el 20 de agosto de 2013 introdujeron una pauta distinta en este tema. Así mismo, la exigencia de la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente genera muchas reservas que no encuentran comprensión en lo que una Constituyente significa como modelo de trasformación real de un país. La carta de 1991 se constituyó en referente de lo que algunos constitucionalistas han llamado “el nuevo constitucionalismo latinoamericano”…. (Ver Medófilo Medina Razón Pública 23.12.2013)

O desde la-Izquierda- de- la-Izquierda, llamados entre ellos extremo-izquierdistas, porque ven en la movilización social del pueblo trabajador o gentes del común que se ha venido dando en los últimos años en todo el territorio colombiano; ven el inicio de una semi- cuasi- rebelión popular y entonces, henchidos de buenos deseos democráticos y populares, escriben equivocadamente lo siguiente:

…..”El mayor peligro del momento consiste en que una buena parte de nuestra Izquierda está en la dinámica de apoyar en una eventual 2ª vuelta electoral a Santos y de participar en su gobierno para “gestionar la paz”. Muestran a todas luces una posición conciliadora, le temen a una verdadera rebelión popular y transitan por el camino de la institucionalidad Burguesa. Dentro de esa estrategia también aparece la propuesta de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente”... (Ver Fernando Dorado. Rebelión.org 30.12.2013)

¿Coincidentes los dos extremos de la llamada Izquierda colombiana en su oposición a una Asamblea Nacional Constituyente, no? Y de contera, si nos atenemos a lo escrito, coincidentes también con la cerrada oposición a la misma, que dese el inicio de los diálogos de la Habana viene haciendo JM Santos, jefe de una de las fracciones de la oligarquía que se quiere apoyar o derrocar, en los respectivos análisis.

Parece que no hubieran leído el artículo del Washington Post (21.12.2013) donde las periodistas Elyssa Pachino y Julie Tate desnudan el programa secreto e ilegal de la CIA, financiado con fondos secretos de los contribuyentes estadounidenses, el que también en uno de los casos violó la legalidad Internacional con el bombardeo al Ecuador desde territorio colombiano, para asesinar con bombas inteligentes al comandante de las Farc Raúl Reyes y las decenas de personas de diversos países que lo acompañaban en ese momento.

Les convendría volver a repasarlo detenidamente, para que confirmen definitivamente las siguientes hipótesis:

1-Quien y cuál es el ADVERSARIO DIRECTO al que la insurgencia colombiana está enfrentada, y, cuales son los métodos ilegales, ilegítimos y secretos de financiación y de guerra limpia y heroica que utiliza.
2- La incapacidad política y militar del llamado ejército de Colombia para enfrentar y derrotar a la Insurgencia colombiana, no en la falsimedia con declaraciones del Mindefensa o del presidente JM Santos, sino DIRECTAMENTE, con el medio millón de soldados que tiene y con la gigantesca panoplia táctica que le suministra el Imperialismo y que consume el 6% del PIB colombiano. Entonces surge una hipótesis subsidiaria: ¿Podrá el heroico ejército colombiano solo y sin la ayuda de la CIA-gobierno USA; podrá derrotar a la insurgencia de Colombia?
3-Cómo los mismos aliados estadounidenses no confían en los mandos del ejército colombiano, ni en la “índole” de los presidentes Uribe Vélez o Santos (no les suministraron las claves de las bombas inteligentes por temor a que las usaran contra ellos)
4- Cómo la táctica imperialista de asesinar mandos guerrilleros para quebrar la resistencia armada al exterminio oligárquico-imperialista de 60 años y que no les dio el resultado de derrotarlos como lo esperaban, es la misma táctica clandestina e ilegal del PLAN CÓNDOR que ensangrentó al Cono Sur de América durante 3 décadas dejando más de medio millón de muertos, la misma que asesinó en Bogotá al dirigente popular Jorge Eliecer Gaitán en 1948 y la misma que se utilizó en el Plan Lasso en 1964 contra Marquetalia.
5- En ningún caso (léase bien: ningún caso) el plan del gobierno de los EEUU-CIA contempló atacar a los Paramilitares a pesar de haberlos catalogado como terroristas y haberlo publicado (retóricamente) ante el mundo. Los narco-paramilitares que están presos en EEUU, lo están como Narcotraficantes y en ningún caso como Paramilitares a su servicio. Es decir, el asesinato de los comandantes guerrilleros colombianos fue, y es, una operación extra-territorial íntegramente estadounidense, financiada con fondos (ilegales) estadounidenses, planeada y ejecutada totalmente con personal y tropas estadounidenses, con tecnología y bombas estadounidenses pero en territorio colombiano, y en una ocasión, en territorio ecuatoriano.

