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domingo, 26 de enero de 2014

La gran prensa sobre Alan Gross y Los Cinco



La pupila insomne


Como en tantos otros temas, en el caso de Alan Gross, agente estadounidense condenado a 15 años de prisión en Cuba, la gran prensa internacional nos repite cada día la versión oficial del Gobierno de Estados Unidos. En no pocos medios nos aseguran –como sostiene Washington- que esta persona fue detenida por “proporcionar acceso a Internet” “sin censura” en la Isla (2) (3), o por “ayudar a los miembros de la comunidad judía de La Habana a conectarse con otras comunidades judías del mundo” (4).
Algo absolutamente falso. Todas las sinagogas de Cuba tienen acceso a Internet desde antes del primer viaje de Alan Gross a Cuba, gracias en parte a la ayuda económica –acordada con el Gobierno cubano- de organizaciones judías de EEUU, Canadá y otros países (5). Además, la comunidad hebrea cubana ha desmentido rotundamente cualquier contacto con Alan Gross. Así informaba, hace ya varios años, una nota de la agencia Associated Press (6) y otra de la Agencia Telegráfica Judía (7), cuyo contenido ha sido completamente olvidado, posteriormente, por los grandes medios (6). El reverendo Odén Marichal, secretario del Consejo de Iglesias de Cuba, que agrupa a colectivos cristianos y judíos, explicaba que “la comunidad hebrea” jamás tuvo “relación con ese señor”, ni les llevó “equipo de ninguna clase”. Adela Dworin, presidenta del Templo Beth Shalom de La Habana, denunciaba que “lo más triste” es que desde Washington “se haya querido involucrar a la comunidad judía de Cuba” en este asunto (8). Pero nada de esto impide que sigamos leyendo escandalosos titulares como “La comunidad judía de Cuba pide al Papa la liberación de Alan Gross”, en una noticia en la que se explica que es la comunidad judía de EEUU -¡no la de Cuba!- la que ha realizado dicha petición (9).
Pero los medios no solo silencian o manipulan a la comunidad hebrea cubana. También ocultan cuál fue la actividad real de Alan Gross en Cuba. Gross era empleado de la Development Alternative, Inc (DAI), empresa contratista de la USAID, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo (10). La USAID pagó a la DAI, y ésta a Gross, para distribuir equipos satelitales a grupos de la llamada disidencia cubana, en el marco de uno de los programas del Departamento de Estado para la supuesta “promoción de la democracia en Cuba”, cuyo objetivo declarado es el “cambio de régimen” en la Isla (11). El diario The New York Times reconoció que el trabajo de Gross se insertaba en “un programa semiclandestino de la USAID, servicio de ayuda extranjera del Departamento de Estado destinado a socavar al Gobierno de Cuba” (12). Gross fue detenido en diciembre de 2009, y condenado a 15 años de cárcel en cumplimiento de la Ley 88 de Cuba, que penaliza las acciones de injerencia política en el país, específicamente a quien “reciba, distribuya o participe en la distribución de medios financieros (y) materiales (...) del Gobierno de Estados Unidos”.
Esta ley cubana es similar a la que impera en numerosos países del mundo. Solo dos ejemplos. La Ley de Registro de Agentes Extranjeros de EEUU sanciona con una pena de cinco años de prisión y una multa de 10.000 dólares a todo agente no registrado que “en EEUU (...) proporcione o gaste contribuciones (o) dinero (...) en su propio interés”. En Francia, el Código Penal castiga con diez años de cárcel y 150.000 euros de multa “el hecho de ejercer, por cuenta de una potencia (...), empresa u organización extranjera (..) una actividad con el objetivo de conseguir (...) informaciones (...) (para) atentar contra los intereses fundamentales de la nación”.
Experto en tecnologías de comunicación, Alan Gross había trabajado para EEUU en más de cincuenta países. Elaboró, por ejemplo, sistemas satelitales de comunicación durante las intervenciones militares de Irak y Afganistán (13). Lejos de ser un “trabajador humanitario”, como sostiene Washington, es un experimentado agente privado de inteligencia, por cuya operaciones en Cuba ingresó más de medio millón de dólares (14).
Recordemos que la USAID destina cada año 20 millones a la llamada disidencia cubana, a través de intermediarios como Alan Gross. Esto convierte a esta “disidencia” –a la luz de las leyes no solo de Cuba, sino de cualquier país del mundo- en agentes al servicio de una potencia extranjera, y no en simples “opositores”, como la prensa se empeña en repetir (15).
Otro silencio escandaloso, a la hora de informar sobre el caso Alan Gross, es la no mención de los cinco cubanos condenados hace 15 años en EEUU por cargos –jamás probados- de “conspiración para el espionaje” (16). Es bien sabido que el Gobierno de Cuba, la familia de Gross y numerosas personalidades de todo el mundo han propuesto al Gobierno de EEUU un canje de Alan Gross por los tres presos –de este grupo de cinco- que en 2014 quedarán en prisiones norteamericanas, tras cumplir condena ya dos de ellos (17). Pero los medios siguen silenciando el caso de Los Cinco, condenados sin pruebas durante un juicio denunciado como una verdadera aberración jurídica por numerosos organismos internacionales, incluida Amnistía Internacional (18). Su cometido en Miami –recordemos- jamás fue recoger información de inteligencia, sino su infiltración en grupos terroristas de extrema derecha, por la cual pudieron evitar al menos 170 atentados (19). Recientemente, numerosos medios de prensa informaban acerca de las gestiones de John Kerry, Secretario de Estado de EEUU, ante el Vaticano, para que éste intercediera por la libertad de Alan Gross. Las notas de prensa ni mencionaron a Los Cinco (20).
La esposa de Alan Gross, Judith Gross, ha asegurado que “altos funcionarios cubanos” le “dijeron personalmente que estarían dispuestos a negociar”, sin condiciones previas, “pero nuestro gobierno (el Gobierno de Obama) no ha respondido” (21). Por cierto, Judith Gross, otros miembros de la familia, políticos y representantes religiosos de EEUU han podido visitar a Alan Gross en numerosas ocasiones (22). Algo que contrasta con el trato a Adriana Pérez O'Connor, esposa del preso cubano en EEUU Gerardo Hernández, que no ha conseguido permiso para visitarlo en los más de 15 años que lleva en la cárcel (23). Pero tampoco sobre esto leeremos una línea en los grandes medios internacionales.
Basado en un artículo de Salim Lamrani (1)
José Manzaneda es Coordinador de Cubainformación.
(1) http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/213-salim-lamrani/53933-la-habana-washington-y-el-caso-alan-gross
(2) http://www.elmundo.es/america/2013/12/04/529ef1ae68434125788b4581.html
(3) http://www.abc.es/internacional/20131204/abci-alan-gross-pide-obama-201312031744.html
(4) http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/texttrans/2010/12/20101203134604x5.715144e-02.html#axzz2qt4Cx5NR
(5) http://www.cubainformacion.tv/index.php/los-cinco/41244-los-casos-de-alan-gross-y-de-los-cinco-cubanos
(6) Andrea Rodríguez, «Judíos niegan haber colaborado con Alan Gross», The Associated Press, 2 de diciembre de 2010.
(7)Jewish Telegraphic Agency, «Cuba to Seek 20- Year Prison Term for Alan Gross», 6 de febrero de 2011.
(8) http://cipcubareport.wordpress.com/2012/01/17/the-cases-of-alan-gross-and-the-cuban-five/
(9) http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/iglesia/comunidad-judia-cuba-pide-intervencion-papa-para-liberacion-alan-gross-20120
(10) http://www.cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/23588-alan-gross-%C2%BFquien-lo-mantiene-preso
(11) http://cartasdesdecuba.com/los-reportes-del-trabajo-de-alan-gross-en-cuba/
(12) http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/213-salim-lamrani/53933-la-habana-washington-y-el-caso-alan-gross
(13) http://hdezsoto.wordpress.com/2012/12/19/alan-gross-prepotencia-y-tozudez-son-una-mala-yunta-de-tiro-de-usa/
(14) http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/02/12/investigacion-de-agencia-ap-ofrece-nuevas-pruebas-de-acciones-ilegales-de-alan-gross-en-cuba/
(15) http://www.cubainformacion.tv/index.php/component/content/16175?task=view
(16) http://www.ecured.cu/index.php/Los_Cinco_H%C3%A9roes
(17) http://www.demandfreetofive.com/cubanfive/2013/08/09/mande-un-saludo-de-cumpleanos-a-rene-gonzalez-y-fernando-gonzalez/
(18) http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/01/05/amnistia-internacional-califica-de-injusto-juicio-a-los-cinco-cubanos/
(19) http://www.cubaminrex.cu/es/en-luxemburgo-exigen-inmediata-liberacion-de-los-cinco-heroes-cubanos-en-carta-al-presidente-obama-0
(20) http://www.eluniverso.com/noticias/2014/01/14/nota/2031901/kerry-pide-vaticano-ayuda-excarcelacion-contratista-eeuu-cuba
(21) http://www.cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/24505-el-dialogo-migratorio-cuba-eeuu-y-el-caso-alan-gross
(22) http://www.swissinfo.ch/spa/suiza_y_el_mundo/internacional/Funcionario_de_EEUU_elogia_nuevo_tono_con_Cuba_y_visita_a_contratista_encarcelado.html?cid=37713048
(23) http://www.cubadebate.cu/noticias/2013/04/11/parlamentarios-britanicos-interceden-por-esposas-de-gerardo-y-rene/
Fuente original: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/01/23/la-gran-prensa-sobre-alan-gross-y-los-cinco-organo-oficial-de-la-casa-blanca-video/

viernes, 24 de enero de 2014

García-Margallo: No se inmiscuya ni condicione los designios del pueblo cubano con palabrería de emperador trasnochado





