martes, 20 de agosto de 2013

"Idealismo post adolescencia"





Resulta que hay una condición sicológica –no está claro si es síndrome, fase, enfermedad, locura o qué– que se llama idealismo post adolescencia. Parece que el síntoma principal es cuando uno, por ninguna razón, cree o está convencido de que puede cambiar el mundo.

Bradley Manning, el soldado responsable de la mayor filtración de información clasificada de la historia y que esta semana será sentenciado por atreverse a revelar lo que el gobierno hacía en nombre del pueblo (pero ocultando los hechos para el propio bien, y la seguridad), aparentemente sufre de esta condición.

A quienes impulsan políticas bélicas para matar y destruir poblaciones, intervenir, invadir y mantener el asedio contra pueblos enteros, no se les clasifica dentro de algún padecimiento o alguna condición sicológica ni enfermedad, y mucho menos se considera que estén locos; aparentemente todos ellos son normales.

El capitán naval David Moulton, siquiatra militar, testificó la semana pasada, en el consejo de guerra de Manning, que el soldado padecía de una lista de condiciones sicológicas, incluido el idealismo post adolescente. Esto, según Moulton, era porque Manning tenía la impresión de que la información que estaba filtrando cambiaría la manera en que el mundo veía las guerras en Irak y Afganistán, y de hecho, guerras futuras. Agregó que Manning creía que su acción llevaría a un bien más grande: la sociedad entera llegaría a la conclusión de que la guerra no valía la pena, que ninguna guerra valía la pena.

Comentó que en el idealismo post adolescente, alguien verdaderamente siente que puede lograr un impacto social. Añadió que es “un momento en el cual la persona… está enfocada en marcar una diferencia en el mundo, en alcanzar cambios sociales, cosas así… es un periodo de transición en el que uno aún tiene algo del idealismo de juventud”.

El próximo fin de semana se cumple en Washington el 50 aniversario de la histórica Marcha por Empleos y Libertad del movimiento por los derechos civiles encabezado por el reverendo Martin Luther King, donde pronunció su famoso discurso Yo tengo un sueño. Ese 28 de agosto de 1963, cientos de miles demandaron igualdad, libertad y empleo para todo ciudadano, y King, con su retórica extraordinaria, declaró: “les digo hoy, mis amigos, que aunque enfrentamos las dificultades de hoy y mañana, aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente enraizado en el sueño americano. Tengo un sueño de que un día esta nación se levantará, y vivirá el significado real de su credo… que todos los hombres son creados iguales”. Continuó: tengo un sueño de que mis cuatro hijitos un día vivirán en un país donde no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter.

Afirmó que llegaron a Washington para “recordar a America la urgencia feroz del ahora… Ahora es el momento de hacer real la promesa de la democracia. Ahora es el momento de salir del valle oscuro y desolado de la segregación al camino soleado de la justicia racial… Ahora es el momento de hacer que la justicia sea una realidad para todos los hijos de Dios”.

Otros también soñaron que podían cambiar este país, organizando, defendiendo principios, denunciando injusticias, creando nuevos movimientos, toda esa historia que sólo a veces se cuenta (por ello, la importancia de historiadores como Howard Zinn). Las luchas sindicales, los movimientos contra las guerras, por la defensa del medio ambiente, por los derechos de las mujeres, de los gays, de los inmigrantes y más, continúan hoy día.

Jóvenes estadunidenses e inmigrantes integrantes de una nueva agrupación llamada Dream Defenders (Defensores del Sueño) ocuparon oficinas del capitolio del estado de Florida durante 31 días para denunciar leyes que se usaron para justificar el asesinato del joven afroestadunidense Trayvon Martin, acción que será seguida por un esfuerzo por empadronar nuevos votantes para enfrentar al poder conservador en el estado. La acción llegó a tener perfil nacional, y figuras como Harry Belafonte y Jesse Jackson acudieron para acompañarlos y expresar que son la nueva generación que hereda las luchas anteriores, y por lo tanto parte de la esperanza de un futuro diferente en este país.

A la vez, el movimiento de defensa de los derechos de los inmigrantes –el cual es considerado el nuevo movimiento de derechos civiles por algunos de los que acompañaron a King hace 50 años– se ha visto revitalizado por inmigrantes jóvenes que se han atrevido a enfrentar de manera directa a las autoridades, desde alguaciles locales, agentes de migración, hasta legisladores federales y al mismo presidente con su consigna indocumentado y sin miedo, en demanda de derechos básicos y de poner fin a las deportaciones y hostigamiento a sus familias y comunidades.

Trabajadores inmigrantes, desde los campesinos de Florida hasta los lavadores de coches o los jornaleros urbanos, también han redoblado esfuerzos en demanda de sus derechos laborales y una vida digna. Así, desde el sector más vulnerable renace parte del movimiento sindical en este país, con hazañas como las de la Coalición de Trabajadores de Immokalee, que enfrenta a las empresas más poderosas del sector alimentario y ha ganado ya varias batallas en sus demandas de alimento con justicia, incluida la liberación de miles de trabajadores que laboraban en condiciones de esclavitud.

Por otro lado están los maestros que se han rebelado contra reformas impulsadas por los políticos y los hombres más ricos y poderosos del país, en defensa de la educación pública como derecho básico para todos, como algo fundamental para defender la democracia y para que los estudiantes puedan seguir soñando en algo más que su papel en el mercado.

Al parecer, todos estos, entre tantos más, desde King hasta los soñadores de hoy, padecen de esa enfermedad llamada idealismo post adolescencia. Seguro que ya está en desarrollo una pastilla que se pueda recetar para aliviar ese malestar. Pero uno puede seguir soñando que no hay remedio para ello. Ojalá sea una enfermedad muy contagiosa.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/08/19/opinion/027o1mun

lunes, 19 de agosto de 2013

Prisionero cubano padece por desatención médica en EE.UU.



CubaSí


Ramón Labañino, el luchador antiterrorista cubano preso en Estados Unidos camina con dificultad debido a la falta de una adecuada atención médica, declaró en esta ciudad peruana su esposa, Elizabeth Palmeiro.

Entrevistada por Prensa Latina, Palmeiro indicó que su esposo tiene problemas para caminar, por sufrir de una artrosis que no ha sido tratada debidamente.

Destacó sin embargo el optimismo y la elevada moral que mantiene el prisionero, a quien, junto a dos de sus hijas, visitó recientemente en la prisión de Ashland, Kentucky.