Así pues amigos y enemigos de la Izquierda que, si de estrategia vamos a hablar, los hechos y la realidad colombiana muestran muy a nuestro pesar dos cosas:

1- Que la guerra de guerrillas en Colombia no ha sido derrotada a pesar de las bombas inteligentes y toda esa monstruosa capacidad destructora de los EEUU y de los monstruosos presupuestos ilegales y clandestinos por ende ilegítimos que ha usado para aplastar al pueblo trabajador Colombiano.
2- Que la movilización social popular que se ha venido dando y acumulando lenta y gradualmente en los últimos años indican que en lo social, la tesis de Gramsci de que la movilización social y política es semejante o mejor, debe seguir las reglas de la “guerra de posiciones” es correcta, y puede desatar (si persiste y es bien conducida) potencialidades insospechadas hacia el futuro.

En breve: que en Colombia se están dando simultáneamente (así no se quiera) dos luchas revolucionarias. Una guerrillera de movilidad extrema y otra de posiciones, de acumulación de fuerzas y experiencias políticas y sociales con una movilización social popular amplia y unitaria, pidiendo paz con justicia social, democracia plena y soberanía hasta lograr una nueva calidad político social y, se PUEDA imponer el camino a una Nueva Colombia, la que como enseñó el maestro Gramsci, no se debe abortar con entreguismos como tampoco con precipitudes extremas.

En el trópico “no por mucho madrugar amanece más temprano”: Hay que dejar que la luz del día muestre mejor la realidad que se está dando en Colombia, sin el turrón y la miel navideña porom pon pon: Guerra de guerrillas móvil en lo militar con un intento serio para finalizarla en La Habana, y, guerra de posiciones, según el símil gramsciano, en lo político-social. Ese será el pronóstico no solo para el 2014, sino un poquitico más larguito.


(*) Alberto Pinzón Sánchez es médico y antropólogo colombiano

 
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La destitución de Petro alcalde de Bogotá: El golpe de estado a la soberanía popular

Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2013




La plaza de Bolívar, ahora, la plaza de las y los indignados. ¡Constituyente Ya!
Comienzo por hacer la precisión de que sobre este asunto se habrán escrito ya hoy a 24 horas después de producido el hecho, cientos de artículos y se escribirán cientos más. Opino sin embargo que el momento lo amerita y con creces. La razón de esto es que la destitución del Alcalde Mayor de Bogotá Gustavo Petro va mucho, pero mucho más allá de las simpatías o solidaridades que se tengan con él, y de los importantes efectos que a nivel del juego político, burocrático, contractual, es decir del poder como ejercicio personal o partidista, una decisión tan trascendental genera. Estando desde luego presentes esas dimensiones que serían las más obvias y superficiales, la decisión del Procurador General Alejandro Ordóñez de destituir e inhabilitar por quince años al alcalde tiene una mucho más delicada y en un doble sentido, grave significación.
  1. Se trata como bien lo caracterizó el alcalde Petro en su histórico discurso en una abarrotada Plaza de Bolívar auto convocada la tarde del 9 de diciembre, de que la destitución comporta un Golpe de Estado. Que a su vez expresa la decisión –fiel a su tradición- de la fracción hegemónica del Establecimiento, de hacer valer a como de lugar –motosierras si es el caso, ahora más aséptica- su concepción fascista de la sociedad. La cual tiene como eje, la exclusión del diferente y de la diferencia. Es decir, discursos y declamaciones de por medio, una concepción totalitaria del poder que reclama el monopolio de su ejercicio. Y esta exclusividad, como muy bien lo referenció históricamente el alcalde Petro, combinando todas las formas de lucha en la medida que sea necesario. En este caso, la manipulación de la norma, la burda instrumentación de la Constitución para tomar decisiones ilegítimas, vestidas de legalidad.
Esta doble dimensión de la insólita destitución del alcalde de Bogotá, resalta evidente y descarada tanto en el texto de la prosopopéyica alocución del Procurador General donde orgulloso daba cuenta de su hazaña, como en los antecedentes de ella. En cuanto a lo primero, inaudito que se reconozca que el “crimen” del Alcalde Petro fue desprivatizar el negocio de la recolección de las basuras, con lo cual atentó contra el sacrosanto valor de “la libertad de empresa”. Dicho en carta blanca, se criminaliza el hecho de que cientos de miles de millones producto de un servicio público de resorte del Estado, hayan dejado de ingresar a los bolsillos de codiciosos capitalistas, para revertir al presupuesto distrital con destino a proyectos sociales siempre económicamente deficitarios. Esto ya es una perturbadora muestra de cómo el neoliberalismo es un modelo cuyo norte no es el bienestar común sino la apropiación privada de la producción social. Y cuyo sistema político sería la democracia pero en el sentido más formalista, si y sólo sí le es instrumental a dicho fin. Si no, Pinochet en Chile, Videla en Argentina y Ordóñez en Colombia –a otro nivel es justo aclararlo-, enseñan cómo procede el poder al servicio de ese modelo. Porque no lo dude nadie: la actuación de Ordóñez es en rigurosos términos políticos y sin retórica alguna, un acto antidemocrático, despótico, contrario al manoseado Estado Social de Derecho, determinado por la prevalencia del interés privado frente al público-social. Que fue lo que inclinó el fiel de la balanza; lo que orientó el inflexible tajo abierto por la severa espada que sostenía no la diosa Temis muy bien vendada, sino el Fiel Inquisidor con los ojos bien abiertos.
En cuanto a los antecedentes de la decisión, no es dato de poca importancia el que su sentido ya era debatido en muchos medios. Por qué? Precisamente porque se tenía y tiene como cosa cierta dentro de la concepción del Estado neoliberal cuya naturaleza es ser excluyente y por lo mismo con tendencia totalitaria, el no aceptar que en su seno haya disidencias. Que existan visiones distintas de la economía y de ese Estado como agenciador del bien común, en particular de las mayorías desposeídas. Esto es una herejía inadmisible. Y para eso están las “fuerzas del orden” que controlan y reprimen la insatisfacción social, los Parlamentos que hacen las leyes legalizadoras del modelo y los Alejandros Ordóñez que fulminan política y jurídicamente al disidente. Con el agravante en el caso de este funcionario, que su ideología extremista lo hacía ver a Gustavo Petro, hombre como el que más honrado en su compromiso con la paz y la civilidad, a la manera de un guerrillero ateo y comunista. Sin necesidad de que fuera ninguna de las tres cosas.
  1. El debate que la anterior interpretación de la sanción disciplinaria ha generado y que es el punto de vista de la ciudadanía que no por nada se volcó espontáneamente a la Plaza de Bolívar este 9 de diciembre en solidaridad con su Alcalde y repudio a la alcaldada del Procurador –en realidad mucho más que esto porque pese a todo Ordóñez no es un ignorante-, sin perjuicio de otra razón igualmente poderosa y más fina jurídicamente. Se trata, y no en balde lo gritaban multitud de pequeños carteles que portaban los manifestantes, de que a las luces del mandato constitucional –art- 3º- que consagró la soberanía popular, carece de toda razón y validez que un funcionario elegido por el pueblo –alrededor de setecientos treinta mil votos-, pueda ser revocada esa clara y contundente expresión de soberanía popular, por la decisión de una sola persona. Que además, no ha sido elegida popularmente, sino nombrada. De modo que si el Procurador General tenía esa legitimidad en la normatividad vigente al amparo de la Constitución de 1986 cuando regía el concepto de “soberanía nacional” y los alcaldes no eran elegidos popularmente, hoy, cuando cambió ese concepto de soberanía para radicarla en el pueblo, pero para mayor abundamiento de razones, los alcaldes son elegidos por el voto popular, ha desaparecido la autoridad del Procurador para destituirlos. Es lo que se llama inconstitucionalidad sobreviniente; cuando una norma constitucional al amparo de una Carta, deja de serlo al promulgarse otra.
Por ello los concentrados, la mayoría humildes, portaban rústicos cartelitos donde le increpaban al Procurador que por qué los despojaba del ejercicio que hicieron de su soberanía al votar por el Alcalde.
  1. Admiración produce la reacción del alcalde Petro ante su destitución. Leyó con inteligencia el momento. Tomó lecciones de la historia. Recordó la Plaza Tahir en El Cairo. Calibró la correlación de fuerzas y al tiempo que vio la abismal desventaja que tenía frente a un Establecimiento todo en contra –encabezado por un presidente sinuoso-, percibió el abrumador respaldo popular de que gozaba. Y se apoyó en éste. Llamó al pueblo, y le dijo: “Voy hasta donde Uds. quieran”. Y le plantó cara al agravio: recogió el guante y llamó a constituir un gran movimiento social de Indignados que se tome las plazas del país en particular la de Bolívar en Bogotá, para decirle al despotismo gobernante: ¡No pasarán!