Sr. José Manuel García-Margallo Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España.
He leído la breve nota de la agencia EFE con fecha 20 de enero titulada: “García-Margallo: UE seguirá su "posición común" hasta Cuba respete D.Humanos”.
Empiezo por decirle que sus declaraciones no me causan sorpresa. Responden al espíritu y la praxis de su gobierno que se sustenta en la prepotencia, la arrogancia y el discurso colonialista del que –aun hoy- no se ha desprendido usted y el ejecutivo de gobierno que encabeza, el también presidente del Partido Popular Mariano Rajoy. Toman de él para desatar una verborrea propia de los que están en la estatura de su linaje. La del chantaje, la del pulso inaceptable, la del “poner –o intentar poner-, las reglas del juego”.
Hace uso de su “autoridad” para emitir insultantes palabras, distantes de la historia, la realidad y el tiempo. Todavía no acaba de entender de cual madera están hechas las esencias del pueblo cubano. Francamente tengo la impresión de que usted no podrá valorar con exactitud los pilotes de mis argumentos. No creo que sea un inepto para no saber interpretar cada una de mis letras. El insalvable obstáculo está en usted mismo. Me refiero a esa prepotencia de la que se permea para hacer su “labor diplomática”, que le impide ver más allá de sus sucias declaraciones.
No voy a comentar y rebatir la totalidad de sus palabras. Fueron pocas y no ameritan entrar en mayores honduras sobre ellas. Tan solo me centraré en la que considero el núcleo de sus palabras.
La nota de EFE expresa: “ El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, dejó claro hoy que la posición común de la Unión Europea (UE) hacia Cuba, rechazada de pleno por La Habana, sólo será reemplazada por un acuerdo bilateral "si se garantiza el respeto a los derechos humanos"(1).
El gobierno del que forma parte no tiene autoridad moral para hacer tales afirmaciones. Cuando leo artículos, declaraciones o entrevistas de políticos de este gran país en esta misma línea, tengo la impresión de que padecen de una enferma nostalgia por una Cuba que fue Colonia Española.
Ante su afirmación de que: "si se garantiza el respeto a los derechos humanos", le respondo que usted y el actual ejecutivo de gobierno que ganó las elecciones con un 23 % del voto, tiene mucha tarea por hacer en esa materia en este herido país.
Cuando veo en los espacios alternativos de comunicación, fotos y videos de las manifestaciones del pueblo español reclamando un cambio en la sociedad y la respuesta que esta tienen de las “fuerzas y cuerpos de seguridad”, que arremeten sin piedad contra jóvenes que reclaman espacios de diálogo y otros derroteros para España, ustedes hacen oídos sordos o criminalizan la creciente protesta.
Cuando veo como se machaca sin contemplaciones con porras y patadas a los que tienen la valentía y el decoro de enfrentar a su gobierno que ha diseñado -y parece que lo seguirá haciendo-, una política que responde a los dictámenes de la llamada Troika, el FMI y su amo, el Presidente y “Premio Nobel de la Paz, Barack Obama”. Un declarado guerrerista que sigue construyendo y estableciendo bases militares por la geografía europea, en la que ustedes también se han prestado como perritos falderos. Le respondo que no está en capacidad moral para darnos lecciones en estos temas.
Le recuerdo que una veintena de jóvenes en Catalunya han perdido un ojo en escenarios de protestas y manifestaciones, cuya responsabilidad es de las fuerzas antidisturbios de esa región. Estas fuerzas represivas, han hecho uso de las balas de goma para amedrentar la legítima indignación de los que luchan por una sociedad más justa. Obviamente los políticos son responsables de esta verdad. La joven Ester Quintana, una de las víctimas de este engendro declaro en una conferencia de prensa: "No soy la primera víctima de las balas de goma pero quiero ser la última” (2).
Bueno es saber que el El Parlament de Catalunya ha prohíbo el uso de las balas de goma (3). Pero el gobierno de esa región ha incorporado un nuevo engendro propio de los regímenes dictatoriales. La noticia no las da el diario El Mundo: “Los Mossos usan por primera vez cañones de sonido en disturbios” (4). ¿Esta es la moneda de cambio con la que el gobierno de Catalunya se apropia para sustituir las condenadas balas de goma? No creo que deba agregar algo más. Tan solo decir que por parte del gobierno central, aún no he leído ningún pronunciamiento sobre esta otra aberración que aspira a controlar la legítima ira del pueblo.
Todavía ustedes no han respondido con el peso de la ley, sobre la complicidad del gobierno de los ex presidentes José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el uso de bases militares en el Estado Español, que le dieron cobijo a los aviones de la CIA que llevaban de manera clandestina supuestos terroristas a la Base Naval de Guantánamo que persiste en contra de la voluntad del pueblo cubano. Una base donde se ha violado los derechos humanos en el que -aun hoy-, persiste en un limbo jurídico.
El 11 de enero de este año falleció el ex primer ministro del estado genocida Israelí Ariel Sharon. Un criminal en toda regla, responsable del genocidio en el año 1982 de 3.500 refugiados palestinos y chiitas. Hablo de 3.500 mujeres, hombres y niños. Me refiero a los hechos conocidos como “la masacre de Sabra y Chatila”. Este criminal que nunca ha sido juzgado por ningún tribunal, tuvo un funeral de estado y su gobierno le corresponde, enviando al Ministro de Interior Jorge Fernández Díaz (5).
El ejecutivo que preside Mariano Rajoy –al igual que su antecesor José Luis Rodríguez Zapatero-, desarrolla una política hipócrita contra el pueblo palestino. Destina migajas a través de las ONG para paliar las condiciones infrahumanas en las que vive ese gran país. Por otra carrilera, coopera de manera inmoral con el estado israelí, que forma parte de la geopolítica como punta de lanza para el control de la región.
Recientemente leí una noticia que me estremeció. El titular es más que elocuente. “Israel emite cadena perpetua contra 5 niños palestinos” (6). La noticia no trascendió –como es habitual-, en los medios oficialistas que le secundan en su inmoral política exterior. ¿Condenará usted y su gobierno este nuevo acto de atropello contra cinco infantes? El silencio es su respuesta.
Mientras el pueblo palestino está sumido por la bota israelí, usted y su gobierno estrechan lazos con el Primer Ministro de Israel Benjamín Netanyahu. Contribuyen con sus inmorales relaciones diplomáticas, comerciales y militares, en mantener a ese gran pueblo encerrado entre vallas, muros y checkpoint.
El diario Público en una nota del 5 de junio de 2013, expresaba en un titular: “Rajoy aumenta la venta de armas a Bahrein, Israel, Arabia Saudí y Marruecos” (7). Con esas armas que ustedes le venden a Israel se asesina y se humilla al pueblo palestino. Son ustedes parte y cómplices de la permanencia del estado genocida israelí, contribuyendo a perpetuarlo, ignorando el dolor de miles de palestinos y palestinas, ante un conflicto que no cesa.
Pero he de volver a España. La tortura en este país está institucionalizada. La denuncia y la condena de su uso esta universalmente condenada. Este tema está debidamente censurado como parte del juego sucio al que se prestan los grandes medios de comunicación del Estado Español. Diseñan una aparente política editorial de confrontación ante una supuesta diversidad de opiniones y en temas medulares como la tortura, callan o publican de soslayo, notas que no revelan las profundidades de esta inaceptable verdad.
Un titular de la publicación Canarias Semanal lo afirma de manera categórica. “Demoledor informe sobre la tortura policial en España” (8). En una parte de esa nota se relata: "les colocaron una bolsa en la cabeza, provocándoles sensación de asfixia" y, simultáneamente, "les obligaron a realizar ejercicios físicos prolongados". Una persona -detalla el informe- alegó que la amenazaron con abusar sexualmente de ella, después de haberle quitado los pantalones y la ropa interior, mientras que otra persona afirmó que abusaron sexualmente de ella”. Señor García-Margallo. ¿Nos va usted a dar lecciones sobre el respeto de los derechos humanos?
Pero “suponiendo” que usted –por su apretada agenda-, no está informado de lo que sucede en España sobre estos temas y por esa clara convicción que tengo de compartir información, me tomo el trabajo de poner a su disposición la página web de la ONG española, Coordinadora para la Prevención de la Tortura http://www.prevenciontortura.org
En este sitio puede usted conocer de las prácticas vejatorias que las fuerzas policiales utilizan para amedrentar la ira popular y el derecho a la libertad de expresión, que ustedes defienden como un principio de un “estado democrático”, heredero de los postulados franquistas.
En noviembre de 2009, la Editorial Txalaparta publico el libro: “Manual del torturador español” de Xabier Makazaga. En este texto se detalla las técnicas y prácticas de los “funcionarios” policiales en cárceles, unidades de policías y guardias civiles haciendo caso omiso a lo que establece las naciones Unidas para este medular asunto.
El libro tras su salida, fue censurado en bibliotecas públicas. Pongo a su disposición este texto, que la editorial colgó en formato digital ante la clara censura de las instituciones que “han de hacer” por la cultura y el conocimiento. http://www.txalaparta.com/documentos/libros/doc/315/manual_del_torturador_espa-ol.pdf  
Permítame recordarle, que España ratificó oficialmente el Protocolo Facultativo de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes adoptado por la Asamblea General en diciembre de 2002.
Derechos humanos es también el tener una vivienda digna, que se traduce –con este gobierno, en una política bajo el signo del desahucio. Los bancos están por encima de la monárquica Constitución Española que establece en el artículo 47 lo siguiente: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”.
Derechos humanos es también disponer de una educación y una salud pública universal y gratuita para todos. Las políticas del actual gobierno van encaminadas a favorecer una élite pudiente y adinerada. En esta verdad hoy se revela una máxima: “tener o tener dinero”.
Derechos humanos es también tener un empleo estable y acorde con las necesidades del pueblo. La foto de 5 millones de parados, la foto de los que tienen un trabajo precario o de media jornada o los que aún tenemos empleo, nos debemos de someter al mandato empresarial y al sismo de la amenaza de poder perderlo si no acatamos la voluntad y arbitrariedad del empresario que busca el mayor beneficio, en contra del trabajador.
Podría seguir enumerándole una lista de argumentos de claros incumplimientos sobre derechos humanos en el Estados Español, cuyos artífices y gestores son ustedes, el ejecutivo del Presidente Mariano Rajoy. Las reflexiones aportadas en este artículo, son más que suficientes para expresarle con absoluta rotundidad, mi repulsa a sus palabras.
Ha de usted de ocuparse de los asuntos que atañen al pueblo español. Un pueblo vilmente atacado por las políticas de su gobierno. No se inmiscuya ni condicione los designios del pueblo cubano con palabrería de emperador trasnochado. Cuando se dirija a nuestro pueblo, lo ha de hacer desde el respeto.
Notas:
  1. http://www.euroefe.efe.com/3775_euroefe-destacado-noticias/2378217_garcia-margallo-ue-seguira-su-posicion-comun-hasta-cuba-respete-d-humanos.html
  2. http://www.eldiario.es/catalunya/Ester-Quintana-primera-victima-ultima_0_152585033.html
  3. http://www.eldiario.es/catalunya/Parlament-formaliza-prohibicion-ratificar-Mossos_0_194580937.html
  4. http://www.elmundo.es/cataluna/2014/01/18/52d9b328ca4741d8798b457d.html
  5. http://www.lavanguardia.com/politica/20140112/54399038774/fernandez-diaz-representara-a-espana-en-el-funeral-de-estado-de-ariel-sharon.html
  6. http://hispantv.com/detail.aspx?id=256917
  7. http://www.publico.es/politica/456605/rajoy-aumenta-la-venta-de-armas-a-bahrein-israel-arabia-saudi-y-marruecos
  8. http://canarias-semanal.org/not/8242/demoledor_informe_de_la_union_europea_sobre_la_tortura_policial_en_espana/

Octavio Fraga Guerra es editor del blog: http://cinereverso.org
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 7 de enero de 2014

Sobre el Premio Nacional de Literatura en Cuba. La literatura invisible




Segunda Cita


La concesión de los dos más recientes premios nacionales de literatura – los otorgados a Leonardo Padura y Reina María Rodríguez – me han ayudado a acabar de definir unas ideas cuyo germen tenía en mente desde meses atrás. Lo primero que me gustaría aclarar es que admiro la obra del novelista y la poetisa. La poesía de Reina María (su autora está llegando ahora a los sesenta años) me interesó desde que apareció La gente de mi barrio, el primero de sus poemarios.

Me pareció entonces que, de modo bastante obvio, ese libro estaba en la dirección de la poesía que venía, en estilo y asuntos poéticos, de la manera que caracterizó nuestros años sesenta, desde el cuaderno que mejor y primero la representó, que fue Historia antigua, de Roberto Fernández Retamar, de 1965.