Labañino es uno de los cinco luchadores antiterroristas cubanos apresados hace casi 15 años, cuando recogían información sobre grupos terroristas y sus aprestos de ataques contra Cuba, e injustamente condenados a largas penas de prisión.

De los cinco, solo René González ha sido liberado, tras cumplir la mayor parte de su condena, y la libertad de los presos es uno de los principales puntos del temario del XIV Encuentro Peruano de Solidaridad con Cuba que se abre mañana aquí, con Palmeiro como invitada.

Ella dijo en la entrevista ser portadora de un mensaje de reconocimiento de Ramón, René y sus compañeros Antonio Guerrero, Fernando González y Gerardo Hernández, así como de sus familias, por la labor de difusión que se desarrolla en Perú sobre el caso, principalmente por parte del Comité Peruano de Solidaridad con los Cinco.

Destacó la necesidad de que se intensifique la solidaridad internacional con los Cinco Héroes, como los ha consagrado su pueblo, sean liberados y retornen a su patria, y aconsejó a los solidarios peruanos extender a nuevos sectores su labor de difusión del caso.

Llamó igualmente a los peruanos a informarse sobre el tema y señaló que bastará con que profundicen en él en Internet o a través de los activistas solidarios, para entender que se trata de una tremenda injusticia que sufren las familias de los presos y el pueblo entero de Cuba.

Según Palmeiro, intensificar la solidaridad con los Cinco es vital porque la actual es una etapa decisiva de la batalla por la libertad de los luchadores antiterroristas.

Explicó que el presidente norteamericano, Barack Obama, cumple su segundo mandato, en el cual tiene mayor margen de acción para adoptar medidas como el indulto a los prisioneros cubanos, por lo que deben multiplicarse las actividades para demandarle tal medida en cartas, mensajes y otros medios.

La visitante manifestó por otra parte que sintió una gran emoción al ver, frente al hotel abanquino en que se aloja, la plaza y el monumento en homenaje a la heroína Micaela Bastidas, compañera y lugarteniente de Túpac Amaru, en la rebelión indígena contra el dominio español, de 1780.

Señaló que, como cubana, conoce y admira al rebelde y su compañera, nacida en Abancay, y se declaró también impresionada por la geografía andina que pudo apreciar en el serpenteante camino de ingreso a Abancay, entre las montañas y abismos.

Nota original publicada en Prensa Latina.

Fuente: http://www.cubasi.cu/index.php?option=com_k2&view=item&id=20407:prisionero-cubano-padece-por-desatencion-medica-en-eeuu&Itemid=17


Periodista de revista "Time" quiere que un avión no tripulado mate a Julian Assange


rt.com / Agencias



 
Este sábado un corresponsal de la revista estadounidense 'Time' ha publicado un controvertido tuit en el que expresa su esperanza de que un avión no tripulado mate al fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange.

"No puedo esperar para escribir a favor de un ataque de drone que elimine a Julian Assange", reza el tuit de Michael Grunwald, el principal corresponsal nacional de la revista, galardonado con varios premios.

Su publicación ha generado indignación entre los usuarios de la Red, uno de los cuales tacha a Grunwald de "psicópata".

La madre de Julian Assange, Christine Assange, también ha respondido al mensaje provocador, escribiendo en Twitter que "lo más preocupante es que un periodista de la revista 'Time' instigue en público el asesinato del periodista Assange".

La madre del fundador de WikiLeaks subraya en sus tuits que Julian Assange y Wikileaks han sido galadonados con númerosos e importantes premios internacionales de Periodismo y Defensa de los Derechos Humanos, y recuerda que en 2010 la misma revista 'Time' nombró a Julian Assange 'persona del año', según la votación de los lectores.

"Obtendrás más premios de periodismo por estar bien informado y no por incitar al asesinato de un periodista éxitoso", escribe Christine Assange en dirección al periodista estadounidense.

El mismo portal WikiLeaks escribe en su cuenta de Twitter que se ha dirigido a 'Time' para exigir el despido de Grunwald, esgrimiendo que la revista debe mostrar que resulta inacceptable que un periodista sugiera que se mate a otro periodista o, de hecho, a cualcuier persona.

Tras la avalancha de críticas, el tuit fue eliminado y Grunwald se disculpó, reconociendo que el tuit era estúpido.

Julian Assange lleva más de un año aislado en la embajada de Ecuador en Londres, donde se refugió para evitar ser extraditado a Suecia y, posteriormente, a EEUU donde el australiano cree que podría ser condenado a muerte o a cadena perpetua por la publicación de miles de cables diplomáticos a través de su portal de filtraciones WikiLeaks.

Fuente: http://www.aporrea.org/internacionales/n234670.html


19 de Agosto Paro agrario y popular: ¿Un nuevo punto de inflexión en la lucha de clases?