(*) Luz Marina López Espinosa es integrante de la Alianza de Medios por la Paz.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Llaman a jornada de solidaridad y oración por la libertad de miles de presos políticos



7 de diciembre: "Esta Navidad no estamos todos: ¡faltan los presos políticos!"


La convocatoria de la comisión de solidaridad del Partido Comunista, Marcha Patriótica y demás grupos y colectivos de solidaridad señala que por eso hoy los que gozamos de una mediana libertad, les decimos a esos siete mil quinientos queridos compatriotas que no están solos, al igual que no lo están los Cinco Héroes cubanos encarcelados por enfrentarse al imperio en defensa de su patria, como la nuestra, sometida o perseguida por él.

La actividad en solidaridad con las detenidas políticas y los presos políticos y en exigencia de la libertad  será a partir de las 10 de la mañana en la sede del sindicato de la construcción  SINDICONS en la carrera 12 N° 5 sur – 51,   Barrio Ciudad Berna, al lado del Policarpa en la capital de la república. La jornada contará con asistencia de familiares de miles de prisioneros políticos y sociales e incluye la recolección de  contribuciones en dinero en efectivo, ropa nueva, kits de aseo y útiles de estudio para la navidad de nuestros presos.

El lema de la jornada  es “En esta navidad no estamos todos. ¡Faltan los presos políticos!” consiste en llevar a cabo oraciones  por la paz y la libertad de más de 7.500 luchadores populares a quienes el Estado les está negando sus derechos constitucionales de todo orden, incluidos los de gozar de su familia, desarrollar su personalidad, tener acceso a la salud, ejercer su libertad de conciencia y de pensamiento, así como el cada vez más reconocido –y conculcado-  en el mundo, el derecho a la protesta.

La convocatoria de la comisión de solidaridad del Partido Comunista,   Marcha Patriótica  y demás grupos y colectivos de solidaridad  señala que por eso hoy los que gozamos de una mediana libertad, les decimos a esos siete mil quinientos queridos compatriotas que no están solos, al igual que no lo están los Cinco Héroes cubanos  encarcelados por  enfrentarse al imperio en defensa de su patria, como la nuestra, sometida o perseguida por él.  “Y nos levantamos para decir ¡Basta! de tanta ignominia, de tanta opresión y tanta guerra en aras de que el imperio con la complicidad de sus agentes nacionales de los partidos tradicionales y los gremios del capital se apropie de las riquezas naturales de nuestra patria además de su soberanía. Y ¡Basta! de que para ese nefando fin, nuestros mejores hombres y mujeres  tengan que pagar el precio de la tortura, el  desplazamiento, el asesinato y la cárcel” indican.