No tuve duda entonces que tanto por su fecha de nacimiento como por su trabajo poético, Reina María se colocaba como un claro final de la poesía conversacional que había sido el centro del trabajo de los poetas de mi generación aunque, en manera alguna, constituyó el único modo que ella tuvo de expresarse. Puedo decir que, cuando en 1984 fui miembro del jurado de poesía del Premio Casa, me complació contribuir a otorgarle a Reina María ese importante premio por su libro Para un cordero blanco.

A la poesía conversacional rinde también tributo la voz de Nancy Morejón (1944) con poemarios como Amor. ciudad atribuida y, sobre todo, Richard trajo su flauta y otros argumentos, de 1967. Pero, después, la poesía de Nancy enrumba por caminos diferentes: el hallazgo poético de su negritud y el culto a una expresión signada por el amor a la palabra lujosa, que le trae su formación en la tradición poética francesa. Pero Nancy tiene, desde bien temprano, el premio nacional de literatura, que todavía le falta a otra esencial voz femenina que –a mi modo de ver– debió recibirlo antes que Reina María. Estoy hablando de Lina de Feria.

Todavía más que la de Nancy, la de Lina representa esa poesía de la oscuridad, del enriquecedor laberinto de la palabra que, en la poesía cubana, permanentemente aparece al lado de la poesía de la claridad. Creo que, además, Lina ha tenido más incidencia que Reina María en el trabajo de las nuevas promociones de poetas cubanos. A ese ámbito casaliano de la oscuridad, pertenece también la obra de Raúl Hernández Novás, a quien se ha colocado como representante de la “generación de los años ochenta”, denominada por algún crítico por su fecha de irrupción en la difusión de la literatura pero, como se ve, en la que puede resultar esencial una voz que pertenece a la generación que la precede.

Nacido en 1947 – tres años después que Nancy Morejón y Luis Rogelio Nogueras, dos después que Raúl Rivero – Hernández Novás es un hombre de esa generación, que no pudo expresarse en los años setenta, en los que le habría correspondido naturalmente comenzar a publicar, porque es ese el momento dogmático del Quinquenio Gris, en la que no es admitida una poesía como la de Raúl, que tiene que esperar hasta los años ochenta para empezar a darse a conocer. Pero esa circunstancia sociológica no autoriza un cambio de generación. Ante la reaparición televisiva de algunos de los más destacados impulsores de la política cultural del Quinquenio, una zona de nuestra intelectualidad reaccionó vivamente, temiendo la reaparición efectiva de ellos en la dirección de la cultura.

A través de la que se llamó en esos días “la guerra de los correos”, se dijeron electrónicamente las cosas que no se pudieron decir en los años setenta y, de alguna manera, fue también llover sobre mojado. El caso de Raúl Hernández Novás y el de mi propio poemario El libro rojo, aparecido muchos años después de 1971 – cuando debió editarse, después de haber sido finalista en el Premio Casa – nos están indicando que hace rato sonó la hora de cesar las repetitivas quejas sobre el Quinquenio y, en su lugar, precisar que procesos cortó, cuáles obras interrumpió y de qué manera alteró el proceso de nuestra literatura.

Aunque no he sido íntimo de Leonardo Padura, creo que tengo una buena relación con él y, sobre todo, he sido un admirador de su obra narrativa. Mi voto fue el que, en muy reñida decisión, decidió el otorgamiento del premio de la crítica a su obra La novela de mi vida, sobre la esencial figura que es, para la literatura cubana, José María Heredia. Me hubiera parecido su novela mejor, si no hubiera sido porque, a la ácida crítica de Padura a Domingo Delmonte, le faltó un aspecto esencial: consignar el equivocado rechazo de Delmonte a los hallazgos románticos del poema herediano. Acaso Padura – narrador y no poeta – no pudo adentrarse en esa manquedad esencial de la sin duda muy calificada crítica delmontina. Por ello, entre sus novelas, sigo prefiriendo la excelente La neblina del ayer.

La superexitosa El hombre que amaba los perros me parece un tanto reiterativa después de la gran trilogía histórica de Isaac Deutscher, que acaso la generación de Padura ignoró, pero que fue esencial para la formación ideológica de una fundamental porción de la mía. No hay que olvidar que el grupo de jóvenes pensadores que centró el trabajo de Pensamiento crítico, publicó regularmente en El Caimán Barbudo. Y, literariamente, creo que la investigación histórica le desborda la estructura novelesca a la novela: la trama sufre porque empiezan a aparecer situaciones narrativas que podrían ser útiles a la indagación histórica, pero que ella no necesita.

Padura ha dicho que fue su generación la que devolvió la vitalidad a la literatura cubana tras el penoso período del Quinquenio Gris. Creo que esa es una visión extremadamente parcial.

Las represiones y censuras del Quinquenio Gris fueron tan abarcadoras en el ámbito literario que fue casi toda la literatura cubana de valía – exceptúo a Nicolás Guillén y a Alejo Carpentier, que claro que no fueron censurados –la que recomenzó a devolverle vitalidad a la difusión de la misma. En cuanto a las obras nuevas, resultó esencial, en las entradas de los años ochenta, la obra de Luis Rogelio Nogueras: me refiero a la aparición de un poemario como Imitación de la vida, (Premio Casa de las Américas y elogiado por José Saramago) y de una novela como Y si muero mañana, en la que la trama policial se trataba como nunca hasta entonces se había tratado entre nosotros. Antes de otorgarle el Premio Nacional de Literatura a Leonardo Padura, me parecía más justo y mucho más correspondiente con nuestra historia cultural, habérselo concedido a Eduardo Heras León.

El Chino, ácidamente estigmatizado en los días del Quinquenio Gris por haber escrito el que me parece su mejor libro (Los pasos en la hierba) no escribió una literatura que las conservadoras grandes editoriales de los tiempos que corren habrían editado, pero contribuyó, con varios libros de relatos de gran calidad a conformar una narrativa épica que, junto a los libros de Jesús Díaz y Norberto Fuentes, Ilustra los días heroicos en que se enmarcaron hechos como la batalla de Playa Girón, la limpia del Escambray y la Zafra de los Diez Millones: no mirar esa historia, es no mirar lo que somos, es desconocernos nosotros mismos.

Lamenté enormemente cuando Jesús decidió abandonar el país y la Revolución. Pero le escuché decir alguna vez a mi profesor Raimundo Lazo que los escritores no cruzan las fronteras con sus libros debajo del brazo. Si hemos publicado textos de exiliados como Jorge Mañach, Lino Novás Calvo y Carlos Montenegro, esenciales para comprender la literatura del país; si premiamos estudios sobre la obra narrativa de Calvert Casey, o publicamos un importante estudio sobre la crítica cinematográfica de Guillermo Cabrera Infante, creo que es imposible no reeditar novelas como Las iniciales de la tierra –la mas importante novela de la Revolución Cubana– o editar esa juguetona y trágica obra maestra que es Las palabras perdidas.

Admiro el trabajo de Padura, pero creo que tenía tiempo para obtener ese galardón por un trabajo que abarque mejor la obra de toda su vida.

Si vamos a subordinar el Premio Nacional a los éxitos de mercado –sobre todo foráneos– creo que desconoceremos nuestra historia y tendremos que esperar a que desde fuera nos digan cómo debe ser. Dos veces he sido miembro del jurado que concede el Premio Nacional de Literatura. La primera vez, tuvimos en cuenta la decisiva obra crítica de Ángel Augier, pero también su ancianidad; lo propio ocurrió al concederle el galardón a Humberto Arenal, autor de una obra narrativa un tanto magra. Valoramos la larga presencia de Humberto en la vida cultural cubana.

Los jurados que conceden el Premio han variado numerosas veces. Por ello, no creo que su otorgamiento deba regirse por el variable criterio de los diferentes jurados, sino que debieran existir unas normas que guiaran la acción del jurado para conciliar –como ha sido en algunos casos– el éxito editorial con el reconocimiento a la obra de la vida y a la historia de nuestra cultura, y no invisibilizar momentos, obras y autores esenciales de nuestra literatura. http://segundacita.blogspot.com/2014/01/la-literatura-invisible.html