Este lunes 19 de Agosto, comenzará el paro agrario y popular en Colombia, que marca un nuevo paso en la escalada de la conflictividad social que vemos en ascenso desde el 2008. En la lucha se encontrarán campesinos, cafeteros, cacaoteros, mineros, paperos, arroceros, algodoneros, trabajadores y usuarios de la salud, transportistas, mineros, estudiantes, junto a las principales expresiones organizadas de la izquierda y del sindicalismo. Este paro no es causa de la “agitación subversiva” que el gobierno denuncia cada vez que un pobre dice “basta”. No, este paro es consecuencia directa de la situación calamitosa en que vive la mayoría de la población, con la militarización de los territorios, la locomotora minero energética y la agroindustria, con los tratados de libre comercio hechos para beneficiar a los capitales extranjeros y a unos cuantos cacaos que están asociados a estos.
Este paro es un hecho de gran importancia pues plantea un escenario crucial de coordinación para el movimiento popular, que va forjando acuerdos unitarios y superando, en la lucha, históricas diferencias. También es un hito importante pues representa una respuesta contundente por parte del pueblo a un gobierno oligárquico que profundiza un modelo neoliberal rentista-dependiente, mientras refuerza un aparato represivo mediante la agudización del militarismo y la criminalización de la protesta social. Las movilizaciones recientes de mineros y de campesinos del Catatumbo han despejado toda sombra de duda de que la única respuesta que el pueblo puede esperar a sus demandas por parte del Estado, es plomo y represión. El régimen de Santos se ha dotado de dos instrumentos legales, totalmente ilegítimos, para fortalecer la represión y la violencia contra la protesta social: por una parte, está el fuero militar, que garantiza la impunidad de los soldados que asesinen, violen y torturen, y por otra parte, está la mal llamada Ley de Seguridad Ciudadana, que ya está siendo utilizada para amedrentar la protesta social. El gobierno amenaza a quienes ocupen las calles con penas de cárcel y da poderes extraordinarios a gobernadores y alcaldes para que repriman a los manifestantes [1]. Ya vamos entendiendo cómo le gusta dialogar a este gobierno violento y autista.
Cada cual tendrá su lugar en esta lucha. Los campesinos, que saldrán a las rutas a visibilizar sus miserias. Los trabajadores que se declaren en paro. Los estudiantes que salgan a unir su joven sangre con los descamisados. Los indígenas que se unan a sus hermanos trabajadores, campesinos y afrocolombianos demostrando que somos un mismo pueblo en lucha. La izquierda que trate de romper el cerco mediático con sus acciones solidarias. El movimiento solidario internacional que tendrá como tarea, poner desde el primer momento los ojos del mundo en Colombia, pues sabemos que la represión no se hará esperar.
Este paro es indicativo de que hay algo nuevo que está naciendo en Colombia. Todavía no tenemos un panorama acabado de este fenómeno social que se empezó a vislumbrar con las protestas de los corteros del Valle y la minga indígena y popular en el segundo semestre del 2008; que se siguió dibujado con las movilizaciones estudiantiles del 2011 que llevaron a la conformación de la MANE; que se insinuó en el Encuentro La Paz es la Ruta de Barrancabermeja el 2011; que comenzó a levantar cabeza en las movilizaciones campesinas-indígenas en el Cauca en Mayo-Junio del 2012; que ha tenido un eco resonante en la negociación política insurgencia-gobierno en La Habana; que se ha ido perfilando más y más con la gran movilización cafetera-cacaotera y con la rebelión del Catatumbo este año. El movimiento popular adquiere un carácter verdaderamente telúrico. Pero aunque no podemos apreciar en toda su magnitud este nuevo fenómeno que crece fundamentalmente en los campos de Colombia, sí hay una serie de constataciones que podemos hacer, que nos pueden servir de brújula para el actual momento.
Una primera constatación es que hoy, el sector que lidera de manera indiscutible las luchas populares en Colombia, es el campesinado. Lo que comenzó como un paro agrario, en el fragor de la movilización de los campesinos del Catatumbo, terminó jalando a algunos sectores urbanos y terminó por convertirse en un paro popular que está comenzando a sacudir al adormecido (y violentado) movimiento sindical. El campo colombiano es hoy el escenario principal de la confrontación entre el campo popular y el modelo económico y político oligárquico. Esto no es casual: tiene que ver con el carácter oligárquico del Estado y la naturaleza del bloque en el poder; tiene que ver también con el dinamismo que han adquirido, en los últimos quince años, la agroindustria y el sector extractivista; y por último, tiene que ver con un acumulado de resistencia de varias décadas del campesinado.
Una segunda constatación es que avanza un proceso de unidad y convergencia. En este escenario, la unidad se da orgánicamente (no espontáneamente) desde las luchas populares, desde abajo, no desde pactos equívocos electoreros, escenario predilecto de una cierta tradición socialbacana que, con el pueblo siempre a flor de labios, termina cooptando procesos organizativos populares, dividiéndolos, utilizándolos para fines mezquinos y alienando a sectores sociales. Ya la coyuntura electoral no es la que domina los discursos de unidad, sino que las organizaciones populares están pensando en proceso a largo plazo. No es de menor importancia que al calor de este proceso de lucha se plantee la realización, el día 31 de Agosto, del 2º Encuentro Nacional de Unidad Popular. Ni tampoco es menor el hecho de que se plantee la creación de una coordinadora de las jornadas de protesta a nivel nacional y departamental.
Una tercera constatación es que la lucha de clases está adquiriendo una dinámica que está comenzando a superar los vicios caudillistas y burocráticos de algunos sectores sociales, así como a desbordar los estrechos canales institucionales de domesticación de la protesta –por eso la violencia con que se la reprime. Esto no significa que los vicios caudillistas sean cosa del pasado, sino que la dinámica de lucha está dando señales de que, aunque aún pesen, ya no son paralizantes. Si ciertas dirigencias, bien sea por comodidad o conveniencia, optan por no apoyar la protesta social, sus bases sí que se movilizan. Esto es crucial, pues uno de los objetivos principales de la llamada “unidad nacional” del santismo fue cooptar y domesticar importantes sectores sociales (socialbacanería, indígenas y sindicales), en una especie de perversa inclusión por arriba, hecha mediante el agasajo a los caudillos, excluyendo a las masas. La CGT puede ser que no apoye el paro, pero muchas de sus filiales sí se sumarán. Si los caciques y su burocracia indígena no apoyan, sí lo harán los comuneros en la base que unirán sus manos con negritudes y campesinos. Hay que avanzar en la unidad desde abajo y en la lucha con estos sectores, más allá de acuerdos superestructurales.
Se han generado algunas plataformas reivindicativas para la lucha, siendo quizás la de mayor profundidad, claridad y convocatoria, la desarrollada por la Mesa Nacional Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo (MIA Nacional). Pero también las hay regionales y nacionales. Cada sector que participa y protesta tendrá sus propias demandas particulares. Un desafío para el movimiento popular será superar lo local, lo parroquial, lo particular, y poner por delante aquellos elementos comunes que engloben la lucha de la mayoría de los sectores organizados. Porque las demandas más sentidas del pueblo solamente podrán ser ganadas mediante una movilización de masas nacional. Ningún sector aislado podrá imponer su agenda a largo plazo y, no lo olvidemos, la negociación parcial de agendas locales o sectoriales es una eficaz manera de desactivación del conflicto social por parte de la oligarquía, sin que cambie nada. Tarea nada fácil esta de la convergencia; por ello es que ya hay sectores que, más allá de este paro indefinido, creen pertinente comenzar a organizar el Paro Cívico Nacional, que requiere niveles de coordinación y unidad cualitativamente superiores.
El pueblo no puede volver a creer en una oligarquía mentirosa, que no conoce la palabra honor y que se ha burlado sistemáticamente, por siglos, de ellos. Cafeteros, cacaoteros, paperos, transportistas, estudiantes, se movilizan porque no se les ha cumplido. Ninguna región, ningún sector, por separado, tendrá sus demandas satisfechas. Cada vez está más claro que los problemas que afectan a las mayorías requieren de soluciones de fondo, radicales, de una transformación desde las profundidades del país. Tarea que necesariamente es de masas. Y esta es, precisamente, la constatación más significativa que hacemos del actual proceso de convergencia hacia el paro: que las masas han vuelto a ser las protagonistas en la construcción de su propio destino. ¡Viva el Paro Agrario y Popular!

