Antigua estatua romana del tipo Madrid-Varese de Dioniso descansando sobre una
herma (
c. 150 d. C.,
Museo del Prado, Madrid).
En la
mitología clásica,
Dioniso (en
griego antiguo Διώνυσος
Diônysos o Διόνυσος
Dionysos) es el dios del
vino, inspirador de la locura ritual y el
éxtasis, y un personaje importante de la
mitología griega. Aunque los orígenes geográficos de su culto son desconocidos, casi todas las tragedias le presentan como «extranjero».
1
Fue también conocido como
Baco (en griego antiguo Βάκχος
Bakkhos)
2 y el frenesí que inducía,
bakcheia. Es el dios patrón de la
agricultura y el
teatro. También es conocido como el ‘Libertador’ (
Eleuterio), liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis o el vino.
3 La misión divina de Dioniso era mezclar la música del
aulós y dar final al cuidado y la preocupación.
4
Los investigadores han discutido la relación de Dioniso con el «culto
de las almas» y su capacidad para presidir la comunicación entre los
vivos y los muertos.
5
En el panteón griego Dioniso fue incorporado como un hijo de
Zeus y
Sémele, nieto de
Harmonía y bisnieto de
Afrodita, si bien otras versiones afirmaban que era hijo de Zeus y
Perséfone. Se le describe como femenino o «masculino-femenino».
6
El nombre
Dionysos es de significado incierto. Su elemento
-nysos bien puede ser de origen no griego, pero
dio- ha sido relacionado desde antiguo con
Zeus (
genitivo Dios). Para los autores griegos,
Nisa era una
ninfa que lo crio o la montaña donde era atendido por varias ninfas (las
Nisíades), que le alimentaron y le hicieron inmortal por orden de
Hermes.
7
El
séquito de Dioniso era llamado el
tíaso y estaba formado principalmente por
ménades o bacantes (sus compañeras de orgía).
Adoración
Escena de iniciación dionisíaca de
Cesarión. Casa de la Farnesina.
Dioniso es un dios de
ritos religiosos mistéricos, como los de
Deméter y
Perséfone en la ciudad de
Eleusis, próxima a
Atenas. Dioniso lleva el
basjaris o piel de
zorro, simbolizando la viña y la fauna. Sus propios ritos, los
Misterios eleusinos, eran los más conocidos por todos. Muchos investigadores creen que Dioniso es un
sincretismo de una deidad griega local de la naturaleza y un dios más poderoso de
Tracia o
Frigia, como
Sabacio.
Heródoto sabía que el culto a Dioniso llegó más tarde a los griegos que el resto , pues comenta:
así es, la historia griega cuenta que tan pronto nació Dioniso, Zeus lo llevó a Nisa en Etiopía allende Egipto, y como con Pan,
los griegos no saben qué fue de él tras su nacimiento. Resulta por
tanto claro para mí que los griegos aprendieron los nombres de estos dos
dioses más tarde que los nombres de todos los otros, y sitúan el
nacimiento de ambos en el momento en que los conocieron.8
Muchos griegos estaban seguros de que el culto a Dioniso llegó a Grecia desde
Anatolia, pero sus nociones sobre si Nisa estaba situada en Anatolia, en
Libia («lejos al oeste junto al gran océano»), Etiopía (Heródoto) o
Arabia (
Diodoro Sículo) son lo suficientemente variables como para sugerir que se pretendía un lejano país mágico, quizás llamado
Nysa, para explicar el ilegible nombre del dios: ‘dios de Nisa’.
Apolodoro parece seguir a
Ferécides, quien cuenta cómo el infante Dioniso, dios de la
parra, fue criado por las ninfas de la lluvia, las
Híades, en Nisa. Sin embargo, el nombre que los
hititas anatolios se daban a sí mismos en su propia lengua (
nesili) era
Nesi. La influencia hitita en la cultura griega antigua casi nunca es apreciada.
Las anteriores contradicciones sugieren a algunos que no se está
tratando con la memoria histórica de un culto extranjero sino con un
dios inherentemente extranjero. Y de hecho, el nombre de Dioniso aparece
en las tablillas en
idioma micénico como
DI-WO-NI-SO-JO,
9 y
Károly Kerényi10 lo localiza en la
Creta minoica,
donde su nombre minoico es desconocido pero su característica presencia
resulta reconocible. Claramente, Dioniso había estado con los griegos y
sus predecesores mucho tiempo, y aun así retuvo -en parte- el recuerdo
de su procedencia extranjera.