sábado, 4 de enero de 2014

50 verdades sobre Fidel Castro



Opera Mundi


El líder histórico de la Revolución Cubana marcó para siempre la historia de Cuba y de América Latina, convirtiendo a su país en símbolo de dignidad y resistencia.
1. Procedente de una familia de siete hijos, Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán en la actual provincia de Holguín, de la unión entre Ángel Castro Argiz, rico terrateniente español oriundo de Galicia, y Lina Ruz González, cubana de nacimiento.
2. A los siete años se marcha para la ciudad de Santiago de Cuba y reside en casa de una maestra encargada de su educación. Ésa lo abandona a su suerte. “Conocí el hambre”, recordaría Fidel Castro y “mi familia había sido engañada”. Un año después ingresa en el colegio religioso de los Hermanos de la Salle en enero de 1935 como interno. Deja la institución para ir al colegio Dolores con 11 años, en enero de 1938, tras rebelarse contra el autoritarismo de un profesor. Prosigue su escolaridad con los jesuitas en el colegio de Belén de La Habana de 1942 a 1945. Tras una carrera brillante, su profesor, el Padre Armando Llorente, escribe en el anuario de la institución: “ Se distinguió en todas las asignaturas relacionadas con las letras. Excelencia y congregante, fue un verdadero atleta, defendiendo siempre con valor y orgullo la bandera del colegio. Ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos de que llenará con páginas brillantes el libro de su vida”.
3. A pesar de su exilio a Miami en 1961 tras las tensiones entre el Gobierno revolucionario y la Iglesia Católica cubana, el Padre Llorente siempre guardó un recuerdo nostálgico de su antiguo alumno: “Me dicen ‘usted siempre habla bien de Fidel’. Yo hablo del Fidel que conocí. Inclusive, una vez, me salvó la vida y esas cosas no se pueden olvidar nunca”. Fidel Castro se tiró al agua para salvar a su profesor llevado por la corriente.
4. En 1945, Fidel Castro ingresa en la Universidad de La Habana, donde cursa la carrera de Derecho. Elegido delegado de la Facultad de Derecho, participa activamente en las manifestaciones contra la corrupción del Gobierno del Presidente Ramón Grau San Martín. No vacila tampoco en denunciar públicamente a las pandillas del BAGA vinculadas a las autoridades políticas. Max Lesnik, entonces secretario general de la Juventud Ortodoxa y compañero de Fidel Castro, recuerda este episodio: “ El comité «30 de Septiembre» [creado para luchar contra las pandillas] tomó el acuerdo de presentar la denuncia contra el Gobierno y los gánsteres en el pleno de la Federación de Estudiantes En el salón, más de 300 alumnos de las diversas facultades se aprestaban a escuchar a Fidel cuando alguien […] gritó: «El que hable lo que no debe, hablará por última vez». Estaba claro que la amenaza era para el orador de turno. Fidel se levantó de su silla y con paso pausado y firme se encaminó al centro del amplio salón, después de pedir un minuto de silencio en recordación a los mártires, […] comenzó a leer una lista oficial con los nombres de todos y cada uno de los miembros de las pandillas y de los dirigentes de la FEU que habían sido premiados con jugosas «botellas» [cargos] en los distintos ministerios de la administración pública.
5. En 1947, con 22 años, Fidel Castro participa con Juan Bosch, futuro Presidente de República Dominicana, en un intento de desembarco de Cayo Confite para derrocar al dictador Rafael Trujillo, entonces apoyado por Estados Unidos.
6. Un año después, en 1948, participa en el Bogotazo, sublevación popular desatada por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, líder político progresista, candidato a las elecciones presidenciales en Colombia.
7. Graduado en Derecho en 1950, Fidel Castro ejerce como abogado hasta 1952 y defiende a la gente humilde, antes de lanzarse a la política.
8. Fidel Castro nunca militó en el Partido Socialista Popular (PSP), partido comunista de la Cuba prerrevolucionaria. Era miembro del Partido del Pueblo Cubano, también llamado Partido Ortodoxo, fundado en 1947 por Eduardo Chibás. El programa del Partido Ortodoxo de Chibás es progresista y se basa en varios pilares: la soberanía nacional, la independencia económica con una diversificación de la producción agrícola, la supresión del latifundio, el desarrollo de la industria, la nacionalización de los servicios públicos, la lucha contra la corrupción y la justicia social con la defensa de los trabajadores. Fidel Castro reivindica su pertenencia al pensamiento martiano (de José Martí), chibasista (de Chibás) y antiimperialista. Orador de gran talento, se presenta a las elecciones parlamentarias como candidato del Partido del Pueblo Cubano en 1952.
9. El 10 de marzo de 1952, a tres meses de las elecciones presidenciales, el general Fulgencio Batista rompe el orden constitucional y derroca al Gobierno de Carlos Prío Socarrás. Consigue el apoyo inmediato de Estados Unidos que reconoce oficialmente a la nueva dictadura militar.
10. El abogado Fidel Castro presenta una denuncia contra Batista por romper el orden constitucional: “Si existen tribunales, Batista debe ser castigado, y si Batista no es castigado [...] ¿Cómo podrá después este tribunal juzgar a un ciudadano cualquiera por sedición o rebeldía contra este régimen ilegal producto de la traición impune?” El Tribunal Supremo, a las órdenes del nuevo régimen, rechaza la demanda.
11. El 26 de julio de 1953, Fidel Castro se pone al frente de una expedición de 131 hombres y ataca el cuartel Moncada en la ciudad de Santiago, segunda fortaleza militar del país, así como el cuartel Carlos Manuel de Céspedes en la ciudad de Bayamo. El objetivo era tomar el control de la ciudad –cuna histórica de todas las revoluciones– y lanzar un llamado a la rebelión en todo el país para derrocar al dictador Batista.
12. La operación es un fracaso y numerosos combatientes –55 en total– son asesinados tras ser brutalmente torturados por el ejército. En efecto, sólo seis de ellos murieron en combate. Algunos logran escapar gracias al apoyo de la población.
13. Fidel Castro, capturado unos días después, le debe la vida al sargento Pedro Sarría, quien se niega a seguir las órdenes de sus superiores y ejecutar al líder de Moncada. “¡No disparen! ¡No disparen! ¡Las ideas no se matan!”, exclamó frente a sus soldados.
14. Durante su histórico alegato titulado “La Historia me absolverá”, Fidel Castro, quien se encarga de su propia defensa, denuncia los crímenes de Batista y la miseria en la cual se encuentra el pueblo cubano y presenta su programa para una Cuba libre basado en la soberanía nacional, la independencia económica y la justicia social.
15. Condenado a 15 años de prisión, Fidel Castro es liberado en 1955 después de la amnistía que le concedió el régimen de Batista. Funda el Movimiento 26 de Julio (M 26-7) y declara su proyecto de seguir la lucha contra la dictadura antes de exilarse en México.
16. Fidel Castro organiza allí la expedición del Granma con un médico llamado Ernesto Guevara. A Fidel Castro no le costó mucho trabajo convencer al joven argentino quien recuerda: “Lo conocí en una de esas frías noches de México, y recuerdo que nuestra primera discusión versó sobre política internacional. A las pocas horas de la misma noche –en la madrugada- era yo uno de los futuros expedicionarios.”
17. En agosto de 1955, Fidel Castro publica el Primer Manifiesto del Movimiento 26 de Julio que retoma los puntos esenciales de su alegato “la Historia me absolverá”. Trata de reforma agraria, de prohibición del latifundio, de reformas económicas y sociales a favor de los desheredados, de industrialización de la nación, de construcción de viviendas, de disminución de los alquileres, de nacionalización de los servicios públicos de teléfono, gas y electricidad, de educación y de cultura para todos, de reforma fiscal y de reorganización de la administración pública para luchar contra la corrupción.
18. En octubre de 1955, para reunir los fondos necesarios para la expedición, Fidel Castro realiza una gira por Estados Unidos y se reúne con los exilados cubanos. El FBI vigila estrechamente a los clubes patrióticos M 26-7 fundados en las diferentes ciudades.
19. El 2 de diciembre de 1956, Fidel Castro embarca en el puerto de Tuxpán, México, a bordo del barco Granma, con capacidad para 25 personas. Los revolucionarios son 82 en total y navegan rumbo a Cuba con el objetivo de desatar una guerra de guerrillas en las montañas de la Sierra Maestra.
20. La travesía se convierte en pesadilla por las condiciones climáticas. Un expedicionario cae al mar. Juan Almeida, miembro del grupo y futuro comandante de la Revolución, recuerda el episodio: “Fidel nos dijo lo siguiente: ‘De aquí no nos vamos hasta que lo salvemos’. Eso conmovió a la gente y levantó la combatividad. Pensamos ‘con ese hombre no hay abandonados’. Lo salvamos, a costa que se echara a perder la expedición”.
21. Tras una travesía de siete días, en vez de los cinco previstos, el 2 de diciembre de 1956, la tropa desembarca “en el peor pantano jamás visto”, según Raúl Castro. Los tiros de la aviación cubana la dispersan y la persiguen 2.000 soldados de Batista que esperaban a los revolucionarios.
22. Unos días después, en Cinco Palmas, Fidel Castro vuelve a encontrarse con su hermano Raúl y otros 10 expedicionarios. “Ahora sí ganamos la guerra”, declara el líder del M 26-7 a sus hombres. Empieza la guerra de guerrillas que duraría 25 meses.
23. En febrero de 1957, la entrevista a Fidel Castro que realiza Herbert Matthews del New York Times permite que la opinión pública estadounidense y mundial descubra la existencia de una guerrilla en Cuba. Batista confesaría más tarde en sus memorias que gracias a ese palo periodístico “Castro empezaba a ser un personaje de leyenda”. Matthews matizó sin embargo la importancia de su entrevista: “Ninguna publicidad, por más sensacional que fuese, habría podido tener efecto si Fidel Castro no fuera precisamente el hombre que yo describí”.
24. A pesar de las declaraciones oficiales de neutralidad en el conflicto cubano, Estados Unidos brinda su apoyo político, económico y militar a Batista y se opuso a Fidel Castro hasta los últimos instantes. El 23 de diciembre de 1958, a una semana del triunfo de la Revolución, mientras el ejército de Fulgencio Batista se encuentra en plena desbandada a pesar su superioridad en armas y hombres, tiene lugar la 392 reunión del Consejo de Seguridad Nacional, con la presencia del Presidente Eisenhower. Allen Dulles, entonces director de la CIA, expresa claramente la posición de Estados Unidos: “Tenemos que impedir la victoria de Castro”.
25. A pesar del apoyo de Estados Unidos, sus 20.000 soldados y una superioridad material, Batista no pudo vencer a una guerrilla que se componía de 300 hombres armados durante la ofensiva final del verano de 1958 que movilizó a más de 10.000 soldados. Esta “victoria estratégica” revela entonces el genio militar de Fidel Castro que había anticipado y derrotado la operación Fin de Fidel que lanzó Batista.
26. El 1 de enero de 1959, cinco años, cinco meses y cinco días después del asalto al cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, triunfó la Revolución Cubana.
27. Durante la formación del Gobierno revolucionario en enero de 1959, Fidel Castro es nombrado ministro de las Fuerzas Armadas. No ocupa la Presidencia, ocupada por el juez Manuel Urrutia, ni el puesto de Primer Ministro, entregado al abogado José Miró Cardona.
28. En febrero de 1959, el Primer Ministro Cardona, quien se opone a las reformas económicas y sociales que considera demasiado radicales (proyecto de reforma agraria), presenta su dimisión. Manuel Urrutia llama a Fidel Castro para ocupar el cargo.
29. En julio de 1959, frente a la oposición del Presidente Urrutia quien rechaza nuevas reformas, Fidel Castro renuncia a su cargo de Primer Ministro. Inmensas manifestaciones populares estallan en toda Cuba, exigiendo la salida de Urrutia y el regreso de Fidel Castro. El nuevo Presidente de la República Osvaldo Dorticós lo vuelve a nombrar Primer Ministro.
30. Estados Unidos se muestra inmediatamente hostil a Fidel Castro al acoger con los brazos abiertos a los dignitarios del antiguo régimen, incluso varios criminales de guerra quienes habían robado las reservas Tesoro cubano, llevándose 424 millones de dólares.
31. No obstante, desde el principio, Fidel Castro declara su voluntad de mantener buenas relaciones con Washington. Sin embargo, durante su primera visita a Estados Unidos en abril de 1959, el Presidente Eisenhower se niega a recibirlo y prefiere ir a jugar al golf. John F. Kennedy lamentaría eso: “Fidel Castro forma parte del legado de Bolívar. Debíamos haber dado al fogoso y joven rebelde una más calurosa bienvenida en su hora de triunfo.”
32. A partir de octubre de 1959, pilotos procedentes de Estados Unidos bombardean Cuba y regresan a la Florida sin ser molestados por las autoridades. El 21 de octubre de 1959, lanzan una bomba sobre La Habana que ocasiona dos muertos y 45 heridos. El responsable del crimen, Pedro Luis Díaz Lanz, regresa a Miami sin ser molestado por la justicia y Washington se niega a extraditarlo a Cuba.
33. Fidel Castro sólo se acerca de Moscú en febrero de 1960 y sólo adquiere armas soviéticas después del rechazo de Estados Unidos a proporcionarle el arsenal necesario para su defensa. Washington también presiona a Canadá y a las naciones europeas solicitadas por Cuba con el fin de obligarla a dirigirse al bloque socialista y así justificar su política hostil hacia La Habana.
34. En marzo de 1960, la administración Eisenhower toma la decisión formal de derrocar a Fidel Castro. En total, el líder de la Revolución Cubana sufriría no menos de 637 intentos de asesinato.
35. En marzo de 1960, el sabotaje por la CIA del barco francés La Coubre cargado de armas en el puerto de La Habana ocasiona más de cien muertos. En su discurso en homenaje a las víctimas, Fidel Castra lanza el lema “Patria o muerte” inspirado en el de la Revolución Francesa “Libertad, igualdad, fraternidad o muerte”.
36. El 16 de abril de 1961, tras los bombardeos de los principales aeropuertos del país por la CIA, preludio de la invasión de Bahía de Cochinos, Fidel Castro declara el carácter “socialista” de la Revolución.
37. Durante la invasión de Bahía de Cochinos por 1.400 exilados financiados por la CIA, Fidel Castro se encuentra en primera línea de combate. Inflige una severa derrota a Estados Unidos y aplasta a los invasores en 66 horas. Su popularidad alcanza cimas en todo el mundo.
38. Durante la crisis de los misiles de octubre de 1962, el general soviético Alexei Dementiexv estaba al lado de Fidel Castro. Cuenta sus recuerdos: “Pasé junto a Fidel los momentos más impresionantes de mi vida. Estuve la mayor parte del tiempo a su lado. Hubo un instante en que considerábamos cercano el ataque militar de los Estados Unidos y Fidel tomó la decisión de poner todos los medios en alerta. En pocas horas el pueblo estaba en posición de combate. Era impresionante la fe de Fidel en su pueblo, y de su pueblo y de nosotros, los soviéticos, en él. Fidel es, sin discusión alguna, uno de los genios políticos y militares de este siglo.”
39. En octubre de 1965, se crea el Partido Comunista de Cuba (PCC) en sustitución del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS) nacido en 1962 (que remplazó las Organizaciones Revolucionarias Integradas –ORI- creadas en 1961). Fidel Castro es nombrado Primero Secretario.
40. En 1975, Fidel Castro es elegido por primera vez a la Presidencia de la República tras la adopción de la nueva Constitución. Sería reelecto a ese cargo hasta 2006.
41. En 1988, a más de 20.000 kilómetros de distancia, Fidel Castro dirige desde La Habana la batalla de Cuito Cuanavale en Angola, en la cual las tropas cubanas y angoleñas infligen una estrepitosa derrota a las fuerzas armadas sudafricanas que invadieron Angola y que ocupaban Namibia. El historiador Piero Gleijeses, Profesor de la Universidad Johns Hopkins de Washington, escribe al respecto: “A pesar de todos los esfuerzos de Washington [aliado al régimen del apartheid] para impedirlo, Cuba cambió el curso de la historia de África Austral […].La proeza de los cubanos en el campo de batalla y su virtuosismo en la mesa de negociaciones fueron decisivas para obligar a Sudáfrica a aceptar la independencia de Namibia. Su exitosa defensa de Cuito fue el preludio de una campaña que obligó a la SADF a salir de Angola. Esta victoria repercutió más allá de Namibia ».
42. Observador lúcido de la Perestroika, Fidel Castro declara al pueblo en un discurso premonitorio del 26 de julio de 1989 que en caso de desaparición de la Unión Soviética Cuba deberá resistir y proseguir en la vía del socialismo: “Si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o incluso si nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró [...] Cuba y la Revolución cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo”.
43. En 1994, en pleno Periodo Especial, conoce a Hugo Chávez con el cual establece una fuerte amistad que duraría hasta la muerte de éste en 2012. Según Fidel Castro, el presidente venezolano fue “el mejor amigo que tuvo el pueblo cubano”. Ambos establecen una colaboración estratégica con la creación en 2005 de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América que agrupa hoy día ocho países de América Latina y el Caribe.
44. En 1998, Fidel Castro recibe la visita del Papa Juan Pablo II en La Habana. Éste pide que “el mundo se abra a Cuba y que Cuba se abra al mundo”.
45. En 2002, el expresidente de Estados Unidos James Carter realiza una visita histórica a Cuba. Interviene en vivo por televisión: “ No he venido acá a interferir en los asuntos internos de Cuba, sino a extender una mano de amistad hacia el pueblo cubano y ofrecer una visión del futuro para nuestros dos países y para las Américas. […] Quiero que lleguemos a ser amigos y nos respetemos unos a otros. […] Debido a que los Estados Unidos es la nación más poderosa, somos nosotros quienes debemos dar el primer paso”.
46. En julio de 2006, tras una grave enfermedad intestinal, Fidel Castro renuncia al poder. Conforme a la Constitución, le sucede el vicepresidente Raúl Castro.
47. En febrero de 2008, Fidel Castro renuncia definitivamente a todo mandato ejecutivo. Se consagra entonces a la redacción de sus memorias y publica regularmente artículos bajo el título de “reflexiones”.
48. Arthur Schlesinger Jr., historiador y asesor especial del Presidente Kennedy, evocó la cuestión del culto de la personalidad tras una estancia en Cuba en 2001: “Fidel Castro no fomenta el culto a la personalidad. Es difícil encontrar un cartel o incluso una postal de Castro en ningún lugar de La Habana. El icono de la Revolución de Fidel, visible en todas partes, es el Che Guevara”.
49. Gabriel García Márquez, escritor colombiano y Premio Nobel de literatura, es un íntimo amigo de Fidel Castro. Esbozó un retrato de él y subraya “la confianza absoluta que coloca en el contacto directo. Su poder es de seducción. Busca los problemas donde están. Su paciencia es invencible. Su disciplina es de hierro. La fuerza de su imaginación lo empuja hasta los límites de lo imprevisto”.
50. El triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959 dirigida por Fidel Castro es el acontecimiento más relevante de la Historia de América Latina del siglo XX. Fidel Castro seguirá siendo una de las figuras más controvertidas del siglo XX. No obstante, hasta sus más acérrimos detractores reconocen que hizo de Cuba una nación soberana e independiente respetada en la escena internacional, con innegables logros sociales en los campos de la educación, la salud, la cultura, el deporte y la solidaridad internacional. Quedará para siempre como el símbolo de la dignidad nacional que siempre se puso del lado de los oprimidos y que brindó su apoyo a todos los pueblos que luchaban por su emancipación.
*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité , Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano.
http://www.amazon.fr/Cuba-m%C3%A9dias-face-d%C3%A9fi-limpartialit%C3%A9/dp/2953128433/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1376731937&sr=1-1
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miércoles, 1 de enero de 2014