NOTAS:
[1] http://www.elespectador.com/noticias/politica/gobierno-advierte-pagaran-carcel-quienes-bloqueen-vias-articulo-440449

(*) José Antonio Gutiérrez D. es militante libertario residente en Irlanda, donde participa en los movimientos de solidaridad con América Latina y Colombia, colaborador de la revista CEPA (Colombia) y El Ciudadano (Chile), así como del sitio web internacional www.anarkismo.net. Autor de "Problemas e Possibilidades do Anarquismo" (en portugués, Faisca ed., 2011) y coordinador del libro "Orígenes Libertarios del Primero de Mayo en América Latina" (Quimantú ed. 2010).
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

domingo, 18 de agosto de 2013

Barrett Brown, el periodista especializado en espionaje que está en la cárcel


eldiario.es


Casos tan mediáticos como los de Julian Assange, Bradley Manning o Edward Snowden y otros como el de Aaron Swartz o Hervé Falciani como ejemplo europeo, han situado al activismo en la red y el filtrado y revelación de informaciones sobre el proceder de gobiernos, su diplomacia y el espionaje en el primer plano informativo. Acusados por el gobierno estadounidense de traición, el impacto mediático y social de sus acciones acumulan simpatías y movimientos de indignación. Sin embargo, actores menos conocidos de la misma historia sufren la parte más dura de la misma maquinaria que ponen en entredicho.
Barrett Brown, es considerado la mayor autoridad periodística actual acerca de todo el fenómeno surgido en torno a Anonymous, hasta el punto de ser considerado por muchos como una suerte de portavoz. Sus colaboraciones en diversos medios y las revelaciones a propósito de las ampliaciones que el espionaje privado de compañías como Stratfor o HB Gary tenía para la seguridad ciudadana lo situaron en el punto de mira de diversas agencias al quedar expuestas ante la opinión pública en diversos artículos en The Guardian, Al Jazeera, Huffington Post o New York Press.
El trabajo de interpretación de remesas de filtraciones por parte de Wikileaks y la publicación de enlaces a documentación obtenida por Anonymous sería el detonante para que en 2012 el FBI lo detuviera finalmente bajo la acusación de revelación de secretos tras varios registros infructuosos en su domicilio y el de su propia madre.
Entre las revelaciones más significativas en la trayectoria de Brown destaca la denuncia del proceso de privatización y delegación de servicios de seguridad y espionaje. En concreto, consiguó información para revelar que actualmente existen unas 2.000 compañías privadas vinculadas de un modo u otro a la seguridad privada y el espionaje en EE.UU.
Periodismo activista frente a la privatización del espionaje La trayectoria de este periodista desde 2005 pasa por sucesivas revelaciones en torno a la gestión del presupuesto de seguridad del gobierno estadounidense. Una de las más interesantes es la puesta en conocimiento público de la contrata de Trapwire para iniciar un servicio centralizado de videovigilancia con reconocimiento facial por parte del FBI. En su momento, la revelación de que la compañía Abraxas, propietaria de Trapwire y fundada por antiguos miembros de CIA, estaba desarrollando tal proyecto causaría revuelo mediático.
En 2009 inicia el Projecto PM, un sistema distribuido de colaboración para indagar sobre los contratistas privados del gobierno estadounidense que trabajan en los terrenos de la ciberseguridad, la inteligencia y la vigilancia. El mismo año, con la primera gran filtración de WikiLeaks, pasó a analizar los cables diplomáticos revelados y se involucra de lleno en la defensa de la transparencia y del caso abierto contra Bradley Manning.
En poco tiempo, Brown fue uno de los periodistas que más interés puso en las operaciones de Anonymous y los resultados de estas. Así la documentación que se hizo pública a partir de algunas de sus operaciones de infiltración fue pormenorizadamente analizada con revelaciones incómodas.
Apariciones suyas como las del documental We Are Legion y la dureza de muchos de sus trabajos periodísticos, acrecientan todavía más su vinculación pública con Anonymous, lo que junto al sigilo de sus miembros focalizaría aún más en su persona la animosidad de sus detractores.
Investigando a las contratas En 2011 Anonymous hackeó la compañía de seguridad HB Gary filtrando miles de correos electrónicos muy comprometidos. Entre lo más destacado estaban los planes para tratar de destruir la reputación de WikiLeaks y la imagen de sus principales protagonistas, especialmente Julian Assange. También parece que habían conseguido información acerca de miembros de Anonymous, la que pretendían vender al FBI. La difusión de dicha información por parte de Brown condujo al cese de su Director General, Aaron Barr.
Seguidamente, nuevas filtraciones sacaron a la superficie al Equipo Themis, un grupo de contratistas que planeaban demoler a grupos de hackers de Anonymous mediante la infiltración y la creación de perfiles falsos. Asimismo buscaban la forma de silenciar a periodistas simpatizantes con las operaciones de estos. Entre los nombres de los contratistas desvelados destaca la compañía Booz Allen Hamilton, para la que trabajaba Snowden, Palantir, dedicada a la minería de datos en redes y el contraespionaje o HBGary Federal de nuevo. Esta información puso en tela de juicio contratos públicos multimillonarios que en casos como el de Palantir, sumaban en 2011 más de 250 millones de dólares.
Una nueva remesa de filtraciones de WikiLeaks, y una operación de Anonymous esta vez en relación a la empresa privada estadounidense Stratfor, especializada en servicios de inteligencia y espionaje, puso sobre la mesa más asuntos comprometedores sobre los que Brown escribió profusamente. Asimismo fue de los primeros en alertar sobre la exposición de datos privados que la intrusión había provocado, sobre todo en lo que concernía a nombres y números de tarjetas de crédito. De hecho, el enlace a estos datos se había hecho público y precisamente Brown, alertaba de su existencia.
La puesta en conocimiento público de las contratas privadas en seguridad, su costo y su auténtica forma de operar, revelada a través de la documentación confidencial filtrada deja en muy mal lugar a todos los actores implicados en las sucesivas revelaciones en las que Brown juega un papel relevante en cuanto a su difusión por diversos medios.
Persecución y detención Convertido en objetivo de las mismas agencias que criticara, entre ellas el FBI, un primer registro de su domicilio en marzo de 2012 no consigue pruebas incriminatorias ni relación alguna con actividades de Anonymous. En muchos aspectos este acoso policial nos recuerda al sufrido por Aaron Swartz. La diferencia es que Brown, tras nuevos registros en el domicilio de su madre, realizó unas declaraciones en YouTube en las que comparaba a los miembros del FBI con el clan mafioso de los Zetas.
En septiembre de 2012 fue detenido por el FBI, en principio sin cargos. En octubre le denegaron la libertad bajo fianza y comenzó a formularse la acusación que desde entonces no ha parado de acumular cargos que no han hecho mas que dilatar la prisión preventiva a la que está sometido.
El texto incriminatorio es un compendio de enlaces y comentarios de Brown en medios como Twitter y YouTube, a través de los que se pretende trazar una relación entre este y hackeos e intrusiones informáticas de Anonymous. También se le acusa de conspirar para revelar información privada y actuar contra la autoridad federal, todo ello basándose en enlaces públicos y comentarios, muchos de ellos personales pero todos vinculados a su actividad periodística. Buena parte de su acusación recae en su supuesta colaboración con la intrusión en la red de Stratfor y el enlace a los datos analizados. A pesar de ello, no se ha demostrado ninguna relación de este con dicho hackeo, más allá de la crítica a dicha empresa.
En palabras de su abogado Ahmed Ghappour: "el problema es que haya empresas haciendo trabajo de inteligencia muy sensible para el gobierno. De ello se desprende que los enemigos de las empresas son también suyos y les interesa silenciar o enjuiciar periodistas que las investigan”.
En un momento particular en el muchas de las revelaciones perturban a la opinión pública, casos como el de Barrett Brown, un periodista especializado en el tema del espionaje, pueden indicarnos cuál sería el destino de gente mucho más implicada en las filtraciones como Snowden o Assange y las garantías jurídicas que pueden esperar.
Actualmente, existe una campaña abierta para dar a conocer este caso, con una página para financiar la defensa de este y la difusión de toda la información existente.