El
toro, la
serpiente, la
hiedra y el vino son los signos de la característica atmósfera dionisíaca, y Dioniso está estrechamente asociado con los
sátiros,
centauros y
silenos. A menudo aparece montando un
leopardo, llevando una piel de leopardo o en un carro tirado por
panteras, y también puede ser reconocido por el
tirso que lleva. Además de la
parra y su
alter ego salvaje estéril, la hiedra venenosa, ambas a él consagradas, la
higuera también era un símbolo suyo. La
piña que coronaba su tirso le relacionaba con
Cibeles, y la
granada con
Deméter. En Atenas se celebraban en su honor las
Dionisias y las
Leneas. Los iniciados le adoraban en los misterios dionisíacos, que eran parecidos y estaban relacionados con los
misterios órficos, y pueden haber influido sobre el
gnosticismo.
[cita requerida] Se decía que
Orfeo había inventado los misterios de Dioniso.
11
Bacanales
Estatua de Dioniso en Delos.
Introducidas en
Roma (
c. 200 a. C.) desde la
cultura griega del sur de Italia o a través de la
Etruria influida por Grecia, las
bacanales se celebraban en secreto y con la sola participación de mujeres en la arboleda de
Simila, cerca del
monte Aventino el
16 y
17 de marzo.
Posteriormente, se extendió la participación en los ritos a los hombres
y las celebraciones tenían lugar cinco veces al mes. La notoriedad de
estas fiestas, donde se suponía que se planeaban muchas clases de
crímenes y conspiraciones políticas, provocó en 186 a. C. un decreto del
Senado —el llamado
Senatus consultum de Bacchanalibus, inscrito en una tablilla de bronce descubierta en
Calabria (1640) y actualmente en
Viena—
por el que las bacanales fueron prohibidas en toda Italia, excepto en
ciertas ocasiones especiales que debían ser aprobadas específicamente
por el Senado. Pese al severo castigo infligido a quienes se sorprendía
violando este decreto, las bacanales no fueron sofocadas, especialmente
en el sur de Italia, durante mucho tiempo.
Dioniso se equipara con Baco y con Liber (también
Liber Pater). Liber (‘el libre’) era un dios de la fertilidad y el crecimiento, casado con
Libera. Su fiesta era la
Liberalia, celebrada el
17 de marzo, pero en algunos mitos también se celebraba el
5 de marzo.
Epítetos
Los borrachos o el triunfo de Baco de
Velázquez.
- Acratoforo, epíteto con el que era designado como dador del vino sin mezclar, y bajo el que se le adoraba en Figaleya (Arcadia).12 13
- Acroreites, bajo el que era adorado en Sición.14
- Adoneo (Adoneus, ‘gobernante’), epíteto latino que recibía como Baco.15
- Bromio (‘atronador’ o ‘el que brama’).
- Dendrites (Δενδρίτης Dendrítês, ‘el de los árboles’), como poderoso dios de la fertilidad.
- Dimorfo (Δίμορφoς), por el hecho que podía mostrarse como bello o como terrible de acuerdo a las circunstancias.
- Ditirambo
(‘el de la doble puerta’) se usa a veces para referirse a él en las
solemnes canciones cantadas en los festivales, y hace referencia a su
prematuro nacimiento.
- Egóbolo (‘matador de cabras’), nombre bajo el que fue adorado en Potnias (Beocia).16
- Eleuterio (Ελευθερευς, ‘el libertador’), también aplicado a Eros.
- Eneo, como dios de la prensa de vino.
- Enorches (‘con bolas’17 o quizá ‘en los testículos’, en alusión a Zeus cosiendo al infante Dioniso en su muslo),18 otra forma relacionada con la fertilidad en Samos y Lesbos.
- Esimnetes (‘gobernante’ o ‘señor’), nombre bajo el que fue adorado en Aroe y Patras (Acaya).
- Evio, un epíteto que se usa prominentemente en la obra de Eurípides, Las bacantes.
- Faleno (Φαλλην, ‘del falo’), garante de la fecundidad.
- Floios (Φλοῖος, ‘corteza’), como espíritu de ésta.
- Hierofante, sacerdote del culto.