Con la Revolución Cubana, a 55 años del triunfo. Coherencia, lealtad, solidaridad y lucha



No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando de José Martí, Antonio Maceo, Máximo Gómez o Mariana Grajales, ni de la indoblegable fuerza que la lucha contra la colonización española desató en el pueblo de Cuba. Tampoco voy a escribir sobre la huella de Pablo de la Torriente Brau, ni de los más de mil cuatrocientos brigadistas cubanos que combatieron en España defendiendo la II República. No voy a empezar a hablar sobre la Revolución Cubana contando sobre los gobiernos títeres que EEUU fue colocando en el país a lo largo de los años ni del analfabetismo, crónico y oscuro, que azotaba la vida de los hombres y las mujeres de Cuba, ni siquiera del terror sembrado por la tiranía de Fulgencio Batista. Mucho menos hablaré del coraje de la juventud del centenario, que se enfrentó a un ejército (apoyado por la CIA) de decenas de miles de soldados y logró derrotarlo. No hablaré de Frank País, ni de Abel Santamaría o de su hermana Haydeé, ni siquiera de Vilma Espín, o de Melba Hernández; tampoco de Raúl Castro o Marta Rojas. No hablaré del Moncada. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando sobre los campesinos cubanos que se sumaron a la guerrilla de la Sierra Maestra o de los que ayudaron a los rebeldes porque ansiaban la justicia por la que estos habían decidido luchar hasta vencer o hasta morir. No hablaré de Juan Almeida Bosque. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución en Cuba hablando de la entrada de los revolucionarios en La Habana, ni siquiera hablaré de Camilo Cienfuegos o del Che Guevara. Tampoco hablaré de la nacionalización de las empresas estadounidenses y de su devolución legítima al pueblo cubano. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución cubana hablando de la campaña de Alfabetización, ni de la Casa de las Américas o del Ballet Nacional. Tampoco del Festival de Cine de La Habana, ni de la Feria del Libro. No hablaré de Alfredo Guevara, ni de Roberto Fernández Retamar ni de Armando Hart o Alicia Alonso. Y no nombraré a Conrado Benítez. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando de la UNEAC, y menos aún de Nicolás Guillén o de Carlos Puebla. Tampoco de la Nueva Trova, ni de Silvio Rodríguez o Sara González. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando del ICAP, ni siquiera del Yo Sí Puedo, el CIEM, la ELAM o la Operación Milagro. No hablaré de Oswaldo Martínez y tampoco recordaré a Corrieri. (1) No voy a empezar a hablar sobre la Revolución hablando de la sangre cubana derramada en África en la lucha contra el apartheid y por la liberación de los pueblos de ese continente. No hablaré de los estudiantes saharauis en Cuba. No hablaré de internacionalismo. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando de la investigación científica, ni siquiera mencionando el Heberprot-P o las vacunas contra el dengue o el cáncer de pulmón. (2) No voy a empezar a escribir sobre la Revolución en Cuba hablando sobre el atentado de la CIA contra el buque "La Coubre" (1960), en el muelle de La Habana, donde hubo más de cien muertos, ni siquiera mencionando la explosión del avión de Cubana de Aviación, en 1976, provocada por mercenarios pagados desde EEUU en la que fueron asesinadas 73 personas. No hablaré de Eduardo García, ni de Nemesia Montano, ni nombraré Girón o La Colmenita. No voy a empezar a escribir sobre la Revolución Cubana hablando sobre el joven italiano Fabio Di Celmo, quien cayó abatido por la bomba de otro mercenario a sueldo de las mafias contrarrevolucionarias afincadas en Miami, bajo el amparo de los gobiernos estadounidenses. No hablaré del bloqueo ni del imperialismo. No hablaré de Los Cinco. No nombraré a Fidel.

Una beca, Cascarero y la niña que leyó 4

Torres es el apellido de un joven de Jinámar, uno de los barrios obreros de Canarias más golpeados por el desempleo, la pobreza y la marginalidad. En 1997, Torres logró acudir al Congreso Internacional de Pedagogía de La Habana de ese año, que clausuraría Fidel. En medio del discurso, el muchacho escribió una nota al líder revolucionario y la entregó a alguno de los responsables de sala que, personalmente, se la hizo llegar. Fidel la leyó y, sin protocolo, dijo a la audiencia: "hay aquí un canario que quiere y necesita venir a estudiar a Cuba, y a este joven lo invitaremos para que estudie aquí". Conocí esta historia hace años, a través un profesor del Instituto de Jinámar donde había estudiado aquel joven, y también por él supe que Torres terminó su carrera y se quedó a trabajar en las montañas de Santiago de Cuba, como pedagogo, pero aprendiendo allí a hacer de todo, como cualquiera del lugar, como cualquier cubano.

De Cascarero no sabía ni el nombre hasta hace dos días; me encontré con el lugar y su gente por pura casualidad, porque Irma González Salanueva, la hija mayor de René, había escrito sobre ese pueblo del occidente cubano (http://www.cubadebate.cu/opinion/2013/11/19/tony-mi-papa-y-el-guajiro-cascarero/). (3) Su padre, uno de los revolucionarios cubanos injustamente presos en EEUU por luchar contra el terrorismo -y el único que ha logrado regresar a Cuba tras cumplir su condena-, le había prometido a un compañero de la prisión de Florida en la que estuvo que visitaría a su madre, Ovidia, cuando volviera a la isla. Cascarero no es La Habana, ni Santiago, ni siquiera es Holguín, pero René, llevando con él a su familia, cumplió la palabra dada al amigo de cautiverio. René llegó a Cascarero y buscó a Ovidia para darle el abrazo del hijo. (http://www.radiolibertad.cu/index.php/cinco-heroes/966-rene-en-el-pueblo-de-cascarero.html).