Fuente: http://www.eldiario.es/turing/privatizacion-espionaje-periodista-Barret-Brown_0_150485289.html

Por qué América es el mejor país del mundo?



Público.es


“¿Por qué América es el mejor país del mundo?” Esta es la pregunta que una estudiante de segundo curso de periodismo lanza al presentador de televisión Will McAvoy (interpretado por Jeff Daniels) en el episodio inaugural de la primera temporada de la serie Newsroom, cuya segunda etapa se emite ya en España. Uno de sus dos compañeros de debate resume su opinión en dos palabras: “Libertad y libertad”. La otra afina algo más: “Diversidad y oportunidad”. ¿Y McAvoy? Primero intenta salirse por la tangente (“Los New York Nets”, ironiza) pero, ante la insistencia del moderador, sufre un ataque de sinceridad y lanza una soflama cuyo contenido se resume como sigue:

América [nadie duda en EE UU del derecho a utilizar como exclusivo el nombre de todo el continente] no es el mejor país del mundo, ni siquiera el más libre. También Canadá, Japón, Alemania, España y hasta 180 Estados soberanos son libres. América ocupa el 7º lugar en alfabetización, el 12º en ciencia, el 49º en esperanza de vida. Sólo es líder mundial en número de presos por 100.000 habitantes, adultos que creen en los ángeles y gastos de defensa, más que los 26 siguientes juntos.

Así que la respuesta es no. América no es el mejor país del mundo. “Pero lo éramos”, sostiene McAvoy con verdades no tan irrefutables. “Defendíamos lo justo, luchábamos por razones morales, librábamos guerras contra la pobreza y no contra los pobres, nos preocupábamos por el prójimo, construíamos grandes cosas, realizábamos avances tecnológicos increíbles, explorábamos el universo, curábamos enfermedades, cultivábamos los mejores artistas del mundo, nos dirigíamos hacia las estrellas, no teníamos miedo”.

Esta discutible declaración de euforia retrospectiva, que sostiene que EE UU era hasta no hace tanto la luz del mundo, es el equivalente al sermón que se suele dejar para el final en muchas películas norteamericanas que, durante la mayor parte de su metraje, critican al mismo sistema que, en el desenlace, demuestra que tiene suficientes salvaguardas democráticas para que triunfe la justicia y, en definitiva, quede claro que el sistema funciona. Y es que McAvoy no es un revolucionario, no quiere dinamitar nada, ni siquiera es un demócrata, sino un republicano decente y coherente, aunque sea por la voluntad soberana del creador de la serie, Aaron Sorkin, el mismo de El ala Oeste de la Casa Blanca.

McAvoy comparte los principios tradicionales del partido, como “la fe en el capitalismo, el libre mercado, la ley y el orden, un Ejército del pueblo y un Gobierno con sentido común”. Para él –aunque no para la dueña de su empresa- eso obliga a denunciar el mal funcionamiento de las instituciones y los excesos de quienes desvirtúan con argumentos medievales la esencia del sistema político norteamericano, tal y como lo idearon los padres fundadores. Por eso abomina de los ultraconservadores e intolerantes del Tea Party, a los que devuelve el insulto que ellos lanzan a la gente como él: RINO, Republicans In Name Only (Republicanos solo de nombre).

Esa decadencia en política, principios y psicología colectiva está relacionada, según McAvoy, con el hecho de que hoy la gente está peor informada que en el pasado, inundada por los disparates de unos medios de comunicación mercantilizados y mediatizados, impregnados de periodismo basura y telerrealidad. Él añora los tiempos de Edward R. Murrow, el mítico presentador del Buenas Noches y Buena Suerte -que denunció la caza de brujas del senador Joseph McCarthy- y de Walter Cronkite, que contribuyó a terminar con la guerra de Vietnam.

En su filípica a los estudiantes, el protagonista de Newsroom olvida lacras del sistema agravadas con la psicosis antiterrorista posterior al 11-S, desde los asesinatos selectivos con drones a la pérdida de derechos individuales, la vergüenza de Guantánamo, el desprecio de la soberanía de otros países y el espionaje masivo. Algunos de estos pecados son denunciados en la serie. El más actual se ilustra con un veterano espía de la Guerra Fría que denuncia al jefe de informativos que, tras los atentados de las Torres Gemelas, cuando nadie se arriesgaba a parecer blando, “se empezó a hacer exactamente lo mismo que los soviéticos”, es decir, espiar a todo quisque.

El instrumento utilizado, añade la fuente, es similar a la máquina del personaje de Morgan Freeman en El caballero oscuro, de la que asegura Batman: “Lo dejo, nadie debe tener tanto poder”. Pero existe, dice el agente, y puede interceptar 17.000 millones de llamadas telefónicas, SMS y correos electrónicos al día, e implica una gran cantidad de escuchas injustificadas y sin orden judicial a soldados en el exterior, a ex esposas y a actores. Una actividad que conculca la Constitución y viola una docena de regulaciones sobre espionaje. O sea, que ya antes de Edward Snowden, una denuncia muy similar tuvo amplio eco… en una serie de televisión.