- Licnite (‘el del bieldo’) le hacía un dios de la fertilidad relacionado con las religiones mistéricas. El bieldo era un instrumento similar a una pala que se usaba para aventar, es decir separar la paja del grano.
- Lieo (‘el que desata’), como un dios de la relajación y la liberación de las preocupaciones.
- Omadio (Ὠμάδιος, ‘que come la carne cruda’), sobrenombre de Baco en Quíos.
- Sukites (Συκίτης), protector de las higueras.
- Yaco (Ιακχος) le relaciona con los misterios eleusinos, donde era conocido como hijo de Zeus y Deméter. El nombre puede proceder de ιακχος (iakchos), un himno cantado en honor de Dioniso.
En el
panteón griego, Dioniso absorbe junto con
Zeus el papel de
Sabacio, una deidad
tracia/
frigia a la que se sacrificaba cerámica rota (probablemente para evitar que otra se rompiese en el fuego). En el
panteón romano, Sabacio pasó a ser un nombre alternativo de Baco.
19
Mitología
Nacimiento
Procesión dionisíaca en un
sarcófago de mármol, posiblemente indicativa de que el difunto estuvo iniciado en los
misterios.
Dioniso tuvo un nacimiento inusual que evoca la dificultad de encajarlo en el
panteón olímpico. Su madre fue una mujer mortal, llamada
Sémele, hija del rey
Cadmo de
Tebas, y su padre
Zeus, el rey de los dioses. La esposa de Zeus,
Hera,
una diosa celosa y vanidosa, descubrió la aventura de su marido cuando
Sémele estaba encinta. Con el aspecto de una anciana (en otras versiones
de una nodriza), Hera se ganó la amistad de Sémele, quien le confió que
Zeus era el auténtico padre del hijo que llevaba en el vientre. Hera
fingió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de
Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria
como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso,
ella insistió y él terminó accediendo. Entonces Zeus se presentó ante
ella con sus truenos, relámpagos y rayos, y Sémele pereció carbonizada.
Zeus logró rescatar al fetal Dioniso plantándolo en su muslo. Unos meses
después, Dioniso nació en el monte
Pramnos de la isla
Icaria,
a donde Zeus fue para liberarlo ya crecido de su muslo. En esta
versión, Dioniso tuvo dos «madres» (Sémele y Zeus) antes de nacer, de
donde procede el epíteto
dimētōr (‘de dos madres’), relacionado con su doble nacimiento.
En otra versión de la misma historia, Dioniso era el hijo de Zeus y
Perséfone, la reina del
Inframundo. Una celosa Hera intentó de nuevo matar al niño, enviando esta vez a los
Titanes
a descuartizarlo tras engañarlo con juguetes. Zeus hizo huir a los
Titanes con sus rayos, pero éstos ya se habían comido todo salvo el
corazón, que fue salvado, según las fuentes, por
Atenea,
Rea o
Deméter.
Zeus usó el corazón para recrearlo en el vientre de Sémele, de donde de
nuevo fue ‘el nacido dos veces’. Otras versiones afirman que Zeus dio a
comer el corazón a Sémele para preñarla.
En ambas versiones de la historia, el renacimiento es el principal motivo de adoración en las
religiones mistéricas,
pues su muerte y resurrección eran sucesos de reverencia mística.
Aparentemente este relato se usó en ciertos cultos griegos y romanos.
Variantes del mismo se encuentran en la obra de
Calímaco y
Nono, quien se refiere a este Dioniso bajo el título de
Zagreo, y también en varios poemas fragmentarios atribuidos a
Orfeo.
[cita requerida]
Infancia y juventud
La leyenda cuenta que Zeus tomó al infante Dioniso y lo puso a cargo de
Hermes. Una versión de la historia es que éste dio el niño al rey
Atamante y su esposa
Ino,
tía de Dioniso. Hermes pidió a la pareja que criase al recién nacido
como a una niña, para esconderlo de la ira de la diosa Hera.
20 Otra versión es que Dioniso fue puesto bajo la tutela de las
ninfas de la lluvia de
Nisa,
que le criaron en su infancia y niñez, y que por sus cuidados fueron
recompensadas por Zeus con el ascenso entre las estrellas como las
Híades.
Otra versión es que Zeus lo dio a Rea, o a Perséfone para que lo criase
en el Inframundo, lejos de Hera. Alternativamente, fue criado por
Maro.