A la niña, en cambio, la conozco bien. He estado con ella mientras crecía y he visto cómo se aprendía sus nombres: Antonio, René, Fernando, Ramón, y.......Ge..rar..do, este último siempre le costaba pronunciarlo. La semana pasada vio una imagen y me miró en busca de alguna respuesta. Con el ceño fruncido y los ojos azorados y un poco brillantes me preguntó : "¿Sólo 4?" En la imagen no estaba René, el número no era el de siempre y ella no entendía por qué. Para la niña, que también es canaria -como el joven pedagogo de la primera historia-, Los Cinco son Los Cinco y, o están todos, o el puzzle no puede acabarse. A su manera había hecho suyo el mensaje que René González, el revolucionario que falta en la imagen, pusiera en un mural el pasado junio: "Aún preso, mientras no estemos en Cuba Los Cinco".

Estas historias hablan de coherencia, de lealtad, de solidaridad y de lucha. De eso quería hablar cuando empecé a escribir sobre la Revolución Cubana, que triunfó hace 55 años y no ha dejado de resistir ni de avanzar.

Notas:

(1) ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos). ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina). CIEM (Centro de Investigación de la Economía Mundial)

(2) La vacuna contra el pie diabético (Heberprot P) se debe al científico cubano Jorge Berlanga y ha significado un avance crucial en el tratamiento de esta enfermedad. La del dengue, por su parte, se debe al trabajo del equipo dirigido por la científica cubana Guadalupe Guzmán.

(3) En 1998, cinco revolucionarios cubanos fueron detenidos y encarcelados en EEUU por infiltrarse en organizaciones terroristas de Miami que planificaban atentados en Cuba. La información que obtuvieron con su trabajo fue transmitida al Gobierno de Cuba, que la hizo llegar al Gobierno estadounidense, a través del FBI. Los Cinco fueron condenados, en un juicio plagado de irregularidades y violaciones de derecho, a penas que alcanzan la doble cadena perpetua (caso de Gerardo Hernández). Los terroristas que planeaban los atentados en Cuba, siguen libres en Miami. De Los Cinco, sólo uno, René González, ha logrado regresar a Cuba tras permanecer en prisiones de EEUU durante 13 años.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Cuba y el precio de la independencia

Ángel Guerra Cabrera

Cuba concluye 2013 con una mortalidad infantil de 4.2 por cada mil nacidos vivos, índice que no alcanza ningún otro país de América Latina y el Caribe y ni siquiera muchos países desarrollados. Esa cifra la coloca en el selecto grupo de diez países con menor muerte infantil en el mundo precisamente en el momento en que en muchas otras naciones se reduce sustancialmente –como en la rica Europa– el gasto público destinado a educación, salud y al bienestar de la población.
Lo que quiere decir este dato es que en el año 55 del triunfo de su revolución Cuba continúa abrazada a la utopía. En un mundo donde es tan frecuente inclinarse ante Estados Unidos la isla no cede un milímetro ante sus enormes presiones y amenazas. Nada de políticas de ajuste, nada de apertura indiscriminada al mercado, nada de privatizaciones, nada de ceder un ápice de soberanía sobre sus recursos naturales.
Cuando podría suponerse que décadas de lucha merman sus fuerzas, se empeña en identificar sus propios yerros e insuficiencias, que en algunos casos hunden sus raíces en los vicios generados por siglos de dominación colonial y neocolonial o se deben a la copia de esquemas del llamado socialismo real. Lo hace con el objetivo de cambiar todo lo que deba ser cambiado para hacer sostenible y próspero el socialismo cubano. Pese a los enormes obstáculos y eventuales retrocesos, en el saldo general avanza, aunque a veces no lo parezca y los problemas a enfrentar se antojen insuperables.
Todo esto en situación de permanente hostilidad y tenaz bloqueo económico, comercial y financiero de su poderoso vecino del norte, castigo no impuesto con ese rigir a ningún otro Estado en la época contemporánea. Es el precio que Washington le hace pagar por atreverse a ser independiente y trazar su propio camino al futuro.
Quién lo hubiera imaginado en aquella América Latina de 1959, en plena guerra fría y delirante fobia anticomunista. Que un país de poco más de seis millones de habitantes, carente de recursos naturales estratégicos, un poco mayor en extensión territorial al estado mexicano de Durango y ubicado en las fauces del imperio más poderoso de la historia pudiera conquistar y mantener tanto tiempo su independencia ante aquel y desarrollar un proyecto de trasformación social de tal magnitud, que ha sido estímulo y ejemplo para todos los pueblos de la Tierra.
Para entender el conflicto entre Cuba y Estados Unidos es necesario estudiar la historia latinoamericana. Ella demuestra que la superpotencia no ha tolerado nunca a nuestros países desarrollar una política interior o exterior que se aparte de sus dictados. Acaban de cumplirse cuarenta años del sangriento golpe de Estado ordenado por la Casa Blanca contra el gobierno constitucional de Salvador Allende y en la última década hemos visto el montaje de una contraofensiva estadunidense para arrasar con la revolución bolivariana y con todos los demás gobiernos independientes y fuerzas populares de nuestra región. Poco importa que esos gobiernos hayan sido electos según las normas más estrictas de la democracia representativa. Si a Washington le preocupara la democracia como afirma no habría auspiciado tantas dictaduras militares ni sería tan íntimo de los petrorreyezuelos del golfo Pérsico.
En el caso de Cuba, su vecino del norte la ha sometido a un virtual estado de guerra no declarada desde 1959 que dura hasta hoy. De modo que es en esas circunstancias que ha conseguido las extraordinarias conquistas en salud, educación y desarrollo humano en general, que la colocan en esos campos a la cabeza de América Latina y el Caribe. Y es también en ellas que se enfrenta a sus deficiencias.
Cuba está saliendo del gran cataclismo social originado por el derrumbe de la URSS, que hizo colapsar gran parte de su infraestructura económica. Pero además, afectó severamente la disciplina laboral y social, efectos que aún se hacen sentir y constituyen una traba fundamental al desarrollo económico y social y a la satisfacción de las necesidades del pueblo, como se evidenció en las intervenciones de los funcionarios y diputados en la sesión de la Asamblea Nacional de diciembre de este año.
Allí Raúl Castro hizo esta puntualización al vecino del norte: Si realmente deseamos avanzar en las relaciones bilaterales, tendremos que aprender a respetar mutuamente nuestras diferencias y acostumbrarnos a convivir pacíficamente con ellas… de lo contrario estamos dispuestos a soportar otros 55 años en la misma situación.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/12/26/index.php?section=mundo&article=023a1mun
Twitter: @aguerraguerra