Fuente: http://blogs.publico.es/elmundo-es-un-volcan/2013/08/16/por-que-america-es-el-mejor-pais-del-mundo/

Guatemala La pobreza y la metáfora de la tortuga





En el campo donde pasé mi niñez, una de las actividades más emocionantes que surgía de nuestra creatividad infantil fueron las competencias de voltear tortugas. Este deporte inusual involucraba una carrera hacia el río más cercano, la búsqueda de un par de tortugas desprevenidas que caminaban lentas entre el rastrojal que dejó la última inundación, y eventualmente volteando las tortugas en sus espaldas para ver cual daría la vuelta más rápida. Por lo general, una moneda que sobraba era la apuesta en marcha. Casi siempre habría una de las dos tortugas cuyas piernas aleteaban con tanta rapidez que encontraran la tierra y diera vuelta en menos que un minuto, mientras que la otra miserablemente retorcía y tambaleaba sin éxito. Después de unos minutos, nuestra capacidad de atención infantil se desviaría hacia otra criatura inocente para torturar y dejaríamos el pobre en su espalda arañando al cielo.
Al día siguiente, sin embargo, y muy a nuestro pesar, la tortuga "perdedora" ya no estaba. Siempre estábamos impresionados por cómo incluso las tortugas con las patas más cortas, a pesar de la aparente imposibilidad de la hazaña, podría volcarse y encontrar terreno firme sin ninguna ayuda externa. Pero nuestra malicia juvenil no se quedaba atrás. Una tarde, diseñamos nuestra propia trampa tortuguera colocando unas grandes rocas en un círculo más o menos del tamaño del caparazón de la nueva víctima y la dejamos estratégicamente equilibrada entre las rocas. Suspendido en el aire sin ninguna manera de encontrar tierra firme, al final vencimos a la naturaleza porque esa pobre tortuga sin suerte pasó toda la noche mirando a las estrellas. Casi veinte años después, me encuentro todavía reflexionando sobre el significado detrás de ese juego malicioso de mi infancia y cómo se relaciona con algo que he luchado por años: el problema de la pobreza.
Después de casi una década de vivir y moverse en el mundo de las organizaciones internacionales de desarrollo, la tengo incrustado en mi cerebro que la clave en torno al cual gira todo nuestro trabajo es la "sostenibilidad". Esa palabra, especialmente cuando se agrega como adjetivo al concepto de "desarrollo", ha sido usada, re-usada y abusada en tantas maneras que hoy parece perder todo significado o credibilidad. Sin embargo, como un buen trabajador de desarrollo internacional, he tomado a pecho que todo mi trabajo debe centrarse en la creación de la "sostenibilidad". Nuestro ambicioso objetivo es ayudar a los pobres a encontrar el camino hacia un estilo de vida sostenible que les permita salir de la pobreza y así alejarse de la dependencia de nosotros. Intentamos lograr este noble objetivo ayudando a los pobres a ser mejores agricultores, mejores empresarios, o mejores “lo-que-sea” dependiendo del enfoque de nuestro actual proyecto. A través de nuestros proyectos, queremos que los pobres tengan los recursos suficientes (preferiblemente con un ingreso suficiente) para cubrir sus necesidades básicas.
Aunque hay una escala de credibilidad y mérito entre las organizaciones de desarrollo que van desde las más ridículas y paternalistas que estimulan la dependencia con el fin de nutrir su complejo como "salvador-de-la-pobres", a los que sinceramente buscan entender y enfrentar la complejidad de las múltiples causas de la pobreza, hay algo que me inquieta acerca de la naturaleza de nuestro trabajo. ¿Qué pasaría si nuestra obsesión con la "sostenibilidad" en sí mismo carecía de fundamento? ¿O sí, a pesar de todos nuestros indicadores de cambio y líneas de base e investigaciones contextuales, los pobres, sin nuestros proyectos e intervenciones, ya estaban viviendo una vida sostenible?
Entiendo que muchos me acusarán de idealizar a los pobres y admito que la espiritualidad franciscana y su reverencia por la “hermana pobreza" ha tenido su influencia en mi vida. Sin embargo, sostengo que muchas de las personas que las estadísticas oficiales se declaran estar viviendo "bajo la línea de pobreza", de hecho viven vidas que son, o al menos tienen la capacidad de ser, muy sostenibles. Dado que la sostenibilidad dice mucho sin decir nada en absoluto, en este ensayo me lo llevaré en el sentido de la capacidad básica de las familias de crear un estilo de vida que satisfaga sus necesidades más esenciales. En pocas palabras, creo que la concepción del mundo "desarrollado" de la pobreza está fuertemente influenciada por nuestra riqueza, que difumina la línea entre la austeridad y la miseria y no distingue entre la frugalidad y la escasez.
Dicho esto, reconozco que sería absurdo negar la pobreza generalizada y abrumadora que afecta a tantas familias y personas en el mundo "en desarrollo". De hecho, existen muchos casos de pobreza en que fuerzas externas se combinan con una mentalidad derrotista que caracteriza a tantos pobres. Esa mentalidad, junto con la abundancia de las organizaciones de asistencia y desarrollo tan dispuestas a ser el benefactor con sus infinitos regalos, ha creado una dependencia enfermiza que afecta a innumerables personas en todo el mundo. Esa mentalidad obviamente no es sostenible.
Pero lo que deseo objetar no se relaciona con los casos individuales de desaliento o particularizada actitudes de dependencia, sino más bien la afirmación infundada y generalizada de que los estilos de vida culturalmente definidas de tantas personas supuestamente "pobres" son de por sí insostenibles e incapaces de proporcionar un estilo de vida digno y decente. Esta afirmación de la naturaleza insostenible de la forma de vida de los pobres se hace eco de mayor intensidad cuando se dirige hacia el estilo de vida de las poblaciones rurales y campesinas de todo el mundo.
En la historia de los Estados Unidos, vemos que esta intolerancia hacia estilos de vida rurales y agrarios surge después de la Segunda Guerra Mundial con el Comité para el Desarrollo Económico. El propósito de este comité gubernamental, según el escritor agrario Wes Jackson era "conseguir que dos millones de personas dejaran las fincas familiares y evitar que los hijos de los agricultores permanecieran en el trabajo agrícola." La supuesta razón de este plan era evitar el desempleo masivo de los jóvenes que regresaban de la guerra en Europa, pero pudo haber sido igual de bien una estratagema para asegurar una mano de obra barata para los crecientes centros industriales del país. Para un país como los Estados Unidos que después de la Segunda Guerra Mundial surgió como la única superpotencia mundial pero que todavía tenía gran parte de su población viviendo en las zonas rurales, la vida campesina debe haber sido considerada por las autoridades como atrasada, insostenible, y que inevitablemente conducía a la pobreza; algo que no se encajaban con la imagen proyectada del super-potencia moderna e industrial. Por lo tanto surgió la necesidad de cambiar a la fuerza la demografía rural para asegurar un éxodo del campo hacia la ciudad.