Cuando Dioniso creció, descubrió la cultura del vino y la forma de
extraer su precioso jugo, pero Hera hizo que se volviese loco y le
empujó a vagar por diversas partes de la tierra. En
Frigia la diosa
Cibeles, más conocida por los griegos como Rea, le curó y le enseñó sus ritos religiosos, y así emprendió su recorrido por
Asia enseñando a la gente el cultivo del vino. La parte más famosa de sus viajes es su expedición a la
India, que se dice duró varios años. Volvió triunfante y emprendió la introducción de su culto en
Grecia, pero se le opusieron algunos príncipes que temían los desórdenes y la locura que éste acarreaba (véase
Penteo y
Licurgo).
Como hombre joven, Dioniso era excepcionalmente atractivo. Una vez,
disfrazado como un mortal sentado junto a la orilla del mar, fue visto
por unos pocos marineros, que creyeron que era un príncipe. Intentaron
secuestrarle y llevarle lejos para venderlo como esclavo o pedir un
rescate. Probaron a atarle con cuerdas, pero ninguna podía sujetarlo.
Dioniso se convirtió en un fiero león y soltó un oso a bordo, matando a
todos los que entraron en contacto con él. Los que saltaron por la borda
fueron transformados compasivamente en delfines. El único superviviente
fue
Acetes, el timonel, que reconoció al dios e intentó detener a sus marineros desde el principio.
21 En una historia parecida, Dioniso deseaba navegar desde
Icaria hasta
Naxos, así que alquiló un barco pirata
tirrenio.
Pero cuando el dios estuvo a bordo, no navegaron hacia Naxos sino hasta
Asia, con la intención de venderlo como esclavo. Por esto Dioniso
transformó el mástil y los remos en serpientes, y llenó la nave de
hiedra y del sonido de flautas, de forma que los marineros enloquecieron y saltaron al mar, donde fueron transformados en
delfines.
Otras historias
Midas
Una vez Dioniso halló que su antiguo profesor y padre adoptivo,
Sileno,
había desaparecido. El anciano había estado bebiendo, se había marchado
ebrio y se encontró con algunos campesinos, que lo llevaron ante el
rey,
Midas
(alternativamente, Sileno se metió en la rosaleda del rey). Midas le
reconoció y le trató hospitalariamente, entreteniéndole durante diez
días y noches educadamente, mientras Sileno divertía al rey y sus amigos
con historias y canciones. Al undécimo día Midas llevó a Sileno de
vuelta con Dioniso. Éste ofreció a Midas que eligiera la recompensa que
deseara. Midas pidió que todo lo que tocase se transformara en oro.
Dioniso accedió, aunque lamentó que no hubiese hecho una elección mejor.
Midas se regocijó en su nuevo poder, que se apresuró en poner a prueba,
tocando y convirtiendo en oro una rama de roble y una piedra.
Deleitado, tan pronto como llegó a casa ordenó a los sirvientes que
dispusieran un festín en la mesa. Entonces halló que su pan, su carne,
su hija y su vino se convertían en oro.
Enfadado, Midas se esforzó en desprenderse de su poder (el
toque de Midas),
pues odiaba el don que había codiciado. Rezó a Dioniso, rogando ser
librado de su hambre. Dioniso le oyó y consintió, diciendo a Midas que
se bañase en el río
Pactolo.
Midas así lo hizo, y cuando tocó las aguas el poder pasó a éstas, y las
arenas del río se convirtieron en oro. Esto era un mito etiológico que
explicaba por qué las arenas del río Pactolo eran ricas en oro.
Penteo
Eurípides escribió un cuento sobre la naturaleza destructiva de Dioniso en su obra
Las bacantes. Dado que Eurípides escribió esta obra en la corte del rey
Arquelao de
Macedonia, algunos investigadores creen que el culto a Dioniso era maligno en este país pero benigno en
Atenas. En la obra, Dioniso vuelve a su lugar de nacimiento,
Tebas, gobernado por su primo,
Penteo. Dioniso quería vengarse de las mujeres de Tebas, sus tías
Ágave, Ino y
Autónoe
y su primo Penteo, por negar su divinidad y por tanto no adorarle.
Penteo fue vuelto loco lentamente por el convincente Dioniso, y atraído a
los bosques del monte
Citerón para ver a las
Ménades,
las adoradoras de Dioniso que a menudo experimentaban el éxtasis
divino. Cuando las mujeres vieron a Penteo, lo descuartizaron como
habían hecho antes en la obra con una manada de ganado. Brutalmente, su
cabeza fue cortada por su madre Ágave cuando suplicaba por su vida.