Agregan: “Por eso hoy, en este Diciembre de 2013,  la Comisión de Solidaridad del Partido Comunista Colombiano,  convoca a los trabajadores, los estudiantes, los profesores, los intelectuales y los sindicalistas, así como  a los creyentes y a los agnósticos, para que hagamos un frente común por la libertad de nuestros presos políticos, y  comencemos con la Oración por la Paz que como acto de fe,  solidaridad  y  compromiso con la Democracia y la Justicia Social por la que ellos sufren penalidades, haremos este siete de diciembre”.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Continúa persecución antisindical Tres sindicalistas petroleros presos por defender derechos




Se trata de los trabajadores petroleros Héctor Sánchez Gómez, José Dilio Naranjo y Campo Elias Ortiz, quienes fueron detenidos este 4 de diciembre, en tres lugares diferentes del país, por denunciar los delitos y violaciones laborales, sociales y ambientales que comete la Multinacional Pacific Rubiales en Colombia.


FOTO: Trabajadores petroleros Héctor Sánchez Gómez, José Dilio Naranjo y Campo Elias Ortiz.
Se ha organizado un mitin en protesta a la crimanilización de la protesta social frente a los Juzgados de Paloquemao en Bogotá.
El sindicato petrolero USO pide la solidaridad nacional e internacional del movimiento sindical y organismos defensores de derechos humanos con los detenidos por defender los derechos de los trabajadores petroleros. La USO llama a denunciar el regimen antisindical auspiciado por el gobierno colombiano en favor de las compañías multinacional que saquean los recursos nacionales.
La directiva nacional sindical petrolera denuncia que los detenidos son activistas de esta organización sindical en la zona de Rubiales, departamento del Meta, llanos orientales. Señalan que la detención hace parte de una peligrosa persecución contra este sindicato y sus dirigentes por exigir los derechos laborales y las libertades sindicales de los trabajadores petroleros, especialmente en la multinacional Pacific Rubiales.

Foto: http://www.pacocol.org/index.php/noticias/7318-en-colombia-continua-persecucion-antisindical-tres-sindicalistas-petroleros-presos-por-defender-derechos


jueves, 21 de noviembre de 2013

La doble moral de Álvaro Uribe y demás directivos de su “Centro Democrático”

A cualquier cosa llaman democrático los oligarcas neoliberales. belicistas, jalabolas de emperadores privados y esttales; también de dioses. Blasapisguncuevas.


Barómetro Internacional


Cuando finalizaba sus estudios de abogado, Álvaro Uribe Vélez participó en la patraña mediante la cual los gringos y la empresa Mineros Colombianos se burlaron de la Nación y birlaron los fondos de pensiones, prestaciones sociales y otros derechos de los trabajadores de la Compañía Minera Chocó Pacífico, filial de la International Mining Corporation de New York, y de las comunidades donde dicha compañía había realizado sus actividades mineras depredadoras por más de 70 años. Finalmente Álvaro Uribe, al ser nombrado gerente de la sucursal del Chocó, utilizó los recursos financieros y bancarios de ella para sanear los pasivos de las sucursales de Antioquia, al tiempo que se llevó hacia esas sucursales todo el stop de maquinarias, equipos y repuestos nuevos dejados por los gringos, porque ya su familia y la de su exministra de educación, Cecilia María Vélez White, habían adquirido la mayor parte de las acciones de las mismas, dejando a estas comunidades y trabajadores en las más penosas condiciones. Durante sus gobiernos no se preocupó por establecer los servicios públicos de saneamiento básico ni las obras viales mínimas para el despegue del desarrollo de comunidades afrocolombianas. Sin embargo, se ha mantenido vociferando la frase racista y lastimera: “Quiero mucho a los negritos”.
Abundantes testimonios e investigaciones de las cortes y de corporaciones dedicadas al tema de la violencia, que han demostrado que Álvaro Uribe y su familia estuvieron asociados con Pablo Escobar, los hermanos Castaño Gil y al grupo de Salvatore Mancuso, los narco-paramilitares más crueles y terroristas que han producido el mayor volumen de crímenes y de violencia en nuestro país. Sin embargo, con lenguaje prestado a los Bush, el ex presidente Uribe vive pronunciándose contra el “terrorismo guerrillero” y el “terrorismo internacional”, como si existiera un terrorismo bueno y otro malo. Según su postura, el terrorismo bueno es el practicado por él y sus amigos, incluido el de los ex presidentes Bush de USA.