domingo, 22 de diciembre de 2013

Cultura cubana en 2013: raíces y desarrollo, ideales y retos




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Sean cuales sean las bases de una sociedad, la cultura está en su centro, y Cuba no es una excepción. Aunque apenas se intente rozar sus logros culturales de 2013, es útil dar una ojeada a la plataforma y las raíces que los sustentan. El proceso de consulta popular sobre el proyecto de Lineamientos Económicos y Sociales del Partido y la Revolución, hasta su aprobación en el VI Congreso del Partido, señaló un camino que merece desarrollarse al máximo para fortalecer la participación del pueblo en el trazado y la construcción del rumbo del país. Ese proceso dio lugar a modificaciones que cambiaron cerca del 70 por ciento de los Lineamientos, y entre ellas estuvieron las derivadas del reclamo de validar explícitamente la importancia de las ciencias sociales y la espiritualidad. El propósito central del Congreso era buscar para el país un funcionamiento económico basado en la eficiencia y la productividad. Pero debía quedar claro que la máxima reunión partidista no vería la economía como un fin, sino como fuente de recursos para mantener una revolución destinada a defender la justicia social como núcleo irradiante de la cultura, de la vida cotidiana.
Tradición y urgencias
Tan medular propósito venía de una tradición histórica marcada con fuego patrio desde el 10 de octubre de 1868. Más allá de sus limitaciones, la República en Armas constituida en abril de 1869, en la auroral Asamblea de Guáimaro, fijó para la emergente nación cubana la siembra educativa y cultural indispensable para la civilidad y la democracia, logros profundamente culturales. Ello se asumiría con la perspectiva planetaria fomentada en Cuba a partir de su condición colonial, y por la ubicación que la hizo crucero del mundo, realidad que desde el mismo siglo XIX se complicó por la voracidad de las fuerzas dominantes en los Estados Unidos.
En esa trama encabezó José Martí la organización de la guerra de liberación nacional desatada en 1895, y en cuyos preparativos mostró la decisión de aprovechar, a la altura de los tiempos y con visión de futuro, las lecciones de la Guerra del 68 y en particular las de Guáimaro. En 1953, centenario del Apóstol, el Programa del Moncada se declaró inspirado en él para combatir las manquedades políticas, sociales y económicas de una nación atada a los designios imperiales, minada por la corrupción que heredó de la colonia y lastrada por el latifundio y el monocultivo.
La transformación económica anunciada en dicho Programa se enfilaba a replantear el país y sanearlo moralmente, para erigir los fundamentos de una república nueva y verdadera, no maniatada por el neocolonialismo, y orientada hacia la justicia social.
Si los fines mencionados bastaban para legitimar la brega revolucionaria y los esfuerzos que costaría llevarla a cabo, su médula martiana la confirmaba también el papel reservado a la cultura y a los fundamentos éticos en que esta debía cimentarse. En el artículo Maestros ambulantes (1884) cabría decir que Martí prefiguró una guía para la Campaña de Alfabetización que la Cuba revolucionaria llevó a feliz término en 1961, gracias a la intensa participación popular desarrollada en todos los órdenes desde 1959.
En ese texto, representativo de su ideario sobre educación y cultura, Martí sostuvo: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso”, y agregó: “Ser culto es el único modo de ser libre”. Amaba el sacrificio necesario, y, con la sincera voluntad —expresada en Versos sencillos (1891)— de echar su suerte “Con los pobres de la tierra”, escogió ser uno de ellos. Eso, sin embargo, no le impedía ser consciente de que no debía esperarse de todas las personas una actitud semejante a la suya. De ahí que a las máximas citadas añadiera: “Pero en lo común de la naturaleza humana se necesita ser próspero para ser dichoso”.
Al señalar la importancia de la prosperidad, no convocaba a la opulencia, propia de quienes por lo general se hallaban entonces entre los mayores obstáculos contra la independencia de Cuba. Quería para sus compatriotas un bienestar justiciero asociado al disfrute de la riqueza cultural, y fraguó un legado raigal para la obra revolucionaria con que, también en cuanto a cultura, la patria debe seguir honrándolo. No incurría en el reduccionismo de suponer que la cultura termina en la literatura y el arte, pero sabía lo importantes que estos son como parte de la obra de los seres humanos sobre la tierra, y en especial para cultivar la espiritualidad.
Fidelidad en el camino
La lealtad de la Revolución Cubana a su autor intelectual se ha manifestado en afanes como el de mantener los logros culturales en medio de severos escollos económicos. Sin la voluntad, expresada por el líder Fidel Castro, de cuidar la cultura como escudo de la nación, no se habrían cosechado los frutos que la brega literaria y artística de Cuba ha seguido evidenciando dentro y fuera del país.
Para los fines de estas notas, la magnitud de la cosecha impone rozar apenas lo más relevante de 2013 en el plano colectivo o institucional. En pocas páginas sería imposible un recuento, sin omisiones injustas, de todos los éxitos significativos, incluyendo los individuales y los conseguidos en la programación habitual de las instituciones. Los déficits del recuento los compensa la atención que los frutos comentados, y otros, han recibido en diversas publicaciones, incluida esta revista.
En enero tuvieron lugar dos hechos internacionales relevantes. Uno fue el Premio Literario que auspicia desde su nacimiento la Casa de las Américas, fundada por la Revolución en abril de 1959, poco después del triunfo. Otro, simultáneo en parte con el Premio citado, fue la III Conferencia Internacional Por el equilibrio del mundo, que reunió en el espíritu martiano a unos 800 participantes de más de 40 países, para debatir sobre problemas de la humanidad.
En febrero se desarrolló la Feria Internacional del Libro de La Habana, que tuvo de país invitado de honor a Angola. La cita ha devenido Feria de Cuba, porque hasta marzo recorre localidades de todas las provincias, incluso en montañas. Es un estímulo para mantener vivo el movimiento editorial creado por la Revolución.
Dos congresos resultaron de especial interés: el de la Unión de Periodistas de Cuba, en julio, y el de la Asociación Hermanos Saíz, en octubre. La relevancia del primero concierne al carácter cultural de la prensa, y al papel que ella debe cumplir, desde su propia transformación, en el cambio de mentalidad —cultural también— que se ha reconocido necesario para el país.
Del segundo evento mencionado salta a la vista la importancia de que la vanguardia artística y literaria de la nación tenga continuidad en las nuevas generaciones, en una juventud crítica y lúcida frente a los problemas de la patria. La Asociación, que atiende las Casas del Joven Creador, interviene en sucesos como las Romerías de Mayo, desarrolladas en Holguín, donde la Casa Iberoamericana despliega su labor en el ámbito que le da nombre.
Ello es parte del amplio quehacer de instituciones que radican en otras provincias, no en La Habana. Un ejemplo es la Casa del Caribe, en Santiago de Cuba: celebró, como cada año, el Festival dirigido a cultivar el conocimiento mutuo y la hermandad entre los pueblos de esa región, que desborda la Cuenca homónima.
En todo el territorio nacional desempeña un sembrador papel de primer orden la Sociedad Cultural José Martí. El Festival de la Radio y la Televisión, dirigido a estimular el mejoramiento de esos medios, se hizo en septiembre. Y, además de las mencionadas, otras manifestaciones tuvieron citas internacionales propias: ocurrió con el Festival de Teatro de La Habana (octubre-noviembre) y varias asociadas al poder y el prestigio de la música cubana. Entre estas estuvieron la Feria Comercial Cubadisco (mayo-junio), el Festival de Música de Cámara Leo Brouwer (septiembre-octubre), el Festival Internacional de La Habana de Música Contemporánea (noviembre), dos de jazz: el Concurso Jojazz y el Festival Internacional Plaza (noviembre y diciembre, respectivamente), y dos de coros: el Festival Internacional Corhabana (junio-julio, con su primer Taller Internacional) y el Festival Internacional de Coros en Santiago de Cuba (noviembre-diciembre).
En el camino abierto por el 10 de octubre de 1868 nació el Himno Nacional, cuya primera interpretación con su letra original, el 20 siguiente, en plena guerra, dio origen a la celebración, desde 1980, del Día de la Cultura Cubana. A 145 años de aquellos hechos su evocación volvió a brillar en Bayamo, ciudad hondamente enlazada con ellos y que en 2013 cumplió su quinto centenario.
Otras de las celebraciones marcadas por sumas redondas de lustros o decenios fueron el siglo del Museo Nacional de Bellas Artes y el aniversario 65 del Ballet Nacional de Cuba, surgido en 1948 como Ballet Alicia Alonso. Cubarte, Centro de Informática para la Cultura, llegó a 20 años de creciente labor en el aprovechamiento de nuevas tecnologías para el trabajo con que sirve al país.
Junto con los resortes comerciales de los Premios Grammy se ha señalado la importancia de los jurados que los otorgan. Por esto resulta estimulante que la música cubana, apreciada mundialmente, pero víctima del bloqueo impuesto al país por el gobierno de los Estados Unidos, gane espacio creciente en esos lauros. Entre varios cubanos nominados o galardonados en los Grammy Latinos, en 2013 se honró a la Orquesta Van Van en la persona de su fundador, Juan Formell, nada menos que en el rubro de Excelencia.
Diciembre, que acogió el otorgamiento de los Premios de Literatura auspiciados por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), volvió a ser el mes del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, descollante entre los frutos de la atención del país al desarrollo de su cultura. Como concreción temprana de ese esmero se creó en marzo de 1959 el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. Concebido fundamentalmente para encauzar esa manifestación creativa en el ámbito nacional, su despliegue ha ido más allá de este.
Retos
Estimula enumerar esos logros en vísperas del año en que tendrán lugar sucesos como otro Congreso de la UNEAC, llamado a ser, en la senda de los anteriores, un foro en el cual debatir, desde la cultura, asuntos fundamentales para el país. No corresponden al trabajo cultural tareas propias de la política en su sentido más amplio —a sus instituciones, empezando por el Estado—, y a la ciudadanía como cuerpo vivo. El trabajo artístico y literario no funciona igual en todas sus manifestaciones, y tampoco se planifica ni se dirige como una fábrica de producción continua. Puede generar ganancias bienvenidas, pero su mayor aporte son sus propios frutos.
Con sus particularidades, la política es inseparable de la cultura, o forma parte de ella, y estará insegura si no se aplica por caminos culturales. Con las intersecciones que las unen y lo que pueda diferenciarlas, política y cultura tienen en Cuba altas responsabilidades, vinculadas con las transformaciones económicas en marcha. Se trata de mantener la brújula de la justicia social en un mundo no diseñado para ella, aunque en nuestra América se den replanteamientos asociados a la voluntad de actualizar las potencialidades de realización socialista, lo cual ha dado lugar al programa de acción concentrado en el rótulo socialismo del siglo XXI. Los más ostensibles indicios se vinculan con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, que tiene en La Habana una Casa dedicada a la promoción cultural.
Las instituciones cubanas están llamadas a cuidar, acaso con mayor celo que en cualquier otro momento en la historia de la nación, los valores de la solidaridad humana y, en general, los orientados a mantener vivos los ideales de la equidad, que sería aberrante confundir con igualitarismos inaplicables, posibles pretextos para justificar desigualdades. Si el desafío se torna particularmente complejo en el contexto mundial dominante, en Cuba se añade el significativo retorno de la pequeña propiedad privada, que durante décadas se permitió solo o casi solamente en la agricultura. Los medios de producción fundamentales siguen siendo de propiedad social y los administra el Estado, pero dicho retorno, concebido para mejorar la actividad del país, puede también reforzar los caminos del aislamiento en lo individual. Esta dimensión humana es legítima, insoslayable, y rechaza gregarismos impuestos, pero su hipertrofia abona el individualismo y el egoísmo.
Las diferencias sociales objetivas, que se diversifican y crecen en las actuales circunstancias, tienen claras manifestaciones en lo material y en lo cultural, asociadas al nuevorriquismo y al gusto que este alimenta. Y las imágenes artísticas, seudoartísticas a veces, llegadas del mundo —del que sería suicida aislarse— pueden calzar los caminos de la insolidaridad.
En tal contexto quizás parezcan cosa del pasado iniciativas como convertir una compañía danzaria, el Ballet Alicia Alonso, en Ballet de Cuba y, final y felizmente, en Ballet Nacional de Cuba. Un cambio de nombre no descarta desafueros personales que se deben enfrentar con los debidos controles; pero en casos como el citado puede ser, cuando menos, una expresión relevante de voluntad colectivista. Si el triunfo de la igualdad y el colectivismo se aleja, crece la importancia de la cultura que nutra su defensa.
Hoy tal vez no sea posible mantener con la misma soltura de años atrás proyectos como el de instalar en cada comunidad un número determinado de instituciones culturales básicas, lo cual tampoco es seguro que sucediera al margen de intentos organizativos de tan buenas intenciones como insuficiente atención a las particularidades locales. Pero, empezando por el pensamiento correspondiente, es ineludible mantener los logros en función de los cuales se puso en práctica el proyecto aludido.
Los fines más nobles se deben buscar por medio del cultivo de virtudes, y con persuasión y fiscalización lúcida. Que lo ideal no sean las prohibiciones —capaces de estimular lo que se intenta desterrar con ellas—, no avala la ausencia de controles. Esta mueve a un impertinente dejar hacer capaz de conducir al desmadre, y a luego entender necesarios vetos variopintos. Cualesquiera que sean las dimensiones en juego, la obra cultural estará lejos de lograrse si lo repudiable no concita de modo natural el rechazo de la mayoría del pueblo. En la intimidad hogareña y en círculos privados cada quien tendrá el derecho de preferir lo que desee, sin molestar a los demás. Pero poco bueno se habrá logrado si, digamos, los que algunos han llamado ponemúsica actúan a su antojo —por propia voluntad o por turbios pactos subterráneos— al decidir qué oye la población.
Los límites del riesgo no conciernen únicamente a la radio y la televisión, aunque el trabajo de ambos, que son bienes públicos, debe ser cuidadosamente atendido por las instituciones competentes. En la misión de esos medios debe figurar que lo difundido incluya adecuadamente, en términos cualitativos y numéricos, lo mejor de la producción artística del país en su diversidad genérica, de estilos y de intérpretes.
Lo indeseable tiene asegurado su éxito si, por ejemplo, trabajadores de una revista a quienes se quiere estimular con el acceso a un centro turístico o de recreación son bombardeados con música y videos de la peor especie; si quienes operan los equipos en una casa de música adscrita a una institución bien establecida contravienen los propósitos estéticos y culturales de esta y no difunden lo que ella en su escenario debe promover y auspiciar; si, aunque el Ministerio de Cultura y el Instituto Cubano de Radio y Televisión —que deben estar bien relacionados entre sí en pos de fines comunes— calzaran constantemente la difusión de buena música, los ciudadanos son sometidos a una verdadera agresión sonora en espacios como los ómnibus locales, con frecuencia escenarios de otras formas de agresividad anticultural y aun física; si las instituciones turísticas ignoran la política cultural trazada en el país.
Esperanza
La dicha y la libertad son bienes profundamente espirituales, culturales. Eso, realidad en el plano individual, especialmente en el ámbito de una nación exige valores que deben cultivarse con celo para que sus pobladores disfruten un funcionamiento satisfactorio dentro del bienestar colectivo. Nuevo tramo en el cual plantearse esas metas será 2014, como parte del empeño por asegurar en el país un ambiente vivible, con una plenitud moral capaz de abonar el ánimo necesario al asumir esfuerzos y sacrificios.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Lo que vi en Ecuador y el futuro de Cuba



También los imperialista romanos  se disfrazaban de demócratas y acusaban de dictadores a quienes osaban hacerles frente. Blasapisguncuevas