Licurgo
Cuando el rey
Licurgo de
Tracia oyó que Dioniso estaba en su reino, envió a prisión a todas sus seguidoras. El dios huyó, refugiándose con
Tetis
y envió una sequía que hizo que la gente se sublevara. Entonces volvió
loco a Licurgo, y éste descuartizó a su propio hijo con un hacha,
creyendo que era un brote de
hiedra, planta consagrada a Dioniso. Un
oráculo
afirmó entonces que la tierra permanecería seca y baldía mientras
Licurgo siguiera vivo, así que su pueblo lo mató y descuartizó. Con
Licurgo muerto, Dioniso levantó la maldición.
Prosimno
Una historia más conocida es la de su descenso al Hades para rescatar a su madre Sémele, a la que ubicó entre las estrellas.
22 Dioniso hizo el descenso desde un pozo del que se decía que no tenía fondo, ubicado en la costa de la
Argólide, cerca del yacimiento prehistórico de
Lerna. Fue guiado por
Prosimno
o Polimno, quien pidió como recompensa ser su amante. Prosimno murió
antes de que Dioniso pudiese acceder a esta petición, así que al
satisfacer a su fantasma, Dioniso fabricó un
falo con una rama de olivo y lo clavó en la tumba de Prosimno.
23
Esta historia se narra completa sólo en fuentes cristianas (cuya
intención era desacreditar la mitología pagana y, por ello, pueden no
ser de confianza). Parece haber servido como explicación de los objetos
secretos que eran revelados en los
misterios dionisíacos.
24
Ámpelo
Según
Nono, otro mito incluía a
Ámpelo, un
sátiro que murió en un accidente al montar un toro enloquecido por la picadura del tábano de
Ate. Las
Moiras concedieron a Ámpelo una segunda vida como parra, de la que Dioniso prensó el primer vino.
25
Mitos menores
Cuando
Hefesto apresó a
Hera en un trono de oro mágico, Dioniso lo emborrachó y lo llevó de vuelta al
Olimpo, donde finalmente accedió a liberar a Hera.
Cuando
Hestia,
diosa del hogar, decidió dejar el Consejo de los Doce y atender el
fuego de las casas de las familias, Zeus eligió a Dioniso para ocupar su
lugar en el Olimpo como dios inmortal del vino, el jolgorio y las
fiestas.
Aristófanes inventa en su comedia
Las ranas un tercer descenso de Dioniso al Hades. Éste, patrón del festival dramático ateniense, la
Dionysia, quería devolver a la vida a uno de los grandes dramaturgos. Tras un concurso elige a
Esquilo sobre
Eurípides.
Cuando
Teseo abandonó a
Ariadna durmiendo en
Naxos, Dioniso la encontró y se casó con ella. Tuvieron un hijo llamado
Enopión, que se suicidó o murió a manos de
Perseo. En algunas versiones, su corona era
puesta en el cielo como la constelación
Corona, en otras Dioniso descendía al
Hades para devolverla a los dioses del Olimpo.
Calírroe era una mujer
calidonia que desdeñó a un sacerdote de Dioniso que amenazó con provocar la locura a todas las mujeres del país (véase
Ménade).
El sacerdote recibió la orden de sacrificar a Calírroe pero en vez de
esto se suicidó. Calírroe se arrojó a un pozo que más tarde recibió su
nombre.
Consortes y descendencia
En la mitología grecoegipcia tardía
Según Heródoto
26 , Valerio Mersalla Corvino
27 y Plutarco, en su tratado sobre Isis y Osiris, Dioniso era el mismo Osiris. También fue asociado con
Serapis.
28
En el arte
Naturalmente, el dios aparecía en muchas
cráteras y otras vasijas para vino de la
Antigua Grecia. Su
iconografía se hizo más compleja en el periodo helenístico, con los tipos severamente arcaizantes o
neoáticos como el
Dioniso Sardanápalo y los tipos mostrándolo como un joven indolente y andrógino.
Kessler ha teorizado que un mosaico presente en el suelo del
triclinio de la
Casa de Aión en
Nea Pafos (
Chipre) detalla un culto monoteísta de Dioniso.