Existen abundantes testimonios de que el narco-paramilitarismo llevó a Uribe Vélez a la Presidencia de la República, con base en un pacto secreto de “refundación de la patria”, desconociendo a la Constitución Nacional por lo cual la volvió colcha de retazos para adaptarla a sus intereses cuando fue Presidente de la República. Pacto mediante el cual además, protegió y fortaleció a estas bandas con las Cooperativas Convivir y propiciando su alianza con altos mandos del Ejército Nacional y la Policía Nacional, mediante la cual produjeron masacres, desapariciones, asesinatos selectivos de líderes comunitarios-sindicales y de la oposición, asesinato de periodistas críticos del narco-paramilitarismo, desplazamientos forzados, despojos y usurpaciones de tierras y propiedades agrarias de familias campesinas, pequeños y medianos productores agropecuarios. Pacto que se protocolizó tan pronto llegó a la Presidencia de la República con los Acuerdos de Ralito; así posteriormente haya traicionado a sus antiguos compañeros de proyecto político-económico, tal como lo manifestó uno de los capos narco-paramilitares del grupo de Mancuso al ser obligado a abordar el avión de la DEA, rumbo a las cárceles de USA. Sin embargo, vive vociferando sobre el respeto a la democracia, “la seguridad democrática” y a los derechos constitucionales y legales de los ciudadanos.

Abundan testimonios de que su hermano Santiago Uribe Vélez con algunos de sus primos conformaron un grupo narco-paramilitar que operó en el corredor que va desde Puerto Salgar a Yarumal, Bajo Cauca y Nordeste antioqueños, generando terror con los más horribles crímenes, desapariciones, desplazamientos forzados y masacres especialmente contra la oposición. Todo lo cual contó con la anuencia de Álvaro Uribe Vélez; sin embargo, continúa presentándose como paladín de la democracia y la justicia social, y a su familia, como la más honesta, justa y recatada. Cuando lo único que les ha interesado es conseguir dinero y engrosar su patrimonio familiar, sin importar los medios y las formas. Es decir que Maquiavelo les ha quedado enano.

La doble moral uribista se manifestó con la mayor desfachatez el pasado 27 de octubre, cuando en su convención eligió candidato para las próximas elecciones presidenciales y donde Uribe y su séquito de aduladores se despacharon contra las negociaciones de paz con la guerrilla, con afirmaciones falaces de que había entregado el poder a Santos con la guerrilla de la FARC vencida y la “seguridad democrática” consolidada, por lo cual dizque no hay nada que negociar con este movimiento insurgente, sino “arreciar el combate militar”. Lo preocupante es que los voceros del uribismo no manifiestan nada contra las bandas narco-paramilitares que continúan cometiendo horrores por todo el país. Parece ser que como la violencia paramilitar les ha dado tan buenos resultados económicos y políticos, no les importa que el país se continúe desangrando y la dignidad de nuestras comunidades continúe mancillada, tanto por los grupos armados ilegales, como por las fuerzas armadas estatales, en medio de las confrontaciones armadas.