Los Estados Unidos y gran parte del mundo desarrollado ha abandonado en gran parte su pasado agrícola para una vida moderna, industrial y urbana. Por eso, el enfoque de la lucha contra la pobreza se ha pasado al Sur. En Guatemala, la USAID, Save the Children, y Green Mountain Coffee Roaster se han asociado con una organización de Guatemala llamada FUNDA AGROS para enfrentar el problema de la pobreza en el altiplano indígena de la región Ixil Maya.
El Centro de Producción Caprina del Altiplano (Ceprocal) es un proyecto grande enfocado a la cría de cabras que se ha implementado en la región Ixil por las organizaciones antes mencionadas. Este proyecto, que dona una cabra por familia y da asistencia técnica sobre cómo mejor criar al animal, tiene como objetivo mejorar la raza de cabras y luego industrializar la producción de leche de cabra con el fin de generar más ingresos para las familias que participan en el proyecto. Las familias venden la leche de la cabra de raza mejorada de nuevo a FUNDA AGROS que dirige un negocio de comercialización de productos de valor agregado, como el yogur y los quesos gourmet. Cuando el centro esté en pleno funcionamiento, hasta mil litros de leche podría ser procesado diariamente en productos lácteos de alta calidad.
En una reciente visita al proyecto, no estaba claro cómo se distribuía el ingreso de los productos de valor agregado. Sin embargo, FUNDA AGROS ha ganado una reputación en la región Ixil por ser los que impulsan una agricultura de exportación con los agricultores locales a través de productos como el café y la arveja china. En estos acuerdos, el pequeño agricultor indígena pone sus tierras y mano de obra, mientras FUNDA AGROS ofrece apoyo técnico e insumos. Después, el pequeño agricultor se ve obligado a vender su cosecha de vuelta a FUNDA AGROS quién determina por separado el precio para luego exportar las cosechas a los mercados extranjeros sin revelar nunca su margen de beneficio ni compartir alguno de los supuestos beneficios con las familias campesinas. Esta forma de agricultura por contrato también deja muchos pequeños agricultores en situaciones de vulnerabilidad porque las pérdidas debidas a la disminución de la producción o el daño a los cultivos son asumidas exclusivamente por el pequeño agricultor.
El proyecto de CEPROCAL dirigido por FUNDA AGROS y financiado por USAID ha recibido mucha cobertura mediática en Guatemala como un éxito abrumador y un camino seguro para derrotar a la pobreza en la región Ixil. Escondiéndose detrás del diseño del proyecto, sin embargo, es el mismo supuesto fundamental de que los pobres son incapaces de resolver sus propios problemas y que la forma de vida ancestral del pueblo Ixil es, en sí mismo, insostenible e imperfecto.
El presidente de FUNDA AGROS, Alfred Kaltschmitt, escribió recientemente un editorial para el diario guatemalteco Prensa Libre que "es nuestra responsabilidad... de cargar a los más débiles de nuestra sociedad, porque simplemente no pueden hacerlo por ellos mismos (el énfasis es mío)."
En otros artículos de opinión Kaltschmitt afirma que padecer hambre en Guatemala es “producto de la ignorancia y las costumbres empobrecedoras.” Es muy enfático en que las prácticas agrícolas tradicionales centrados en la siembra de maíz, frijol y calabaza, junto con otras hierbas y verduras locales, no es una opción de vida sostenible a pesar de que el pueblo maya-ixil con esta tradición de agricultura de subsistencia ha sobrevivido por 2.500 años. Se declara resueltamente que "la agricultura de subsistencia es igual al subdesarrollo y pobreza rural" y que esto se demuestra por teorías económicas irrefutables.
Para justificar su certeza inquebrantable de que los pobres son incapaces de crear un estilo de vida digno ni superar la pobreza a través de sus medios de vida ancestrales, Kaltschmitt se refiere al problema de la desnutrición. Afirma que los pobres “están limitados desde la concepción en el vientre de su madre, víctimas de haber vivido esos primeros mil días con desnutrición y después criándose en ese entorno de falta de acceso a los aspectos más básicos que permiten el desarrollo humano.”
Dicho de otra forma (o menos oculta detrás de la jerga técnica), Katschmitt está diciendo que los pobres rurales han sufrido daño cerebral causado por la desnutrición y que son básicamente estúpidos; que se aferren a un estilo de vida atrasada y primitiva que los condena a una vida ineludible de pobreza y que el único camino para que ellos superen la pobreza es a través de programas y proyectos dirigidos por personas ajenas e iluminados como FUNDA AGROS, Save the Children, USAID, etc. Está claro que el proyecto de CEPROCAL se basa en este postulado.
Muchas personas ixiles, sin embargo, tienen una opinión bastante diferente en cuanto a sus capacidades y potencial como pequeños agricultores. Cuando le pregunté a los agricultores locales en el pueblo Ixil de Salquil sobre FUNDA AGROS y su proyecto de cría de cabras, Gaspar Cobo Corio respondió: "¿Por qué necesitamos a FUNDA AGROS para enseñarnos cómo criar cabras? Nuestra gente ha estado criando cabras durante cientos de años en estas montañas y sabemos lo que estamos haciendo."
La idea de FUNDA AGROS que el estilo de vida de los pobres como agricultores de subsistencia es inevitablemente errónea, también se comparte con la mayoría de organizaciones internacionales de desarrollo y de instituciones gubernamentales por igual. El Gobierno de Guatemala, siguiendo esta conjetura de que los medios de subsistencia agraria de la población maya no es sólo malo para los individuos pero malo para el país también, ha desarrollado un plan llamado Katun 2032 (un Katun es un período de 20 años en el calendario maya). En este plan de desarrollo estratégico de 20 años, el objetivo es convertir a Guatemala en un país "urbano, industrializado y de servicios.” En lo que concierne a la zona rural, la agricultura de subsistencia será reemplazada por métodos agrícolas modernizados, formales e innovadores que muy probablemente significa la agricultura orientada hacia la exportación.