29 En el mosaico aparecen otros dioses pero pueden ser solo representaciones menores del Dioniso central.
En la música
Paralelos con el Cristianismo
Martin Hengel argumentó que la religión dionisíaca y el
cristianismo son significativamente paralelos.
30
El investigador moderno
Barry Powell cree que las nociones cristianas de comer y beber la «carne» y la «sangre» de
Jesús
fueron influidas por el culto a Dioniso. En otro paralelismo, aduce
Powell, Dioniso fue también peculiar entre los dioses griegos, como
deidad comúnmente percibida
dentro de sus seguidores.
31
El vino era importante para Dioniso, a quien se imaginaba como su
creador; la creación de vino a partir de agua aparece también en las
Bodas de Caná.
En el siglo XIX, Bultmann y otros compararon ambos temas y concluyeron
que la teofanía dionisíaca estaba transferida a Jesús. En
Élide, durante las
Tías,
el festival de Dioniso, los sacerdotes colocaban tres tarros en una
habitación sellada y al día siguiente aparecían milagrosamente llenos de
vino.
32 33 34
Heinz Noetzel discrepa,
35
argumentando que Dioniso nunca transformó realmente el agua en vino.
Martin Hengel replicó que las tradiciones opuestas serían anacrónicas, y
que dado que todos los palestinos estaban familiarizados con la
transformación del agua en vino como un milagro, se esperaba que el
Mesías lo realizase.
Peter Wick arguye que el uso del simbolismo del vino en el
Evangelio de Juan,
incluyendo la historia de las Bodas de Caná en la que Jesús transforma
el agua en vino, está destinado a mostrar a Jesús como superior a
Dioniso.
36
Interpretaciones modernas
Escultura de Dioniso que celebra el 100º aniversario de Qingdao Beer (provincia de Shandong,
China).
Dioniso ha permanecido como una inspiración para artistas, filósofos y escritores de la
época moderna. En su libro
El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, el filósofo alemán
Friedrich Nietzsche contrastó a
Dioniso con Apolo como símbolo del principio
estético
fundamental e incontrolado de la fuerza, la música y la intoxicación
frente al principio de la vista, la forma y la belleza representado por
el segundo.
El poeta y filósofo ruso
Vyacheslav Ivanov elaboró la teoría del
Dionisismo,
que rastrea las raíces del arte literario en general y del arte de la
tragedia en particular a los antiguos misterios dionisíacos. Sus
opiniones fueron expuestas en los tratados
La religión helenística y el dios sufridor (1904) y
Dionisio y el antiguo Dionisismo (1921).
Inspirados por
James Frazer, algunos investigadores han etiquetado a Dioniso como una
deidad de vida, muerte y resurrección. El mitógrafo
Károly Kerényi dedicó mucha energía a Dioniso en su larga carrera, y resumió sus pensamientos en
Dionisos: raíz de la vida indestructible.
10
Notas
- ↑ «Dionysus». Encyclopædia Britannica.
- ↑ En Grecia «tanto el devoto como el dios se llaman Baco.» (Burkert, Walter (1985). Greek religion. Cambridge: Harvard University Press. pp. 162. ISBN 9780674362802. Señalando, para el iniciado, a Eurípides, Las bacantes 491, y para el dios, que solo es «Dioniso», Sófocles, Edipo rey 211 y Eurípides, Hipólito 560.
- ↑ Sutton (1992), pág. 2, menciona a Dioniso como El Libertador en relación a las Dionisias.
- ↑ Fox
(1916), pág. 221: «La misión divina de Dioniso era mezclar la música de
la flauta y traer el cese al cuidado». Fox cita entonces a Eurípides
como una fuente directa para esta afirmación:
Santa señora de los dioses, santa que bajo la tierra mueves tu ala de oro, ¿oyes esto a Penteo? ¿Oyes su impía blasfemia contra Bromio, el hijo de Sémele,
el demonio que en las fiestas de hermosas coronas es el primero de los
bienaventurados? Aquel que sabe danzar en comitiva y reír con la flauta y
quitar los cuidados, cuando del vino llega la gala en el banquete de
los dioses, y en las fiestas en que se lleva yedra la copa envuelve en
sueño a los mortales.
Eurípides, Las bacantes 370–85
- ↑ Riu (1999), capítulo 4 (Happiness and the Dead), pág. 105: «Dioniso preside sobre las comunicaciones con los muertos».