La pupila insomne


Andy Rubal es un joven y talentoso pianista cubano, graduado este año en la Universidad de las Artes de La Habana, fue seleccionado el mejor egresado en esa institución docente. Él integró la delegación cubana al XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Quito, Ecuador, y concluyó su principal actuación allí dando vivas a Cuba y a Fidel. Elier Ramírez es un joven historiador cubano, graduado en La Universidad de La Habana. A pesar de su corta edad, Elier es Doctor en Ciencias y conduce el infuyente espacio Dialogar dialogar que todos los meses sesiona en el capitalino Pabellón Cuba, debatiendo temas candentes de la realidad cubana. Elier también estuvo en Ecuador y allí intervino en el panel de presentación de la Red de intelectuales y artistas En Defensa de la Humanidad, surgida bajo el impulso de Fidel. En el mismo panel estuvo Yunier Riquenes. Yunier es escritor y tiene 31 años; con más de nueve libros publicados, vive en Santiago de Cuba y desde allí hace Claustrofobias, un proyecto de promoción de la literatura más reciente escrita en la Isla, él me hizo el honor de presentar en el Festival mi libro Sospechas y disidencias.
Aylin Labañino e Ivett González son dos jóvenes profesionales cubanas. Ambas protagonizaron el foro más conmovedor que sesionó en el Festival de Ecuador, acerca del trato injusto y las violaciones que ha cometido el gobierno de Estados Unidos contra ellas y sus padres. Conocidos como “Los Cinco“, los progenitores de Ivett y Aylin buscaban información para evitar actos terroristas en Cuba y fueron condenados en un proceso celebrado en Miami que muchos en el mundo consideran injusto. He escuchado a numerosas personas hablar sobre Los Cinco pero nadie me ha conmovido más que Ivett y Aylin.
Elián González, el cubanito que hace quince años estremeció al mundo como protagonista de la batalla de su padre por regresarlo a Cuba desde Estados Unidos también estuvo en el Festival de Ecuador. Allí enfrentó con brillantez numerosas entrevistas de prensa, algunas muy hostiles como la que le hizo CNN, y en todas denunció la política que mantiene Washington contra su país como causa de la dramática situación que vivió.
A Idalis Ortiz y Leuris Pupo, campeones olímpicos de Londres 2012, a los que seguramente les han ofrecido villas y castillas por abandonar Cuba, los vi en Ecuador empaparse bajo la lluvia y el frío mientras aplaudían, como uno más, el lúcido discurso antimperialista del presidente Rafael Correa en la inauguración del Festival.
El joven abogado Abel Enrique González Santamaría deslumbró a los cientos de personas que asistieron en el Festival de Ecuador a la presentación de su libro La gran estrategia. Estados Unidos vs América Latina. Abel estrenó allí un mediometraje de su autoría que no tiene nada que envidiar en factura a los de History Chanel pero con un contenido dirigido a demostrar el injerencismo de Washington en Latinoamérica.
En la Fundación Guayasamín, la poeta y Ministra de Defensa ecuatoriana María Fernanda Espinosa reconoció estar impactada por la cultura política y capacidad oratoria de jóvenes cubanos como el Presidente del Movimiento Juvenil Martiano, Yosuán Palacios, y el Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), Yosvani Montano. La antecesora de Yosvani al frente de la FEU también estuvo en el Festival: Gladys Gutiérrez es hoy una joven investigadora del Instituto Pedro Kourí de Medicina Tropical, una de las instituciones de avanzada en la ciencia cubana.
Y así podría continuar, casi ad infinitum, con  ejemplos que ilustran cuánto compromiso, y virtudes vi entre quienes asistieron al Festival. Si Washington cree que los cuatro gatos que logra mover en Cuba a través de fondos millonarios son la juventud cubana debería fijarse en los poco más de doscientos jóvenes de la Isla que integraron la delegación al Festival de Ecuador. Son una vanguardia, es cierto, pero en Cuba hay muchos miles como ellos y si a veces prevalece otra imagen es porque no le damos más espacio a la virtud y el talento en los medios de comunicación y en el accionar de nuestro entramado institucional.
Lograr que coincidan siempre vanguardia política y talento es una de las fortalezas con que la Revolución cubana ha logrado vencer intrigas y planes Made in USA y si eso permanece hacia el futuro, Estados Unidos está perdido en su guerra contra Cuba, haga lo que haga. Es lo que vi en Ecuador.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/12/16/lo-que-vi-en-ecuador-y-el-futuro-de-cuba/

lunes, 16 de diciembre de 2013

Para la mercenaria cubana Berta Soler: una declaración de principios





“Las palabras, pocas. Los discursos están en el timbre y el espíritu”. José Martí.
Esta culta y certera aseveración de José Martí es tan solo un fragmento de las “Crónicas de las conferencias de Washington”, publicadas en el diario La Nación, de Buenos Aires, el 31 de mayo de 1890.
Y es que el más ilustre intelectual y revolucionario de Cuba, dejó un vasto reservorio de lecciones e ideas de gran sabiduría para el devenir de sucesivas generaciones.
También nos enseñó los erguidos trazos de un camino por el que debemos de andar, para avanzar por la paz y la unidad de América toda. Su obra ha de ser permanentemente visitada, pues sus esencias nos dan luz ante los desafíos que nos acechan en tiempos donde la guerra se disfraza “humanitaria”.
Igualmente nos dejó una ruta donde los argumentos –los nuestros-, son las armas que hemos de tomar para preservar las conquistas y los valores de la Revolución cubana.
Nos sobran elevadas fortalezas para hacernos entender y que nos respeten, ante un mundo cada vez más divido. Habitamos en un planeta que sufre de heridas mortales. Han de curarse con la hermandad de todos los que moramos en ella.
Mientras se siembra odios sembramos amores. Mientras el dinero juega el rol de ser el mentor de la vida, los cubanos humanistas nos aferramos a la mano erguida y la frente alta para mitigar la opacidad de la muerte y el cómplice silencio a favor de los más desfavorecidos de la “Madre tierra”.
Es esa mano desinteresada y comprometida, que entre todos hemos esculpido en una “Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”. Una llana Revolución en una isla empinada y lúcida. Un pueblo engrandecido por el sacrificio de hombres y mujeres que saben distinguir la mediocridad, la incultura, la traición, el anexionismo y el vil mercenarismo de los que se prestan para el cobarde y peligroso juego de fragmentar a la nación cubana.
Nuestra historia y nuestros héroes son parte de ese legado. Las conquistas de los cubanos no son solo educativas, culturales, científicas o sociales, de las que nos sentimos claramente orgullosos. Los valores que nos identifica y define son también -como pueblo-, el de la solidaridad. Hacemos labor y causa común donde quiera que nuestra voluntad sea requerida. Con ellas fundamos humanidad.
Cuando leo las declaraciones de los mal llamados “disidentes” cubanos o revisito las ofensivas palabras, como las que hizo la vulgar e inculta Berta Soler quién preside –según ella- las “Damas de Blanco”. Cuando la percibo pavoneándose dentro de los grupúsculos contrarrevolucionarios con poses de futura líder a la que “tendremos que escuchar”. Cuando vulgariza sus declaraciones donde pretende sentenciar que tiene la “sacrosanta verdad” sobre Cuba, -definitivamente- me empeño en escribir textos de denuncia y alerta.
Habrá que recordarle que el mercenarismo en tierras del general Antonio Maceo, de Ignacio Agramonte, de Carlos Manuel de Céspedes y el internacionalista Máximo Gómez no tiene futuro. Habrá que decirle alto y claro en cada lugar de Cuba y el mundo, que sus calculadas gestualidades movidas por hilos cada vez más perceptibles, no son bien recibidas por el pueblo que no acepta mandatos extranjeros con “aires de democracia”.
Una “democracia” del dólar sobre el bienestar del hombre. Una “democracia” basada en la guerra intervencionista y fratricida por encima de la paz. Una “democracia” que pone a los gobiernos progresistas del mundo -que se le antoja listar-, como violadores de los derechos humanos. Sobre sus conciencias –la de sus gobernantes-, se asienta las más abominable prácticas de la tortura sin juicio final. Claramente hablo de la ilegal Base Naval de Guantánamo que persiste hoy, en contra de la voluntad del pueblo cubano
Con José Martí he de volver, para desnudar las verdades de esta habitual huésped de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, que no representa la dignidad, la mejor tradición patria y la historia de Cuba.
El maestro publico en el periódico Patria, el 4 de junio de 1892, purificadoras ideas que retratan el verdadero esqueleto de esta despreciable lacaya de gobiernos extranjeros.
Bajo el titulo: “Los cubanos de afuera y los cubanos de adentro” sentenció: “Con lenguas de traidores debe escribirse en la historia de un pueblo el nombre de quién anteponga la autoridad de su persona o de su camarilla a la concordia y unificación de su país”.
En unas declaraciones recientes afirmaba la mercenaria Berta Soler expresaba: “… que se mantenga el embargo comercial de Estados Unidos y que se limiten los viajes a la isla hasta que el gobierno de Raúl Castro acate los derechos humanos”, (…) respeto las opiniones de todo el mundo, pero la mía, la de las Damas de Blanco, es que no se levante el embargo”.
El genocida bloqueo contra Cuba –que ella llama embargo-, es una injusta y una criminal medida contra todo un pueblo. La historia de más de 53 años de Revolución, ha sido la más digna resistencia ante la huella de una gran verdad. Miles de millones de dólares han costado y seguirá costando a Cuba esta inmoral medida económica, comercial y financiera si no se destierra de una vez y por todas. El pueblo cubano persistirá en su voluntad de seguir desarrollando su modelo de sociedad, a pesar de que es mantenida, como una espada sinuosa que deja profundas huellas y heridas en nuestras vidas.
Que esta vulgar mujer haga declaraciones de este calibre en contra de su propio pueblo, dice mucho de su bajeza humana y su servilismo ante sus jefes del Norte.
El presidente Raúl Castro, -como lo hizo el compañero Fidel, líder histórico de millones de cubanos-, cumplen con sus responsabilidades de gobierno ante la expresa voluntad y mandato de todo un pueblo.
Cierto es, que en el mundo impera otros modelos de sociedad diferentes al que existe constitucionalmente en Cuba. No por ello debemos de acatar las presiones venidas de tierras extrañas. No por ello debemos de asumir otras formas de ver la sociedad, la cultura o la economía que anda a debacle y sin un rumbo definido.
De las misma manera que respetamos la voluntad soberana de cada pueblo y su gobierno en hacer de su país un mundo diferente, nos sentimos con el deber y el derecho de hacer respetar nuestra voluntad soberana.
Siguiendo esta misma línea de declaraciones, hechas por esta lacaya del gobierno de los Estados Unidos ante el Canal Univisión de Miami, esta afirmaba: “Realmente lo que yo tenía que hacer en los países donde fui, fue a denunciar al régimen castrista. A pedir solidaridad, a que se mantenga el bloqueo. A que asfixien al gobierno cubano”.
Estas no son las adjetivaciones de una mujer que aboga –según ella-, por una “lucha cívica y pacífica” por Cuba. Estas no son angelicales expresiones de una “disidente” que hace uso de la palabra para un supuesto cambio democrático para Cuba. Los tonos y los adjetivos de esta supuesta líder construida a destajo, son claramente ofensivos y hostiles. Sus palabras responden a un guion escrito por el gobierno de los Estados Unidos, por sus cómplices internacionales y las organizaciones que se prestan para ello.
La soberanía de la nación cubana, no se podrá mancillar por los cantos de sirena de los servidores que hacen la labor sucia y mezquina de sus mentores de lengua extraña.
Cierro esta declaración de principios con José Martí. Con él, “dialogo a diario” en medio de tantos textos que me acompañan que urgen leer, para transitar por estas tierras de Cervantes, con la frente alta y los pies descalzos.
“A quién crea que falta a los cubanos coraje y capacidad para vivir por sí en la tierra creada por su valor, le decimos: -`Mienten`”.
*Editor del blog. www.cinereverso.org