El gobierno también ha tomado la libertad de dividir las áreas rurales del país para determinar cual actividad económica liderada por las inversiones transnacionales reemplazará la agricultura a pequeña escala. En algunas regiones será la minería, en otros es la silvicultura intensiva de monocultivos para biocombustibles. En la región Ixil es el desarrollo de mega-hidroeléctricas para exportar energía al mercado regional y para cumplir con la creciente demanda energética en los centros industriales urbanos que sustituirán a las zonas rurales como el centro del crecimiento demográfico. El actual gobierno de Otto Pérez Molina en su Marco General de Política para la Promoción de la Inversión Privada en Territorios Rurales” afirma que “se reconoce la necesidad de la inversión privada, nacional y extranjera, para el desarrollo rural integral.”
Desde este paradigma de desarrollo nacional, se hace evidente que los proyectos de "desarrollo" como el protagonizado por FUNDA AGROS se obedecen más a una estricta colaboración con el plan nacional para rediseñar las zonas rurales del país. Este plan de desarrollo, además de buscar abrir los recursos naturales de las zonas rurales del país a la inversión extranjera transnacional, también intenta transformar a la fuerza el paradigma de las economías rurales alejándolas de la subsistencia y dirigiéndolas hacia una nueva mentalidad empresarial donde el mercado global determina que será cultivado y a que precio. En muchos sentidos, proyectos como el protagonizado por FUNDA AGROS se asemejan a una especie de feudalismo moderno, donde los vasallos pobres tienen que depender de la buena voluntad de un señor filantrópico y benigno, mientras que al mismo tiempo pierden un estilo de vida de relativa autonomía y soberanía alimentaria.
Esta dilema sobre cómo las zonas rurales deben enfrentar el problema de la pobreza nos devuelve a la cuestión planteada por la tortuga que mis amigos y yo torturamos con tanta frecuencia en nuestra juventud. ¿Son los pobres, como una tortuga balanceada en su caparazón, intrínsecamente capaz de encontrar maneras de conseguir que sus pies re-encuentren con la tierra, o deben de depender de la buena voluntad de un transeúnte? Por otra parte, ¿es el medio de vida tradicional y agraria de la población rural el suficiente para hacer frente a la realidad de la pobreza y crear las condiciones necesarias para una vida digna y decente?
Insisto en que la gente no es estúpida, incluso a pesar de tal vez haber sufrido de la desnutrición durante su niñez. Más bien, la gente siempre busca la manera de sobrevivir, ser feliz y satisfacer sus necesidades básicas. Supongo que eso es un rasgo evolutivo que comparte todas las formas de vida. Los medios de vida ancestrales, en especial de las poblaciones rurales e indígenas, son formas de supervivencia que se han formado durante miles de años donde las actividades económicas y productivas y su correspondiente cultura han sido moldeadas para adaptarse a las demandas y oportunidades de un lugar y eco-sistema específico. La situación de hoy es que estos estilos de vida tradicionales no han sabido responder adecuadamente a los nuevos desafíos que impone nuestra sociedad global. Sin embargo, lejos de ser la causa de la pobreza, creo que estos medios de vida tradicionales deben de ser rescatados, re-valorados y mejor adaptados para enfrentar a los desafíos como la pobreza que son creaciones de una sociedad en transición. Así, la pobreza no es necesariamente un signo de un estilo de vida o cultura no sostenible en sí, sino más bien, en la mayoría de los casos, el resultado de fuerzas externas que no permiten que tal estilo de vida se ponga en práctica.
El problema de la pobreza, en mi opinión, está más relacionado con la tortuga cuyo caparazón nos situamos entre dos rocas para que sus pobres piernas quedaran suspendidas en el aire e imposibilitando que encontrara la tierra que necesitaba para dar la vuelta y volver a su pies. Atrapado en esta posición obviamente dejaba la tortuga en una posición de gran vulnerabilidad donde un halcón que sobrevolaba fácilmente podría atraparla en sus garras para la cena.
En la sociedad de hoy gobernada por una economía global y competitiva y donde los siniestros planes gubernamentales como el Katun 2032 buscan socavar, debilitar y enérgicamente reemplazar los estilos de vida agrarios y tradicionales, los pobres, al igual que nuestra tortuga proverbial, se quedan en una situación de vulnerabilidad donde la pobreza y la opresión hacen que sea imposible "volver sobre sus pies" y responder de manera eficaz a la pobreza que enfrentan. Al igual que la tortuga, los muchos campesinos sin tierra son incapaces de enfrentar la pobreza que enfrentan, no a causa de "la ignorancia y costumbres empobrecedoras", sino porque no tienen tierra (o tierra insuficiente) bajo sus pies para vivir o poner en práctica estilos de vida tradicionales.
Para terminar, tal vez hay que preguntarse por qué organizaciones como FUNDA AGROS o el gobierno de Guatemala desprecian tanto las formas de vidas tradicionales y agrarias de las poblaciones rurales y por qué buscan reemplazarlos. Y qué mejor manera de hacerlo que con otra analogía de la tortuga.
Al igual que la tortuga, las poblaciones pobres o rurales por lo general se mueven lentamente. Esa lentitud es a menudo interpretado por los grandes como una debilidad inherente y una condición que imposibilita el "salir" o "ir más allá" de la situación de pobreza que enfrentan. Vivimos en una sociedad que tiene miedo y castiga a la lentitud. Premiamos a la rapidez y siempre andamos en búsqueda de la siguiente horizonte; algo supuestamente mejor, superior, y más prometedor. Rara vez somos felices en el lugar donde estamos.
Eso es precisamente por eso que tantas poblaciones campesinas e indígenas que son enraizadas en su lugar se mueven tan lentamente, porque no están necesariamente en camino a ningún lugar diferente. Mas bien, están contentos donde están y con lo que están haciendo. Eso no quiere decir que ellos no tienen ninguna visión, sino que la visión se fundamenta bajo sus propios pies. Y cuando la visión se fundamenta bajo los pies, entonces no hay necesidad de apresurarse hacia las promesas del próximo horizonte.
Las características de una vida vivida lentamente y cerca de la tierra y de la comunidad, pueden parecer a muchos como atrasada y arcaica. Sin embargo, es hora de que empecemos a dudar y a cuestionar la suposición de que este estilo de vida es en sí insostenible e inherentemente pobre.
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