Los voceros del uribismo en su convención se pronunciaron a boca llena contra la corrupción pública, pero realmente que en nuestro país no ha habido gobierno donde se haya dado tanto derroche de corrupción como en el suyo, incluida la fuerza pública con sus falsos-positivos y desfalcos al fisco. Al punto que las cárceles no están alcanzando para albergar a sus antiguos altos funcionarios condenados por este tipo de delitos. Entre otras cosas, aprovechándose de que la Nación ponía el 70% de los recursos para las grandes obras de nuestro Distrito Capital, Uribe recomendó al encarcelado exalcalde Samuel Moreno Rojas contratar con las empresas del grupo hampón de los Nules, al igual que hizo con otras entidades estatales, y con ello llevó a que este grupo manejara contrataciones por más de 5 billones de pesos durante sus dos mandatos, y en esta misma medida propició para que este grupo le robara al Estado Colombiano billones de pesos en contubernio con altos funcionarios públicos corruptos y calanchines.
Algunos periodistas se han apresurado a calificar al recién elegido candidato presidencial del uribismo, Oscar Iván Zuluaga, de “buen candidato por su seriedad”. Pero no puede ser buen candidato una persona que llegó al Congreso de la República cabalgando en uno de los partidos de la parapolítica, Convergencia Popular Cívica, el mismo en que llegaron otros exparlamentarios que hoy están presos o han pagado condenas por la parapolítica, como Rocío Arias y Carlos Clavijo; que haya andado tan mal acompañado de narco-paramilitares confesos como Ernesto Báez, Alias “Macaco”, preso en USA, y Maribel Gálvis. Que hoy continúe tan mal acompañado por personajes funestos como Pacho Santos, quien le pidió a Mancuso que creara un bloque narco-paramilitar en nuestro Distrito Capital; del exministro uribista Fernando Londoño que además de realizar escritos enaltecedores del narco-paramilitar Carlos Castaño Gil, le robó títulos valores a la Nación, por lo cual fue obligado a renunciar al Ministerio del Interior y de Justicia; de José Obdulio Gaviria, exabogado y representante de negocios de Pablo Escobar; de los Araujo, complicados en toda clase de negocios criminales con el narco-paramilitarismo en nuestra costa atlántica, por lo cual algunos de ellos han estado en prisión; del exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos, quién también llegó al Congreso de la República y a la Gobernación de Antioquia cabalgando en el partido para-político de los Araujo, Alas Equipo Colombia, que hoy está preso por para-política y que en medio de las masacres y desplazamientos forzados provocados por el narco-paramilitarismo en el Urabá, especialmente en el territorio chocoano de Bajirá, resultó como propietario de grandes extensiones de tierras, por lo cual durante su mandato como Gobernador de Antioquia, abuzando del poder, se afanó porque el Congreso de la República acogiera la pretensión de la clase oligárquica de este departamento de adherir esta porción del territorio chocoano a su departamento, para poder realizar con el presupuesto del mismo obras de infraestructura que valorizaran las tierras conquistadas y necesarias para poner a funcionar la industria de la palma aceitera y la producción de agrocombustibles para exportar a USA. Entre otros.

Álvaro Uribe Vélez ha demostrado representar a una clase burguesa-oligárquica, rentista y pro-yanqui, emergente a partir de los años de 1980 a través del narcotráfico, el contrabando, la evasión de impuestos y la combinación de negocios lícitos con los ilícitos, cuyo interés principal es engrosar sus patrimonios a como dé lugar, inclusive disponiendo para ello de las finanzas, ingresos y patrimonio de la Nación, sin importarle entregar el país a la voracidad del Imperialismo Estadounidense, a condición de ser beneficiados/as con su participación en las ganancias que logren sus compañías multinacionales y transnacionales en nuestro país, y que le perdonen las faltas cometidas en lo personal y/o por sus familias con los negocios ilícitos. Esta burguesía emergente se propuso desplazar del poder político a la clase burguesa-oligárquica tradicional a como diera lugar; proyecto iniciado por Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha, aliándose con los políticos más arribistas y corruptos de entonces, tales como Santofimio, Porras, Garavito, Álvaro Uribe Vélez y otros. De tal manera que llevar nuevamente al uribismo a la Presidencia de la República sería condenar a nuestro país a más empobrecimiento, violencia, desplazamiento forzado, saqueo y depredación de sus ecosistemas por parte de grandes compañías nacionales y extranjeras. Camaleónicamente amparado con la doble moral uribista.

Fuente: http://barometrointernacional.bligoo.com.ve/jose-eulicer-m-renteria-la-doble-moral-de-alvaro-uribe-y-de-su-denominado-centro-democratico