- ↑ Otto, Walter F. (1995). Dionysus Myth and Cult. Indiana University Press. ISBN 0253208912.
- ↑ Fox (1916), pág. 217: «La palabra Dionysos
es divisible en dos partes, la primera originalmente Διος (es decir
Ζευς), mientras la segunda es de significado desconocido, aunque quizá
esté relacionada con el nombre del monte Nisa que aparece en la historia
de [[Licurgo (Tracia)|]]: [...] cuando Dioniso había renacido del muslo
de Zeus, Hermes le confió al cuidado de las ninfas del monte Nisa,
quienes le alimentaron con la comida de los dioses y le hicieron
inmortal.»
- ↑ Heródoto, Historia ii.146.
- ↑ Adams, John Paul (2005). «Dionysos» (en inglés). Consultado el 2 de noviembre de 2008.
- ↑ a b Kerényi (1976).
- ↑ Apolodoro, Biblioteca
i.3.2: «Orfeo también inventó los misterios de Dioniso, y habiendo sido
descuartizado por las Ménades está enterrado en [[Pieria].»
- ↑ Pausanias viii.39.4.
- ↑ Smith, W., ed. (1867), «Acratophorus», A Dictionary of Greek and Roman biography and mythology, Boston: Little, Brown & Co., i.14, OCLC 68763679..
- ↑ Esteban de Bizancio, s. v. Ακρωρεία.
- ↑ Ausonio, Epigramas xxix.6.
- ↑ Pausanias ix.8.1.
- ↑ Kerényi (1976), pág. 286.
- ↑ Jameson (1993), pág. 53, para las sugerencias de Devereux sobre Enorkhes.
- ↑ Taylor-Perry (2003), cap. «Sabazius», pág. 89.
- ↑ Apolodoro: Biblioteca, iii.4.3.
- ↑
- ↑ Higino, Astronomía ii.5.
- ↑ Clemente de Alejandría, Protreptikos ii.30.3–5.
- ↑ Arnobio, Contra los gentiles v.28; Dalby (2005) pág. 108–17.
- ↑ Nono, Dionisíacas x.175–430, xi, xii.1–117; Dalby (2005) pág. 55–62.
- ↑ Her. II 42 y II 144
- ↑ Merkelbach,
Reinhold; Isis regina - Zeus Sarapis.: Die griechisch-ägyptische
Religion nach den Quellen dargestellt, Bibliotheca Teubneriana,
Bibliotheca scriptorum Graecorum et Romanorum Teubneriana Series, Walter
de Gruyter, 2001, pp 69, 71-72
- ↑ Merkelbach,
Reinhold; Isis regina - Zeus Sarapis.: Die griechisch-ägyptische
Religion nach den Quellen dargestellt, Bibliotheca Teubneriana,
Bibliotheca scriptorum Graecorum et Romanorum Teubneriana Series, Walter
de Gruyter, 2001, p38
- ↑ Kessler, E.. Dionysian Monotheism in Nea Paphos, Cyprus.
- ↑ Hengel, Martin (2005). Studies in Early Christology. pp. 331. ISBN 0567042804.
- ↑ Powell(2007).
- ↑ Pausanias vi.26.1; Ateneo, Deipnosofistas ii.34a.
- ↑ Plinio, Naturalis Historia ii.106 y xxxi.16; citado en Cotter, Wendy (1999). Miracles in Greco-Roman antiquity: a sourcebook. Londres, Nueva York: Routledge. pp. 165. ISBN 9780415118637.
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Bibliografía
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- Taylor-Perry, Rosemarie (2003). The God who comes: Dionysian mysteries revisited. Nueva York: Algora. ISBN 9780875862309.
Véase también
Enlaces externos
- Himno homérico (VII) a Dioniso.
- Himno homérico (XXVI) a Dioniso.
- Himnos órficos.
- 29: A Dioniso.
- 41: A Mises.
- 44: A Dioniso Basareo Trienal.
- 45: A Dioniso Licnite.
- 46: A Dioniso Pericionio (Dioniso del Pilar, de «περι» y «κιονισ»).
- 47: A Sabacio.
- 48: A Hipa.
- 49: A Lisio Leneo.
- 50: A las ninfas.
- 51: A Trietérico.
- 52: A Anfieto Dioniso.
- 53: A Sileno, el sátiro, y a las sacerdotisas de Dioniso.